Comentario de mercado viernes 7 de Noviembre del 2025.

La falta de datos macroeconómicos en Estados Unidos continúa, mientras los proveedores de información privados ofrecen señales contradictorias. Tras un dato alentador sobre la creación de empleo privado publicado por ADP, la agencia de contratación Challenger, Gray & Christmas informó en su reporte mensual de un notable incremento en los despidos durante octubre (153.074). Está siendo el cierre de Gobierno más prolongado de la historia y empieza a tener efectos tangibles en la vida cotidiana, como la reducción del tráfico aéreo, desde hoy se han comenzado a cancelar vuelos nacionales y regionales, se suspenderán vuelos de manera escalonada para aliviar la escasez de controladores aéreos. Hoy está previsto que se recorten en un -4% el volumen de vuelos (700 cancelaciones de las cuatro principales aerolíneas), el martes -6% hasta alcanzar -10% el próximo viernes. Los vuelos hacia y desde los principales aeropuertos del país se verán afectados, incluyendo JFK en Nueva York, Newark y LaGuardia, así como los centros de operaciones en Los Ángeles, Chicago, Denver y Atlanta, mientras las negociaciones en el Senado continúan estancadas. Hoy hay nueva votación en la Cámara Alta. 

Challenger US Job Cut Announcements (153.074 despidos en Octubre del 2025 frente a los 54.064 despidos de Septiembre):

El 5 de noviembre de 2024 Donald Trump derrotaba a Kamala Harris en las elecciones presidenciales y se convertía en el 47º presidente de Estados Unidos. Este miércoles se ha cumplido un año desde que fue electo. En estos 12 meses, el S&P 500 se ha revalorizado un 19,61%, el cuarto mejor saldo entre los siete presidentes de Estados Unidos que ha habido desde el 2000. No obstante, los mercados norteamericanos no podrán decir que el camino con Donald Trump en este año ha sido de rosas. El presidente de Estados Unidos asestó en abril el mayor susto a los inversores de 2025 al presentar, en el que denominó el Día de la Liberación, una política arancelaria sin precedentes. En cinco sesiones, el S&P 500 se hundió algo más de un 12% y perdió el nivel de los 5.000 puntos, situando su cotización en niveles de abril de 2024. El Nasdaq también cedió a niveles de hacía un año tras una caída que se extendió por encima del 13%. Desde entonces, la guerra comercial, especialmente con China, ha sido una de las constantes en el mandato de Trump. Los inversores, sin embargo, han preferido minimizar las declaraciones del presidente y aferrarse en Bolsa al potencial que seguían presentando las tecnológicas. Así, desde los mínimos del año en abril, los rebotes superan el 56% en el caso del indicador tecnológico y del 37% en el del S&P. Durante estos 12 meses hasta seis compañías estadounidenses han duplicado, e incluso triplicado, en el caso de las dos primeras, su valor de mercado: Applovin, Palantir, Warner Bros, Micron Tecnology, Lam Research y Broadcom. Los conocidos como siete magníficos también han apoyado la escalada a la cima en este primer año con Trump. Desde el 5 de noviembre de 2024 Tesla se revaloriza un 86%, Alphabet, casi un 67%, Nvidia, un 49%, Amazon y Microsoft, en torno a un 27%, Apple, cerca de un 20%, y Meta por encima del 13%.

Esta semana han llamado la atención en mercado las advertencias de Ted Pick, CEO de Morgan Stanley, y David Solomon, de Goldman Sachs, que han moderado el entusiasmo del rally bursátil, al señalar que una corrección en los próximos meses sería algo “normal”. No obstante, ambos coinciden en que la reducción del riesgo geopolítico ha sido un factor clave en el impulso de los mercados en las últimas semanas, y que una corrección no debería interpretarse como una señal para abandonar el mercado, sino como un proceso natural dentro del actual ciclo alcista que ya dura más de tres años, aun por debajo de los 5 años y medio del ciclo promedio desde 1949. Solomon subraya que “los múltiplos tecnológicos están en máximos”, pero cree que esto no se puede aplicar a todas las compañías del mercado estadounidense. Goldman ha recomendado a sus clientes mantener sus inversiones, revisar la distribución de sus carteras y evitar predecir la marcha del mercado, según comenta Solomon. El CEO de Goldman cree, además, que las caídas entre un 10% y un 15% suelen producirse a través de ciclos positivos, sin alterar las asignaciones a largo plazo ni la dirección general de los flujos de capital. En definitiva, sería simplemente una recogida parcial de los beneficios. “Simplemente significa que las cosas se ponen en marcha y luego se retiran para que la gente pueda reevaluar”. El consejero delegado de Morgan Stanley señala que, además, aún existe un “riesgo de error político” en Estados Unidos y que no se pueden obviar todas las incertidumbres geopolíticas que sobrevuelan en el mercado. No obstante, alude a la posibilidad de caídas de doble dígito en el mercado “que no estén impulsadas por ningún factor macroeconómico”, explicando que esto sería “un desarrollo saludable” de las bolsas.

Como venimos señalando todas las semanas desde hace meses, Wall Street no deja de marcar máximo histórico tras máximo histórico, obviando a Trump, la guerra comercial, los tipos de interés y otros conflictos geopolíticos. Sin embargo, ya hay analistas que vislumbran el final de este intenso rally y ponen cifra a la caída, la corrección podría llegar a superar el 10% en los próximos 12-24 meses. Las fuertes alzas han elevado aún más las exigentes valoraciones del mercado estadounidense, convirtiéndolas en la principal preocupación de los analistas, más allá de los factores económicos o geopolíticos. En plena temporada de resultados, el presidente de Capital Group, Mike Gitlin, explica que las ganancias corporativas están demostrando ser sólidas, pero “lo que resulta desafiante son las valoraciones”. Actualmente, el S&P 500 cotiza a un PER de 25,4 veces en 2025 un 20% por encima de la media de los últimos diez años, de 20,2 veces. De hecho, este es uno de los niveles más altos de Wall Street desde el año 2000, solo superado en febrero de este mismo año, de 26,6 veces, de 2021, de 31,8 veces, y de principios de 2000, de 26,6 veces. El Nasdaq cotiza a 31,9 veces en 2025, frente a las 20,3 veces a las que cotizaba en 2022, justo antes de que empezase toda la fiebre por la IA, de media, en la última década, el multiplicador por beneficios ha sido de 24,8 veces.

El PER 12 meses forward del S&P 500 cotiza en máximos a 23x, por encima de sus medias históricas a 5 años (19,9x), a 10 años (18,6x), a 15 años (17x), a 20 años (16,1x) y a 25 años (16,3x). La última vez que el S&P 500 cotizó por encima de 23x PER fue el 2 de Septiembre del 2020 (23,4x PER 12m forward).

Con los presidentes que han pasado por la Casa Blanca desde el año 2000, el rally del S&P 500 con Donald Trump queda relegado hasta el cuarto puesto, tras Biden, Obama y su propio primer mandato. En el primer año de Joe Biden (de 2020 a 2021), el S&P se anotó ganancias 38,33%. Esta fue, además, una de las mayores subidas del indicador en el primer año de un presidente, sólo superada por el primer mandato de Roosevelt, en 1932, cuando el selectivo acumuló subidas en 12 meses del 41,62%. El primer mandato de Donald Trump fue más fructífero para la Bolsa estadounidense, que, en un año, de noviembre de 2016 a 2017, se revalorizó un 21,26%. Wall Street subió un 23,95% en el primer año del segundo mandato de Obama. No todos han sido ganadores en el primer año de Donald Trump en la Casa Blanca. El dólar ha sido la principal víctima del presidente y sufre caídas en sus cruces con las mayores divisas. El 5 de noviembre, el dólar cotizaba frente al euro a 0,91 euros por dólar, ayer, el cambio se establecía en los 0,86 euros, lo que supone una devaluación frente a la moneda de la eurozona de más del 5%. Desde enero, la caída del dólar se duplica y se extiende por encima del 10%. La divisa estadounidense ha hecho frente también en este tiempo al inicio de la bajada de tipos por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, mientras el BCE parece haber llegado ya a un suelo (con los tipos en el 2%), lo que estabiliza al euro. La caída del dólar en este año es superior en los cruces frente a la corona sueca, con la que llega a perder casi un 13% de su valor, el peso mexicano, la corona noruega, el real brasileño y el franco suizo, con los que cede desde el 5 de noviembre de 2024 alrededor de un 8%.

Donald Trump declaró esta semana que los chips de inteligencia artificial más avanzados de Nvidia (modelo Blackwell) deben comercializarse únicamente a empresas estadounidenses. En una entrevista, no solo se refirió a una restricción para China, sino que dejó entrever que esta limitación podría extenderse a otros países. Estas declaraciones contrastan con la postura más flexible que había adoptado en las anteriores semanas, en la que se mostraba dispuesto a negociar esta cuestión con el país asiático. Sin embargo, se ha confirmado que durante la reunión de la semana pasada entre Trump y el presidente chino Xi Jinping, el tema de la exportación de chips avanzados no fue tratado, debido a la firme oposición de los principales asesores de la Administración estadounidense. La decisión supone un revés importante para Nvidia, ya que China representa un mercado estratégico, alberga aproximadamente a la mitad de los investigadores en IA del mundo. En sus últimas declaraciones, Trump reafirmó que no permitirá la venta de los chips Blackwell más avanzados a empresas chinas, aunque dejó abierta la posibilidad de que puedan acceder a una versión menos potente. 

En Septiembre se vio el mayor flujo comprador en términos anuales de oro por parte de los bancos centrales, según Gold Council los bancos centrales publicaron unas compras netas de oro de 39 toneladas en Septiembre, lo que supone un incremento mensual del 79% y el mayor volumen comprador de todo el 2025.

La concentración de los índices en pocos valores sigue marcando máximos, las 10 principales compañías del MSCI World suponen el 28% de la capitalización total del índice, según el último informe de Robeco, como recordatorio el MSCI World está compuesto por 1.300 compañías!!

En las divisas, hemos vivido otra buena semana para el dólar frente al euro, superando el nivel del 1,15 dólares por euro, impulsado por la búsqueda de activos refugio, como le sucedió también a la deuda americana, el bono a 10 años se fue del 4,30% que estaba en Agosto a niveles por debajo del 4,10%.

Eurodólar último mes:

Rentabilidad del Bono a 10 años americano últimos 6 meses:

Importante esta semana:

Esta semana hemos tenido pocos datos macroeconómicos en Estados Unidos por el cierre gubernamental, el miércoles se publicó un buen dato de ISM de servicios, por encima de lo esperado, en 52,4 puntos, lo que supuso un máximo de ocho meses, impulsado por un fuerte repunte de los nuevos pedidos, de 50,4 a 56,2, y de la actividad. Además conocimos una fuerte mejora en nuevos pedidos y ligero avance en empleo, aunque con presión al alza en precios, como de la encuesta de empleo privado ADP que también superó previsiones, con una creación de 42.000 puestos de trabajo frente a los 30.000 esperados por los analistas y -29.000 del mes anterior, después de dos meses consecutivos de caídas,sin cambios en salarios (+4,5% por trabajos mantenidos y +6,7% para aquellos que cambian de empleo). 

En Estados Unidos Bessent, secretario del Tesoro, declaró que la economía estadounidense atraviesa un periodo de transición, con el crecimiento moderándose tras el fuerte impulso de 2024, mientras que el sector inmobiliario dijo que ya se encuentra en recesión debido a los elevados tipos hipotecarios.

El demócrata Zohran Mamdani ganó la alcaldía de Nueva York, con su promesa de cambio frente a Trump. Se trata del primer socialista en el cargo.

Las declaraciones de los miembros de la Reserva Federal reflejan una división interna de cara a la reunión de diciembre. Lisa Cook advirtió que la debilidad del mercado laboral se ha convertido en un riesgo mayor que la inflación y subrayó que “todas las reuniones están abiertas” a cambios de política. En contraste, Goolsbee, presidente de la Reserva Federal de Chicago, se mostró más preocupado por la persistencia inflacionista y afirmó que aún “no ha decidido” su postura. Daly, presidente de la Reserva Federal de San Francisco, pidió mantener “una mente abierta” sobre un posible recorte en diciembre, mientras que Miran, miembro de la Fed partidario de Trump,  reiteró que la política monetaria actual sigue siendo “demasiado restrictiva”.

La senadora republicana Susan Collins afirmó que se han producido “avances significativos” en las negociaciones para reabrir el gobierno federal, que lleva más de un mes parcialmente cerrado, el cierre más largo de la historia de Estados Unidos.

El Tribunal Supremo de Estados Unidos avanzaba esta semana en su proceso para determinar la legalidad de los aranceles impuestos unilateralmente por el presidente, invocando poderes de emergencia a través de la IEEPA (Ley de Poderes Económicos en Emergencias Internacionales, promulgada en 1977). Actualmente, la composición del Tribunal Supremo cuenta con seis jueces de orientación conservadora y tres de tendencia liberal, lo que convertía a esta vista judicial en un momento clave para evaluar la postura individual de cada magistrado. La sorpresa llegó cuando dos de los jueces conservadores mostraron dudas a través de sus intervenciones, planteando cuestiones como si no se estaba atribuyendo demasiado poder al presidente o indicando que si la situación del déficit es una emergencia por qué no se han usado otras herramientas como el embargo, algo con el que otros miembros del ala conservadora no concuerdan, pues lo ven como un poder mucho más agresivo que imponer aranceles.  Otro aspecto relevante que se abordó fue si los aranceles pueden considerarse instrumentos para aumentar la recaudación fiscal. En tal caso, se trataría de impuestos que, según la Constitución, solo pueden ser autorizados por el Congreso. La Administración Trump sostiene que las medidas no tienen fines recaudatorios, sino que buscan proteger la economía estadounidense. Aunque aún no hay una fecha definitiva, se espera que el Tribunal emita su resolución antes de que finalice el año, sin esperar al cierre del calendario judicial en junio.  La incertidumbre jurídica en torno a los aranceles va en aumento, y el tono vacilante de dos jueces conservadores incrementa la posibilidad de que el Tribunal Supremo invalide la actual arquitectura arancelaria. Las casas de apuestas apenas otorgan un 25% de probabilidades a que la Corte respalde los aranceles. No obstante, como señalaba en un informe de estrategia de Banca March en mayo cuando se elevó el caso al Tribunal Supremo, la Administración Trump dispone de otras vías para seguir imponiendo aranceles, aunque la mayoría implican una implementación más lenta. Además, si se declara la ilegalidad de los aranceles, los más de 80.000 millones de dólares recaudados tendrían que ser devueltos, lo que supondría una compleja operación logística, según el secretario del Tesoro, Scott Bessent. Paradójicamente, esta devolución podría actuar como un estímulo fiscal temporal (0,3% del PIB), que se sumaría a los impulsos derivados de la reforma tributaria aprobada en verano, aunque a costa de un incremento en el déficit fiscal. Ayer Trump aseguró que no anunciará nuevos aranceles mientras el Tribunal Supremo revisa la legalidad de su política comercial.

El lunes se publicó en China el PMI manufacturero, que cayó más de lo esperado desde 51,2 hasta 50,6 en octubre, aunque se mantiene en zona expansiva (>50). El miércoles conocimos el resto de PMIs de octubre elaborados por RatingDog (antiguo Caixin), que muestran debilidad, aunque no tan intensa como en el sector manufacturero: servicios 52,6 (vs 52,5e vs 52,9 anterior) y compuesto 51,8 (vs 52,5 anterior). Y esta madrugada hemos conocido que el superávit comercial chino se redujo, ya que las exportaciones cayeron de forma inesperada (-1,1% frente al +2.9% estimado) y las importaciones crecieron menos de lo previsto (+1,0% frente al 2.7% estimado), esto refleja un enfriamiento de la demanda global y señales de debilidad tanto interna como externa en la economía china.

En Francia, el líder socialista Olivier Faure anunció que su partido dará más tiempo al gobierno de Lecornu para presentar el proyecto completo de presupuestos, antes de decidir si lo apoya o no, y dijo que la decisión se tomará “dentro de este mes”.

En Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer advirtió que el gobierno tendrá que tomar “decisiones duras pero justas” en el próximo presupuesto, reconociendo que la situación fiscal es peor de lo esperado. El mensaje prepara el terreno para posibles subidas de impuestos o recortes selectivos de gasto en 2026.

En Japón, la primera ministra Takaichi anunció que presentará una nueva estrategia de crecimiento antes del verano de 2026, reconociendo que las políticas de Abenomics lograron erradicar la deflación, pero con éxitos limitados en crecimiento real. La ministra de Finanzas Katayama dijo seguir los movimientos del yen con “máxima urgencia”, ante su reciente volatilidad.

En España, el mercado laboral mantiene su buen comportamiento esta semana conocimos que en octubre, el número de afiliados a la seguridad social superó los 21,8 millones de personas en el mejor mes de octubre de la serie histórica (exceptuando 2021). En números, se han registrado 141.926 ocupados más que en el mes anterior (64.569 si descontamos la estacionalidad y el efecto calendario). Por otro lado, el número de personas desempleadas se incrementa en 22.101 personas el pasado mes, tres veces menos de la media habitual (exceptuando la pandemia). Como resultado, el número de parados se sitúa en 2.443.766 personas, el total más bajo en un mes de octubre desde 2007.

Desde el lado corporativo, en España, el desplome de Telefónica acaparó la atención de los inversores, cayó un 13% el martes, en una sesión en la que pesaba la decepción de su actualización estratégica. La operadora mantiene dividendo 2025 (0,3 euros por acción) pero lo rebaja a la mitad en 2026 (0,15 euros por acción) y a partir de entonces se basará en un rango de entre el 40% y el 60% del flujo de caja libre. La compañía ofreció además previsiones de crecimiento de Ingresos, EBITDA y Cash Flow Libre de +1,5% y +2,5% en 2025 a 2028 y +2,5% y +3,5% en 2028 a 2030. El plan solo contemplaba la evolución orgánica de los negocios, sin incluir posibles operaciones corporativas para las que, de producirse, no descartan una ampliación de capital. En definitiva, una actualización en la que destaca el mencionado recorte de dividendo sin que parezca compensarse con mayores crecimientos a futuro.       


Los mitos de la vivienda en España. Ignacio de la Torre. Economista Jefe, Arcano Partners.

Decía Keynes que es mucho más fácil para el ser humano equivocarse junto a los demás que enfrentarse a la multitud y decir la verdad. Ante la dramática situación que atraviesa nuestra nación con relación a la vivienda –o, mejor dicho, a la ausencia de vivienda–, surgen voces que reclaman soluciones populistas para afrontar la crisis. Muchas de ellas se sustentan en mitos, ya que no están avaladas ni por la literatura científica ni por ejemplos de éxito internacionales. Veamos algunos.

En primer lugar, el llamado “fallo de mercado”. Hace poco, un político escribía que la ausencia de vivienda en España mostraba un “fallo de mercado” y que, dado que se trata de un bien esencial, debía ser objeto de intervención. El artículo no mencionaba que el mercado de la vivienda ya está intervenido y que la escasa producción está íntimamente ligada a la falta de oferta de suelo finalista. Este factor limita la oferta, encarece los precios y es responsabilidad (e irresponsabilidad) de la inacción de una buena parte de la clase política local a la que él mismo pertenecía. Los alimentos son también un bien esencial, y tras la subida de precios de 2022, se podría abogar por que existe otro “fallo de mercado” y por lo tanto intervenirlos. Eso fue precisamente lo que hizo Stalin entre los años 1930 y 1933, con un resultado trágico: siete millones de muertos de inanición. La realidad es que el “fallo de mercado” lo ha generado el sector público y el exceso de intervención, no al revés.

Segundo mito, la limitación de precios los reduce. Falso. Existe abundante literatura académica al respecto y la inmensa mayoría coincide en que este tipo de políticas lo que hacen es limitar la oferta de vivienda, lo que acaba provocando un aumento de precios en el medio plazo. Por si fuera poco, la oferta restante suele destinarse a los inquilinos más pudientes (con menor riesgo de impago), desplazando del mercado a las familias más humildes. En el año 302, el emperador Diocleciano también impuso controles a los precios de 1.000 artículos y declaró pena de muerte para los “especuladores”; Robespierre intentó algo parecido durante la Revolución Francesa. Ambos fracasaron estrepitosamente. Si los precios son elevados, la solución es producir más bienes, como dicta el más elemental sentido común.

Tercer mito: la ley de la oferta y la demanda no funciona con la vivienda, tal como comentaba en televisión recientemente otro destacado político “nacional”. Un agudo experto del sector apostilló: “La ley de la gravedad tampoco”, observación que puede ser cotejada con un sencillo experimento: basta con arrojar una moneda en una vivienda y ver si sube o baja. La realidad es que la demanda está íntimamente relacionada con la política migratoria. Cada año llegan a España 500.000 inmigrantes netos, lo que se traduce en la formación de unos 165.000 hogares anuales. Sin embargo, España construye unas 85.000 casas. Como la demanda supera la oferta, los precios suben la friolera de un 12% en el último año. Oferta y demanda. Elemental.

Cuarto mito: la culpa de la situación de la vivienda es de los “fondos buitre”. Ante situaciones de dificultad, el ser humano está programado para buscar un “culpable”. Explicación sencilla a un problema complejo. Este sencillo –y a la vez repugnante– mecanismo anímico ha provocado a lo largo de la historia episodios como las matanzas de judíos culpados de la peste negra en el siglo XIV, o la muerte en la hoguera de decenas de miles de supuestas “brujas” en Alemania acusadas de la escasez generada por la Guerra de los Treinta Años, por no hablar de episodios aún más ignominiosos vividos y no vividos en el siglo XX. La realidad es que la inmensa mayoría de las viviendas en España son propiedad de pequeños propietarios.

Aumentar la oferta

La solución al problema de la vivienda en España consiste en aumentar la oferta, especialmente la oferta de vivienda asequible. Eso pasa por producir suelo finalista intensamente y por reducir la enorme carga fiscal asociada a la vivienda, ya que suelo e impuestos representan prácticamente la mitad del precio de venta de una casa en España. Ambos están íntimamente ligados al sector público. Ahí es donde debe centrarse la génesis de la discusión, no en los chivos expiatorios.

¿Por qué surgen los mitos? El gran maestro Jung afirmaba que emergen del inconsciente colectivo que se transmite involuntariamente de una generación a otra. Un grupo de investigadores estadounidenses analizó el problema de la vivienda, preguntando a numerosas personas cómo solucionar el problema del encarecimiento de diferentes bienes y servicios. La mayoría respondía correctamente, entendiendo que, si los precios eran altos, aumentar la producción los reduciría. Sin embargo, cuando la pregunta se refería a la vivienda, una gran parte mostraba una enorme confusión, al no discernir que la vivienda es un bien más, sujeto a oferta y demanda. Por eso es tan importante la pedagogía: para hacer frente a los mitos con los fundamentales.

Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma, como afirmó el mismo Jung.


Mamdani y el nuevo desafío para los estados nación. Janan Ganesh. Financial Times.

¿Qué aspecto de la vida a finales del siglo XX es más difícil de explicar a un joven? ¿Que los coches se oxidaban? ¿Qué experimentábamos aburrimiento? ¿O que Nueva York tenía un alcalde conservador? Es cierto que Rudy Giuliani cedió el cargo a otro republicano, Michael Bloomberg, ya en este siglo, pero este último había sido y volvería a ser demócrata. Ningún derechista convencido ha gobernado la ciudad en una generación, y ahora Zohran Mamdani prolonga esa tendencia.

Lo mismo ocurre con otras ciudades similares. París no ha tenido un alcalde no socialista desde el año 2001. El centroderechista Jacques Chirac llegó a ocupar el cargo durante 18 años. Los Ángeles no ha tenido un alcalde republicano desde ese año, pese a una tradición de vehemente conservadurismo en algunos de sus suburbios y condados circundantes que se remonta a la época de Barry Goldwater.

En 1987 la mayoría de los diputados británicos con circunscripciones en Londres eran conservadores. La ciudad cambió al Partido Laborista como parte de la aplastante victoria de Tony Blair una década después, y nunca volvió a su tendencia anterior, ni siquiera cuando el país revertió a su conservadurismo habitual. Es cierto que Boris Johnson fue elegido alcalde, pero eso fue antes del Brexit y muchos votantes lo eligieron como una desviación bohemia. Cabe reiterar que Londres quería a Jeremy Corbyn como primer ministro: las provincias tuvieron que salvar a la gran urbe de sí misma.

En el pasado cabía esperar que las grandes ciudades fuesen más liberales que la media nacional. Pero la brecha era modesta y, por lo tanto, no suponía una amenaza para la cohesión. Alrededor del año 2000 comenzó a ampliarse. Quizás la disminución de la delincuencia que comenzó en la década de 1990 permitió a los votantes urbanos priorizar temas sobre los que sus instintos eran más de izquierdas. O tal vez la inmigración alcanzó semejante masa crítica en las ciudades que los conservadores, con su inclinación nativista, ya no tenían eco en ellas. En cualquier caso, la pregunta ahora es si la metrópoli y el interior de un país pueden permanecer tan distanciados en su visión del mundo sin que esto afecte a la cohesión del Estado nación.

Brecha creciente

Cuanto más peso gana la izquierda en las ciudades, más se definen los conservadores en contra de ellas, lo que a su vez provoca contramovimientos urbanos como el liderado por Mamdani. Lo preocupante es que ambas partes tienen argumentos sólidos. Los conservadores pueden citar los centros urbanos distópicos de algunas ciudades estadounidenses como la consecuencia natural de las políticas progresistas. Esas ciudades podrían preguntarse por qué sus superávits fiscales subsidian regiones lejanas que las ven como una Babel. La mera validez de estas pasiones sugiere que hay kilometraje en la brecha entre los mundos urbano y rural.

Ni siquiera se trata de una división que se detenga en las fronteras nacionales. Sadiq Khan se ha convertido en un referente para los enemigos de la multiculturalidad que viven en barrios londinenses tan famosos como Palm Beach. Mamdani también podría convertirse en un símbolo global de toda una marca de políticas progresistas.

Una mayor autonomía no solucionará el problema. La división entre la ciudad y el interior existe en países tan centralizados como Reino Unido, donde las alcaldías son jóvenes y relativamente débiles, pero también en sistemas federales. Incluso en países donde el cisma histórico es entre regiones, más que entre metrópolis y no metrópolis, las ciudades destacan. Turín y Milán son atolones del centroizquierda en el mar del conservadurismo del norte de Italia. Berlín y, en cierta medida, Leipzig, están igualmente aisladas en el este de Alemania.

Quizás todo esto sea sostenible. Quizás esté subestimando la fuerza del sentimiento nacional. Así lo espero. Prefiero la tranquilidad actual de un país estable a la quimera de repúblicas urbanas separatistas y todos los conflictos que eso acarrearía.

Sólo me pregunto si el Estado nación ha experimentado antes este tipo de tensión interna. Los conservadores siempre han visto a un Giuliani en Nueva York o a un Richard Riordan en Los Ángeles y concluyen que la vida metropolitana no es tan ajena. Los demócratas de la costa, por su parte, podían señalar un bloque tranquilizador de personas afines en el interior del país. Tennessee era un estado demócrata en la década de 1990. La consiguiente “clasificación” de la población en ciudades cada vez más progresistas y un interior de derecha arraigada –donde cada parte exacerba el extremismo de la otra– supone una nueva prueba para el Estado nación. Si esto ocurriera en un momento de superávits presupuestarios centrales, podríamos distribuirlos como un bálsamo. Pero analicemos las cifras fiscales. Polarización geográfica y escasez material: eso es lo que la nación debe soportar.

Pedigrí histórico

A pesar de sus burlas a Marx y Fukuyama, los conservadores tienen su propia teleología, en la que el Estado nación es la última palabra en la organización humana a gran escala. ¿Por qué habría de ser así? El imperio multinacional tiene un mayor pedigrí histórico. Lo mismo ocurre con la ciudad estado. Algunos de los países más exitosos tuvieron que consolidarse mediante guerras civiles.

Nadie lo prevé, pero la tendencia es preocupante. Los chalecos amarillos fueron un movimiento contra la metrópoli. Un espíritu similar impregnó Washington el 6 de enero de 2021. Protestas rurales perturbaron varias capitales el año pasado. En el mejor de los casos, estos dos mundos se volverán incompatibles.

Si un Nueva York gobernado por conservadores parece historia lejana, recordemos que John Major llegó al número 10 de Downing Street a través de un puesto en el consejo de Lambeth. ¿Acaso un conservador consideraría siquiera intentar ese camino ahora? Una esperanza para el Estado nación, supongo, es que las ciudades y provincias eviten el conflicto y se conformen con la incomprensión mutua.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 31 de Octubre del 2025.

La euforia por la inteligencia artificial sigue alimentando el rally en las Bolsas Americanas, con Nvidia superando esta semana los 5 billones de capitalización, y Apple (sube +3% en after-hours después de publicar unos resultados mejores de lo esperado en ingresos y al ofrecer unas guías optimistas de cara a la temporada de ventas navideñas) y Microsoft asaltando la histórica cifra de 4 billones de dólares en capitalización bursátil, Amazon está subiendo también un 13% en after-hours después de publicar unos muy buenos resultados en su negocio de la nube (Amazon Web Services). Desde Julio de este año, Microsoft y Apple han coqueteado con esa cifra de los 4 billones. Microsoft logró superar este listón brevemente a finales de julio, y este martes volvió a lograrlo, con una capitalización de 4,03 billones de dólares tras aumentar su participación en Open-AI, que ha sido valorada en aproximadamente 135.000 millones de dólares. Este martes también Apple se convirtió en la tercera compañía del mundo en conquistar esta cota, tras escalar sus títulos hasta los 269 dólares. La compañía capitaneada por Tim Cook ha escalado en los últimos dos meses un 32% gracias tanto al éxito en ventas del nuevo iPhone 17 como a la tregua arancelaria lograda entre Estados Unidos y China. Apple no vivía su mejor ejercicio en Bolsa tras las dudas generadas en el mercado por su retraso en la apuesta por la inteligencia artificial. Sin embargo, se espera que su división de servicios tecnológicos anunció ayer unos resultados récord, reforzando la confianza de analistas e inversores en el nuevo rumbo de la compañía. En el caso de Microsoft, la clave de su rally bursátil ha sido su apuesta por la nube y la inteligencia artificial. Su negocio Azure y la inversión estratégica en OpenAI son los elementos más destacados por los analistas. Los analistas hacen hincapié en que, gracias a este acuerdo y la integración de sus herramientas de IA, como Copilot en 365 y Azure como plataforma, base para modelos generativos, Microsoft cuenta una vía clara de crecimiento. Desde el bache bursátil de abril, coincidiendo con el inicio de la guerra arancelaria, la acción sube más de un 51%. Los récords en Bolsa logrados por Microsoft y Apple coinciden con un clima generalizado de euforia en torno a la inteligencia artificial en Wall Street. Nvidia es el mejor ejemplo. Desde los mínimos del año registrados en abril, sube más de un 106%. El viaje esta semana del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por Asia, ha servido para calmar los miedos de los mercados, que confían en el fin definitivo de las tensiones comerciales con China. También desde abril, Alphabet ha escalado más de un 80% hasta la fecha en Bolsa, gracias a Gemini, actualmente el mayor competidor en el mercado de Microsoft y OpenAI, mientras que Meta ha subido un 56% y Amazon, un 38%. Pese a la sensación de euforia, cada vez son más las voces que alertan de que una valoración por encima de 4 billones de dólares implica que el mercado está descontando décadas de crecimiento continuado, sin grandes tropiezos. Por tanto, los analistas también alertan de que cualquier decepción, ya sea en avances de IA, regulación o competencia, podría provocar ajustes relevantes. El índice S&P Kensho Global Artificial Intelligence Enablers, que incluye a las principales compañías globales que desarrollan y trabajan con IA en todo el mundo, se ha revalorizado más de un 70% en el último año, y sube un 44% en el 2025.

Bloomberg Magnificent 7 Total Return Index últimos 5 años (+332%):

En los últimos meses, la cuestión de si se está formando una burbuja en las acciones relacionadas con la IA se ha convertido en un tema central para los inversores. En el primer trimestre de 2025, los gastos de capital de los centros de datos globales (capex) aumentaron más del 50% anual, y el segundo trimestre crecieron en más del 40%.  La escala y el ritmo de esta inversión evocan recuerdos de frenesíes especulativos pasados (desde la manía de los canales del Reino Unido en la década de 1790 y la burbuja ferroviaria de la década de 1840 hasta la burbuja de las puntocom de fines de la década de 1990) donde las inversiones de infraestructura no lograron los retornos anticipados. Las dudas sobre una burbuja están alimentadas por algunas señales de comportamiento especulativo en los mercados financieros de hoy. La participación de los inversores minoristas ha aumentado, y la evidencia anecdótica apunta a un aumento de las operaciones especulativas en acciones y derivados vinculados a la IA. Además, el ritmo de las ofertas públicas (OPV) ha repuntado, con primas de OPV en el primer día en Estados Unidos que alcanzan hasta el 30%. Por último, en Estados Unidos el margen de la deuda ha aumentado más del 32% entre abril y septiembre. Un aumento tan pronunciado no se había visto a principios de 2000 y en 2020. Según fuentes de Reuters, OpenAI prepara una salida a bolsa para 2026, con una posible valoración de hasta 1 billón de dólares, lo que la convertiría en una de las mayores ofertas públicas de la historia.

Amy Hood, directora financiera de Microsoft, señaló que, a pesar del fuerte incremento en la inversión, no están logrando satisfacer la demanda de capacidad para IA. Los ingresos de la división Azure mantienen un ritmo de crecimiento de doble dígito (+27%). Por su parte, Meta anticipó un aumento sustancial de los gastos en 2026 y, además de algunos costes extraordinarios, no ofreció cifras claras sobre cómo la inversión en IA está impulsando sus ingresos. Asimismo, su línea de gafas inteligentes continúa generando pérdidas, esta vez por valor de 4.400 millones de dólares en el trimestre, aunque según Mark Zuckerberg, CEO y fundador de la empresa, se trata de una gran oportunidad. En la misma línea, indicó que podría producirse una sobreinversión en capacidad computacional, en cuyo caso se plantearían venderla a terceros, aunque aclaró que aún no se ha dado esa situación.

En la otra cara de la moneda, Alphabet, que indicó que su asistente Gemini tiene ya 650 millones (+44% desde el último trimestre) de usuarios activos al mes (frente a los más de 3.000 millones que se estiman para Chat GPT) y ofreció cifras mejores a las esperadas en su negocio de computación en la nube. Entre Alphabet, Meta y Microsoft han gastado 78.000 millones de dólares en inversión de capital este trimestre, un 89% más que el año pasado. Esta tendencia continuará en los próximos meses y se espera que se confirme hoy con la presentación de resultados de Amazon, el cuarto gran usuario de centros de datos.

La CEO de ARK Invest, Cathie Wood, rechazó firmemente las afirmaciones de que los mercados de inteligencia artificial están experimentando una burbuja, pero advirtió a los inversores el martes que las valoraciones de las acciones de IA podrían enfrentar una «verificación de la realidad» a medida que los tipos de interés aumenten durante el próximo año. Hablando en la Future Investment Initiative de Arabia Saudita en Riad, Wood dijo a CNBC que espera «un estremecimiento en los mercados» a medida que la narrativa de la Reserva Federal cambie de recortes a aumentos de tipos. «Vamos a llegar a un momento en el próximo año donde la conversación cambiará de tipos de interés más bajos a tipos en aumento«, dijo Wood. Wood enfatizó que su advertencia proviene de patrones de trading algorítmico en lugar de preocupaciones fundamentales sobre la IA. «La gente cree que existe una relación inversa entre las innovaciones y los tipos de interés», explicó. «Con el tiempo, ese no ha sido el caso. Quiero disipar esa idea de la gente. Sin embargo, anticipamos un choque con la realidad». Wood enfatizó que su advertencia proviene de patrones de trading algorítmico en lugar de preocupaciones fundamentales sobre la IA. «La gente cree que existe una relación inversa entre las innovaciones y las tasas de interés», explicó. «Con el tiempo, ese no ha sido el caso. Quiero disipar esa idea de la gente. Sin embargo, anticipamos un choque con la realidad». Wood destacó empresas como Palantir Technologies como ejemplos de su tesis. Pocos días antes de sus comentarios, Palantir anunció importantes asociaciones que subrayan la tendencia de adopción empresarial de IA que Wood defiende. La compañía aseguró un acuerdo multianual de 200 millones de dólares con Lumen Technologies y lanzó una plataforma de IA integrada con NVIDIA.

Las valoraciones actuales también se sustentan en ganancias sólidas, flujos de efectivo robustos y un verdadero progreso tecnológico. Los balances de las principales empresas tecnológicas son sólidos, y gran parte de la inversión se financia mediante la generación interna de efectivo en lugar de deuda. Esta combinación de factores distingue el ciclo actual de episodios especulativos anteriores y sugiere que el sector está experimentando un auge estructural en lugar de una burbuja clásica.

El PER 12 meses forward del S&P 500 se sitúa en 23x por encima de las 19x media de los 10 últimos años, 2 desviaciones típicas por encima de la media a 25 años, pero el PEG (PER ajustado por crecimiento) se sitúa en 2x, lejos todavía de las 2,6x alcanzado con las .com. La bolsa americana podría seguir cotizando cara mientras el crecimiento de Beneficio Por Acción se mantenga por encima del +10% anual, sobre todo cuando, como digo, las inversiones previstas por las grandes tecnológicas suponen un 1,5% del PIB nominal y hasta un 2% del PIB real. Esto contribuiría a que el crecimiento del PIB en Estados Unidos se mantenga en el 2%.  Además, la laxitud de la Fed en su lucha contra la inflación (que incentiva a protegerse de esta invirtiendo en renta variable) y la creciente base de inversores minoristas, más propensos a la especulación, contribuye a la buena evolución del índice.

PER 12m Forward del S&P 500 desde el 2000:

S&P Kensho Artificial Intelligence Enablers Index (USD) 2025 (+44%).

La valoración del mercado americano se sitúa dentro del top 10% de los periodos más sobrevalorados de los últimos 20 años, durante los últimos 20 años, cada vez que el ROC a 2 años (tasa de cambio porcentual de la bolsa americana a dos años o velocidad de subida de la bolsa, suele marcar momentum del mercado de sobrecompra o sobreventa) superaba el 70%, anticipaba correcciones bursátiles fuertes, la última vez que el ROC estuvo tan alto fue en julio de 2007.

Por otro lado, hay mensajes que podrían determinar mayores subidas de las Bolsas, según el comentario semanal de Andbank la estacionalidad es muy favorable para la bolsa en términos estadísticos para Noviembre. Noviembre es el mejor mes para las acciones desde 1950, el segundo mejor mes en los últimos 20 años, el mejor mes en la última década y el tercero mejor en un año posterior a elecciones. Además, en los próximos meses muchas compañías realizarán programas de recompras de acciones según han anunciado en las presentaciones de resultados del 3T25, los anuncios de autorización de recompra han aumentado un 16% interanual en lo que va de 2025, alcanzando un récord de 1,15 billones de dólares, desde el mínimo de 2020, las autorizaciones de recompra de acciones se han más que triplicado, desde los 313 millones de dólares del 2020.

Otro de los catalizadores positivos de mercado, que no se está teniendo en cuenta, es el aumento de capital privado sacando del mercado compañías cotizadas en mercados públicos. El número de compañías cotizadas ha descendido un 50% desde mediados de los 90 y hay un incremento de la tendencia en el número de compañías que están pasando a ser privadas. Eso es síntoma de que muchas compañías de pequeña y mediana capitalización cotizan a múltiplos tan bajos y a precios tan baratos que sus principales accionistas prefieren sacarlas de bolsa (delisting) para generar valor y luego ya en el medio/largo plazo ver si la venden o la vuelven a sacar a Bolsa si los precios son más razonables.

Nuevos máximos históricos de muchas Bolsas, en España el IBEX (sin dividendos) consiguió superar el máximo realizado en Noviembre del 2007, aunque con dividendos el IBEX 35 batió récord histórico hace un par de años. La famosa rotación del dinero desde Estados Unidos hacia Europa, que dominó la conversación en el mercado a principios de año como vía para diversificar y mitigar el riesgo Trump, se ha cumplido al menos con el Ibex 35, aunque desde Junio las Bolsas americanas lo han hecho mucho mejor que las europeas. El inversor local gana un 37% con el índice español en lo que va de 2025, pero el estadounidense acumula un retorno del 50%, al añadir el efecto de la apreciación del euro frente al dólar. En comparación, el S&P 500 sube un 17% desde enero y Nvidia un 38%. La subida vertical del Ibex se produce además sin tener apenas compañías ligadas a la inteligencia artificial (IA). Pero, como demuestra un informe publicado esta semana por Deutsche Bank sobre la rentabilidad de los mercados a largo plazo, el crecimiento económico es el indicador que mejor suele explicar la evolución bursátil. Por tanto, el mejor comportamiento del PIB español respecto al de otros países, y un punto de partida de valoración más bajo, estaría detrás del avance del Ibex desde 2023, impulsado sobre todo por la banca, sector muy ligado a esa trayectoria económica. Según el mismo informe de Deutsche Bank, el IBEX está entre los de menor rentabilidad media de los últimos 100 años, pero las ratios que mejor anticipan la futura evolución de un índice son su nivel de valoración PER y su rentabilidad por dividendo. Desde ambos prismas, la Bolsa española todavía no está cara. En cuanto al PER, se ubica en una posición medio-baja dentro del ránking de 56 países elaborado por el banco alemán, por detrás de muchos países desarrollados como Estados Unidos, Portugal, Grecia, Japón, Francia, Italia o Alemania. En retorno por dividendo, al contrario, ocupa el vigésimo lugar, por delante de Grecia, Reino Unido, Alemania o Estados Unidos.

IBEX 35 desde Enero del 2007:

IBEX 35 con Dividendos desde Enero del 2007 (+164% +5,28% anualizado):

En cuanto a la temporada de resultados del Tercer Trimestre del año aproximadamente el 30% de las empresas del S&P 500 han presentado ya resultados bastante sobresalientes hasta el momento. Aproximadamente el 87% de las empresas que ya han reportado han superado las expectativas de beneficios, muy por encima del promedio histórico (75%). Los sectores relacionados con materias primas y servicios públicos han presentado las mayores sorpresas positivas en beneficios, mientras que el sector de comunicaciones fue el único que presentó resultados por debajo del consenso. El crecimiento de beneficios para el tercer trimestre se ha sido revisado al alza, del 7,9% al 9,2% desde que comenzó la temporada.

En Europa, el panorama también ha mejorado, aunque partiendo de un nivel más bajo. El 57% de las empresas han presentado sorpresas positivas hasta ahora, ligeramente por encima del promedio histórico (56%), superando de forma agregada los beneficios esperados en aproximadamente el 3%, impulsados por los sectores cíclicos, especialmente los bancos. Aunque los exportadores siguen enfrentando obstáculos, el impacto negativo de la divisa se ha reducido en comparación con el trimestre anterior.

En el mercado de divisas, el euro dólar perforaba esta semana a la baja la barrera de los 1,16 dólares por euro ante un escenario geopolítico más claro tras los nuevos acuerdos que llegan desde Asia. Asimismo, el tono de mayor cautela de Powell al señalar que la bajada de tipos en diciembre no está garantizada, le da fortaleza al dólar. Ahora mismo el eurodólar cotiza a 1,156 lo que representa una caída del -0,6% en la semana.

Eurodólar últimos 12 meses:

Importante esta semana:

Como se esperaba la Reserva Federal de Estados Unidos rebajó este miércoles los tipos de interés en un cuarto de punto, dejándolos en el rango comprendido entre el 3,75% y el 4%, su nivel más bajo desde noviembre de 2022 y lejos ya de los máximos del 5,5% que se alcanzó en 2023 y se mantuvo durante la mayor parte del pasado ejercicio. Se trata del segundo recorte de 25 puntos básicos este año, después de que en septiembre el banco central retomara la desescalada en el precio del dinero que inició a finales de 2024, pero que fue interrumpida en febrero por el inicio de la guerra comercial de la Administración Trump y la amenaza de nuevas presiones inflacionistas. Se trata de un movimiento ampliamente descontado por los mercados. La decisión de la Fed responde a un cuadro de desaceleración del empleo y enfriamiento del consumo, con una inflación que muestra unas señales de alivio mayores de lo esperado tras la aplicación de los aranceles de Estados Unidos, pero “que todavía es alta” y está lejos del objetivo del 2% fijado por la Fed, según apuntó ayer el presidente, Jerome Powell. “Estamos en un juego de equilibrios, y no hay un camino libre de riesgos”. Si bien los precios no han dejado de escalar en Estados Unidos a consecuencia de los aranceles, lo han hecho a un ritmo menor del previsto por los analistas, de forma que la Fed dio esta semana este paso priorizando el mercado laboral, que empieza a dar síntomas de debilidad, con el paro entorno al 4,3%. Aun así, Powell reconoció que el banco central ha tomado la decisión a ciegas en esta ocasión, teniendo en cuenta que el cierre del Gobierno federal ha evitado que se publiquen nuevas estadísticas macroeconómicas y que los datos disponibles “son limitados”. La única cifra que se ha publicado este mes ha sido la del IPC, que ha escalado nuevamente, hasta situarse ya en el 3%, el nivel más alto desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca. Con esta decisión, la Fed afianza la tendencia hacia una política menos restrictiva, aunque mantiene un tono prudente y condicionado a la evolución de las próximas estadísticas macro.

El dato del paro será clave para determinar la hoja de ruta de la Fed, que igualmente podría verse beneficiado por la relajación de las tensiones comerciales, en la medida en que Trump hoy se reúne con el presidente chino, Xi Jinping, para alcanzar la paz comercial. Una rebaja de los aranceles sería una buena noticia para la inflación, y, por lo tanto, facilitaría también la labor del banco central. De hecho, los analistas ya barajan la posibilidad de nuevos ajustes graduales si se confirma la moderación de los precios y no se deteriora en exceso el mercado laboral. De cara a la reunión de diciembre, se espera otro recorte de 25 puntos básicos, por lo que el año acabaría con los tipos en Estados Unidos entre el 3,5% y el 3,75%. Sin embargo, Powell fue tajante al respecto, “No debe considerarse un hecho inevitable. De hecho, está lejos de serlo”, ya que los gobernadores tienen “opiniones muy diferentes sobre cómo proceder en diciembre”. Además, dependerá de si para entonces las agencias federales llegan a tiempo con los datos macro. Para conocer la hoja de ruta de la Fed para 2026, será necesario esperar a esta última reunión del año, cuando el organismo actualice sus previsiones

El anuncio más técnico de la Fed fue el fin de la reducción del balance (QT) a partir del 1 de diciembre, un mes antes de lo previsto. La Fed volverá a reinvertir íntegramente los vencimientos de bonos del Tesoro y destinará los vencimientos de MBS a la compra de Letras, lo que reducirá la duración media de la cartera del SOMA, alineándola mejor con la estructura de mercado. El objetivo a medio plazo es reducir progresivamente la exposición a MBS y volver a una cartera compuesta solo por deuda pública estadounidense, algo más neutral y flexible en términos de gestión de liquidez. Según estimaciones, estas reinversiones podrían suponer compras netas de unos 16.000 millones de dólares en letras del Tesoro, lo que implica un sesgo técnico de apoyo al tramo corto. Desde hace tres años y medio, la institución ha estado recortando su balance de 6,6 billones de dólares, con el objetivo de reducir de forma pasiva los estímulos aplicados en la pandemia.

En Europa el Banco Central Europeo mantuvo ayer los tipos oficiales en el 2%, como se esperaba. Sin embargo, lo relevante estuvo en el tono constructivo sobre la evolución de la economía desplegado por la presidenta Lagarde. Señala el menor número de riesgos, la fortaleza de los balances del sector privado y el buen comportamiento del mercado laboral, de forma que se espera una positiva evolución en el crecimiento que aleja la posibilidad de una reducción de los tipos directores.

La presidenta del BCE defendió la robustez reciente de la economía europea que creció más de lo esperado en el segundo trimestre del año. Ese impulso, que se espera que se refuerce con un aumento del consumo ante la recuperación del poder adquisitivo de las familias, alimenta una economía que poco a poco va dejando atrás algunas de las incertidumbres. Para Lagarde, parte de los riesgos más grandes a los que se enfrentaba la economía europea se han “aplacado” y, aunque todavía es frágil y existen amenazas geopolíticas, el BCE se muestra cada vez más confiado. “Aunque el entorno global es un lastre para nuestra economía, la situación doméstica (europea) es mejor, con muchos más ciudadanos con empleos y con más dinero para gastar”, explicó el BCE. Esta postura se une a una inflación con probabilidades idénticas tanto de ser más fuerte de lo esperado como de mostrar una renovada debilidad. Así, crecimiento e inflación enfrían ahora cualquier sensación de urgencia que pudiera llevar a la autoridad monetaria a llevar a cabo bajadas preventivas de los tipos de interés. La institución presidida por Christine Lagarde ni siquiera nota todavía la presión de la Reserva Federal, que ha continuado con su propio ciclo de rebajas de los tipos de interés con un recorte de 25 puntos básicos el miércoles. La brecha entre el banco central europeo y el estadounidense sigue siendo muy amplia, de más de 175 puntos básicos, por lo que no existen tensiones. De hecho, el tipo de cambio no sólo no ha experimentado más presión, sino que se ha calmado ligeramente después de la fortísima apreciación del euro que llevó a la moneda comunitaria a coquetear por momentos con los 1,18 dólares. El BCE, eso sí, mantiene la prudencia y no quiere cerrar ninguna puerta. La autoridad monetaria se compromete a tomar sus decisiones reunión a reunión y en función de la evolución de los datos. Esta postura de flexibilidad permite mantener vivas las esperanzas de un futuro recorte de los tipos de interés, aunque de forma muy ligera. La prudencia se ha convertido en la principal herramienta de la institución para navegar estos tiempos de gran incertidumbre geopolítica y geoeconómica con las manos más libres para actuar sin perder credibilidad. En cualquier caso, cuanto más se estira la pausa en los movimientos de los tipos de interés, más se evidencia el fin del ciclo de la relajación monetaria y más se reducen pocas las opciones reales que quedaban de que se puedan afrontar nuevos recortes. De hecho según fuentes de Reuters, algunos miembros del BCE consideran que si las previsiones de diciembre muestran una clara desviación a la baja respecto al objetivo del 2%, habría argumentos para bajar tipos ya en esa reunión.

En cuanto a datos macroeconómicos esta semana tuvimos los datos de confianza de los consumidores de Estados Unidos que se mantienen débil. En octubre el índice realizado por la Conference Board bajó hasta 94,6, pero se revisaron al alza los datos del mes previo y con ello, a pesar del retroceso visto en octubre, el indicador quedó ligeramente por encima de las expectativas (93,4). Por otro lado, poco alentadora fue la lectura de los componentes, dado que subió la lectura de situación actual (129,3 frente al 127,5 anterior) mientras que el subíndice de expectativas cayó hasta 71,5 desde el 74,4 previo. Además, un mayor número de encuestados apuntaron que anticipan un deterioro del mercado laboral, un 27,8%, frente al 25,7% del dato del mes anterior, apuntan a que habrá un menor número de empleos disponibles frente a un 15,8% (16,6% anterior) de los encuestados que esperan una mejora del empleo. Más allá de las cifras mensuales que están sufriendo varias revisiones, destacamos que en promedio durante todo este año este indicador se situó en 96 frente al 105 promedio visto en los dos años anteriores (2023-2024), lo que confirma que la mayor incertidumbre está pesando en el ánimo de los consumidores.

También en Estados Unidos, se publicaron datos de precios de la vivienda que repuntaron en agosto. Se anunciaron dos indicadores, el índice de la Agencia Federal de Financiación de la Vivienda (FHFA) sobre compraventas repetidas en viviendas unifamiliares, el precio aumentó un +0,4% mensual y, por otro lado, según el índice realizado por S&P Case-Shiller para las 20 principales ciudades del país aumentó un +0,2% mensual, lo que sitúa en el +1,6% el ritmo de crecimiento interanual.

Trump afirmó que podría alcanzar un “acuerdo integral” con Xi durante la próxima cumbre de la ASEAN, mientras anunció nuevos acuerdos comerciales bilaterales con países del Sudeste Asiático. Además, dijo estar evaluando reducir los aranceles a Brasil y aumentar en un 10% los impuestos a las importaciones de Canadá, en represalia por una campaña publicitaria de Ontario crítica con su política comercial. Por su parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, comentó que China podría retrasar un año la implementación formal de su régimen de control de exportaciones de tierras raras, lo que aliviaría temporalmente las tensiones industriales globales. Anoche Bessent anticipó que las negociaciones con China volverán en un año, subrayando que Estados Unidos debe seguir “reduciendo riesgos” en su relación con Pekín. Por su parte, el representante comercial Greer confirmó que la investigación sobre las prácticas arancelarias chinas sigue en curso, pese a la tregua declarada tras la reunión Trump–Xi. Xi, en el foro APEC, pidió a los países asiáticos mantener cadenas de suministro estables y evitar la fragmentación económica.

El miércoles Trump anunció que espera cerrar acuerdos comerciales con China y Corea del Sur en las próximas semanas. En este sentido, China reanudó las compras de soja estadounidense por primera vez en meses, un gesto interpretado como señal de distensión. Además, el presidente estadounidense indicó que podría reducir el arancel sobre el fentanilo desde el 20% al 10%. Por otra parte, el Senado votó a favor de eliminar el arancel del 50% sobre Brasil, impuesto meses atrás en represalia por subsidios agrícolas.

Trump señaló que podría decidir quién será el próximo presidente de la Fed antes de fin de año, manteniendo la presión política sobre el banco central.

En Japón, la reunión de Trump y la nueva primer ministro nipona Takaichi se saldó con buen tono pero sin detalles respecto al acuerdo en tierras raras, el desarrollo de las inversiones de 550.00 millones de dólares ya anunciadas y el compromiso de Japón con un incremento del gasto en defensa este año hasta el 2% del PIB.

El viernes pasado Moody’s rebajó la perspectiva de Francia a “negativa” y mantuvo el rating en Aa3, citando riesgos políticos y la falta de progreso en la consolidación fiscal. Mientras Moody’s, aplazó la revisión de Bélgica y ratificó las notas de las regiones belgas.

En Francia el Partido Socialista propuso una versión más moderada del impuesto sobre el patrimonio para facilitar un acuerdo presupuestario con el gobierno de Lecornu. Por otra parte, el gobernador del Banco de Francia, Villeroy, advirtió que es “absolutamente necesario” reducir el déficit por debajo del 3% del PIB antes de 2029, lo que implica un nivel máximo en 2026 del 4,8%”.

En el lado corporativo, como decía a comienzo del email, esta semana ha destacado el hecho de que Nvidia se ha convertido en la primera empresa que alcanza los cinco billones de dólares de capitalización impulsada por su dominio tecnológico en la revolución de la inteligencia artificial. El rally bursátil de la tecnológica estadounidense continúa tras nuevos datos sobre la buena marcha de su negocio, un moderado optimismo ante una posible reactivación de su negocio en China y la extensa red de acuerdos que ha tejido Jensen Huang, CEO de Nvidia. Huang ha desvelado que Nvidia acumula pedidos por 500.000 millones de dólares hasta 2026 de sus chips de inteligencia artificial más avanzados, gracias a la fuerte demanda de infraestructura para entrenar y desplegar esta tecnología. Con estas órdenes de compra, la compañía podría ingresar 300.000 millones de dólares en 2026, frente a los 258.000 millones que esperaba Wall Street, según Berstein. El mercado está a la expectativa ante una posible reactivación del negocio de Nvidia en China, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desvelara que pretende discutir esta semana con su homólogo chino Xi Jinping la comercialización en el país asiático del chip Blackwell, el más avanzado del fabricante estawdounidense. Los pedidos recibidos hasta la fecha por Nvidia de sus chips Blackwell, ya en plena producción, y de su sucesor Rubin consolidan su liderazgo en los procesadores aceleradores para IA. La compañía ya tiene aseguradas órdenes de compra de 20 millones de unidades, de las que ya ha entregado seis millones. El valor de estos pedidos quintuplica el volumen de negocio que tuvo la generación anterior de procesadores Hopper, sobre la que Nvdia ha construido su éxito. Su condición de líder en los chips de IA, con un 80% de cuota, y la euforia bursátil alrededor de esta tecnología han llevado la capitalización de Nvidia hasta el hito de los 5 billones de dólares, frente a los 400.000 millones de dólares de hace tres años, antes de la irrupción de ChatGPT. Nvidia vale ya más que la suma de todos los grandes jugadores del sector de los semiconductores, incluidos AMD, ARM, ASML, Broadcom, Intel, Lam Research, Micron, Qualcomm y TSMC. Huang ha tejido una red de alianzas para apuntalar el dominio de Nvidia. El martes, anunció su entrada en Nokia con una participación de 1.000 millones de dólares, y acuerdos con multitud de compañías para desarrollar proyectos de IA con su tecnología, desde los robotaxis de Uber a una supercomputadora con Lilly que ayude con el descubrimiento de fármacos y acorte ciclos de desarrollo. Uno de los acuerdos más relevantes es el firmado en septiembre con OpenAI, que comprará chips a Nvidia por valor de 100.000 millones de dólares, idéntica cantidad a la que invertirá Nvidia de manera gradual en la start up dirigida por Sam Altman.

En España ayer tuvimos datos de crecimiento, que mantiene un ritmo sólido, pero los datos confirman la desaceleración y una menor productividad de la economía española. En el 3T25 el PIB aumentó un +0,6% trimestral, dos décimas menos que el anterior y con ello el ritmo de avance interanual se moderó hasta el +2,8% desde el +3% previo. Además, se revisaron a la baja los datos de los trimestres anteriores, lo que apoya esa idea de un menor dinamismo. Por componentes, todo el crecimiento se explicó por la demanda interna que sumó cerca de un 3,7% al crecimiento, mientras que el saldo exterior neto restó -0,8%. Por agregados de la demanda, continúa el elevado crecimiento del consumo privado (+3,3%), mientras que se frena el de las Administraciones Públicas que presentó una tasa del +1,3%, seis décimas menos que en el trimestre precedente. Por el lado de la inversión, la formación bruta de capital avanzó un +7,6% un 1,7% más que el trimestre previo. Finalmente, el sector exterior retiró décimas al crecimiento al crecer las importaciones a ritmos del +6,1% frente a un +3,2% de las exportaciones.

También ayer se publicó el crecimiento del PIB de Francia, que se aceleró inesperadamente. A pesar de la incertidumbre política, el PIB avanzó más de lo esperado al crecer un +0,5% trimestral desde el +0,3% anterior, siendo su mayor ritmo desde 2023. Con ello, en términos interanuales el avance del PIB escaló hasta +0,9%, dos décimas más que el dato anterior.


Burbujas buenas y globalización ‘armoniosa’. Juan Carlos Ureta. Presidente de Renta 4 Banco.

La concesión del Premio Nobel de Economía a tres investigadores que han centrado sus trabajos en el impacto de la innovación y la tecnología sobre el crecimiento económico puede darnos alguna luz para responder a la pregunta que muchos se hacen; a saber, por qué los mercados financieros se han instalado en la exuberancia mientras la economía y la geopolítica envían señales de alerta. Es verdad que la temida recesión global que muchos vaticinaban como consecuencia de las políticas de Trump no ha llegado, ni parece que vaya a llegar. Tampoco se ha desplomado el dólar, ni el PIB norteamericano, que ha crecido a un envidiable 3,8% en el segundo trimestre, ni los beneficios empresariales, que siguen creciendo a buen ritmo a ambos lados del Atlántico, y también en Japón.

Pero esas buenas noticias no servirían, por sí solas, para explicar los más de 30 récords que ha batido el S&P en lo que va de año, o alzas tan extraordinarias en una sola sesión como, por citar un solo ejemplo, la del 36% que vimos en Oracle el pasado 10 de septiembre, o la subida vertical de un 45% en siete meses del índice tecnológico Nasdaq desde abril hasta hoy. Hay algo más, y ese algo más es, probablemente, que las Bolsas, más allá del corto plazo, más allá de Trump y de los aranceles, están descontando un nuevo y potente ciclo de crecimiento global. Un ciclo basado en la combinación de la nueva revolución tecnológica de la inteligencia artificial y de un nuevo modelo monetario, en el que a los recursos financieros facilitados por los bancos centrales y por el sistema financiero tradicional se unen el nuevo dinero digital y la tokenización generalizada de los activos, incluido el propio dinero.

Lo interesante es que el inicio de ese nuevo ciclo de crecimiento global está coincidiendo en el tiempo con el final del modelo que ha funcionado bien durante las últimas cuatro décadas. Un modelo basado en la globalización, el libre comercio internacional, la innovación tecnológica permanente y disruptiva, y la convivencia pacífica entre la potencia dominante (Estados Unidos) y la potencia emergente (China). Ese modelo ha generado estabilidad geopolítica y paz social, con la ayuda de una continua y creciente expansión monetaria y fiscal, y ha permitido a la economía mundial superar situaciones tan adversas como la quiebra de Lehman, la crisis del euro o el Covid. Pero debe ser sustituido, porque ha terminado generando importantes desequilibrios.

Desequilibrios comerciales, al convertirse la economía norteamericana en el gran comprador global, absorbiendo hasta el 50% de superávit comercial del resto del mundo; desequilibrios financieros, porque el crecimiento de la economía norteamericana y la financiación del generoso Estado de Bienestar europeo se han venido sosteniendo sobre una gigantesca y creciente deuda pública, que ha llegado a su límite; desequilibrios económicos, porque las economías emergentes, que representan en torno al 85% de la población global, no llegan ni al 45% del PIB global y no acaban de tener unas clases medias desarrolladas que alimenten sus mercados domésticos y permitan un comercio global más balanceado. Y, finalmente, desequilibrios sociales, que han generado malestar en las clases medias de Estados Unidos y Europa.

Crecimiento equilibrado

Es, por tanto, necesario cambiar lo que el economista de Harvard Dani Rodrik llama la “globalización no armoniosa” por un crecimiento equilibrado, basado en la incorporación de las clases medias emergentes a la economía de consumo, pasando de rentas “per capita” de menos de 7.000 dólares a rentas per capita de más de 20.000 dólares. La globalización “armoniosa” debe basarse en el desarrollo de mercados domésticos en las economías emergentes, que permitan un comercio global en ambas direcciones.

Los grandes cambios que están conformando lo que llamamos el “nuevo ciclo global” no solo facilitan la transición del viejo modelo de globalización hacia el nuevo modelo, sino que además la impulsan.

Por un lado, la revolución de la inteligencia artificial, que sin duda puede ya calificarse como la mayor innovación tecnológica de las últimas décadas, con un impacto superior al de Internet (1995) o al de los smartphones (2007), y que supondrá un cambio exponencial en la mejora de los niveles educativos, la ampliación de los mercados y la productividad. Estamos entrando en la era de la “súper inteligencia artificial”, cuya implantación va a ser tan horizontal como el uso de la electricidad o Internet, y que va a ayudar a las economías emergentes a transformar su perfil. Un ejemplo es Chile, que está pasando de ser un exportador de cobre y otras materias primas, a disponer de un hub de centros de datos, con inversiones de las grandes tecnológicas, las llamadas hyperscalers, que permitirá a Chile exportar servicios de nube e inteligencia artificial. Un modelo que España podría replicar perfectamente en Europa.

Por otro, la innovación financiera y el desarrollo de los mercados de capitales, que mejorarán extraordinariamente la financiación de la economía gracias a la tokenización y la ampliación de los mercados “privados”, en todas sus variantes. La reserva estratégica de bitcoins creada en marzo por Trump, la Ley Genius de julio, y el Proyecto Cripto lanzado el 5 de agosto por el presidente de la SEC, Paul Atkins, sitúan a Estados Unidos varios pasos por delante de Europa en el acceso a lo que podríamos llamar la era de la súper liquidez. En la que, como afirma Gilles Chemla, de Imperial Business School, los stablecoins, van a dejar de ser tecnologías experimentales para ser el pilar de la nueva economía global digital.

Los mercados financieros van a ser fundamentales en este nuevo ciclo, y lo van a ser porque, aunque hoy muchos quieran vendernos las bondades de los sistemas totalitarios planificados, la historia demuestra que el libre intercambio de ideas, de pensamientos y de bienes y servicios, en un contexto de libre competencia, crea mucho más valor y bienestar para las personas que cualquier modelo de planificación central, en el que la innovación se dirige de arriba hacia abajo. Es verdad que a veces los mercados generan “burbujas” y tal vez ahora estemos en una incipiente burbuja de la inteligencia artificial, pero como decía hace días Jeff Bezos en el Italian Tech Week, las burbujas tecnológicas son burbujas “buenas”, porque crean innovaciones que perduran en el tiempo y mejoran la vida de la gente.

Como enseñan los tres recientes Nobel de Economía, la innovación que nace de la “mano invisible” del mercado y de la “destrucción creativa” (Schumpeter) es el verdadero motor del crecimiento y el bienestar social, y es el modelo ganador que crea valor a largo plazo.


¿Hasta dónde puede llegar el Ibex 35? José Ramón Iturriaga. Gestor de Okavango Delta, Spanish Opp y sector inmobiliario, y socio de Abante.

Para sorpresa de muchos, la española es la Bolsa desarrollada que mejor comportamiento está teniendo en lo que llevamos de año. No solo eso: acaba de romper los máximos históricos que alcanzó en 2007.

Pese a la leyenda más o menos negra que persigue a la renta variable, el estado natural de las Bolsas es estar en máximos. En tanto que recogen el crecimiento de los beneficios empresariales y estos están ligados al crecimiento de la economía, el camino es solo uno. Con sus idas y venidas, desde luego, pero, como nos demuestra la historia, las bolsas en el largo plazo son la mejor manera de capturar el inexorable avance económico.

Nos ha tocado vivir tiempos absolutamente excepcionales en los últimos años, y no hace falta recordar que España ha sido protagonista de prácticamente todas las crisis que se han concatenado desde 2008. Allí están la gran crisis financiera y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la crisis de la deuda europea en 2012, el auge de los populismos con el referéndum del Brexit en 2017 como su punto álgido, el Covid, la guerra en Ucrania y la posterior crisis económica europea. Se trata de un periodo absolutamente excepcional –no por largo deja de ser excepcional– que hoy podemos dar por terminado.

Y, algo que es más importante que la efeméride y que probablemente escueza a más de uno, se dan las circunstancias para que la Bolsa española siga comportándose mejor que el resto. Todo apunta en la dirección correcta. La economía lo va a seguir haciendo bien. Las valoraciones son entre atractivas y muy atractivas. Y, a pesar de lo bien que lo ha hecho, no ha entrado en el radar del inversor y las subidas han cogido a prácticamente todo el mundo con el pie cambiado. No se puede pedir más.

En lo que respecta a la macro, probablemente ya estamos en los primeros compases de un superciclo económico. Tras una muy larga digestión de los excesos del último ciclo del ladrillo y haber superado todas las crisis que vinieron después y en las que España jugó un papel importante, la economía ha levantado por fin cabeza porque, básicamente, ya tocaba. Un análisis desapasionado de los datos –algo que en las circunstancias políticas actuales no resulta sencillo– invita a ser muy optimista con el ciclo que acaba de comenzar. El endeudamiento del sector privado se ha reducido notablemente. La balanza de pagos se ha dado la vuelta. Y el ladrillo y el turismo han recuperado velocidad de crucero. A nada que la política fiscal acompañe, hay ciclo para rato.

Valoraciones atractivas

Las valoraciones siguen siendo atractivas porque, a pesar de la fuerte revalorización de los últimos cinco años, los beneficios se han recuperado notablemente en este periodo. Hoy la Bolsa sigue cotizando por debajo de su media histórica y los sectores más ligados a la economía real –bancos, inmobiliaria, industriales– cotizan a múltiplos cercanos a los que ha cotizado en los peores momentos que hemos vivido en los últimos tiempos –múltiplos de colapso– cuando no hay duda de que estamos en unas circunstancias completamente distintas. Y hay que destacar el importante peso relativo de estos sectores en la Bolsa española.

Todo en un momento en el que las dudas en torno al ciclo norteamericano –motivadas, entre otras, por las idas y venidas de su presidente– y a las valoraciones de las grandes compañías ligadas de una u otra forma a la inteligencia artificial –están dando señales parecidas a las que vimos en la burbuja puntocom y que tienen un peso enorme en los índices globales– están propiciando que los flujos de capitales roten desde Estados Unidos hacia otras partes del mundo.

Así las cosas, lo hará bien porque lleva ya una temporada haciéndolo bien. La tendencia es tu amiga. Y con toda seguridad seguirá dejando a muchos con un palmo de narices. Ellos sabrán.


Primeras grietas bajo la resiliencia americana. Tiffany Wilding. Economista de Pimco.

Dos recientes quiebras de alto perfil de un prestamista de automóviles y una empresa de componentes de automoción provocaron anuncios de pérdidas de préstamos en un puñado de bancos y han despertado preocupaciones de mayor calado.

Si bien estas quiebras y pérdidas parecen características del sector, este tipo de problemas surgen cuando los sólidos fundamentos del crecimiento en toda la economía se desvanecen, como estamos viendo ahora, y las empresas y hogares en dificultades ya no pueden enmascarar los problemas subyacentes. El contexto económico y político en Estados Unidos, incluido un crecimiento más lento (aunque aún positivo), costes más altos relacionados con los aranceles, cambios dramáticos en la política de inmigración y tasas de interés aún elevadas, está desafiando a la economía, y los efectos apenas comienzan a hacerse más visibles, aunque, en última instancia, creemos que la economía estadounidense está en condiciones de capear estos vientos en contra.

¿Cómo se ha llegado hasta aquí? Las transferencias gubernamentales masivas relacionadas con la pandemia a hogares y empresas fortalecieron los balances del sector privado. También vimos una transferencia más lenta de tipos de interés más altos a los hogares debido a una gran cantidad de deuda hipotecaria de tasa fija a largo plazo, además de un auge de la inmigración que refuerza tanto el lado de la oferta como el de la demanda de la economía. Todas estas tendencias contribuyeron a un desempeño más sólido del PIB real de Estados Unidos en comparación con otros mercados desarrollados. Este “excepcionalismo” norteamericano también contribuyó a una expansión de los préstamos de mayor riesgo, con acuerdos de crédito más flexibles. Muchas empresas que no pudieron financiarse en los mercados públicos o a través de préstamos bancarios directos lo hicieron en los mercados privados, mientras que los bancos prestaron cada vez más a intermediarios financieros como las llamadas Business Development Companies (BDC), que prestan a compañías en dificultades en lugar de suscribir préstamos directos más caros a empresas.

El resultado neto fue un viraje en el crédito desde los bancos y mercados públicos hacia los préstamos privados, lo que mitigó la transmisión de una política monetaria más estricta a la economía real. Según la Fed, el importe total de la deuda corporativa equivale al 142% del PIB, siete puntos más bajo que antes de la pandemia. Por el contrario, el crédito privado, estimado en 2,7 billones de dólares, ha subido casi un punto porcentual. En los últimos diez años, un poco más de la mitad del crecimiento de la deuda corporativa total en relación con el PIB se ha asociado con el crédito privado.

Contexto cambiante

Pero el excepcionalismo económico estadounidense posterior a la pandemia está palideciendo: el crecimiento del PIB se ha reducido de un ritmo del 2,5%-3% al 1,5%-2%. Los cambios materiales en las políticas comerciales y de inmigración están desafiando muchos modelos de negocio. Las recientes quiebras son consistentes con este contexto macroeconómico cambiante. Los fundamentos de los consumidores también han cambiado. Aunque los balances de los hogares estadounidenses en conjunto todavía parecen muy sólidos, la distancia entre los diferentes grupos de renta está ampliándose. Los mercados laborales se han enfriado, el crecimiento de los ingresos reales se ha desacelerado y la contratación neta se ha detenido. Además, la apreciación acelerada de la vivienda, que apoyaba a los propietarios de casas, está disminuyendo. Las ganancias de la Bolsa están impulsando la riqueza de los hogares con mayores ingresos, pero pocos estadounidenses (el 21%, según la Fed) tienen alguna exposición a estos mercados.

Las recientes quiebras, junto con los movimientos de precios en algunas áreas de los mercados, subrayan la creciente brecha entre ganadores y perdedores. Aunque la deuda total de empresas y hogares como porcentaje del PIB es más baja hoy que antes de la pandemia, la combinación de préstamos, que se alejó de los bancos hacia los mercados privados con estándares más indulgentes, es un punto débil. Si bien esperamos que Estados Unidos se fortalezca el próximo año, respaldado por exenciones fiscales compensatorias para algunos, es probable que los cambios macroeconómicos no sean indoloros para todos. Los focos de vulnerabilidad significan que las perspectivas para la economía estadounidense no están exentas de riesgos. La parte positiva es que habrá muchas oportunidades para los inversores.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado del viernes 24 de Octubre del 2025.

Esta semana ha seguido siendo protagonista el oro, esta vez por caer un 6% desde el lunes (máximo del lunes 4.356,30$ frente a la cotización de 4.089,27$ actual), en un contexto geopolítico incierto ante la negativa de Trump a reunirse con Putinnuevas sanciones a Rusia en crudo y amenazas de restricciones adicionales a exportaciones de tecnología a China, probablemente en coordinación con el G7, como vía de presión para suavizar los controles chinos sobre las tierras raras. Trump confirmó ayer que se reunirá con el presidente chino, Xi Jinping, en la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) que se celebrará la próxima semana, en un intento por rebajar la tensión tras meses de amenazas arancelarias cruzadas, y aseguró que “todos quedarán muy satisfechos”. Según Reuters, la administración Trump estudia imponer restricciones amplias a las exportaciones a China de productos fabricados con software estadounidense. El petróleo ha subido con fuerza esta semana un 6% hasta niveles cercanos a 67 dólares por barril el Brent, tras el anuncio de Estados Unidos de sanciones a los mayores productores rusos (Rosneft y Lukoil, que suponen la mitad de las exportaciones del país), en un intento de forzar a Putin a negociar la paz en Ucrania. En caso de producirse la reunión Trump-Xi, también se podría aprovechar para presionar a China con aranceles secundarios, igual que ha hecho con India, para que deje de comprar crudo ruso.

Trump sigue con su guerra comercial, anoche daba por finalizadas las negociaciones comerciales con Canadá ante lo que califica como “comportamiento atroz” de su vecino por la campaña de publicidad canadiense contra los aranceles de Estados Unidos, comprometiendo una de las relaciones comerciales bilaterales más importante a nivel global, aunque probablemente estemos una vez más ante su peculiar forma de negociación. Además, Trump amenazaba ayer con operaciones terrestres en Venezuela en su lucha contra el narcotráfico.

La administración americana sigue cerrada, pero al menos las autoridades han reconocido que los datos de inflación del tercer trimestre son necesarios para calcular los beneficios de la seguridad social para el próximo año, por eso que algunos funcionarios públicos, que llevan parados durante más de tres semanas debido al cierre, han sido llamados a la Oficina de Estadísticas Laborales para que al menos proporcionen esta cifra hoy, que acaba de ser publicada, por debajo de lo esperado por el mercado, lo que está impulsando las bolsas y depreciando el dólar (+0,20% inflación mensual frente al +0,30% esperado, 3% interanual frente al 3,1% esperado y 2,90% del mes anterior). Los datos de inflación de septiembre deberían haberse publicado el 15 de octubre. Esto tiene efecto en la Fed, que al menos tendrá disponibles los datos para la toma de decisiones la semana que viene, ya que podrían proporcionar una indicación de hasta qué punto los aranceles han hecho subir los precios al consumidor, estos datos de inflación que acabamos de conocer respaldan que la Fed lleve a cabo ese recorte de tipos.

IPC Estados Unidos interanual (3% el de Septiembre):

Previsiones sobre el eurodólar- los analistas esperan de media que cierre el año en el 1,20:

Sube el apetito por el riesgo ante el tono de compromiso mostrado por Trump de cara a las futuras negociaciones con China y los favorables resultados trimestrales que se están conociendo. De las agresivas declaraciones de Trump a principios de mes se ha dado paso a mensajes más conciliadores, en los que sugiere que podría alcanzarse un acuerdo entre Estados Unidos y China durante la reunión prevista para finales de mes en Corea del Sur. Además, ha anunciado su intención de visitar territorio chino el próximo año. Estados Unidos busca reducir su dependencia de China en lo que respecta a las tierras raras, dado que cerca del 80% del consumo doméstico de estos materiales proviene del extranjero, principalmente del país chino. Esta semana Trump ha firmado un tratado con Australia para invertir en proyectos de extracción y refinamiento de tierras raras. El acuerdo contempla una inversión conjunta de 1.000 millones de dólares en los próximos seis meses, destinada a iniciativas tanto en suelo australiano como estadounidense, como parte del pacto, el Pentágono se ha comprometido a colaborar en la construcción de una planta de extracción de galio en el oeste de Australia, lo que pone de manifiesto la relevancia estratégica y militar de algunos de estos elementos. Australia ocupa el cuarto lugar a nivel mundial en reservas de tierras raras, precedida por China, Brasil e India, y es la sede de la única empresa fuera de China que produce tierras raras pesadas, Lynas Rare Earths Ltd. Además, Trump ha incluido en el acuerdo un incremento en la compra de equipamiento militar, como drones submarinos y helicópteros de combate, con el objetivo de que el país oceánico eleve su gasto en defensa del 2% sobre el PIB actual al 3,5%. 

Un síntoma claro de la concentración de mercado es el porcentaje de compañías batiendo al índice S&P 500 en el año vuelve a caer por debajo del 50%, tanto la concentración de los índices como la correlación a la temática de IA está en niveles extremos. Según JPMorgan un 46% de las compañías del índice están relacionadas con la IA y las 10 compañías más grandes representan un 40% del S&P500, en el último pico (.com) era un 27%.

La rentabilidad a seis meses de las compañías de calidad comparada con la rentabilidad del índice está en niveles del 1999, burbuja de las .com, las compañías con crecimiento a un precio razonable comparado con las altamente especulativas y de baja calidad están en mínimos. Mucho de este comportamiento está explicado por el flujo comprador de ETFs, la demanda por parte de los inversores minoristas, así como la inversión a través de préstamos y en ETFs apalancados están en máximos.

Este último mes está habiendo noticias muy positivas en el sector lujo, sector en el que tenemos una apuesta muy fuerte y hemos estado muy positivos desde finales del año pasado, la semana pasada subió con fuerza LVMH después de una ventas mejores de lo esperado por el mercado, sobre todo en China, donde el mercado esperaba un escenario más negativo, esta semana Kering ha subido con fuerza (lleva una subida cercana al 70% desde el nombramiento de su nievo CEO, Luca De Meo) tras conocerse la venta de su división de belleza a L´Oréal por 4.000 millones de euros (múltiplo de 10x Ventas). El acuerdo incluye a su marca enseña Creed e implica también una licencia exclusiva durante un periodo de 50 años para la creación, el desarrollo y la distribución de productos de perfumería y de belleza de Gucci, que empezará en cuanto llegue a su término la licencia actual con Coty. Kering otorgará igualmente licencias exclusivas para la creación, desarrollo y distribución de otros perfumes y productos de belleza para sus marcas Bottega Veneta y Balenciaga. La operación podría quedar lista en el primer semestre de 2026.

Siguiendo en el lado corporativo, esta semana también ha sido noticia el anuncio del nuevo buscador de OpenAI que marca el inicio de una nueva línea de negocio para la compañía y abre una carrera renovada por el dominio del mercado de búsquedas en internet. Actualmente, Chrome, el navegador de Alphabet, lidera ampliamente este sector con una cuota cercana al 90%, seguido por Bing de Microsoft, con un 3,4%. La propuesta de Sam Altman busca aprovechar los modelos de inteligencia artificial para enriquecer y ampliar las capacidades de navegación, haciendo del buscador una herramienta más proactiva, capaz de ofrecer alternativas, realizar reservas y brindar recomendaciones personalizadas, todo ello mediante la interacción en lenguaje natural.

El precio del oro frenó en seco su rally este martes. Su cotización llegó a caer un 6,3%, hasta los 4.082 dólares (cerca del nivel de hoy), su mayor descenso desde 2013, después de que en la madrugada del lunes al martes tocara máximos históricos de 4.375 dólares. La onza moderó su desplome tras el cierre de los mercados europeos al 5,6%, lo que situó su valor en los 4.109 dólares. Aun así, fue su peor día desde agosto de 2020, en plena pandemia del Covid-19. Los analistas atribuyen estas pérdidas al reciente repunte del dólar y a la ausencia de datos clave por el cierre del Gobierno estadounidense. Esto último provoca que no se publique el informe semanal de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), de gran utilidad para los operadores, pues muestra cómo operan los fondos de cobertura y otros gestores en sus inversiones en futuros de oro y plata en Estados Unidos.  Por otra parte, ha finalizado la temporada de compras en India, el segundo mayor consumidor de este metal. La plata, que se dispara un 63% en lo que va de año, también se vio arrastrada por la caída del oro, pues se dejaba un 7,59%, hasta los 48,46 dólares, este martes. El pasado viernes también cerró en números rojos, lo que para Julius Baer marcaba el inicio de una posible fase de consolidación, no de corrección.

Importante esta semana:

Este miércoles el gobierno americano cancelaba el encuentro previsto entre Donald Trump y Vladimir Putin, por la negativa del líder ruso de un alto el fuego. La reunión prevista en Budapest fue suspendida y, según informó la Casa Blanca, no existen planes inmediatos para que ambos mandatarios se encuentren próximamente. El anuncio se produjo tras una conversación telefónica entre el secretario de Estado de Estados Unidos y el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, en la que Moscú insiste en la cesión de territorios ucranianos como condición previa para una tregua. Putin busca el control total de la región del Donbás, compuesta por las provincias de Luhansk, ya bajo dominio ruso, y Donetsk, de la cual controla aproximadamente el 75%. Este nuevo revés diplomático se suma al fracaso de la última reunión entre Trump y Putin, celebrada en agosto en Alaska, donde las conversaciones no lograron avances significativos en el proceso de negociación.

Por el contrario, Trump se mostró más optimista respecto a la próxima reunión con el mandatario chino, Xi Jinping, en la que espera alcanzar un “buen acuerdo” comercial, aunque reconoció que el encuentro podría no llevarse a cabo. Trump destacó su buena relación con Xi y subrayó la necesidad de que el acuerdo sea justo para ambas partes. La reunión está prevista para finales de mes en la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Corea del Sur, aunque aún no se ha confirmado la fecha

El gobierno de Estados Unidos evalúa lanzar una oferta pública de las agencias hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac a finales de 2025, sería un paso histórico hacia su reprivatización tras haber sido nacionalizadas en la crisis de 2008, y podría generar importantes ingresos públicos.

Según la última encuesta de Bloomberg, el consenso de analistas espera que el tipo de depósito del Banco Central Europeo se sitúe en el 2% durante los próximos dos años. Sin embargo, el 66% de los participantes cree que el próximo movimiento será un recorte.

Esta semana comenzamos el lunes conociendo buenos datos en China que superan expectativas, pero muestran una economía aún lastrada por su sector inmobiliario y la falta de un sólido consumo, el PIB del Tercer Trimestre del 2025 subió un 1,1% trimestral frente al +0,8% esperado por el mercado y el +1% anterior, y +4,8% interanual por encima del +4,7% esperado por el mercado, la producción industrial de septiembre subió un +6,5% mejor que el +5% esperado y +5,2% anterior, las ventas minoristas +3% en línea con lo esperado y por debajo del +3,4% previo e inversión inmobiliaria -13,9% frente al -13,1% esperado y -12,9% anterior. Asimismo, China ha optado por mantener los tipos sin cambios tanto a 1 como a 5 años, en 3% y 3,5% respectivamente. 

Francia el viernes pasado sufrió una revisión a la baja del rating por parte de S&P a A+ desde AA-, por sorpresa, la cita estaba programada para el 28 de Noviembre, ante la preocupación sobre la capacidad de sacar los PGE 2026 adelante. Esto supone la segunda pérdida del rating doble A en dos de las 3 mayores agencias de rating en poco más de un mes y podría presionar TIR y prima de riesgo al alza.

En Japónvictoria para Sanae Takaichi, líder conservadora y pro-estímulo fiscal, que se convierte en la primera ministra en sustitución de Ishiba (237 votos en la Cámara Baja, 4 más de los necesarios para la mayoría) tras el acuerdo LPD-Japan Innovation Party que sigue al abandono de la coalición por parte de Komeito y que llegó a cuestionar las posibilidades de éxito de Takaichi. El mercado descuenta un ritmo lento de subidas de tipos por parte del Banco de Japón, sólo 50 puntos básicos de subida en los próximos 12 meses hasta niveles del 1%. Sanae Takaichi, anunció que prepara un paquete económico para mitigar el impacto de la inflación, con medidas de apoyo a hogares y pymes, así como incentivos a la inversión doméstica.

En Europa esta mañana hemos conocido datos de PMIs, el PMI composite de octubre del conjunto de la UME mejoró de forma relevante respecto al mes anterior al pasar de 51,2 a 52,2, lo que supuso un resultado mejor de lo esperado por el consenso (51,1 esperado por el consenso) y un máximo de los últimos diecisiete meses. El PMI de servicios aumentó ligeramente desde 49,8 hasta 50,0 (49,8 esperado) mientras que el manufacturero lo hizo desde 51,3 a 52,6 (51,2 esperado), lo que supone un máximo en más de un año. En cuanto a la composición del dato, las empresas reforzaron su actividad empresarial en respuesta a un aumento más intenso de los nuevos pedidos que registraron el ritmo de crecimiento más elevado desde abril de 2023. De esta forma, el empleo también mejoró, volviendo a terreno de crecimiento después de la caída marginal registrada en septiembre. Por su parte, la tasa de inflación de costes se atenuó y fue más débil que el promedio de la serie, mientras que los precios cobrados aumentaron al ritmo más intenso de los últimos siete meses. Por geografías Alemania fue el principal motor de crecimiento en el mes de octubre, registrando un aumento desde 52,0 a 53,8 lo que supone el ritmo de crecimiento más rápido en más de dos años. En contraposición, en Francia, la actividad total se redujo por decimocuarto mes consecutivo, al ritmo más intenso desde el febrero pasado, al pasar de 48,1 a 46,8.

En Reino Unido el miércoles tuvimos publicación del IPC correspondiente a septiembre, que sorprendió positivamente al mantenerse sin cambios respecto al mes anterior en el 3,8% interanual frente al 4,0% esperado, evitando así el repunte previsto hasta máximos del año. Además, la inflación subyacente se moderó una décima hasta el 3,5% por debajo del 3,7% estimado, mientras que la inflación en servicios, indicador clave para el Banco de Inglaterra se mantuvo elevada, pero por debajo de lo previsto (4,7% frente al 4,8% esperado). En conjunto, el dato refuerza la idea de que el pico inflacionista ha quedado atrás y de que las presiones de precios podrían seguir moderándose en los próximos meses.

Esta tarde, después del cierre del mercado europeo se publicarán revisiones de rating, destacando la de Francia por parte de Moodys y la de Bélgica por parte de S&P. Moody’s podría rebajar a Francia a la categoría A, pese a mantener una perspectiva estable, dada la combinación de elevada deuda pública, bloqueo político y reversión de reformas estructurales. Por su parte, Bélgica se enfrenta a riesgos similares, con un déficit estructural elevado y la ausencia de un plan de consolidación creíble que también hacen probable una rebaja desde AA a A, en un contexto en el que la perspectiva por parte de la agencia de calificación está en negativo.


Viviendas para las Fuerzas Armadas. Ignacio de la Torre (Reflexiones Arcanas El Mundo de hoy). Economista jefe en Arcano Partners.

Los errores son portales del descubrimiento», escribió Joyce en Ulises. Tras cometer varios errores, España afronta una emergencia nacional ante la ausencia de vivienda. Los precios suben un 12%, según el INE, y se acumula un déficit de 700.000 casas, según Banco de España. Ambos factores están relacionados. El déficit se explica porque la demanda (impulsada por el crecimiento poblacional, sobre todo por inmigración) genera una formación anual de unos 160.000 hogares, y la oferta apenas cubre algo más de la mitad. Esta brecha se debe, entre otras razones, a las trabas e ineficiencias administrativas en la producción de suelo finalista. Cuando la demanda es superior a la oferta, los precios suben.

Nuestro mundo asiste al derrumbe del orden internacional tejido tras la II Guerra Mundial. Este colapso trae consigo un aumento de las tensiones geopolíticas, que derivan en un mayor gasto en defensa, otro frente en el que España tampoco ha hecho los deberes. España abolió el servicio militar obligatorio hace más de 20 años, pero no dotó a las Fuerzas Armadas de un nivel presupuestario acorde con la profesionalización del Ejército. Nuestro país es reprendido internacionalmente por mantener niveles de gasto e inversión en defensa inferiores a los de nuestros aliados y a los compromisos asumidos por ellos.

Nuestra prioridad como nación debe centrarse en buscar soluciones, los «portales del descubrimiento» a los que aludía al principio. En esta columna planteo una solución que podría hacer aumentar la demanda de reclutas en nuestras Fuerzas Armadas, demanda totalmente imprescindible en el contexto de nuestras alianzas, y que, al mismo tiempo, abordaría el otro problema reseñado en este artículo: la dificultad para acceder a una vivienda asequible.

La propuesta consiste en establecer mecanismos de colaboración público-privada por los cuales el Ministerio de Defensa pueda ceder suelo finalista en desuso bajo un derecho de superficie, de forma que el sector privado construya viviendas en régimen de alquiler destinadas a militares en servicio activo.

Como el suelo representa el 28% del precio de una casa, un proyecto de este tipo podría permitir ofrecer vivienda en alquiler a precios un 28% inferiores a los de mercado. Al finalizar el derecho de superficie, tanto las viviendas como el uso del suelo revertirían a Defensa. El modelo no exige desembolsos de dinero público, con lo que no se tensiona el déficit, y podría aumentar la demanda de plazas en los ejércitos. El régimen de alquiler facilitaría la movilidad de nuestros profesionales.

Este punto es importante ya que la transferencia de destinos que afronta el personal de las FFAA durante su carrera no tiene parangón. Si actualizáramos la parcialmente obsoleta Ley de Tropa y Marinería de 2006 para adaptarla a las necesidades del mundo actual, podríamos hacer frente a una situación geopolítica mucho más amenazante frente a la época en la que tejieron nuestras pretéritas normas.

Según el Informe Anual del Observatorio de la Vida Militar, la vivienda es uno de los principales inconvenientes de los traslados. Los modestos sueldos que cobran las Fuerzas Armadas provocan esta situación. Parte de la solución pasa por aumentar las retribuciones, pero es posible combinar estas medidas con la propuesta planteada, de forma que resulten en una demanda de efectivos más acorde a los convulsos tiempos que acechan.

Esta medida se ha aplicado con éxito en Australia (Defence Housing Australia) desde 1988, con 18.000 viviendas en régimen de alquiler asequible. También en EEUU, donde desde 1996 se han promovido medidas similares, conservando el Departamento de Guerra la propiedad de las bases, pero cediendo al sector privado concesiones para construcción y gestión del parque de vivienda para el personal militar. Esto ha permitido gestionar 200.000 viviendas en 150 emplazamientos, movilizar 32.000 millones de inversión residencial privada con soluciones de movilidad.

Friedman advirtió que «sólo una crisis, real o percibida, produce cambio real. Cuando una ocurre, las acciones que se tomen dependen de las ideas que subyacen en la sociedad». Ojalá que debatir ideas para generar vivienda asequible a los profesionales que garantizan nuestra defensa nos permita afrontar el mundo cada vez más inseguro en que nos adentramos.


Por qué el oro y las acciones están de fiesta juntos. Ruchir Sharma. Financial Times.

Se está produciendo un giro extraño en los mercados globales. El oro está en pleno boom, como ocurrió en 1979, y las acciones también, como ocurrió en 1999.

Pero esas dos épocas no podrían haber sido más diferentes: la primera estuvo marcada por una inflación galopante y gran agitación geopolítica y la segunda por la fiebre puntocom y una relativa calma.

La mayoría de los analistas cree que el oro se está disparando, coincidiendo con un nuevo boombursátil porque los inversores quieren protegerse de la creciente incertidumbre política, especialmente en Estados Unidos.

Sin embargo, esta teoría implica que los inversores globales tienen una extraordinaria tolerancia a la disonancia cognitiva al abrazar el optimismo impulsado por la inteligencia artificial sobre las acciones estadounidenses y la cautela asociada con el oro.

También parece una elección sencillamente extraña: ¿por qué protegerse comprando oro en un momento en que las formas de protección más directas (como la compra de opciones de venta sobre acciones) son más baratas?

Creo que hay otra explicación para el dúo formado por el oro y las acciones: la enorme liquidez. Los gobiernos y los bancos centrales inyectaron billones de dólares en estímulos durante y después de la pandemia. Gran parte de este dinero aún circula en el sistema y continúa impulsando el dinamismo de las operaciones en numerosos activos, como las acciones y el oro. Como resultado, la cantidad que los estadounidenses tienen en fondos de inversión del mercado monetario se disparó después de la pandemia y ahora asciende a 7,5 billones de dólares, más de 1,5 billones de dólares por encima de la tendencia a largo plazo.

Política de la Fed

Aunque la Reserva Federal afirma que su política es “algo restrictiva”, lo cierto es que los tipos de interés nominales aún están por debajo de la tasa de crecimiento del PIB nominal, lo que mantiene las condiciones financieras laxas. Los gobiernos están haciendo su parte, con Estados Unidos a la cabeza, que acumula el mayor déficit del mundo desarrollado. La otra cara de un enorme déficit es un enorme superávit del sector privado (como muestra la ecuación de Kalecki-Levy).

La liquidez también depende del apetito por el riesgo de los inversores. Cuanta más confianza tengan en el potencial alcista de los activos financieros, más dinero estarán dispuestos a invertir en los mercados. Los hogares estadounidenses han incrementado su exposición a acciones y otros activos de riesgo en los últimos años, confiados ante la alianza entre el Gobierno y el banco central para proteger los mercados.

Los inversores se han acostumbrado a esperar un rescate estatal ante el menor indicio de problemas. Al reducir drásticamente la prima de riesgo, el apoyo estatal abre las compuertas de la liquidez. Para los inversores, las desventajas parecen estar protegidas y las ventajas no tienen límite. La hiperfinanciarización también está impulsando la liquidez. La proliferación de nuevas aplicaciones de trading y vehículos de inversión exóticos, en gran medida sin comisiones, facilita la compra de activos financieros, canalizando la liquidez hacia múltiples segmentos del mercado.

El torrente de liquidez ayuda a explicar el nuevo vínculo entre el oro y los precios de las acciones. Históricamente, la correlación entre ellos era cero. En la fiebre del oro de la década de 1970, las acciones estaban estancadas; en el boom bursátil de la década de 1990, los precios del oro estaban cayendo. Ahora están subiendo juntos en una marea de liquidez. Llevo mucho tiempo defendiendo el optimismo sobre el oro, especialmente después de 2022, cuando Estados Unidos utilizó el dólar como arma con sus sanciones a Rusia y los bancos centrales extranjeros comenzaron a comprar oro como alternativa. Ahora me preocupa que no haya ninguna buena noticia que el exceso de dinero no pueda estropear.

El foco de la compra se ha desplazado de los bancos centrales a los ETF de oro. La participación de los fondos cotizados en Bolsa (ETF) en la demanda de oro se ha multiplicado por nueve este año, hasta alcanzar casi el 20%. El tercer trimestre registró los flujos trimestrales de ETF hacia el oro más altos de la historia. Las principales explicaciones sobre la influencia de la IA en el oro pasan por alto otros precios del mercado. Por ejemplo, la idea de que el oro esté subiendo por el temor a la “devaluación del dólar” tiene sentido a largo plazo, pero no explica por qué está teniendo su mejor año desde 1979. El dólar se ha mantenido estable en los últimos meses mientras el oro se disparaba. De hecho, muchos activos no reflejan los temores de la década de 1970, incluido el de la inflación. Si la inflación es la preocupación, esto debería reflejarse en los rendimientos de los bonos a largo plazo y las coberturas clásicas contra la inflación, como los bonos del Tesoro protegidos contra la inflación. Esto no está sucediendo. Las señales del mercado de bonos sugieren que los inversores esperan que la inflación se mantenga por debajo del 2,5 % a largo plazo.

Mientras tanto, las materias primas que no son coberturas típicas, como la plata y el platino, también escalan. Por su parte, los activos de alto riesgo, que son básicamente lo opuesto a las coberturas seguras, también han subido considerablemente. Estos incluyen los ETF apalancados, las acciones de tecnológicas que no son rentables y los precios de los bonos de empresas de baja calidad.

La Fed ignora la inflación de los precios de los activos. No obstante, si la inflación tradicional de los precios al consumidor se acelera aún más y el banco central se ve obligado a endurecer sus políticas, la situación terminará con una sorpresa desagradable para muchos.

Los inversores que compraron el metal precioso como cobertura van a descubrir que no ha servido para nada, ya que el oro cae junto con las acciones de IA.


Materias primas en vilo: el oro rompe récords y el petróleo se atasca. Kerstin Hottner. Directora de ‘commodities’ y gestora de carteras en Vontobel.

La desconexión entre los precios del oro y del petróleo ha llamado la atención de los mercados en las últimas semanas. La relación entre ambos activos se sitúa en niveles históricamente extremos, solo superados en 2020, cuando el crudo llegó a cotizar en negativo por un día. Mientras el oro continúa marcando máximos históricos casi a diario, el petróleo se mantiene atascado entre 60 y 70 dólares por barril. Esta divergencia, que refleja la creciente aversión al riesgo de los inversores y una desaceleración del crecimiento, podría ampliarse aún más los próximos meses.

La única manera de revertir esta tendencia sería un repunte del ciclo industrial global, con un crecimiento económico acelerado que devuelva protagonismo a la demanda de energía. En tal caso, el oro perdería atractivo como refugio y el petróleo volvería a ganar tracción. Sin embargo, el escenario base apunta a un “aterrizaje suave” hacia fin de año: desaceleración sí, pero sin una caída brusca.

Dentro de este complejo escenario, otras materias primas como el cobre también están siendo afectadas, sobre todo por la política comercial de Estados Unidos. El pasado 31 de julio se anunció que no se aplicarían aranceles sobre el mineral ni el concentrado de cobre, solo sobre productos procesados como alambres o varillas. Este anuncio, inesperado por el consenso, llevó a una oleada de envíos de cobre a Estados Unidos para adelantarse a eventuales subidas de precios. El resultado fue un mercado muy ajustado en Europa, con aumentos en los diferenciales del cobre en la Bolsa de Metales de Londres (LME).

Aunque estas distorsiones son temporales, hay efectos más persistentes. Uno es la destrucción de demanda provocada por el encarecimiento de los productos importados, que enfrentan aranceles del 50%, incluyendo el cobre, el aluminio y el acero. Esta presión de precios debería incentivar una mayor oferta, pero aumentar la capacidad de extracción y de refinación es un proceso lento. Mientras tanto, los consumidores afrontan mayores costes, lo que afecta a su consumo y, en última instancia, a la demanda global.

Mayor atractivo

Pese a estas tensiones, el oro se mantiene como uno de los activos más sólidos en los últimos impases del año, especialmente si la Reserva Federal norteamericana continúa recortando sus tasas. Al no generar rendimiento, el oro gana atractivo en un entorno de tasas bajas. También el platino podría ser interesante: el mercado está en déficit y su demanda es diversa, desde joyería hasta aplicaciones con hidrógeno o vehículos. Aunque su precio actual incluye cierto riesgo arancelario, si Estados Unidos decide no aplicar tarifas, algo probable, ya que es importador neto, el platino podría corregir y ofrecer una oportunidad de entrada.

En el otro extremo, algunos metales industriales parecen sobrevalorados. Aunque se anticipaban debilidades para la segunda mitad de 2025 por la desaceleración del comercio global y mayores aranceles, los precios han seguido fuertes. Un dólar débil, interrupciones en la oferta y los bajos inventarios en Europa han sostenido las cotizaciones. Aun así, se prevé una corrección en los próximos meses.

El caso del zinc es llamativo: la demanda está limitada por la baja actividad en construcción en China, mientras la oferta minera sigue creciendo. Esto lo convierte en un candidato claro para posiciones bajistas.

El petróleo también podría perder terreno. Pese a los esfuerzos de la OPEP+, el mercado muestra señales de sobreoferta: aumentan los inventarios en tránsito, crece la producción fuera de la OPEP y se reincorporan barriles al mercado. Si los inventarios en los países de la OCDE comienzan a crecer sostenidamente, los precios podrían resentirse todavía más, profundizando la brecha con el oro.

Geopolítica y bancos centrales

En paralelo, las tensiones geopolíticas siguen sumando presión. China, que domina gran parte del mercado de tierras raras, impuso nuevas restricciones a las exportaciones de tecnología de procesamiento, apuntando a usuarios extranjeros en defensa y semiconductores. En respuesta, Donald Trump amenazó con más aranceles y canceló una posible reunión a final de mes con Xi Jinping. Esto aleja cualquier expectativa de acuerdo comercial cercano. Además, tanto China como Estados Unidos, y otros países, están acumulando materias primas estratégicas como oro, petróleo y minerales críticos, en un contexto creciente de “nacionalismo de recursos”.

El tipo de cambio es otro factor clave. Un dólar más débil ha impulsado el rendimiento de los metales preciosos e industriales, al hacerlos más accesibles para compradores en otras monedas. Si esta debilidad persiste, seguiría dando soporte a estos mercados.

Las decisiones sobre los tipos de interés influirán de forma indirecta en las materias primas. Salvo el oro, la mayoría de las materias primas no se ven directamente afectados por las tasas, pero sí por su impacto en la demanda. Si la Fed recorta proactivamente para evitar una recesión o para estimular el crecimiento en 2026, esto podría activar nuevamente la demanda industrial y beneficiar a materias primas como el petróleo y los metales.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 17 de Octubre del 2025.

Esta semana las Bolsas han estado impulsados por las declaraciones del presidente de la Fed, Powell, avalando futuros recortes de tipos ante la desaceleración del mercado laboral y a pesar de la ausencia puntual de datos relevantes por el “shutdown”, y con la intención de acabar con la expansión monetaria (Quantitive Easing) en los próximos meses, reducción de balance que se aplica desde 2022 y que ya se frenó a principios de año. La expectativa de una política monetaria expansiva sigue impulsando el precio del oro, que esta semana marcó nuevos máximos cotizando a 4.300 dólares la onza (+60% en 2025). Pese a las correcciones de las bolsas americanas ayer por las turbulencias en la banca regional el S&P 500 lleva una subida en la semana de más del 1%, y el Nasdaq de más del 1,50% (+16,84% en el 2025 en dólares, y +3,24% en euros).

También hemos conocido la última actualización de previsiones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional, que revisó al alza el crecimiento mundial esperado hasta el +3,2% para el 2025 frente al +2,8% que estimaba en Abril y +3% en Julio, y +3,1% para 2026 frente al +0,1% que esperaba en Abril, con un crecimiento del +3% a medio plazo. El FMI espera que las economías avanzadas crezcan +1,6% en 2025 y 2026, y las emergentes un +4,2% y +4% respectivamente. Por regiones, prevé que Estados Unidos crezca +2% en 2025 y +2,1% en 2026 frente al +0,1% que esperaba en julio en ambos casos, mientras que la Eurozona lo haría un +1,2% y +1,1% respectivamente frente al +0,2% y -0,1% de Julio, con España liderando el crecimiento, el FMI espera un crecimiento del PIB del +2,9% en 2025 frente al +2,5% en Julio y +2% en 2026 por encima del +1,8% que esperaba en julio, frente a Alemania que esperaba un crecimiento del +0,2% en 2025 y +0,9% en 2026 o Francia (+0,7% 2025 y +0,9% 2026) cuyas revisiones frente a las estimaciones de julio han sido mínimas. Asimismo, el FMI estima que la economía de China continuará desacelerándose, espera un +4,8% en 2025 y +4,2% 2026, sin cambios en las estimaciones frente a las de julio. El FMI mantiene que a pesar de que las posiciones extremas respecto a la imposición de aranceles se han moderado, gracias a los acuerdos y replanteamientos posteriores, el entorno general sigue siendo volátil y la incertidumbre persiste al igual que factores adversos como el aumento del proteccionismo o los shocks de oferta que podrían reducir el crecimiento. Por lo que respecta a la inflación prevén que seguirá disminuyendo a nivel mundial, esperan un +4,2% en 2025 y +3,7% en 2026 muy por encima del +0,1% que esperaba en julio, aunque con grandes diferencias entre países, destacando Estados Unidos que estiman se situará por encima del objetivo +2,7% en 2025 y +2,4% en 2026, con riesgos de que sea aún mayor, frente a la Eurozona, +2,2% en 2025 y +2% 2026 o China +0% 2025 y +0,7% 2026. Por otra parte, el FMI se muestra preocupado por las finanzas públicas dado que sus previsiones apuntan que la deuda pública mundial superará el 100% del PIB en 2029 impulsado tanto por las economías desarrolladas como emergentes, y apunta a que la consolidación fiscal es necesaria para una reducción significativa del déficit sea posible.

Mientras prosigue el cierre del Gobierno en Estados Unidos, con al menos cinco votaciones infructuosas para reabrirlo, pero con la voluntad de alcanzar un acuerdo, Donald Trump incrementaba el viernes pasado la incertidumbre en el frente comercial. Y es que la Casa Blanca amenazada con aranceles generalizados adicionales del 100% a las importaciones chinas (las Bolsas llegaron a caer un 4% y el Bitcoin un 10% tras el anuncio), subida sustancial frente al 55% actual vigente, en respuesta al endurecimiento de controles de exportación chinos sobre tierras raras y el anuncio de investigación antimonopolio sobre Qualcomm, quedando en niveles similares a lo que se impuso en el Día de la Liberación. Pekín, por su parte, amenazó con represalias, defendiendo la legitimidad de sus controles y activando además licencias y nuevas restricciones que abarcarán materiales y equipos a partir del 1 de diciembre. Aunque Trump ha ido rebajando las tensiones con China con declaraciones más favorables a alcanzar un acuerdo, aunque sólo ligeramente, puesto que China ha respondido a las últimas amenazas de Estados Unidos imponiendo nuevas restricciones a buques americanos con potencial impacto en el comercio marítimo global. En las próximas semanas el mercado estará pendiente de cómo avanzan las negociaciones, fecha límite de la tregua actual, 10 de noviembre, y si finalmente se produce la esperada reunión Trump-Xi que está previsto que coincida con la cumbre de la APEC, del 31 de Octubre al 1 de Noviembre en Corea del Sur. Según el Wall Street Journal, China mantiene una postura firme convencida de que la economía estadounidense no resistirá una guerra comercial prolongada. Washington acusa a Pekín de dejar de comprar soja deliberadamente, y Trump estudia medidas de represalia. Por su parte, Hassett, asesor económico de la Casa Blanca, añadió que Estados Unidos tiene “mucho poder de negociación” y que China debe sentarse a negociar. Este jueves, Scott Bessent, secretario del Tesoro y figura clave en las negociaciones comerciales durante los meses de verano, ha insinuado la posibilidad de extender la tregua arancelaria con China por más de tres meses, a cambio de que el gigante asiático revierta las restricciones sobre la exportación de tierras raras. El plan anunciado la semana pasada establece que cualquier empresa internacional necesitará autorización explícita de la Administración china para exportar productos que contengan tierras raras, Estados Unidos importa el 80 % de su consumo de estos materiales, siendo China su principal proveedor. Bessent también ha señalado que la respuesta a estas restricciones sería coordinada a nivel internacional, dado su impacto potencial en las cadenas de suministro globales. Por su parte, China presiona para que se flexibilicen las limitaciones sobre los semiconductores, con vistas a la próxima Cumbre de Cooperación Asia-Pacífico en Corea del Sur, con la posible reunión Trump-Xi Jinping. Las negociaciones podrían generar volatilidad en los mercados. Como señaló Trump este miércoles, “estamos en una guerra comercial”. Sin embargo, a estas alturas del año, el patrón parece claro, confrontación, negociación y eventual acuerdo. Tras la cortina de humo de la semana pasada, las conversaciones podrían avanzar en la reunión prevista para finales de mes. Cabe recordar que la actual tregua arancelaria con China expira el 11 de noviembre. 

Precio del Bitcoin el viernes pasado (10 de Octubre):

Semana negra para la banca regional estadounidense, Zions Bancorp y Western Alliance Bancorp han caído más de un 10% en bolsa, tras revelar, ambos bancos, pérdidas ligadas a préstamos afectados por un presunto fraude. Ambos bancos habían prestado dinero a fondos que invertían en hipotecas comerciales en dificultades, y ahora se enfrentan a pérdidas significativas tras descubrirse irregularidades en las garantías que respaldaban esos créditos. Estos incidentes se suman a quiebras recientes, como la de Tricolor Holdings, entidad financiera que concedía préstamos para la compra de vehículos a clientes con bajo perfil crediticio, o la del proveedor de autopartes First Brands, que provocaron pérdidas en bancos de mayor tamaño como JPMorgan y Fifth Third. Para bancos grandes, estos casos son absorbibles, pero para bancos regionales como Zions o Western Alliance, las pérdidas tienen un impacto proporcionalmente más fuerte sobre sus balances y generan dudas sobre la solidez del sector. Aunque es de esperar que se trate de eventos puntuales, lo cierto es que han sido suficientes para reactivar la desconfianza de los inversores en la calidad de los activos de los bancos regionales estadounidenses.

Acción de Zion Bancorp últimos 12 meses:

Acción de Western Alliance últimos 12 meses:

El precio del oro sigue marcando nuevos máximos históricos, esta fiebre por el oro también se ha trasladado al público general. En las últimas semanas se han visto imágenes de largas colas frente a varios Bullion exchanges de todo el mundo, con inversores minoristas comprando tanto oro como plata. Este 2025 los dos activos refugio por excelencia (los Bonos soberanos estadounidenses y el oro) han experimentado movimientos divergentes. Este año, el oro ha revertido la correlaciónque mantenía frente a los bonos del Tesoro, lo que podría estar marcando el inicio de una nueva era o un cambio de paradigma en la percepción de los activos refugio. El ratio Oro-MSCI World está rompiendo máximos, coincide curiosamente con un fuerte repunte en los índices de volatilidad del oro, como apunta un informe de Harvey Campbell. (https://papers.ssrn.com/sol3/papers.cfm?abstract_id=5525138).

Ratio Gold-MSCI World

Gold VIX Index (índice de volatilidad del precio del oro).

Precio del oro últimos 12 meses:

En el plano micro, esta semana comenzó la publicación de resultados 3T25, han destacado los resultados de Taiwan Semiconductors, batiendo estimaciones de beneficios, es uno de los grandes ganadores del gasto en IA, los de ASML que subió un +3% el día de la publicación, con sus resultados apoyados por el boom de la IA, y confirmando guías a pesar de un menor negocio esperado en China. A destacar también, en positivo, las cuentas presentadas el miércoles por Louis Vuitton su cotización subió un 12% ante la vuelta al crecimiento orgánico de ventas, una muestra de la recuperación de la demanda de lujo más sólida de lo esperado, incluida China, Bank of America (+4%) y Morgan Stanley (+5%).

El desequilibrado acuerdo comercial rubricado entre la Unión Europea y Estados Unidos, con efectos desde el pasado 1 de agosto y que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, presentó en su momento como un mal menor frente al riesgo de una guerra comercial a gran escala con la Administración Trump, ha pasado su primera factura al sector exterior europeo. Y no es precisamente pequeña. Las exportaciones de la UE al mercado estadounidense se desplomaron en agosto un 22,2%, hasta los 32.898 millones de euros, según datos publicados ayer por Eurostat. Es con diferencia la cifra mensual más baja de los últimos años. De hecho, desde finales de 2023 las ventas mensuales a Estados Unidos nunca se habían situado por debajo de la barrera de los 40.000 millones, con la única excepción de diciembre de 2023, cuando fue de 39.357 millones, aun así muy por encima del volumen actual. En febrero y marzo, cuando Trump ya amagaba con lanzar su andanada de misiles arancelarios, la anticipación de compras por parte del mercado estadounidense disparó las exportaciones europeas hasta los 51.992 y 71.770 millones de euros, respectivamente. Desde entonces, las ventas comunitarias al otro lado del Atlántico han dibujado una curva claramente descendente que, previsiblemente, irá a más en el futuro.

Importante esta semana:

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el de Rusia, Vladímir Putin, mantuvieron ayer una conversación telefónica en la que acordaron emplazarse a una nueva reunión en Budapest para negociar el fin de la guerra de Ucrania. Dicho encuentro, que todavía no cuenta con una fecha concreta, se anunció apenas unas horas antes de que Trump reciba, durante la jornada de hoy, al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la Casa Blanca, y tras las advertencias del Kremlin para que Washington no ejecute la entrega de misiles tomahawk a su adversario. Tras la llamada, la séptima entre el presidente de Estados Unidos y el de Rusia sobre este asunto, Trump afirmó que la conversación “fue muy productiva”. Según relató, “el presidente Putin me ha felicitado por conseguir el gran acuerdo de paz en Oriente Medio. Creemos que este éxito nos ayudará en la negociación para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania”. Trump también desveló que ambos presidentes hablaron sobre un acuerdo de comercio entre Rusia y Estados Unidos cuando la guerra finalice. A última hora de ayer, el presidente ucraniano afirmó que Putin “seguramente no es más valiente que Hamás o cualquier otro terrorista”, en un ataque directo al presidente ruso. En su opinión, y al igual que ha ocurrido en Gaza, “el lenguaje de la fuerza y la justicia también funcionará seguro con Rusia”, escribió antes de viajar a Washington. “Ya estamos viendo cómo Moscú se apresura a renovar el diálogo tras oír tomahawks”, abundó el jefe de Estado ucraniano, aludiendo a que uno de los temas de la cita con Trump son esos sistemas militares que permitirían, en manos del ejército de Ucrania, atacar en profundidad en territorio ruso. “Ahora que Rusia está recurriendo al terror contra nuestro sistema energético infligiendo ataques diarios, estamos trabajando en la resiliencia de Ucrania”, finalizó Zelenski, refiriéndose a los últimos ataques rusos. De la reunión que mantendrá hoy con Zelenski en el Despacho Oval, el presidente norteamericano adelantó que “discutiremos mi conversación con el presidente Putin y mucho más. Creo que hemos hecho un gran progreso con la llamada de hoy”, finalizó Trump en un mensaje publicado en su red social, Truth Social. Tras el anuncio, el presidente de Hungría, donde presuntamente se celebrará la reunión entre Estados Unidos y Rusia, Viktor Orbán, afirmó que su gobierno está preparado para organizar el encuentro en Budapest. Algo que celebró como “una gran noticia para los amantes de la paz en todo el mundo”. El encuentro entre Trump y Putin será el segundo entre ambos mandatarios durante el segundo mandato del estadounidense, tras la cumbre celebrada el pasado 15 de agosto en Alaska, que finalizó sin avances significativos sobre un hipotético proceso de paz entre Rusia y Ucrania. Orbán es un cercano aliado tanto de Trump como de Putin y varios ministros de su Gobierno ya habían propuesto a Budapest como posible sede de negociaciones entre los dos mandatarios.

El libro Beige de la Reserva Federal revelaba esta semana que la actividad económica en Estados Unidos se mantuvo prácticamente sin cambios en las últimas semanas, aunque comienzan a surgir signos de debilitamiento. Este documento, que recoge entrevistas y encuestas a empresas en los 12 distritos en los que hay sedes de la Fed, sirve como referencia clave para los responsables de política monetaria especialmente en un contexto de menor disponibilidad de publicaciones oficiales como consecuencia del cierre de Gobierno. La actividad económica cambió poco en términos generales desde el informe anterior, con tres distritos reportando un crecimiento leve o moderado, cinco sin cambios, y cuatro señalando una ligera desaceleración. En varios distritos, las empresas han reducido sus plantillas mediante despidos, citando una menor demanda, incertidumbre económica y mayor inversión en tecnologías de inteligencia artificial. Mientras tanto, sectores como la hostelería, la agricultura y la construcción enfrentan escasez de mano de obra, atribuida en parte a cambios en las políticas migratorias. Por otro lado, el consumo privado “descendió levemente”, especialmente en bienes minoristas, con los hogares de ingresos medios y bajos mostrando mayor sensibilidad a la inflación. 

En materia comercial, Trump afirmó que Estados Unidos y China están “ya en una guerra comercial”. Por su parte, el Secretario del Tesoro, Bessent, planteó la posibilidad de suspender los aranceles a las importaciones si Pekín levanta los controles sobre tierras raras. Además, Trump anunció que India ha aceptado dejar de comprar petróleo ruso.

En Alemania las expectativas de los inversores y analistas dejaban señales mixtas este martes, por el lado más optimista, el índice ZEW de expectativas se elevaba hasta el 39,3 desde el 37,3 previo, aunque no lograba cumplir con las expectativas que se situaban en niveles de 41,1. En cambio, el componente de situación actual cayó hasta el -80 desde el -76,4 correspondiente a septiembre.

En Francia el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, logró superar con éxito las dos mociones de censura celebradas ayer, lo que abre el camino a las negociaciones para aprobar los Presupuestos de 2026. La primera moción, impulsada por la izquierda radical de La Francia Insumisa, obtuvo 271, quedando a solo 18 de los 289 necesarios para destituir al gobierno. La segunda, presentada por la extrema derecha de Agrupación Nacional, fue rechazada por un margen más amplio al lograr solo 144 votos. Aunque partidos como La Francia Insumisa, Agrupación Nacional, los comunistas y los verdes votaron en contra del gobierno, los socialistas se desmarcaron tras obtener una importante concesión como fue la suspensión de la reforma de pensiones hasta enero de 2028, una vez que se hayan celebrado las próximas elecciones presidenciales de 2027. La reforma en cuestión, aprobada en 2023, elevaba la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años. Lecornu se vio obligado a elegir entre la estabilidad de su gobierno y el aumento del déficit. La concesión a los socialistas evitó la caída del gobierno, pero tendrá un coste fiscal de 400 millones de euros en 2026 y 1.800 millones en 2027. A pesar de haber superado las mociones, la posición del primer ministro sigue siendo frágil, los socialistas ya han puesto sobre la mesa una nueva exigencia, incluir en el presupuesto de 2026 el llamado impuesto Zucman, que gravaría con un 2% el patrimonio de quienes poseen más de 100 millones de euros. Ante este panorama, el debate sobre los Presupuestos comenzará el lunes en el comité de finanzas del Parlamento, con el objetivo de aprobarlos antes de que finalice el año.


La economía mundial atraviesa una etapa de desorden. Martin Wolf. Financial Times.

Cómo se encuentra la economía mundial? La respuesta, como señaló hace poco mi colega Tej Parikh, es que confusa. Esto no debería sorprender. Más allá de algunas incertidumbres evidentes a nivel macroeconómico –tendencias inquietantes en los déficits fiscales y la deuda en muchos países importantes, por ejemplo–, estamos presenciando dos acontecimientos trascendentales: la abdicación de Estados Unidos como potencia hegemónica mundial y la irrupción descontrolada de lo que podría ser la más importante de las innovaciones tecnológicas de la humanidad: la inteligencia artificial. No es de extrañar que estemos confundidos. Sin embargo, cabe destacar la capacidad de la economía mundial para afrontar las crisis y hacer frente a la incertidumbre, al menos hasta ahora.

Este es un tema central tanto del discurso de Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en las reuniones anuales de este año en Washington, como en el informe sobre las últimas Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés). La gran conclusión es que el FMI prevé una ralentización del crecimiento relativamente pequeña este año y el próximo. Huelga decir que cualquier conclusión de este tipo es en sí misma muy incierta. Pero es coherente con lo que ha sucedido en lo que va de año, a pesar de las turbulencias. ¿Por qué la economía mundial ha sido relativamente robusta? Georgieva ofrece cuatro explicaciones: resultados arancelarios menos severos de lo temido; adaptabilidad del sector privado; condiciones financieras favorables; y mejores fundamentos de política económica.

En primer lugar, es cierto que los aranceles han resultado algo menos elevados de lo que se indicó inicialmente el 2 de abril de 2025, el Día de la liberación de Donald Trump. Al final, argumenta Georgieva, “la tasa arancelaria ponderada por el comercio de Estados Unidos ha caído del 23% en abril al 17,5% actual”. Además, ha habido sorprendentemente pocas represalias. Sin embargo, estos aranceles siguen siendo elevados.

En segundo lugar, el sector privado ha respondido relativamente bien, sobre todo a corto plazo. Así, señala el WEO, “los hogares y las empresas adelantaron su consumo e inversión en previsión a los aranceles más altos”. Además, los retrasos en la implementación permitieron a las empresas posponer los cambios de precios. Los exportadores e importadores absorbieron parte de los aumentos de precios. Sin embargo, se está produciendo una repercusión. Los aranceles son un impuesto perjudicial: a la larga, distorsionarán la estructura y el crecimiento de la producción mundial.

En tercer lugar, las bolsas mantiene su racha alcista y las condiciones financieras son favorables en general. Parte de la razón de esto, especialmente en EEUU, es el boom de la inversión en IA. Se desconoce si esto tiene sus raíces en la realidad o se trata del tipo de burbuja que con demasiada frecuencia ha acompañado a dicha innovación.

La cuarta característica parece ser especialmente cierta en las economías emergentes. Muchas han aprendido de difíciles experiencias pasadas y, por lo tanto, han aplicado políticas fiscales y monetarias más disciplinadas que antes. Este es el tema del que habla el capítulo dos del informe WEO. El problema radica en que es poco probable que las condiciones externas mejoren para muchas de ellas. China se enfrenta a la hostilidad estadounidense y a las debilidades internas. Brasil e India se han visto afectados por unos aranceles de EEUU extremadamente altos, del 50%. En el caso de Brasil, esto se debe en gran medida a que sus tribunales han condenado a su aspirante a dictador, Jair Bolsonaro, a 27 años de prisión. Cabe preguntarse por qué Trump debería detestar tanto esta decisión.

En un momento como este, cuando el sistema mundial se está transformando, resulta peligroso confiar en el futuro. Como señala el FMI, existen varias debilidades, sobre todo en lo relativo a los déficits y las deudas fiscales. Señala, por ejemplo, que se prevé que la ratio entre el saldo fiscal y el PIB del Gobierno estadounidense se contraiga en 0,5 puntos porcentuales en 2026, debido principalmente a la aprobación de la Grande y Hermosa ley fiscal (OBBBA, por sus siglas en inglés) y a pesar de una compensación de aproximadamente 0,7 puntos porcentuales del PIB por los ingresos arancelarios proyectados.

Desequilibrios

Esto también hace bastante improbable que se produzcan grandes reducciones en los desequilibrios de la cuenta corriente mundial, aunque el FMI prevé reducciones modestas. Esto, a su vez, anticiparía más desencuentros en la guerra comercial mundial, sobre todo entre EEUU y China.

Más allá de la tendencia de Trump a pensar que cualquier superávit comercial bilateral es una prueba de que su socio está estafando a Estados Unidos, China también se considera un competidor estratégico integral.

Estados Unidos está especialmente molesto por el uso que China hace de su poder comercial. Scott Bessent, secretario del Tesoro de EEUU, ha acusado a China de intentar perjudicar la economía mundial después de que Pekín impusiera amplios controles a la exportación de tierras raras y minerales críticos.

Entonces, ¿cómo cree Bessent que se sienten las víctimas estadounidenses ante la guerra comercial que se está librando?

Las reuniones del FMI y el Banco Mundial brindan una oportunidad no solo para considerar el estado general de la economía mundial y los riesgos más importantes de nuevas perturbaciones, sino también para centrarse especialmente en la situación de los países y las personas más pobres.

El informe WEO señala que “las economías más pobres del mundo, incluidas las que son víctimas de conflictos prolongados, corren un riesgo de sufrir una ralentización del crecimiento”. Una de las razones son los recortes en las subvenciones y los préstamos concesionales. El cierre abrupto de USAID probablemente tenga un impacto significativo en la salud. Un estudio publicado en The Lancet concluye que el desmantelamiento del organismo “podría resultar en más de 14 millones de muertes adicionales para 2030”.

El FMI y el Banco Mundial se crearon en 1944 para establecer el principio de la cooperación económica mundial. Su necesidad, sin duda, no ha cesado. Es alentador que Estados Unidos siga siendo miembro. Los desafíos futuros son enormes, en concreto la necesidad de mantener el progreso económico en un momento de tantas turbulencias geopolíticas. Ningún país, por poderoso que sea, será inmune si el sistema económico global explota.


 

Un premio Nobel para Schumpeter. Francisco Cabrillo. Catedrático emérito de Economía en la Universidad Complutense. Fundación Civismo.

La concesión del premio Nobel de Economía correspondiente al año 2025 a Philippe Aghion y a Peter Howitt ha vuelto a poner de actualidad una idea muy importante en el pensamiento económico del último siglo : la destrucción creativa, término que acuñó y desarrolló el gran economista austriaco –y catedrático en la Universidad de Harvard durante muchos años– Joseph Schumpeter en su libro “Capitalismo, socialismo y democracia”, publicado en 1942. La idea es bastante simple, pero muy importante. El desarrollo económico tiene como uno de sus motores fundamentales la creación de nuevos productos y la incorporación de nuevas tecnologías a los procesos productivos. En su modelo, es el empresario quien desempeña esta función, al mismo tiempo innovadora y destructiva. Las nuevas industrias crean riqueza, pero desplazan a las viejas, que quedan obsoletas y deben abandonar el mercado. Esto tiene, naturalmente, un coste para los empresarios y los trabajadores de las industrias que desaparecen. Pero el resultado final es positivo, ya que los beneficios que a la sociedad ofrecen los nuevos sectores y técnicas son muy superiores a los inconvenientes que genera el cierre de las empresas que han quedado anticuadas; como muestra el enorme progreso del mundo occidental desde los años de la primera revolución industrial.

Lo que hicieron medio siglo más tarde Aghion y Howitt en su conocido articulo de 1992 (“Un modelo de crecimiento mediante la destrucción creativa”) y en diversos trabajos posteriores fue incorporar estas ideas a los modelos modernos de crecimiento endógeno que habían empezado a elaborar Paul Romer y Robert Lucas en la década de 1980. En éstos, la generación endógena de tecnología desempeña un papel muy relevante en el crecimiento de la economía, por lo que tiene sentido combinar ambos enfoques.

En sus más de treinta años de vida, la “nueva” teoría de la destrucción creativa ha analizado multitud de problemas que afectan al crecimiento y al desarrollo económico, como son los aspectos internacionales del fenómeno, las políticas de competencia, la existencia de derechos de propiedad y su defensa efectiva, las inversiones en educación y la desigualdad que la innovación tecnológica genera, por mencionar sólo los más relevantes. Muchos de estos temas habían sido ya abordados por el propio Schumpeter. Y la idea de que el progreso económico no está garantizado, en la que los galardonados han insistido, fue objeto también de muchas reflexiones en la obra del profesor austriaco. Schumpeter era un firme defensor del sistema capitalista; pero, al mismo tiempo, tenía dudas sobre su futuro. En su opinión, estos procesos de incorporación de nuevas tecnologías a las actividades productivas habían sido protagonizados en la historia por empresarios creativos. Pero pensaba que, probablemente, en el futuro las grandes empresas serían capaces de generar dentro de su propia estructura los mecanismos de destrucción creativa; lo que nos llevaría a modelos sociales diferentes de los del capitalismo tradicional.

Factores necesarios para el desarrollo

El desarrollo económico es un fenómeno muy complejo, que resulta imposible explicar con teorías simplistas. Son muchos los factores necesarios para que una determinada sociedad dé el salto adelante y avance por un camino sostenido de prosperidad; y entre ellos se encuentran diversos requisitos sociales y políticos que facilitan el progreso técnico y el crecimiento. En esta línea, el tercer galardonado con el Nobel de 2025, Joel Mokyr, es un historiador de la economía, que se ha centrado precisamente en determinar cuáles han sido las circunstancias que han determinado que el progreso económico del mundo occidental haya sido muy superior al del resto de los países. En sus trabajos ha incluido variables sociales y culturales, en una línea que siguen hoy también economistas como D. McCloskey, por citar sólo un ejemplo relevante.

Otorgar el premio Nobel a un especialista en estos temas plantea siempre la cuestión de hasta qué punto la historia económica puede servir no sólo para explicar el pasado, sino también para prever lo que puede suceder en el futuro a un país determinado en función de características como su situación geográfica, estructura social, nivel tecnológico, marco jurídico o las políticas económicas que se apliquen. También en este punto podemos recordar a Schumpeter. El profesor austriaco abordó numerosos aspectos de las ciencias económicas; y defendió con firmeza la economía matemática. Pero, al final de su vida, dijo que, tras haber trabajado en campos muy diversos, si tuviera que elegir sólo uno de ellos se inclinaría por la historia económica; ya que nadie –en su opinión– puede entender de forma adecuada los problemas económicos del momento actual sin tener una visión clara de lo que sucedió en el pasado; y porque muchos de los errores que cometen los economistas se deben más a una falta de conocimientos históricos que a una insuficiencia en el dominio de las técnicas modernas de su disciplina. Lo dijo hace más de setenta años… pero sus palabras merecen una reflexión de los economistas de nuestros días.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 10 de Octubre del 2025.

Sorprendentemente el mercado se mantiene ajeno al cierre del Gobierno americano, mientras que las negociaciones para su reapertura no muestran avances significativos, a medida que se prolongue esta situación, el impacto económico podría intensificarse. Por ello, consideramos que las conversaciones deberían empezar a dar frutos la próxima semana. De no ser así, podríamos estar acercándonos al cierre gubernamental total más prolongado de la historia estadounidense. El S&P 500 ha estado plano en la semana con una subida del 0,29% a cierre de ayer, y el Nasdaq ha subido un 1% en la semana. Mientras que las Bolsas europeas han caído en torno a un 0,50%, con el CAC francés recuperándose de las caídas del lunes y martes y cayendo en la semana únicamente un 0,33%.

Esta semana se ha abierto una nueva etapa en el proceso de pacificación de Gaza. Dos años después del mayor atentado terrorista de Hamás contra Israel, se ha alcanzado un acuerdo para el intercambio de rehenes y prisioneros, con Donald Trump como mediador. Como parte del entendimiento, Israel se comprometería a replegar sus tropas hasta una línea acordada, en lo que se considera un primer paso hacia un alto al fuego sostenible. No obstante, aún quedan aspectos críticos por resolver tales como la desmilitarización de Gaza y el futuro político del territorio. Con todo esto, Trump declaró en una entrevista que podría viajar a Egipto este fin de semana para asistir a la firma oficial del acuerdo y también a Israel, planteando la posibilidad de hablar ante el Parlamento del país aliado. Sin duda se trata de una victoria diplomática significativa para el presidente norteamericano, especialmente a menos de un año de las midterm elections. Este logro, cobra especial relevancia en un momento en el que el capital político de la Administración se encontraba erosionado tras la prolongada guerra tarifaria y el actual cierre del Gobierno. Anoche el gobierno israelí aprobó el marco del acuerdo de rehenes con Hamás. Donald Trump declaró que espera que las liberaciones comiencen el lunes o martes, lo que marcaría un paso crucial hacia el fin de la guerra en Gaza.

Esta semana hemos seguido con noticias corporativas en el sector tecnológico con una nueva operación en la IA, con OpenAI tomando una participación del 10% en AMD y un acuerdo para el suministro de procesadores para sus centros de datos, lo que impulsó la cotización de la acción de AMD +24% el lunes.  Las bolsas se encaminan a la recta final del año en un ejercicio que se recordará como de los mejores del siglo en cuanto a performance. Donald Trump y su política arancelaria, las actuaciones de los bancos centrales, la inflación aún persistente, los conflictos abiertos en Europa del Este y las crisis políticas como las de Francia o Reino Unido, han sido algunos de los factores a los que se han tenido que enfrentar los mercados y las empresas. Pero la decisión de los inversores ha sido unánime, hacer caso omiso y seguir comprando. Los grandes bancos de inversión tampoco creen que esta racha vaya a romperse en los próximos meses. Los analistas de JPMorgan han elevado a sobreponderar la Renta Variable Europea, alegando que vuelven a cotizar con descuentos frente a sus homólogas estadounidense, “mientras que el mercado se ha vuelto demasiado cauteloso con respecto a catalizadores como el estímulo alemán, las perspectivas de China y los recortes de tipos del BCE”. Aunque JPMorgan ve un potencial riesgo en Francia, recomienda aprovechar la debilidad del mercado para comprar. Por sectores, se decantan por la industria, materiales de construcción y servicios públicos, por las perspectivas de gasto de capital y electrificación que los apoyarán, mineras, aseguradoras, telecomunicaciones, inmobiliario y software. Los analistas de Goldman Sachs declaran que las empresas estadounidenses están llamadas a vivir otra temporada de resultados mejor de lo esperado, sustentadas por la solidez que presenta la economía de Estados Unidos y las buenas perspectivas de la IA, que han provocado que las previsiones para las firmas “parezcan demasiado bajas”. Las estimaciones de consenso para el próximo trimestre son ahora “demasiado conservadoras a la luz de los datos económicos del trimestre”, según Goldman Sachs, que también esperan que los Siete Magníficos marquen un nuevo trimestre récord, superando las proyecciones del mercado y apoyando la continuidad de las subidas de las tecnológicas en Bolsa. Desde Morgan Stanley, añaden que un posible retorno de la inflación en Estados Unidos puede impulsar el poder de fijación de precios de las empresas y esto será constructivo para las ganancias norteamericanas en 2026. “La inflación está correlacionada positivamente con el crecimiento de los ingresos y los beneficios, y es probable que la versión de 2026 de la Reserva Federal sea más tolerante con ese resultado”. En cuanto a renta fija, Pimco está sobreponderado en duración y, para los próximos meses, se decanta por los bonos con vencimientos cortos e intermedios que podrán “respaldar unos fuertes rendimientos”. Opta por la diversificación global endeuda para lograr una rentabilidad superior, señalando a Estados Unidos, Reino Unido, Australia y Sudáfrica como sus regiones favoritas.

La proporción del dólar estadounidense en las reservas mundiales de divisas está disminuyendo lentamente. Los últimos datos trimestrales del Fondo Monetario Internacional sobre las tenencias de reservas de divisas acaban de publicarse y muestran otro pequeño descenso en la participación del dólar estadounidense: del 57,79% al 56,32%. Esto representa una caída de unos 10 puntos en una década y de 20 puntos en dos décadas, aunque la proporción sigue siendo mucho mayor que la del euro, que ocupa el segundo lugar con aproximadamente un 20%.

La temporada de resultados en Estados Unidos del tercer trimestre de 2025 comenzará a mediados de octubre (el próximo martes), lo que supondrá otra prueba crucial de la solidez corporativa. Para finales de mes, alrededor del 68% de las empresas del S&P 500, que representan el 72% de la capitalización bursátil total, habrán publicado sus resultados. El consenso anticipa un crecimiento de los beneficios de aproximadamente el 8% interanual, un parón respecto al 11% del segundo trimestre. Esta desaceleración muestra que los impulsos derivados de la depreciación del dólar, el aumento de los aranceles y la ausencia de beneficios extraordinarios que había impulsado los resultados del trimestre anterior se agotan. La atención de los inversores volverá a centrarse en el ciclo de inversión en IA, el consenso prevé que el gasto de capital en “hyperscalers” aumente un 75% interanual en el tercer trimestre, antes de moderarse drásticamente hasta el 42% en el cuarto trimestre y alrededor del 20% en 2026. Nunca tantas compañías del sector S&P500 TECHNOLOGY habían dado un “guidance” trimestral tan positivo de Beneficio Por Acción para un Tercer Trimestre (https://insight.factset.com/record-high-number-of-sp-500-technology-companies-issuing-positive-eps-guidance-for-q3). 112 compañías del S&P 500 han publicado previsión de beneficios para el tercer trimestre del 2025, de las cuales 56 han publicado una previsión (guidance) negativa y 56 uno positivo. El número de compañías que han publicado un guidance negativo está por debajo de la media de los últimos 5 años (58) y de los últimos 10 años (60 compañías). Por el otro lado el número de compañías que han publicado un guidance positivo está por encima de la medida de los últimos 5 años (43) y de los últimos 10 (39).

Siguiendo con noticias corporativas esta semana destacó la caída de ayer del 15% de Ferrari, su mayor caída en una sola sesión desde su salida a bolsa en 2006. El grupo decepcionó con sus previsiones, en donde preocupa la estimación de beneficios y que incluye un recorte en su estimación de ventas de coches eléctricos hasta 2030. En España, hoy acaba el plazo para acudir a la opa de BBVA sobre Sabadell, con dudas en torno al porcentaje de aceptación, los analistas estiman un porcentaje inferior al 50%. El presidente de BBVA, Carlos Torres, apunta hoy en prensa a que BBVA podría renunciar a lanzar una segunda opa, en el caso de que el porcentaje de aceptación resulte entre el 30% y 50% del capital, si la CNMV le obligara a mejorar el precio, añadiendo incertidumbre sobre la operación.    

Importante esta semana:

Las Actas de la última reunión de la Fed publicadas este miércoles reflejan que la mayoría de los miembros sigue preocupada por los riesgos inflacionistas al alza, la Actas de la Fed anticipan más recortes de tipos este año, aunque reflejan una división de prioridades entre sus miembros: algunos están más preocupados por el mercado laboral, mientras que otros se centran en la persistencia de la inflación. Estas actas corresponden a la reunión de septiembre, en la que se decidió reducir los tipos de interés en 25 puntos básicos, situándolos en el rango del 4%-4,25%, debido al debilitamiento del empleo. En el otro lado de la balanza, varios miembros se mostraron cautelosos ante una inflación que aún no alcanza el objetivo marcado por la autoridad monetaria. La mayoría considera adecuado seguir flexibilizando la política monetaria en lo que queda de año, aunque el momento y el ritmo de los próximos movimientos siguen siendo objeto de debate. Las proyecciones macroeconómicas revelan la división entre los 19 oficiales, únicamente 12 tienen voto, nueve prevén dos recortes adicionales, Miran anticipa varios más, y los otros nueve esperan solo uno o ninguno.

Bessent, secretario del Tesoro, completó la primera ronda de entrevistas para elegir al próximo presidente de la Fed, según el Financial Times, los principales candidatos que emergen son Warsh (exgobernador de la Fed durante la crisis financiera), Waller (actual miembro de la Junta) y Hassett (asesor económico de Trump).

En Japón el Nike hizo esta semana nuevos máximos históricos (el lunes subió un 5%) tras ser elegida Sanae Takaichi como nueva líder del LDP en sustitución de Ishiba, y por tanto, su previsible sucesora como primera ministra. La bolsa japonesa lee en positivo el sesgo fiscal más expansivo de Takaichi. Asimismo, la expectativa de más estímulo fiscal en Japón ha presionado las rentabilidades de su deuda al alza (TIR del bono a 40 años subió 14 puntos básicos) ante la expectativa de mayor emisión de deuda para financiar recortes de impuestos que estimulen la economía, el Yen cayó el lunes un 3% (a 150 yenes por dólar) ante la previsión de más estímulo fiscal y la reducción de probabilidades de subidas de tipos por parte del Banco de Japón a corto plazo (probabilidad de subida de 25 puntos básicos el 30 de Octubre se han reducido del 57% al 25%). El Nikkei lleva una subida en el año del 20,54%.

Nikkei 225 Index últimos 5 años:

En cuanto al precio del petróleo Brent subió 1% tras la decisión de la OPEP+, el pasado domingo, de devolver al mercado únicamente 137.000 barriles al día en noviembre, en línea con el mes anterior y mucho más moderado que los 500.000 barriles al día que se rumoreaba la pasada semana con el fin de recuperar cuota y que provocaron una caída semanal del 8% en el precio del crudo, como comenté en mi email del viernes pasado, y que limitarán el exceso de oferta previsto para 2026.

En Europa Lagarde reafirmó que el BCE ya ha hecho gran parte del trabajo en materia de tipos y está en una “buena posición”, lo que sigue planteando la idea de ver un mantenimiento de tipos prolongado. Lagarde ha reiterado ante el Parlamento Europeo que el BCE se encuentra en una “posición cómoda”, es decir, con tipos de interés alineados con la convergencia hacia el objetivo de inflación del 2%. Al mismo tiempo, ha mostrado especial atención al debate sobre el uso de los activos rusos congelados, subrayando que el BCE vigilará cuidadosamente cómo se gestionan estas medidas para no generar distorsiones financieras.

En Francia, Lecornu dimitió este lunes, 26 días después de su nombramiento y sólo un día después de que Macron designase un gobierno prácticamente sin cambios respecto al anterior de Bayrou (12 de los 18 ministros repetían), una visión continuista y falta de renovación que recibió el inmediato rechazo de la oposición y que habría puesto al primer ministro al borde de una moción de confianza, haciendo imposible el avance en la aprobación de los PGE 2026. Es el tercer primer ministro en un año y el quinto en el segundo mandato de Macron. La Agrupación Nacional (Bardella, Le Pen) pide la disolución de la Asamblea Nacional y nuevas elecciones, aunque éstas no resolverán el problema fiscal, Francia tiene el déficit público más alto de la Eurozona y con presión al alza sobre su deuda, lo que se está traduciendo en rebajas de sus ratings, teniendo en cuenta la dificultad de alcanzar acuerdos dada la elevada fragmentación del Parlamento. Las últimas noticias apuntan a que Macron habría dado 48 horas a Lecornu para intentar llegar a un acuerdo con la oposición, el “deadline” era el miércoles por la noche.

El ministro de Finanzas de Francia reafirmó ayer que el país cumplirá sus compromisos presupuestarios con la Unión Europea, a pesar de que se prevén ajustes fiscales más moderados. El déficit estimado para 2025 se sitúa en el 5,4% del PIB, y deberá reducirse progresivamente hasta quedar por debajo del 3% en 2029, conforme a los objetivos con la Unión Europea. Para 2026, el plan inicial del ex primer ministro François Bayrou proponía una reducción al 4,6%, pero su sucesor, Sébastien Lecornu, elevó ese objetivo al 4,7% y posteriormente lo ha flexibilizado aún más, sugiriendo que el déficit se mantenga “por debajo del 5%”. En este contexto, el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy, subrayó la necesidad de cumplir con los compromisos europeos y advirtió que el déficit no debería superar el 4,8% en 2026.

En Europa conocimos una ligera mejora en la confianza de los inversores de la zona euro, en octubre, el índice Sentix superó las expectativas al situarse en niveles de -5,4, por encima del -7,7 previsto y el -9,2 previo. No obstante, la confianza acumula ya tres meses en terreno negativo.

Pekín ha anunciado nuevas restricciones a la exportación de materiales de tierras raras alegando motivos de “seguridad nacional”. Se trata de recursos estratégicos para la producción de componentes electrónicos, baterías y tecnologías verdes.


 

Lo que está pasando en Francia puede no quedarse en Francia. Mohamed El-Erian. Financial Times.

La salida de otro primer ministro de Francia agrava las desalentadoras perspectivas económicas del país. El detonante inmediato de la decisión fue un desacuerdo público sobre la composición del Gabinete. Pero la causa subyacente es la persistente incapacidad del Gobierno para asegurar una mayoría parlamentaria operativa para la tan necesaria consolidación fiscal. Francia registra un elevado déficit presupuestario superior al 5% del PIB, y su deuda nacional se acerca al 114% del PIB. Ambos datos son elevados según los estándares históricos, especialmente para un país del “núcleo” de la eurozona. El impacto de la dimisión de Sébastien Lecornu, tras menos de un mes como primer ministro, en el mercado de bonos del Estado fue inmediato. El rendimiento de los bonos del Estado franceses (OAT) subió tanto en términos absolutos como en relación con sus pares de la eurozona. El mercado de bonos incorpora ahora una prima de riesgo de gobernanza sustancial para Francia.

Cabe destacar que el rendimiento del OAT francés de referencia a 10 años supera ahora el de su par italiano (BTP), una inversión antes impensable. Esta penalización financiera coloca a la segunda economía más grande de la eurozona por detrás de un mercado a veces caracterizado en el pasado como una de las economías “periféricas” del bloque. Esto es más que un indicador de desequilibrio fiscal; es una pérdida de confianza en la capacidad del sistema político francés para gobernar con decisión.

Mientras tanto, el diferencial soberano entre el bono francés a 10 años y el Bund alemán de referencia se ha ampliado drásticamente, superando los 0,85 puntos porcentuales.

Esto no sólo hace más difícil moverse por la cuerda floja fiscal francesa: complica las perspectivas políticas del Banco Central Europeo. El BCE ya está intentando la difícil tarea de equilibrar la necesidad de contener la inflación persistente, que sigue siendo algo rígida en el sector servicios, con la creciente preocupación por el anémico crecimiento económico en la eurozona.

Diferencial

La ampliación del diferencial entre los bonos franceses y alemanes amenaza la capacidad del BCE para garantizar que su política monetaria única se transmita adecuadamente a todo el bloque. Cuando aumenta la dispersión de los rendimientos, se corre el riesgo de que se produzca una fragmentación y tensión del mercado que podría convertirse en una amenaza sistémica. El mensaje actual del mercado es claro: si persiste, la parálisis política de Francia podría convertirse en un dolor de cabeza financiero para la eurozona.

La inestabilidad de Francia también tiene implicaciones para Reino Unido. Podría ser tentador ignorar esta realidad dado que el país se encuentra fuera tanto de la eurozona como de la UE. Sería un grave error.

Un impacto inmediato ya es visible: mayores rendimientos de los bonos del Estado británicos, ya que Reino Unido, al igual que Francia, compite en los mercados de capital globales para obtener financiación. De hecho, el aumento de los rendimientos de los bonos del Estado como reacción a las noticias francesas superó al del resto de grandes economías europeas. Además, con todo lo vulnerable que parece Francia en este momento, podría decirse que su situación sería menos grave que la de Reino Unido si los mercados de bonos realmente perdieran la paciencia con los países con políticas fiscales laxas.

Francia cuenta con un sólido respaldo potencial en el BCE. La promesa en 2012 del entonces presidente del BCE, Mario Draghi, de hacer “lo que sea necesario” fue fundamental para calmar la crisis de deuda europea. El mercado creyó que el banco central utilizaría su ilimitado poder financiero, un mecanismo de defensa que aún ofrece a Francia una mayor protección, aunque sea políticamente delicado.

El Banco de Inglaterra también podría intervenir si la confianza en los bonos se deteriora significativamente en Reino Unido. Después de todo, jugó un papel fundamental durante la crisis del presupuesto de Liz Truss de 2022. Sin embargo, la perturbación subyacente en aquel entonces —un shock derivado de recortes de impuestos sin financiar— era más fácil de revertir que la que afecta a Reino Unido hoy.

Una intervención de emergencia del Banco de Inglaterra, a diferencia de la defensa del BCE, correría el riesgo de ser interpretada por los mercados de capitales internacionales como una monetización de los persistentes déficits fiscales de Reino Unido. Esto conlleva un mayor riesgo de socavar la credibilidad inflacionaria del banco central, lo que resultaría en consecuencias más problemáticas para la libra y los tipos de interés británicos a largo plazo.

Por lo tanto, el peligro es que lo que está pasando en Francia no se quede en Francia, especialmente si el presupuesto británico de noviembre resulta decepcionante a la hora de ofrecer no sólo consolidación fiscal, sino también perspectivas de mayor productividad y crecimiento.

Para Reino Unido, este episodio debería servir como un poderoso recordatorio de que el presupuesto de noviembre pondrá a prueba si Londres puede ofrecer lo que París no está logrando proporcionar. Los mercados de bonos están perdiendo la paciencia ante la parálisis política.


China planifica, EEUU reacciona. Stephen S. Roach. Profesor de la Universidad de Yale y expresidente de Morgan Stanley Asia.

Los dirigentes chinos se esfuerzan para dar los últimos retoques al XV Plan Quinquenal del país. Mientras tanto, desde el inicio de su segundo mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido la cifra récord de 205 órdenes ejecutivas y sólo ha firmado un puñado de proyectos de ley. La comparación es sorprendente: mientras que China cuenta con un proceso de planificación estratégica, Estados Unidos no tiene ni plan ni estrategia.

El ejercicio de planificación es un pilar fundacional de la República Popular China. El primer plan se extendió desde 1953 hasta 1957 y estuvo fuertemente influenciado por la relación posrevolucionaria de Mao Zedong con Joseph Stalin. En los años siguientes, los planes se volvieron más elaborados, al igual que el proceso de preparación.

La Comisión Estatal de Planificación que fijaba objetivos industriales siguiendo el estilo soviético a principios de la década de 1950 fue sustituida finalmente por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC). Además de seguir las directrices del Partido Comunista de China y basarse en la experiencia de los ministerios que componen el Consejo de Estado, la NDRC consulta con académicos y líderes industriales externos. El periodo de gestación del proceso de planificación chino es largo: tan pronto como la Asamblea Popular Nacional aprueba un plan quinquenal, se inicia la elaboración del siguiente.

Los planes quinquenales de China distan mucho de ser perfectos. Los cuatro primeros fueron desastres sin paliativos, dominados por el fanatismo ideológico y la extralimitación de Mao. Con el segundo plan (1958-62) se produjo el catastrófico Gran Salto Adelante, mientras que el cuarto (1971-75) estuvo marcado por la desastrosa Revolución Cultural.

Fue ya con el quinto plan (1976-80), que introdujo las reformas post-Mao de Deng Xiaoping y abrió la economía, cuando el proceso de planificación se volvió más proactivo y se centró en impulsar el crecimiento y la prosperidad. El noveno plan (1996-2000) desencadenó una oleada de reformas para sanear las empresas estatales. Los planes undécimo (2006-10) y duodécimo (2011-15) sentaron las bases de la estrategia china de reequilibrio impulsada por el consumo, un punto inconcluso de la agenda que muchos esperan que se perfeccione en el decimoquinto (2026-30).

En cambio, Estados Unidos aborrece la planificación. Es la “mano invisible” del mercado, y no los objetivos y directrices del Gobierno, la que asigna los escasos recursos del país. En teoría, los responsables de la política monetaria y fiscal pueden orientar e intervenir en la economía estadounidense, ayudados por la interacción entre la autoridad ejecutiva y la del Congreso sobre el presupuesto federal. Pero en la práctica, ese proceso prácticamente se ha roto debido a la intensificación de la polarización política.

En las últimas tres décadas, las batallas partidistas sobre los recortes del gasto (en la era Clinton), la atención sanitaria (en la era Obama) y el muro fronterizo (en el primer mandato de Trump) han provocado una serie de cierres del Gobierno. Ahora, se avecina otra lucha en torno a los recortes de gasto de la Gran y Hermosa Ley y los billones de dólares que sus recortes fiscales añadirán al déficit.

La política industrial difumina la distinción entre la planificación central al estilo chino y la mano invisible. En China, la política industrial es una extensión lógica del establecimiento de objetivos a largo plazo y ha incluido recientemente el programa Made in China 2025, el Plan de Acción Internet Plus, el Plan de Desarrollo de la Inteligencia Artificial de Nueva Generación y el reciente Plan IA Plus. En comparación, la política industrial estadounidense es reactiva: aborda las prácticas competitivas supuestamente desleales de otros países en sectores que los políticos estadounidenses juzgan de suma importancia.

La política industrial de Trump, impulsada por los acuerdos y las transacciones, ha llevado a muchos a preguntarse si se ha convertido en un capitalista de Estado. Después de todo, ha intervenido en apoyo de Intel, US Steel y la empresa de tierras raras MP Materials; ha negociado un recorte de las ventas de chips de Nvidia y AMD a China; y ha establecido exenciones arancelarias ventajosas para Apple y TSMC. En cierto modo, estas iniciativas son una secuela de las políticas industriales de su predecesor Joe Biden, que incluían ayudas directas a infraestructuras, semiconductores y tecnologías de energía verde. Pero Trump sigue un enfoque menos estratégico y más de intrusión directa en la toma de decisiones específicas de las empresas.

Trump y Biden no fueron los primeros presidentes estadounidenses en adoptar la política industrial. En 1961, un mes después de que la Unión Soviética completara el primer vuelo espacial tripulado, John F. Kennedy se fijó el objetivo de llevar un hombre a la Luna a finales de la década, algo que Estados Unidos consiguió. Y el Departamento de Defensa estadounidense creó la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) como mecanismo interno de política industrial para apoyar la investigación puntera que dio lugar a tecnologías transformadoras, como Internet, los semiconductores, la energía nuclear, los materiales avanzados y la navegación por GPS.

China y Estados Unidos no son los únicos que recurren a la política industrial. Tras la II Guerra Mundial, Japón adoptó el modelo de “Estado desarrollista planificado y racional”. Francia optó por la planificación indicativa, y el Wirtschaftswunder de Alemania Occidental fue impulsado en parte por una política industrial dirigida a apoyar a las pequeñas y medianas empresas.

Pero las medidas occidentales, incluidas las anteriores políticas industriales japonesas, no pueden compararse con el planteamiento estratégico y global de “todo el Gobierno” de China, que compite en una liga propia. El Gobierno chino aprovecha el excedente de ahorro interno del país para centrarse en las industrias del futuro, al tiempo que moviliza todos los recursos de la NDRC, las empresas estatales, los bancos dirigidos por el Estado y los fondos de inversión respaldados por el Estado.

Las intervenciones transaccionales de Trump no sólo carecen de una estrategia global, sino que su alcance se verá limitado por una economía estadounidense con escasez de ahorro interno, cada vez más cargada de grandes y feos déficits presupuestarios federales. Además, en medio de un auténtico brote de sinofobia, existe una fuerte aversión bipartidista a todo lo que se parezca a un socialismo de mercado al estilo chino.

A pesar de todos los mensajes sobre la entrada de Estados Unidos en una nueva edad de oro, la Trumponomics hará poco por la competitividad estadounidense a largo plazo. De hecho, los recortes de financiación propuestos por la Administración para la investigación básica corren el riesgo de desperdiciar las capacidades de innovación de Estados Unidos.

El enfoque de Trump sobre la gobernanza –que favorece la formulación de políticas a través de órdenes ejecutivas, en lugar de medios legislativos– refleja una tendencia autoritaria de extralimitación ejecutiva que recuerda los caóticos planes quinquenales de la era Mao. Del mismo modo que esos errores condujeron a la Revolución Cultural china, muchos (entre los que me incluyo) han argumentado que puede haber razones para temer una agitación comparable en Estados Unidos.


¿Son sociales las redes sociales? Ignacio de la Torre. Economista Jefe, Arcano Partners

Montaigne afirmaba que el mayor enemigo de la verdad no es la mentira, sino la ilusión de saber la verdad. Tras más de diez años de eclosión de las redes sociales creo que corresponde abrir un debate sobre el impacto que están teniendo en nuestras, cada vez menos, sociales sociedades.

Hace año y medio escribí una columna titulada “Impacto de las redes sociales en la salud mental de los adolescentes”, en la que me hacía eco de las investigaciones de Jonathan Haidt, profesor de la NYU Stern, que relacionaba el uso de las redes sociales con una menor socialización física, lo que se traducía en mayores niveles de ansiedad, depresión y suicidio, sobre todo entre mujeres adolescentes. Como seres humanos, estamos programados para la interacción física, y el abuso de las redes sociales, según Haidt, nos está volviendo menos sociables, de lo que se derivan los trastornos psicológicos señalados.

Las consecuencias en otros ámbitos sociales son también muy relevantes. The Economist exponía hace unas semanas cómo afrontamos una “recesión sexual”, mostrando estudios sobre una intensa caída (50%) en las relaciones sexuales de jóvenes universitarios estadounidenses durante los últimos veinte años, tendencia que se prolongaba al segmento de población entre 25 y 35 años con formación universitaria. Uno de los factores aducidos era el aumento del tiempo dedicado a las pantallas, en especial el teléfono móvil y las redes sociales, que puede suponer ya una media de dos horas y veinte minutos diarios según Smart Insights, dato casi coincidente con el de Twin Strata. Afortunadamente, parece que el uso diario alcanzó máximos hace dos años y estamos experimentando ligeras caídas.

En el ámbito político se ha escrito profusamente sobre cómo la política es un reflejo de la forma que tenemos de comunicarnos. La lectura de medios de comunicación tradicionales está ligada a visiones políticas más moderadas, ya que, incluso cuando se consume un medio afín a la propia ideología, las múltiples columnas o editoriales ofrecen puntos de vista que contrastan con nuestras ideas preconcebidas, lo que favorece posiciones más centradas. Como señalaba Manuel Conthe hace unos días, esa mayoría social concentrada en la moderación política se ha ido volviendo extremista a medida que cambiamos nuestra forma de comunicarnos, señalando la introducción de la televisión por cable como ejemplo y el fenómeno Fox News en Estados Unidos. Datos más recientes de John Burns Murdoch en Financial Times muestran cómo la comunicación vía redes sociales nos hace aún más extremistas que la televisión por cable, debido a que el algoritmo detecta cómo pensamos y sólo nos envía hilos de comunicación que refuerzan nuestra tesis previa, lo que conlleva más polarización; y de esos polvos, vienen estos lodos políticos. El mismo autor citaba al profesor Brian Klaas, para el cual la irrupción de la imprenta, los periódicos, la radio y la televisión mantuvieron una característica común: ampliaban la audiencia a la que hacer llegar la información, pero ésta seguía siendo producida por un grupo relativamente pequeño y homogéneo. Las redes sociales, en contraste, han cambiado las reglas de juego, factor del que se alimenta el populismo.

Criterios de objetividad

En este contexto, el consumo de información online, a menudo filtrada convenientemente por los algoritmos de las redes sociales, no responde a criterios de objetividad en los que los seres humanos busquemos racionalmente la verdad. Análisis relevantes como Negativity drives online news consumption (Nature Human Behaviour, 2023) muestran que mantenemos un importante sesgo cognitivo hacia la negatividad: son las informaciones con carga negativa las que captan nuestra atención y las que más consumimos. Como resultado, terminamos generando una realidad paralela no coincidente con la verdadera y basada en dicho sesgo cognitivo, afianzando la maldición de Montaigne que encabeza este artículo.

Por último, la combinación de la IA con la información ha disparado la proliferación de noticias falsas a través de las redes sociales, en parte en connivencia con “potencias” extranjeras, con el objetivo de movilizar al electorado en asuntos muy relevantes, como la falsa inseguridad de la energía nuclear. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung llevó a cabo una investigación resaltada en un paper de la NBER (1). Los lectores, expuestos tanto a noticias e imágenes falsas generadas por IA como a contenidos reales, acababan confiando menos en las noticias. Sin embargo, esa exposición aumentó su propensión a consumir información procedente de medios tradicionales, que les inspiraban mayor confianza a la hora de buscar la verdad.

André Malraux escribió que “el hombre no es lo que cree ser, es lo que oculta”. Es hora de debatir como sociedad si para volver a ser sociales tenemos que afrontar las ocultas implicaciones de las redes “sociales”.

(1) “Genai misinformation, trust, and news consumption: evidence from a field experiment”, NBER, agosto 2025.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 3 de Octubre del 2025.

Lo de cada viernes… nuevos máximos históricos de las Bolsas americanas ayer lideradas por el índice tecnológico Nasdaq (+18,30% en el año) que ayer subió impulsado por las alianzas en Inteligencia Artificial, el jueves se publicó un acuerdo de OpenAI con fabricantes de chips de Corea del Sur, y ayer GIP, BlackRock, anunció negociaciones avanzadas para adquirir Aligned Data Centers…

El S&P 500 cotiza a 22,9 veces beneficios (Forward P/E), su múltiplo más alto desde el 2020, aunque realmente la concentración que existe en el índice de unos pocos valores hace que si sacamos del índice Tesla, Palantir y Nvidia el múltiplo al que cotizaría el S&P 500 sería de 20 veces beneficios, en línea con su media histórica, y si eliminamos las 4 compañías que cotizan a múltiplos más altos y que se han unido al índice recientemente (Newcomers) (Tesla 194,9x PER, Palantir 223,1x PER, AXON Enterprise 92,4x PER, CrowdStrike Holdings 109,6x PER…) la cotización del S&P 500 sería de 19x beneficios. Con lo que el índice, salvo un puñado de valores, cotiza a múltiplos razonables.

Nasdaq Composite últimos 5 años:

El gobierno estadounidense entró este martes en cierre parcial tras el fracaso del Senado en aprobar un presupuesto temporal, lo que implica la suspensión de sueldo a unos 750.000 empleados federales y genera incertidumbre económica y política en torno a la financiación pública. Los impactos económicos dependerán de la duración del “shutdown”, el impacto será limitado si son 1 ó 2 semanas, aunque una mayor duración implicaría mayor impacto, se estima repunte de tasa de paro de 4,3% a 4,6%-4,7% en caso de más de 3 semanas, especialmente si las suspensiones de funcionarios se convierten en despidos. Este miércoles Renta 4 publicaba un análisis técnico en el que mostraba las reacciones del S&P500 a los últimos cuatro cierres de Gobierno americano (shutdown), el último de ellos, el más largo de la historia bajo la propia administración de Trump y uno de los más alcistas para el índice. Paradójicamente estos últimos cuatro eventos han tendido a ser alcistas para el índice americano. Un memorando de la Casa Blanca estima que el cierre de gobierno resta alrededor de 15.000 millones de dólares al PIB cada semana. Mientras tanto, el vicepresidente Vance señaló ayer que no espera que el cierre se prolongue demasiado, aunque el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, dijo que hay división interna sobre la duración del mismo.

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, aseguró la semana pasada que las acciones cotizadas en Bolsa están “bastante altamente valoradas”. No es una expresión tan rotunda como la de su antecesor Alan Greenspan en 1996, cuando habló de la “exuberancia irracional” en los mercados. Pese a utilizar un tono menos cáustico, las palabras del actual líder de la principal autoridad monetaria del mundo han creado cierto debate entre los inversores, al llegar en un momento en el que muchos miran con temor a la posible formación de una burbuja en Wall Street. Para determinar si las palabras de Powell pueden ser una premonición del pinchazo, JPMorgan ha estudiado las reacciones del mercado a advertencias similares realizadas por los presidentes de la Fed durante los últimos 30 años, desde la famosa frase de Greenspan hasta otros comentarios de Ben Bernanke, Janet Yellen y el propio Powell en el pasado. Su conclusión principal es que, a simple vista, los inversores parecen hacer oídos sordos a las advertencias, en buena parte porque suelen producirse “en periodos de política monetaria acomodaticia”, por lo que la Bolsa sigue subiendo tras las declaraciones. Pero sí se percibe cierta cautela. De media, en los seis meses previos a las ocho advertencias de presidentes de la Fed analizadas por JPMorgan, el índice S&P 500 subió un 13,7%. Pero en el mes posterior, solo avanzó un 0,8%. Luego, el mercado se fue olvidando de las precauciones, ya que se revalorizó un 8,5% en el semestre posterior y un 12,9% en los 12 meses. En el caso de la burbuja puntocom, que algunos comparan con el actual periodo de euforia por la inteligencia artificial, las acciones siguieron disparadas durante más de 3 años tras el discurso de la exuberancia irracional de Greenspan (ganaron un 27% el año posterior a este aviso). De momento, como en 1996 y pese a las palabras de Powell, los inversores siguen aferrados al boom tecnológico.

S&P 500 desde Enero del 2007 hasta el 30 de Septiembre del 2025:

En cuanto a la guerra comercial esta semana destacaron unas declaraciones de Scott Bessent, Secretario del Tesoro, de ayer en las que espera grandes avances en las próximas negociaciones comerciales con China, la tregua de 90 días que se acordó en agosto finaliza el 10 de Noviembre.

Este lunes el Financial Times publicaba un artículo en el que, para el diario británico, “España es un caso fuera de lo común entre las economías europeas que, por lo demás, presentan un desempeño decepcionante”, destacando que, desde principios de 2024, la economía española ha crecido a una tasa anual promedio del 3%, en comparación con poco más del 1% de la eurozona. Así lo refleja el FT en un editorial en el que recuerda que S&P Global mejoró el ráting de España dos semanas atrás, el viernes pasado lo hicieron también Fitch y Moody’s, y que el Banco de España elevó su previsión de PIB para 2025 al 2,6%, “lo que subraya la posición del país como la economía principal de mayor crecimiento de Europa y una de las más sólidas del mundo desarrollado”. El diario británico enumera los factores que han llevado a la economía española al liderazgo de Europa, entre los que figuran la recuperación del turismo tras la pandemia, la mejora de las infraestructuras con fondos europeos, el atractivo de la energía renovable para la inversión extranjera o la reforma laboral de 2021. No obstante, a juicio de FT, “el principal motor de España ha sido la inmigración”, señalando que mientras que “otros países europeos se han empeñado en reforzar sus fronteras, España ha adoptado un enfoque más liberal”. Esto ha permitido que la creciente demanda de mano de obra haya “impulsado el empleo a máximos históricos y ha ayudado a España a evitar la grave escasez de mano de obra cualificada que ha afectado a sus homólogos europeos”. No obstante, el rotativo advierte de que “el auge del crecimiento impulsado por la inmigración debe gestionarse con cuidado” en un contexto en el que el PIB per cápita crece a un ritmo inferior al del PIB real debido a que los inmigrantes suelen cubrir los empleos de menor valor añadido. También subraya la necesidad de mejorar el lento crecimiento de la productividad, recordando que “la tasa de desempleo de España sigue siendo la más alta de la UE”. Y avisa de que “el fragmentado entorno político español será un gran obstáculo para consolidar su progreso económico”.

El Ibex 35 coronó esta semana el noveno mes del año con un espléndido palmarés. Su revalorización desde el 2 de enero al 30 de Septiembre asciende al 33,46%, la mayor de los principales índices bursátiles del mundo y su mejor resultado anual (a falta de completar el último trimestre) desde 1998. Es también el indicador con mejor marcador en septiembre entre los más relevantes de Europa, con un ascenso del 3,61%. El selectivo español ha encadenado tres meses al alza, cosechando unas ganancias del 10,6% en el periodo. Acabó la última sesión del mes en 15.475 puntos (actualmente está en 15.594 puntos), el nivel más alto desde diciembre de 2007, y cotiza a sólo un 2,25% de su máximo histórico de cierre, los 15.945,7 puntos que alcanzó el 8 de noviembre del mismo año. Cinco de los valores que integran el Ibex 35 finalizaron septiembre en precio récord (ajustado por dividendos). Tres de ellos son bancos: Bankinter, Santander y CaixaBank. Y es que el sector está viviendo un ejercicio brillante en Bolsa (particularmente en la europea), favorecido por una amalgama de vientos en cola, y está actuando como un formidable propulsor para el IBEX. También terminaron máximos históricos (ajustados) Mapfre, que ya había roto su techo el día anterior, y Endesa, que pulverizó su récord del pasado 1 de julio. Ferrovial y BBVA se situaron a menos del 1% de sus cotas más altas, que datan del 18 de septiembre y el 15 de agosto, respectivamente. Más allá de este grupo de valores que destacan por las alturas a las que han escalado sus cotizaciones, el año está siendo muy bueno para una amplia mayoría de compañías cotizadas españolas. Los títulos de más de una docena de las que integran el Ibex 35 se aprecian más que el propio índice, con ascensos que oscilan entre el 34,73% de Grifols y el 123,07% de Indra, el valor estrella de 2025 al verse favorecido por el fuerte empuje de las empresas relacionadas con la industria de Defensa en un contexto geoestratégico muy complejo y con las perspectivas de un creciente gasto militar de los gobiernos. Otros ocho valores del Ibex superan el 20% de subida en lo que va de año. Apenas del 20% de todas las compañías que se negocian en la Bolsa española ceden terreno en 2025. Y es que los inversores están poniendo en valor las buenas perspectivas de la economía nacional, mejores a las del resto de países vecinos. Los analistas destacan que España ha crecido por encima de la media de la zona euro, tiene la inflación controlada y un mercado laboral en mejoría. Con estos mimbres, el Ibex 35 ha conseguido sobrepasar ampliamente los marcadores de sus homólogos tras ir muy a la zaga durante años. 

El precio del oro ha terminado en positivo los tres trimestres del año, hasta firmar una revalorización desde enero del 44% a cierre del mes de Septiembre. Marcaba el enésimo récord este año en 3.844 dólares por onza al cierre de los mercados europeos ayer y enfila su mejor ejercicio desde que en 1979 se disparase un 136% como colofón a diez años marcados por la inflación, los desequilibrios económicos y la crisis del petróleo a mitad de la década. El contexto es distinto en 2025 y el oro se beneficia de las bajadas de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal y la debilidad del dólar estadounidense, que, además, abarata la compra del metal porque los metales están referenciado a esta divisa, la arbitrariedad de las políticas de Donald Trump, con el intento de injerencia en la Fed como punta de lanza para el metal precioso, las tensiones geopolíticas, con las guerras en Europa y Oriente, las compras de los bancos centrales, que son el gran sostén de los precios de la materia prima, la demanda de desde Asia, principalmente de China, y más recientemente un importante incremento de la compra de oro a través de ETF referenciados a la materia prima. El oro ha pulverizado la mayoría de las previsiones de las firmas de inversión para este año. Pero cada vez son más los expertos que no descartan que alcance los 4.000 dólares por onza a cierre de año porque los vientos a favor permanecen prácticamente intactos y sin visos de que cambien. “El oro es una reserva de valor que no solo depende de la confianza institucional”, asegura Goldman Sachs. La entidad estadounidense prevé que cotizará sobre los 4.000 dólares por onza a mediados de 2026, pero no descarta que, incluso, pueda llegar a los 5.000 dólares por onza. El precio promedio para las mismas fechas de Deutsche Bank también son los 4.000 dólares por onza y el banco alemán considera que es “más probable que haya un mayor repunte que una corrección a la baja”.

Precio del oro últimos 12 meses:

El mercado estará atento este fin de semana a la reunión de la OPEP+ de este domingo, en la que podría acelerar la devolución de oferta al mercado (500.000 barriles al día en los próximos tres meses frente a los +137.000 en octubre) con el fin de recuperar cuota, una posibilidad que ha pesado sobre el precio del Brent a lo largo de esta semana, que ha caído un 8%, puesto que, de materializarse este rumor, incrementaría el exceso de oferta previsto para 2026, especialmente en un contexto de debilidad de la demanda.

Precio del Brent últimos 12 meses:

Importante esta semana:

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, respaldaba este lunes el plan de paz de 20 puntos para Gaza propuesto por Trump, alineándose con Estados Unidos en la búsqueda de una salida negociada al conflicto, aunque reina el escepticismo de su viabilidad al no considerar a Hamás en la elaboración del acuerdo. Por su parte, Hamás deberá liberar a los rehenes israelíes en un plazo de 72 horas para garantizar el cese inmediato de las hostilidades. Este plan, contempla otras cláusulas relevantes: 

–  Ayuda humanitaria inmediata.

–  Desmilitarización de Gaza: Gaza quedará libre de terrorismo, los miembros de Hamás que entreguen las armas recibirán amnistía y no podrán ejercer ningún papel en la gobernanza de Gaza.

–  No ocupación ni anexión: Israel no ocupará ni anexionará Gaza y, en el futuro, podrán crearse las condiciones para la creación de un Estado palestino.

–  Intercambio de prisioneros: una vez liberados los rehenes israelíes –se estima que son una veintena–, Israel procederá a liberar a más de 1.700 detenidos gazatíes.

Según el Financial Times, la Casa Blanca mantendrá el tope del 15% sobre importaciones farmacéuticas de la UE y Japón, mientras la UE planea duplicar al 50% los aranceles al acero británico y recortar a la mitad las cuotas del acuerdo post-Brexit. Por otra parte, según Reuters, Trump estudia nuevos gravámenes a dispositivos electrónicos extranjeros en función del número de chips que contengan.

En cuanto a datos macroeconómicos en Estados Unidos esta semana hemos tenido datos mixtos. Por el lado negativo, la confianza de los consumidores bajó más de lo esperado al retroceder en septiembre hasta 94,2 desde el 97,8 anterior y por debajo del 96 previsto. Con esta caída, la confianza se sitúa en mínimos desde abril tras el Liberation Day. Además, este descenso vino tanto por el lado de las expectativas al bajar hasta 73,4 desde el 74,7 anterior, como de la situación actual que retrocedió hasta 125,4 desde el 132,4 previo. Por el lado positivo, señales de fortaleza del mercado laboral, con las vacantes sin cubrir repuntando ligeramente y situándose en 7,23 millones de personas frente a 7,21 millones previos, un dato que además se revisó al alza. Con esto, el ratio de vacantes/desempleados se sitúa en niveles de 0,98x, aún por encima del 0,93x promedio previo a la pandemia. Unido a esta cifra, también conocimos que los despidos bajaron en el mes hasta 1,72 millones, de manera que la tasa de despido sigue estable en niveles muy reducidos del 1,1%. Esto que confirma que atravesamos un periodo de menor creación de empleo, pero con los despidos contenidos. 

Siguiendo en Estados Unidos los datos de creación de empleo privado de la consultora ADP siguen apuntando a un enfriamiento del mercado laboral. Esta publicación, aunque no suele coincidir con las cifras que publica el Bureau of Labor Statistics (BLS), cobra especial relevancia en esta ocasión ante el cierre de Gobierno, hoy deberían publicarse los números oficiales, algo que se pospondrá hasta la reapertura de la Administración. En números, en septiembre se destruyeron -32 mil puestos de trabajo según ADP, muy por debajo de los +51 mil previstos por los analistas y de los -3 mil correspondientes a agosto (dato que se revisó a la baja considerablemente). 

Trump volvió a atacar a Powell, llamándole “obstruccionista” y diciendo que reacciona demasiado tarde en política monetaria (“Powell too late”). Por otra parte, la Casa Blanca acepta el fallo del Tribunal Supremo que rechaza la petición de Trump de destituir inmediatamente a la gobernadora Lisa Cook.

En Francia, el Primer Ministro, Lecornu, descartó medidas de austeridad drásticas y propuso solo pequeños ajustes a los objetivos presupuestarios, manteniendo la prioridad de reducir el gasto en general pero con más fondos para pensiones y sanidad, la senda oficial apunta a bajar el déficit del 5.4% en 2025 al 4.7% en 2026, ligeramente menos ambicioso que el plan de Bayrou que planteaba un 4.6% en el próximo año. Lecornu iniciará una ronda de reuniones con los grupos parlamentarios en busca de apoyos para los presupuestos de 2026. Estas conversaciones, las últimas antes de la presentación oficial del borrador el próximo 13 de octubre, son clave para la supervivencia del Gobierno, que se enfrenta a una posible moción de censura si no logra consensos suficientes

Villeroy, gobernador del Banco Central de Francia, afirmó que el principal problema económico del país es el endeudamiento y el déficit, alertando de que la deuda puede llegar a asfixiar la economía. En este sentido, según prensa, el gobierno estudia aumentar el impuesto único a las rentas del capital, para reforzar ingresos fiscales. Este impuesto se introdujo en 2018 y consiste en aplicar un tipo fijo del 30% a la mayoría de rendimientos del capital mobiliario (dividendos, intereses, plusvalías mobiliarias…).

En Europa el miércoles conocimos datos de inflación, muy en línea con las estimaciones del consenso, donde en términos generales todas las economías mostraron un comportamiento similar, en el que la mayor parte del repunte proviene de la energía y de efectos temporales, con la inflación subyacente mostrando más persistencia, especialmente en servicios. El dato preliminar de inflación correspondiente al mes de septiembre se saldó con una aceleración de la referencia general desde el 2,0% hasta el 2,2% interanual, en línea con las estimaciones del consenso. Por su parte, la referencia subyacente se mantuvo estable en el 2,3% por quinto mes consecutivo.

Según Reuters, la OPEP prepara un nuevo aumento de producción de 137.000 barriles diarios a partir de noviembre, lo que ha generado ventas en el petróleo a medida que los inversores digieren ese probable aumento de la producción y el fin del conflicto armado en Gaza. De esta manera, las preocupaciones ante un posible exceso de oferta, 1,6 millones de barriles diarios para 2026 según la EIA, siguen penalizando a la cotización. Con todo esto, la referencia Brent ha caído cerca de un -6% esta semana al situarse cerca de los 65 dólares barril.

En España el lunes conocimos datos de inflación, el dato avanzado de la inflación del mes de septiembre arroja una aceleración que amenaza con impregnar las lecturas del Índice de Precios de Consumo (IPC) de aquí a final de año. En el avance publicado esta semana por el Instituto Nacional de Estadística (INE) la inflación general registra un avance del 2,9% interanual, lo que se traduce en el mayor incremento de los precios de consumo desde el pasado mes de febrero (+3%). La subida registrada tiene su origen, según explica el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, en los precios de los carburantes y la electricidad que bajaron menos que en el mismo mes de 2024. Con este repunte de dos décimas en el noveno mes del año, el IPC interanual retorna a las subidas después de que en agosto se mantuviera en el 2,7%, la misma tasa registrada en julio. El INE incorporó igualmente en el avance de datos del IPC una estimación de la inflación subyacente (sin alimentos no elaborados ni productos energéticos), que en septiembre disminuyó una décima, hasta el 2,3%. Con este descenso, la inflación subyacente rompe con dos meses consecutivos de alzas interanuales. Aquí, los expertos anticipan que la tendencia la puede haber marcado una moderación de los precios de los servicios turísticos, si bien habrá que esperar a conocer el desglose de la cesta de la compra que el INE publicará el próximo 15 de octubre. En términos mensuales (septiembre sobre agosto), el IPC bajó un 0,4%, su mayor descenso mensual desde septiembre de 2024, cuando disminuyó un 0,6%. Por su parte, el IPC armonizado (IPCA) elevó tres décimas su tasa interanual en septiembre, hasta el 3%, y subió un 0,1% en valores mensuales. Mientras que la inflación subyacente del IPCA se estima en un 2,4% para el noveno mes del año, según apunta Estadística.

En China, el PMI manufacturero repuntó más de lo previsto en septiembre, de 49,4 a 49,8 frente al 49,6 esperado, aunque se mantiene en terreno de contracción de la actividad, Por su parte, la referencia de servicios bajó de 50,3 a 50 frente al 50,2 esperado, indicando debilidad en servicios. Por su parte, los PMI’s privados de RatingDog superaron las expectativas, con la referencia composite pasando de 51,9 a 52,5.


Sillas musicales, edición IA: ¡escuchen con atención! Sumant Wahi, gestor de carteras del sector tecnológico en Man Group.

Con la avalancha de dinero que se invierte en todo lo relacionado con la IA, cabe preguntarse cuántos centros de datos necesita realmente el mundo. ¿Llegará un momento en que la música se detenga? Nadie toca la campana cuando el mercado alcanza su punto álgido, pero vale la pena estar atento a las señales de advertencia.

La durabilidad del ciclo de gasto de capital en IA es la cuestión más importante para los inversores en renta variable (especialmente en EE. UU.) durante los próximos años. Las estimaciones actuales sugieren que la construcción de centros de datos podría estar apuntalando la economía estadounidense frente al debilitamiento del mercado laboral y, como mínimo, está contribuyendo de manera significativa al crecimiento económico.

Sin embargo, el auge de la IA ha creado una economía circular en la que los mayores ganadores están financiando esencialmente a sus propios clientes, y cuando este juego de sillas musicales termine, podría arrastrar consigo a casi una cuarta parte del S&P 500.

El mayor ganador hasta ahora es Nvidia. Tras el momento ChatGPT, los chips avanzados de Nvidia se han vendido como pan caliente y los ingresos trimestrales de la empresa se han disparado de 5 000 a 50 000 millones de dólares en unos dos años, con márgenes impresionantes.

Figura 1. Nvidia es la gran ganadora del auge de la IA


Fuente: Bloomberg, a 26 de septiembre de 2025.

Con una capitalización bursátil que supera los 4 billones de dólares, los inversores de Nvidia esperan que el crecimiento continúe sin cesar durante los próximos años. Y, hasta ahora, todo parece ir según lo previsto. Los hiperescaladores siguen aumentando sus compromisos de inversión y ningún competidor en el sector de los chips avanzados ha conseguido (¿todavía?) una cuota de mercado significativa.

Estancamiento del flujo de caja

Pero, ¿en qué momento esperarán los accionistas de los hiperescaladores obtener un rendimiento de su inversión? En Microsoft, Meta, Alphabet y Amazon, los gastos de capital han crecido significativamente más rápido que los flujos de caja, y en los cuatro casos, el flujo de caja libre se ha estancado desde 2021 y se espera que siga así este año y el próximo.

El último en incorporarse al sector, Oracle, que se ha reinventado por completo en los últimos años, ha pasado de ser una fuente de ingresos a registrar su primer déficit de flujo de caja libre desde el 1990 (!). Esto, junto con el enorme aumento previsto en los gastos de capital durante los próximos años, puede explicar su reciente emisión de bonos por valor de 18 000 millones de dólares.

Figura 2. La gran contracción del flujo de caja tras la fiebre inversora en IA de las grandes tecnológicas


Fuente: Datos de la empresa, Bloomberg, a 26 de septiembre de 2025.

Por supuesto, ¿a quién le importan realmente los aburridos datos de los estados financieros? ¡La oportunidad que se nos presenta es enorme! Pero la creciente circularidad de la economía de la IA podría ser una señal de alarma. Está bien documentado que muchos de los Magnificent 7 son los mayores clientes de Nvidia : Microsoft, Meta, Amazon y Alphabet representaron recientemente más del 40 % de sus ingresos.

Hace unas semanas, Oracle anunció que sus proyecciones de facturacion habían aumentado un 359 %, hasta alcanzar los 455 000 millones de dólares, impulsadas por múltiples contratos de miles de millones de dólares. Pero resultó que 300 000 millones de dólares procedían de OpenAI, que actualmente no tiene acceso a esa cantidad de capital.

De hecho, OpenAI ha elevado recientemente su estimación de consumo de efectivo entre ahora y 2029 de 35 000 millones de dólares a 115 000 millones (podemos suponer que parte de esa cantidad corresponde al contrato con Oracle). Y el consejero delegado de OpenAI, Sam Altman, ha dicho que quiere gastar billones invirtiendo en este ámbito, lo que parece ambicioso dada su tasa de consumo actual y el hecho de que la empresa ha alcanzado recientemente los 12 000 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales. ¿Quién podría acudir al rescate?

La enredada red

Por suerte, Nvidia acaba de anunciar una financiación de capital de hasta 100 000 millones de dólares para OpenAI (repartida a lo largo de varios años) con el fin de construir centros de datos de IA que, atención, albergarán los chips de IA de Nvidia.

Para ser justos, Nvidia está generando tanto dinero que realmente puede permitirse esta inversión. Pero la imagen que da deja un poco que desear. Y puede que Nvidia alquile los chips a OpenAI, lo que podría exponer a Nvidia a un mayor riesgo desde el punto de vista de la depreciación.

Además, Nvidia ya ha invertido en CoreWeave y Lambda, empresas que alquilan capacidad de IA que utiliza chips de Nvidia. Sin embargo, la magnitud de esas inversiones fue un orden de magnitud menor que la inversión en OpenAI. CoreWeave ha ampliado recientemente su relación con OpenAI, lo que es bueno para ellos, ya que Microsoft es actualmente responsable del 71 % de sus ingresos. Esto se está convirtiendo en una red bastante enredada y es difícil seguir el hilo de todas las conexiones, pero tal vez no haya nada que ver aquí.

Sam Altman, de OpenAI, dijo recientemente: «A medida que la IA se vuelva más inteligente, el acceso a ella será un motor fundamental de la economía y tal vez, con el tiempo, algo que consideremos un derecho humano fundamental». Si la IA se convierte realmente en un derecho humano fundamental, tal vez ninguna cantidad de capital sea excesiva para asegurar esta tecnología para nuestro futuro.

Por supuesto, una hipótesis alternativa podría ser que se ha desarrollado un ecosistema de defensores de la IA para justificar que los inversores se desprendan de su capital ganado con tanto esfuerzo. Curiosamente, al parecer estas dos hipótesis no son mutuamente excluyentes, ya que Altman también ha dicho que «alguien va a perder una cantidad fenomenal de dinero».

Las cinco acciones de la figura 2 representan actualmente el 24,4 % del S&P 500. Cuando la música se detenga, el impacto será más amplio que el de los inversores dedicados a la IA. La pregunta del billón de dólares es si tendremos que preocuparnos por esto en 2026 o si tenemos un poco más de tiempo.


La paradoja de la U. Manuel Conthe (Expansión 1 de Octubre)

En su artículo “El Rey me representa” (El Mundo, 26 de septiembre), el gran periodista y analista político Ignacio Torreblanca formuló una paradoja política que, de mucha actualidad, trasciende nuestras fronteras y parte de esta constatación:

“Las estrategias políticas de hoy tienen como objetivo radicalizar a los votantes para que, pase lo que pase en su mitad, nunca crucen las líneas partidistas y se vayan al otro lado. Los votantes no anclados, que inclinando su voto a uno u otro lado cambiaban el sentido de una elección, están en extinción o viven en la orfandad que les provoca ver a partidos y líderes desplazarse hacia los extremos”. 

Teorema del votante en la mediana. La certera afirmación de Torreblanca muestra que en muchos países –Estados Unidos, con Trump y su MAGA, o España, con el PSOE de Sánchez y el Vox de Abascal– desde hace algunos años no resulta ya aplicable el llamado “teorema del votante en la mediana” (median voter theorem).

Ese teorema, enunciado por el matemático estadounidense Duncan Black en 1947, y al año siguiente por el economista Kenneth Arrow (premio Nobel de Economía 1972), fue popularizado por el también economista estadounidense Anthony Downs en “Una teoría económica de la democracia” (1957). En su influyente libro, Downs pronosticaba que si la ideología política de los votantes se distribuye según cierto eje (por ejemplo, izquierda-derecha) con un “único pico” (single-peaked) –tiene, por ejemplo, forma de campana, con muchos votantes agrupados en una única posición central–, los dos grandes partidos políticos convergerán hacia el centro y adoptarán programas que reflejen el punto de vista del votante situado en el medio de la distribución ideológica (es decir, el “votante mediano”, aquel que tiene un 50% de los votantes a su izquierda y otro 50% a su derecha). A conclusión parecida había llegado en los años 20 el matemático estadounidense Harold Hotelling al analizar un mercado con dos únicos fabricantes (duopolio): así, si los bañistas en una playa se distribuyen de forma uniforme a lo largo de ella y hay dos únicos vendedores de helados, estos plantarán sus carritos justo en el centro de la playa, para atender cada uno a la mitad más próxima de la clientela. No tendrán otra alternativa, porque si uno se mueve hacia un extremo, el otro se le acercará y logrará ampliar su clientela, al quedarse con la mitad más próxima de la clientela entre ambos carritos. 

El resultante “principio de diferenciación mínima” enfadará a quienes, situados en los extremos de la playa, tengan que andar mucho para comprar un helado.

La Transición española, aunque multipartidista, reflejó en gran medida ese “modelo Hotelling-Downs” de convergencia hacia el centro: en el año 1976 Adolfo Suárez plantó su “carrito” (UCD) en el centro político y logró una mayoría suficiente para ser investido; y, a partir de 1982, el PSOE de Felipe González logró sucesivas mayorías gracias a un programa socialdemócrata liberal y moderado (yo todavía lo añoro). Otro tanto ocurrió durante décadas en Estados Unidos, cuna del modelo Hotelling-Downs.

La paradoja del tonto útil. Desde hace años, sin embargo, muchos líderes políticos han descubierto que si logran enardecer las pasiones e impulsos más tribales y primitivos de sus votantes –como el nacionalismo, el miedo a los inmigrantes, el rechazo a la libre empresa o la hostilidad al mérito y a quienes triunfan–, sus esfuerzos podrán granjearles una mayoría absoluta –como ha logrado Trump–; votos suficientes para alcanzar y mantenerse en el poder –como ha conseguido Sánchez–; o escaños suficientes para tener protagonismo público e incluso influir en quienes necesitan su apoyo –como Abascal–. En presencia de múltiples partidos, podrá surgir otra paradoja, la del “tonto útil”: en efecto, un partido extremo y sus votantes –como, en España, Vox–, al enardecer a los votantes de un político que abominan, pueden, paradójicamente, hacer que se mantenga en el poder, y convertirse, en la práctica, en su mejor aliado.

La paradoja de la polarización se manifiesta también en los medios de comunicación, como explica Torreblanca cuando describe la estrategia del cofundador y presidente de Fox News, la cadena de noticias ultraconservadora estadounidense: “La estrategia de Roger Ailes, sin la cual no se puede explicar la división en dos mitades que sufren nuestras democracias, aspiraba a darle la vuelta a esa campana para estrujarla y convertirla en una U, donde todo el mundo se agrupara en los extremos, no dejando a nadie en el centro”.

En mi opinión, la manifestación tristemente cotidiana de esa estrategia de polarización que, con mayor o menor intensidad, impulsan muchos políticos y medios la describió el gran escritor británico George Orwell en su obra 1984: el ritual diario de los “dos minutos de odio” (two minutes hate), en el que el Gran Hermano atiza a través de una gran pantalla el odio de las masas hacia el enemigo público del partido y el irrefrenable deseo de destruirlo.

La paradoja de Torreblanca. Como le ocurre a Ignacio Torreblanca, yo también valoro “el esfuerzo del Rey por encontrar el tono y las palabras para dirigirse y hacerse escuchar por esa parte (mayoría, espero) de la ciudadanía que rechaza la política de trinchera y sin espacio para los matices que nos anega”. Y comparto su paradójica conclusión, que en el título de esta columna he llamado “paradoja de la U”, pero que bien podríamos llamar “paradoja de Torreblanca”: “Cuando escucho el discurso del Rey sobre Gaza en Naciones Unidas y lo sumo a otros pronunciados recientemente, pienso: la Jefatura del Estado, definida por su carácter no electivo, es, paradojas de la vida, la institución que mejor me representa”.

He ahí, en esencia, esa gran paradoja política: en aquellas democracias en las que los partidos adoptan una estrategia de polarización, luchan de forma cainita por llevar a los votantes a sus trincheras y evitan todo consenso, puede ser un cargo público no electo –como Don Felipe–, precisamente porque ese carácter no electivo le aleja de la refriega política, quien mejor representa el punto de vista de la amplia franja de ciudadanos que detestamos la polarización.


Europa, alternativa de inversión frente al imprevisible EEUU. Chris Iggo. Cio Axa Investment Managers (BNP Paribas)

El mundo está cambiando y los inversores deben tener una visión clara de cómo y qué significa en nuestro caso.

Europa es un bloque económico importante con una influencia política sustancial en el escenario mundial. Sin embargo, la narrativa sobre las perspectivas europeas es menos clara. Se ha avanzado mucho en la creación de una economía europea unificada: el mercado único es un éxito, al igual que el euro. Sin embargo, la unificación de la banca y los mercados de capitales es dolorosamente lenta.

Con demasiada frecuencia se considera que la regulación está frenando la innovación. Varios miembros de la UE se enfrentan a decisiones fiscales difíciles, en un contexto de fragmentación política. Externamente, el conflicto de Ucrania crea una frágil situación de seguridad en el Este del continente.

Desde la victoria de Friedrich Merz en las elecciones federales alemanas en febrero han aumentado las expectativas de un impulso significativo a la economía europea a partir de sus planes para aumentar el gasto en defensa e infraestructura.

Dichos planes están ampliamente alineados con las recomendaciones del informe Draghi, incorporando la digitalización, la modernización de la red eléctrica y un mayor gasto en seguridad.

Otros Estados miembros se han comprometido a aumentar el gasto en defensa. Existe un claro potencial para aumentar la producción de varias industrias en las cadenas de suministro de los sectores de defensa, infraestructura, energía y comunicaciones. Esto ha respaldado el desempeño de las Bolsas en 2025.

Adicionalmente, Europa sigue siendo líder en sostenibilidad, con el Pacto Verde impulsando la transición energética y la actividad de inversión europea regida por factores ambientales y sociales en mucha mayor medida que en otras regiones. Junto con el apoyo gubernamental, esto también debería respaldar el crecimiento de la productividad a largo plazo. Un ejemplo de ello es el mercado de bonos verdes, que ha demostrado cómo los mercados financieros europeos pueden contribuir significativamente a la financiación de la transición.

Con las fortalezas existentes de Europa en áreas como energías renovables, servicios digitales y financieros y la tecnología, las oportunidades potenciales para los inversores de renta variable a largo plazo son claras. El hecho de que las empresas europeas tiendan a pagar más en dividendos también es atractivo.

Sin embargo, a corto plazo hay desafíos. Europa llegó a un acuerdo comercial con Estados Unidos a finales de julio, pero es una economía más abierta que la norteamericana o la china y, como tal, corre el riesgo de cualquier cosa que socave la competitividad de sus exportaciones o ponga barreras al comercio.

Por ahora, la esperanza es que una mayor claridad en el comercio limite la desventaja del crecimiento económico.

Otra preocupación son las perspectivas fiscales en algunos países. La de Francia es especialmente preocupante, dados los recientes fracasos políticos para avanzar en la consolidación fiscal. Sin embargo, en conjunto, las perspectivas se comparan bien con las de Estados Unidos, lo que debería significar menores rendimientos reales de los bonos y menos volatilidad del mercado.

Rendimiento de la deuda

Los diferenciales entre los rendimientos de los bonos soberanos de la zona euro son bajos y más estables que en cualquier otro momento desde la crisis de deuda europea hace más de una década, gracias a un mejor crecimiento y consolidación fiscal en países del sur como España, Italia y Portugal.

La renta variable europea debería seguir ofreciendo un atractivo equilibrio entre crecimiento y rentabilidad de los ingresos en el próximo año. El contexto de débil crecimiento del PIB no ha impedido que las ganancias corporativas crezcan a un ritmo alto de un dígito. Mientras tanto, las empresas europeas se están adaptando a las oportunidades que brinda la inteligencia artificial.

Por el lado de la renta fija, los bonos de alto rendimiento han sido gratificantes, mientras que los diferenciales de crédito europeos reflejan la salud de los balances corporativos. En última instancia, Europa puede ofrecer una opción diferente para los inversores, dada la creciente imprevisibilidad de Estados Unidos y los destinos más desafiantes políticamente en otros lugares. Si los mercados europeos continúan prosperando, el euro tendrá un buen desempeño, y los inversores a largo plazo deberían ser recompensados con rendimientos saludables a medida que el crecimiento se vuelva más sostenible en la región.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 26 de Septiembre del 2025.

Lo que más impacto ha tenido esta semana en los mercados ha sido el dato de PIB americano conocido ayer, que sorprendió al alza e hizo que las Bolsas cayeran, que el dólar se apreciase con fuerza y que el Bono americano a 10 años volviese a tocar el 4,20%… El Gobierno de Estados Unidos anunció ayer una revisión al alza del Producto Interno Bruto del segundo trimestre hasta el 3,8%, frente al 3,3% anterior. Según la tercera estimación difundida por la Oficina de Análisis Económico, Estados Unidos creció a ritmo anualizado medio punto más entre abril y junio de lo que se estimaba inicialmente, además de un 0,9% más respecto a los tres primeros meses del año. El ajuste refleja una corrección importante en el gasto de los consumidores, que se revisó desde un crecimiento del 1,6% hacia un 2,5% en términos anualizados. Además, las “ventas finales al sector privado nacional”, una métrica clave para medir la demanda subyacente, pues excluye comercio exterior, inventarios y gasto público, se elevó un 2,9%, frente al 1,9 % estimado anteriormente. Sin embargo, los analistas recuerdan que este resultado al alza debe interpretarse con cautela, ya que detrás de la aparente fortaleza estructural del consumo, se aprecia el efecto distorsionado de las cifras vinculadas al comercio internacional y la primera etapa de la entrada en vigor de algunos de los aranceles que entraron en vigor en el segundo trimestre del año. De hecho, la cifra publicada ahora choca también con los datos del primer trimestre, cuando la economía estadounidense registró una caída del 0,6% como resultado de un frenético adelantamiento de importaciones antes de que entraran en vigor los aranceles. Durante los siguientes tres meses, esa dinámica se revirtió, las importaciones se desplomaron un 30%, lo que, al restarse del cálculo del PIB, contribuyó artificialmente al crecimiento agregado. Aun así, el motor del ajuste al alza ha sido el gasto de los hogares, que mostró un desempeño más vigoroso del estimado en encuestas previas. En concreto, el repunte del gasto en servicios (transporte, seguros y servicios financieros) fue uno de los grandes protagonistas. Además, el alza en las ventas finales al sector privado sugiere que empresas y hogares destinaron más recursos a inversión y consumo del que se pensaba inicialmente, una señal que pone de manifiesto la fortaleza de la demanda interna, pese a las turbulencias del comercio internacional. Por el contrario, el gasto público figura entre las partidas que más se resintió, con una contracción del 0,1% (frente al 0,2% estimado anteriormente). Aun así, la inversión privada en algunos capítulos, como el residencial, aún muestra debilidad, a la espera de que los tipos de interés se moderen, algo que la Reserva Federal empezó a hacer este mes de septiembre, por lo que su efecto todavía no se aprecia en estas estadísticas. Precisamente, para la Fed este dato se convierte en un nuevo quebradero de cabeza, justo ahora que había retomado los recortes de tipos. Un alza tan fuerte en la revisión del PIB del segundo trimestre da argumentos a su presidente, Jerome Powell, para volver a frenar la desescalada en el precio del dinero, justo en contra de los deseos de la Casa Blanca. El riesgo geopolítico se mantiene alto, llevando al precio del petróleo Brent cerca de 70 dólares por barril (+4,5% en la semana) y al oro a nuevos máximos históricos, lleva una subida del 2% en la semana, y del 43% en 2025.

Precio del oro en el 2025:

Estas semanas está muy movido el mercado de deuda soberana, en Europa por la difícil situación de Inglaterra y Francia. En el caso británico, la última subasta de bonos a 30 años registró una demanda inferior a la esperada, marcando el nivel más bajo en los últimos dos años. La incertidumbre en torno a la renovación presupuestaria prevista para noviembre mantiene a los inversores con muchas dudas respecto a la deuda inglesa. Inesperados giros presupuestarios y un aumento en los costes financieros dejan un agujero en las cuentas públicas que solamente una nueva subida de impuestos podría solucionar. Todo ello en medio de una economía que no acaba de despegar (último dato del 2T25 +0,30%). Por su parte, en Francia, Marine Le Pen está intensificando la presión sobre el Gobierno de Emmanuel Macron para que convoque elecciones anticipadas, aprovechando la debilidad institucional tras la dimisión del ex primer ministro Bayrou. Aunque Le Pen ha manifestado tener una relación cordial con el nuevo primer ministro Lecornu, ha dejado claro que difícilmente respaldará una ley presupuestaria que siga la línea de la anterior Administración, lo que complica las negociaciones con el principal partido de la Asamblea Nacional de cara a la aprobación de los nuevos presupuestos. La situación política condiciona profundamente la agenda económica. La compleja tarea de equilibrar las cuentas públicas mediante medidas impopulares paraliza a los Gobiernos de ambas naciones, especialmente en Francia, donde el partido en el poder no cuenta con mayoría parlamentaria. Además, el elevado endeudamiento, que se extiende en buena parte de los Gobiernos occidentales, genera un efecto contagio en los mercados.

Rentabilidad del Bono a 10 años Francés (línea amarilla) y del Bono a 10 años británico (línea blanca) durante los últimos 5 años.

Esta semana también ha tenido un movimiento fuerte el dólar, que capitaliza tanto las mayores rentabilidades de su deuda, un dato fuerte del PIB que complica más bajadas de tipos, y el menor apetito por el riesgo derivado de la retórica militar en la Europa del Este, con lo que se ha apreciado contra todas las monedas del G-10.

Eurodólar último mes:

Esta semana Estados Unidos rebajaba los aranceles a los automóviles europeos al 15% con efectos retroactivos desde el 1 de Agosto, también se hacían efectivos unos menores aranceles en farma, metales y aeronaves a partir del 1 de Septiembre, pero ayer Trump anunció aranceles del 100% a productos farmacéuticos a partir del 1 de Octubre, a menos que la compañía esté construyendo una planta en Estados Unidos. Se estima que podría aumentar el arancel medio en un 3%, desde actual 18%, aunque buena parte se podría compensar con las exenciones. Los países más afectados serían Singapur y Suiza. En las próximas semanas podrían anunciarse aranceles a semiconductores y minerales críticos, aprovechando la Sección 232 (aranceles sectoriales) para compensar la potencial invalidación de los aranceles recíprocos, el Tribunal Supremo se pronunciará el próximo 5 de Noviembre.

En el mundo corporativo Nvidia sigue siendo noticia, tras anunciar la semana pasada la adquisición de 5.000 millones de dólares en Intel para formalizar una alianza entre ambas compañías, este lunes comunicó un acuerdo con OpenAI, en el que invertirá 100.000 millones de dólares destinados al desarrollo de nuevos centros de datos para el entrenamiento y evolución de modelos de próxima generación. Se prevé que el despliegue de estos centros requerirá una potencia eléctrica de 10 GW, equivalente al consumo de una ciudad de ocho millones de habitantes. La primera fase empezará el año que viene y servirá de estreno para su nuevo chip Rubin, que vendrá acompañado por una nueva arquitectura de servidores llamada Vera Rubin. La inversión será paulatina, reservándose el derecho de continuar si OpenAI no crece al ritmo esperado, y el despliegue total del proyecto llevará varios años. Además, parte del acuerdo incluye que la compañía fundada por Sam Altman compre chips de centros de datos de Nvidia y que esta obtenga una participación en OpenAI, aunque sin control mayoritario, por otro lado, OpenAI podrá seguir ganando capacidad computacional ante un negocio cuyos ingresos se están incrementando, aunque todavía resultan insuficientes para las ambiciones de la organización. Este nuevo proyecto permitirá reducir sus costes de capital, complementando la iniciativa Stargate respaldada por Softbank y Oracle, además del apoyo estratégico de Microsoft. Con este movimiento, Nvidia no solo aspira a mantenerse como el principal facilitador de la infraestructura de inteligencia artificial, sino que también busca involucrarse activamente en el despliegue tecnológico y en el desarrollo práctico de los modelos de IA. El CEO de Nvidia ha subrayado en varias ocasiones que la compañía pretende ser mucho más que un simple fabricante de semiconductores. Además, OpenAI planea invertir 400.000 millones de euros en la construcción de cinco nuevos centros de datos en Estados Unidos junto con Oracle y Softbank. El proyecto refleja la magnitud de la apuesta por la infraestructura necesaria para la inteligencia artificial generativa, y supone uno de los anuncios de inversión más ambiciosos en este sector, con implicaciones tanto tecnológicas como energéticas.

Acción Nvidia últimos 5 años:

En los últimos días se ha visto el mayor flujo comprador intradía en ETFs de Oro de los últimos 3 años, lo que podría explicar la subida del precio del oro de esta última semana.

Importante esta semana:

La Reserva Federal vive un intenso debate interno sobre la dirección de la política monetaria, el recientemente nombrado gobernador de la Fed y simultáneo consejero de la Administración de Trump, Stephen Miran, defiende bajadas de 50 puntos básicos en las dos reuniones restantes del año, mientras que el resto de los gobernadores abogan por un enfoque más prudente. Miran advirtió que la política actual es demasiado restrictiva y pidió bajar los tipos de interés de forma más agresiva para evitar un aumento del desempleo, argumentando que el tipo neutral ha caído por factores como los aranceles y los cambios fiscales. Considerando que el nivel actual de tipos se encuentra en el 4-4,25%, el gobernador estima la tasa neutral en aproximadamente el 2,5%, inferior a la mediana del 3% de la Fed. Por el contrario, el presidente de la Fed de Saint Louis apoyó el último recorte como medida preventiva, pero considera que hay poco margen para más bajadas debido a la persistencia de una inflación elevada, y sólo respaldaría nuevas reducciones si el mercado laboral muestra mayor debilidad y la inflación se mantiene controlada. La presidenta de la Fed de Cleveland señaló que deberían ser más prudentes, considerando que aún hay señales de robustez en el empleo, con despidos y tasa de desempleo bajos, pero la inflación podría permanecer por encima del objetivo del +2% durante los dos próximos años. Por su parte, el presidente de la Fed de Atlanta sólo prevé un recorte de tasas para este año, ya que persisten sus preocupaciones sobre la inflación. Según sus proyecciones, la inflación subyacente cerrará el año en +3,1% y el desempleo aumentará hasta el 4,5%, sin que la inflación regrese al objetivo de la Fed antes de 2028.

En una intervención esta semana del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reiteró los riesgos que enfrenta tanto el mercado laboral como la inflación, en línea con sus declaraciones anteriores. Durante la sesión de preguntas, minimizó el papel de la inteligencia artificial en la desaceleración de la contratación, atribuyéndola principalmente al impacto de los aranceles. Powell señaló que los importadores estadounidenses están absorbiendo la mayor parte de las tarifas, aunque considera que este efecto será transitorio, sin precisar un horizonte temporal claro. Sin implicaciones monetarias de gran calado, la rueda de prensa sirvió para estructurar la visión de Powell sobre los aranceles, basada en quién asume el coste del impacto tarifario, si lo hacen los consumidores, se incrementa la inflación, si lo hacen los importadores, se resiente el empleo. En ambos casos, se mantiene la perspectiva de que este shock será temporal.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, declaró que Washington está dispuesto a realizar una intervención “grande y contundente” para estabilizar los mercados argentinos.

Trump cambió nuevamente de postura esta semana afirmando que Ucrania estaría en condiciones de recuperar todo el territorio perdido frente a Rusia. Por otra parte, el Presidente rechazó reunirse con los demócratas para tratar de evitar el inminente cierre del gobierno.

Nagel, presidente del Bundesbank y miembro del Banco Central Europeo, señaló que no le preocupan las valoraciones actuales del euro. Añadió que la moneda necesita un papel global más fuerte, aunque admitió que no puede sustituir al dólar como divisa de reserva principal.

En Alemania, el Ministerio de Finanzas reconoce que la economía no mostrará un repunte significativo a corto plazo, reflejando la persistencia de un crecimiento débil. No obstante, según el boletín fiscal de agosto la recaudación tributaria registró un aumento del 2% interanual, lo que ofrece cierto alivio en las cuentas públicas pese a la falta de impulso económico

También en Alemania conocimos el miércoles una moderación en septiembre de todos los componentes de la confianza empresarial alemana IFO, tanto situación actual como expectativas frente a las expectativas de ligera mejora. Este empeoramiento se produce tras un PIB del segundo trimestre débil (-0,1%) ante la menor demanda de Estados Unidos tras la acumulación de inventarios en el primer trimestre (PIB +0,3%) para adelantarse a la implantación de aranceles. El menor optimismo, más allá del impacto de aranceles y un euro fuerte, podría achacarse a la falta de concreción de reformas necesarias para aumentar la competitividad y permitir que Alemania salga de 3 años de estancamiento. De hecho, los principales institutos económicos esperan un crecimiento del PIB para este 2025 del +0,2%, y no será hasta 2026-2027 cuando se produzca la aceleración a +1,3% y +1,4% respectivamente con el apoyo de mayores inversiones en infraestructuras, unos 500.000 millones de euros, siempre y cuando éstas se destinen a su objetivo y no a cubrir agujeros presupuestarios.

En Europa el martes se publicó el PMI composite de septiembre del conjunto de la Unión Europea que mejoró ligeramente respecto al mes anterior al pasar de 51 a 51,2, en línea con lo esperado por el consenso (51,1). La referencia afianza su posición por encima del nivel de neutralidad que marcan los 50 puntos que se viene observando desde principios de este año, lo que sigue siendo compatible con un escenario de crecimiento moderado de la actividad. Por sectores, se observa un retroceso del sector manufacturero que vuelve a situarse por debajo de los 50 puntos, al pasar de 50,7 a 49,5, con una producción aumentando, pero a un ritmo moderado, después de la fuerte expansión, máximo en casi tres años y medio registrada en agosto. Por su parte, los servicios mejoraron al pasar de 50,5 a 51,4 superando las estimaciones del consenso (51,4) y registrando un máximo de los últimos 9 meses. En cuanto a la composición del dato, los nuevos pedidos no registraron cambios en septiembre, después de señalar su primer aumento en quince meses en agosto. De esta forma, el empleo también se mantuvo estable en septiembre, poniendo fin a una secuencia de seis meses de creación de puestos de trabajo. Por su parte, las presiones inflacionistas se atenuaron y tanto los costes de los suministros como los precios cobrados aumentaron a ritmos más débiles al final del tercer trimestre que en meses anteriores. Por geografías Alemania fue el principal motor de crecimiento en el mes de septiembre, registrando un aumento desde 50,5 a 52,4 lo que supone el ritmo de crecimiento más rápido en lo que va de año. Por el contrario, en Francia, la actividad total se redujo por decimotercer mes consecutivo, al ritmo más intenso desde abril pasado, al pasar de 49,8 a 48,4.

La OCDE revisó este martes al alza su pronóstico de PIB mundial en 2025, hasta el 3,2%, 3 décimas más de lo que preveía en junio (2,9%), aunque una décima menos de lo que creció en 2024. Así lo recoge en su informe de Perspectivas Económicas Intermedias presentado esta semana, en el que justifica su ajuste al alza por la solidez mostrada por muchas economías, en especial las emergentes, gracias a que la industria y el comercio se anticiparon al golpe arancelario que se avecinaba. La OCDE admite que los “efectos completos” del mazazo arancelario “aún no se han sentido” porque las empresas los están absorbiendo inicialmente a costa de sus márgenes, pero advierte de que su influjo se hace cada vez más visible en las decisiones de gasto, en los mercados laborales, que se enfrían, y en los precios que paga el consumidor. En otras palabras, la revisión al alza obedece esencialmente a esa anticipación en las exportaciones, pero la OCDE ya alerta de que los aranceles, junto a la elevada incertidumbre política, irán frenando el comercio y la inversión, reduciendo el crecimiento al 2,9% en 2026.

La OCDE, que en junio rebajó al 2,4% su previsión para el PIB español ha vuelto ahora a revisarlo al alza, hasta el 2,6%, en línea con otros organismos como el Banco de España, ambos menos optimistas que el Gobierno de Pedro Sánchez, que la semana pasada mejoró su pronóstico al 2,7%. El club de los países industrializados también avisa de un gradual enfriamiento del crecimiento español, aunque de forma más moderada que el Banco de España. Así, pronostica un avance del PIB del 2% en 2026, frente al 1,8% que augura el supervisor español.

España crecerá más del doble que el conjunto de la zona euro (un 2,6% frente el 1,2% estimado para el bloque de la moneda única), casi nueve veces más que Alemania, que después de dos años consecutivos en recesión apenas crecerá un 0,3% este año, y más del cuádruple que Francia e Italia, que apenas lo harán un 0,6%, la primera sumida en una grave crisis política, y la segunda bajo la presión y el lastre de sus males endémicos, entre ellos un grueso endeudamiento y una productividad pobre y estancada. Este escenario se repetirá en 2026, cuando la zona euro frenará al 1%, la mitad de lo que crecerá España, aunque Alemania acortará distancias tras sacudirse la debilidad de los últimos años con un alza del 1,1% (aun así, una décima menos de lo que la OCDE estimaba en junio), y Francia repuntará hasta el 0,9%. Italia, por contra, repetirá en el 0,6%, una décima menos de lo augurado antes de verano.

En esta línea esta mañana en España se ha revisado al alza el PIB del Segundo Trimestre del año. La economía nacional se aceleró un +0,8% trimestral, lo que elevó el ritmo de crecimiento frente al año pasado hasta el +3,1%. La fortaleza de la demanda interna empuja al alza el crecimiento, con el consumo de los hogares creciendo un +3,4% interanual y la inversión (Formación Bruta Capital Fijo) un +5,4%. En conjunto la demanda interna crece a ritmos del +3,5%.

Hoy tendremos revisión del rating soberano de España por parte de Moody´s y de Fitch, después de que hace dos semanas S&P lo elevara a A+ con perspectiva estable, tras 6 años sin cambios. Teniendo en cuenta que los ratings de Moody´s y Fitch se sitúan por debajo del de S&P y ya tienen el rating de España en perspectiva positiva, podríamos ver mejora, utilizando argumentos similares, mayor crecimiento que la Eurozona y una razonable situación fiscal.

En Italia, según el Financial Times, Meloni estudia congelar la edad de jubilación en 67 años, eliminando el mecanismo por el cual dicha edad queda ligada a la evolución de la esperanza de vida y que hace que, si los italianos viven más, la edad mínima de jubilación suba automáticamente cada cierto periodo. En paralelo, el ministro de Finanzas Giorgetti señaló que es “absolutamente necesario” que los bancos aporten más ingresos al presupuesto.


La Fed se equivocó. Michael R. Strain. Project Syndicate. Director de Estudios de Política Económica, American Enterprise Institute.

Como muchos esperaban, la Reserva Federal de Estados Unidos bajó 25 puntos básicos (hasta 4%-4,25%) la tasa de referencia. Una ligera mayoría del Comité Federal de Mercado Abierto a cargo de la decisión prevé nuevos recortes en las reuniones de octubre y diciembre; y se prevé que la flexibilización monetaria continuará en 2026. Pero la Fed ha optado por una política demasiado laxa y corre riesgo de tener que volver a subir las tasas el año que viene.

El argumento a favor de iniciar un ciclo de flexibilización monetaria se basó en tres apreciaciones. En primer lugar, que el deterioro de la mejora en la creación de empleo (en los últimos tres meses, la economía estadounidense creó una media de sólo 29.000 puestos de trabajo netos al mes, y el empleo se contrajo en junio) es un fuerte indicio de debilitamiento del mercado laboral. En segundo lugar, que la inflación subyacente va camino de regresar a la meta de la Fed, aunque de forma gradual. Y, en tercer lugar, que hay una distancia considerable entre la tasa de referencia de la Fed y el tipo de interés en el cual ya no estaría frenando el crecimiento económico. Según la autoridad monetaria norteamericana, este tipo neutral se sitúa en el 3%.

Pero la Reserva Federal se equivoca en los tres ítems.

Las cifras de empleo son difíciles de interpretar, como resultado de cambios súbitos en las pautas de inmigración. Es probable que la creación neta de empleo necesaria para seguir el ritmo de crecimiento de la población sea de menos de 50.000 puestos al mes. Incluso es concebible que futuros cambios en los flujos migratorios netos lleven el nivel neutral de creación mensual de empleo a territorio negativo: puede ocurrir que para que el mercado laboral estadounidense se mantenga a la par de los cambios demográficos haya que reducir puestos de trabajo.

Rigidez laboral

La mejor medida de rigidez del mercado laboral suele ser la tasa de desempleo (un cociente que tiene en cuenta los cambios migratorios tanto en el numerador como en el denominador); y adquiere importancia adicional que esos cambios dificultan la interpretación de las estadísticas de empleo. La tasa de desempleo en agosto fue del 4,3%, una cifra bastante baja que sólo ha crecido diez puntos básicos en el último año.

Los salarios cuentan la misma historia que la tasa de desempleo: muestran un crecimiento firme, que se va enfriando lentamente, e indica que las estadísticas de empleo nos dicen más sobre la oferta de trabajadores que sobre la demanda por parte de las empresas.

Un deterioro notable del mercado laboral como el que insinúa la Fed sería muy difícil sin un aumento de la cantidad de despidos. Pero durante el último año la cifra se mantuvo estable (alrededor de 1,8 millones de despidos al mes, más o menos el mismo nivel que en 2019, con un mercado laboral caliente).

En cuanto a la inflación subyacente, estoy más preocupado de lo que parece estar la Fed. Aunque durante 2021 ésta demoró reconocer la amenaza inflacionaria, su decidida respuesta en 2022 llevó a que la inflación subyacente empezara a reducirse en la segunda mitad del año. La inflación núcleo, medida por el deflactor del gasto en consumo personal (GCP), se redujo tres puntos porcentuales entre la primera mitad de 2022 y la primera mitad de 2024.

Pero en el último año, la inflación núcleo de GCP no mejoró, ya que entre abril de 2024 y abril de 2025 cayó sólo 28 puntos básicos. Y lo más inquietante es que después de eso aumentó, llegando al 2,9% en julio, muy por encima del objetivo de la Fed, yendo en la dirección equivocada.

Puede que esta aceleración de la inflación subyacente obedezca a subidas de precios por única vez como resultado de los aranceles de Trump. Pero el gasto en consumo (principal motor de la demanda agregada) se mantiene firme. Los datos de ventas minoristas de agosto sorprendieron a los analistas (que esperaban cifras menores), con un fuerte incremento interanual del 5%.

Esta fortaleza se refleja en los pronósticos a muy corto plazo. Los economistas de Goldman Sachs están previendo un crecimiento anualizado de la economía del 2,5% este año, y los cálculos de la Reserva Federal de Atlanta apuntan a un 3,3% en el trimestre actual. Las dos estimaciones superan el potencial subyacente sostenible de la economía, lo que implica presión alcista sobre los precios.

Tipo neutral superior

A juzgar por el mercado laboral, la inflación de precios, el gasto en consumo y la actividad económica general, no parece que una tasa de referencia del 4,4% haya puesto un freno significativo a consumidores y empresas. El cálculo que hace la Fed del tipo neutral está equivocado. La tasa de referencia necesaria para que la Fed ponga freno a la demanda parece ser superior al 4%. Pero la Fed tiene intención de bajarla al 3,6% este año, y un recorte adicional en 2026. Es probable que esto genere escasez de mano de obra en un mercado laboral que ya está tenso, y puede provocar una aceleración de la inflación. En tal caso, la Fed habrá bajado los tipos este año sólo para tener que volver a subirlos en 2026.

Si a esto se le añaden las continuas amenazas del presidente Trump a la independencia política de la Fed, la situación se torna todavía más preocupante. Un miembro de la autoridad monetaria prevé cinco bajadas adicionales antes de final de año, lo que situaría la tasa de referencia por debajo de 3%. Si algunos de sus colegas tienen ideas similares, es posible que la presión inflacionaria crezca todavía más y aumente la probabilidad de que la Fed tenga que subir los tipos el año que viene.

A veces los generales pierden la guerra actual porque están peleando la guerra anterior. Y en el caso de la Fed, parece que está mirando dos guerras atrás, a la debilidad del mercado laboral que siguió a la crisis financiera de 2008 y el bajo tipo de interés neutral de aquellos años. Pero la economía actual es muy diferente, y la Fed todavía no ganó la guerra más reciente contra el regreso de la inflación.

Qué preocupa a Trump sobre la inflación. Alan Beattie. Financial Times.

Los expertos en comercio y macroeconomía del mundo tienen un nuevo y emocionante drama para analizar. ¿Cuándo se trasladarán los aranceles de Trump a los consumidores estadounidenses en forma de precios más altos? ¿Se asemejará la inflación de los aranceles a la descripción del poeta Richard Armour de agitar una botella de kétchup: “Al principio no sale nada, y luego llega todo de golpe”? ¿O será el Godot de Samuel Beckett, en el que siempre se espera, pero nunca llega? ¿Acaso la Corte Suprema, como grupo de vigilantes que luchan para contener la inflación, frenará las subidas de precios desmantelando los aranceles por inconstitucionales?

Dejando a un lado la economía, la inflación arancelaria podría no ser la mayor preocupación política de Trump. Actualmente, las subidas de precios más destacadas se concentran en un servicio de producción nacional: la energía eléctrica. Trump puede ser menos responsable de la inflación en los servicios que en los bienes importados, pero como Joe Biden podía decir sobre el precio de los huevos, no siempre es necesario que se demuestre la culpa para sufrir daños políticos.

Hasta ahora, según el análisis de los economistas Alberto Cavallo, Paola Llamas y Franco Vázquez, basado en un rastreador de precios arancelarios, las tarifas de Trump no han tenido un gran impacto inflacionario. En comparación con el año pasado, los precios al consumidor de los bienes importados son sólo una fracción más altos que los de producción nacional, mucho menores que el aumento de los ingresos arancelarios. Dado que los precios de los exportadores no han caído mucho, las empresas estadounidenses en la cadena de suministro nacional están absorbiendo la mayor parte del impacto arancelario.

Menos muñecas

Una reducción sostenida de las ganancias provocará daños, ya que las empresas se contraerán o cerrarán. Pero políticamente eso será menos relevante para los votantes que la inflación que hace que los niños estadounidenses, como el propio Trump predijo extrañamente, solo tengan acceso a dos muñecas cada uno.

Las perspectivas de repercusión siguen siendo inciertas. Trump amenazó con imponer la mayoría de los aranceles denominados “recíprocos” a principios de año, pero no se aplicaron hasta el mes de agosto. Es posible que los minoristas estén esperando a ver si los aranceles superan el desafío legal antes de subir los precios.

Ni siquiera es seguro que los consumidores vayan a asumir la mayor parte del coste. Las estimaciones sugieren que los impuestos del primer mandato de Trump se repartieron entre los hogares y las empresas, a través del aumento de los precios al consumidor y la reducción de los márgenes, respectivamente.

En aquel momento, Trump predijo erróneamente que las empresas extranjeras se verían afectadas al reducir los precios. Sin embargo, los académicos Mary Amiti, Stephen Redding y David Weinstein afirmaron en un estudio que tal resultado fue sorprendente. En el pasado, las empresas extranjeras, presumiblemente para preservar su participación de mercado norteamericano, han respondido a las fluctuaciones cambiarias recortando ligeramente los precios de exportación, lo que mitiga el impacto en los precios en Estados Unidos.

Sin embargo, gran parte de la acción puede estar en los servicios, a los que generalmente se les presta mucha menos atención de la que justifica su peso económico. Los bienes duraderos representan menos del 11 % de las ponderaciones utilizadas para elaborar el índice de gasto en consumo personal, mientras que los servicios, incluso excluyendo la vivienda, ascienden a alrededor del 50 %. La atención médica por sí sola representa el 17 %.

En lo que va de año, el aumento de la inflación de los precios de los bienes se ha visto compensado por una caída en los servicios. Esto enmascara al menos un aumento de precios de alto perfil: el de la electricidad. Las tarifas eléctricas para los hogares son un 7% más altas que en esta misma época el año pasado. Las causas son complejas. Una de ellas es el aumento de la demanda de los centros de datos relacionada con el boom de la inteligencia artificial. Pero otra se deriva de la retirada de los subsidios otorgados bajo la Ley de Reducción de la Inflación de Biden. Trump intentó hace poco cancelar un proyecto de energía eólica en Nueva Inglaterra que ya estaba completado en un 80%, aparentemente por simple despecho.

Los demócratas más perspicaces han aprovechado esto como argumento de ataque, lo cual sin duda es mejor que desear que los precios de los huevos se vuelvan a disparar. Rahm Emanuel, jefe de gabinete de Barack Obama, argumenta que los demócratas deberían criticar duramente a Trump por los precios de la energía con una estrategia que se base en dar “prioridad al contribuyente”, apoyando la generación de energía renovable como un bien económico en sí mismo, en lugar de solo para combatir el cambio climático.

Los demócratas ya han comenzado a criticar a Trump por la atención médica. Es probable que los precios de los seguros médicos suban drásticamente, en parte porque éste está cambiando los requisitos para acceder a la Ley de Asistencia Asequible.

Servicios vulnerables

Hay otros servicios vulnerables a la inflación cuyo encarecimiento podría atribuirse al presidente. Los precios de los seguros de hogar han aumentado drásticamente y, en ocasiones, la cobertura se ha retirado por completo en estados como Florida y California, propensos a fenómenos extremos como huracanes e incendios forestales. Los seguros están regulados a nivel estatal, no federal, pero los ciudadanos podrían llegar a la conclusión de que el gran problema es el cambio climático, que según Trump no existe.

Otro es el coste de la educación superior, donde Trump está aboliendo un programa de Biden para facilitar a los graduados la gestión de la deuda. Además, las causas del problema de Estados Unidos con la falta de vivienda asequible son muchas, pero junto al aumento del coste de los materiales de construcción importados está la vil campaña de Trump para expulsar a inmigrantes, incluidos trabajadores de la construcción.

Trump es experto en culpar a cualquiera de los problemas económicos. Para él, los precios de los seguros de hogar son culpa de los ambientalistas progresistas que no talan los bosques; la atención sanitaria refleja la especulación de las compañías farmacéuticas; los precios de la electricidad suben porque las energías renovables desplazan a los combustibles fósiles estadounidenses.

Pero nadie sabe si esas excusas servirán de algo. Sería extraño que las subidas de precios en el sector de los bienes, con el que Trump está tan obsesionado, le perjudicaran menos que los servicios que parecen importarle mucho menos. Podrían ser, por supuesto, ambas cosas.


Más allá de las megacaps estadounidenses: ¿dónde está el futuro del alfa tecnológico? Sumant Wahi, gestor de carteras del sector tecnológico en Man Group.

La prohibición de China a sus empresas tecnológicas de utilizar los chips de IA de NVIDIA no es solo otro golpe en la guerra comercial, es una prueba más del cambio fundamental que está transformando la forma en que los inversores deben empezar a pensar en la asignación incremental de tecnología.

Por ahora, el espectacular auge del sector tecnológico estadounidense sigue reportando excelentes beneficios, pero el excepcionalismo de Silicon Valley y el monopolio de California en la generación de beneficios extraordinarios podrían empezar a desvanecerse.

Con los aranceles estadounidenses como arma contra los chips y las patentes, el resto de países y regiones están construyendo ecosistemas paralelos de primera clase en sus áreas de especialización.

Gráfico 1. Valoraciones tecnológicas por región: Asia lidera en “growth” y “value”


Fuente: Bloomberg, a 22 de septiembre de 2025.

Se trata de un cambio global más importante que una “mera” guerra de chips entre China y Estados Unidos, y cambia radicalmente décadas de filosofía de inversión. Las carteras tecnológicas globales se centraban en un 80% en Estados Unidos porque el modelo era sencillo: la innovación se producía en Silicon Valley, la fabricación en Asia y las ventas en todo el mundo. El 20% restante apoyaba el ecosistema tecnológico estadounidense o replicaba los modelos estadounidenses en otros lugares.

Esta concentración tenía sentido. El “venture capital” y la capacidad de investigación de EE. UU. eran inigualables y la estabilidad normativa permitía a los inversores respaldar la innovación a largo plazo sin riesgo político. Cuando Intel, Microsoft o Apple realizaban cambios de diseño, los fabricantes de componentes chinos y las empresas europeas de semiconductores sentían los efectos de forma inmediata.

¿Por qué esta vez es diferente?

La China actual cuenta con los elementos necesarios para llevar a cabo su prohibición de NVIDIA. Más de la mitad de los científicos que investigan en IA en el mundo son ahora chinos, y es probable que esta cifra aumente, dado que China produce el doble de graduados de secundaria que Estados Unidos en la actualidad. Por cierto, la India produce cuatro veces más.

Si bien la utilización de los aranceles tecnológicos como arma, como los aranceles a China, Japón y Europa, o la propuesta de aumentar a 100 000 dólares la tasa del visado H1B, que afecta de manera desproporcionada a los servicios informáticos indios, fractura las relaciones anteriormente estables, el statu quo tecnológico y acelera el impulso hacia la soberanía tecnológica.

Implicaciones para la inversión

China ya está muy por delante del resto del mundo en tecnologías de energía limpia y vehículos eléctricos (VE) y ahora está redoblando sus esfuerzos en la fabricación y el diseño de semiconductores.

La India ha pasado de ser el centro mundial de externalización de IT a innovar en tecnología financiera, al tiempo que ha creado una saludable industria de comercio electrónico autóctona para servir a su economía impulsada por el consumo. Japón sigue consolidando su dominio en robótica. En biotecnología y tecnología “wearable”, como relojes o gafas inteligentes, el liderazgo de Europa se refleja en las asociaciones tecnológicas con EE. UU. y en los flujos de financiación de capital riesgo.

Dado que Europa mantiene una posición más neutral en las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, puede beneficiarse de la demanda de sus herramientas de precisión y, al mismo tiempo, servir de mercado final para coches eléctricos, teléfonos inteligentes y robótica a precios competitivos y sin aranceles de ambas partes.

El sector tecnológico estadounidense ha gozado históricamente de valoraciones elevadas, en parte debido a su estable contexto macroeconómico. La elevada prima sin riesgo de Estados Unidos estaba respaldada por políticas comerciales, políticas y normativas predecibles, esenciales para la innovación tecnológica a largo plazo sin incertidumbre política. La reciente volatilidad política ha erosionado esta prima, mientras que otras regiones ofrecen ahora entornos políticos más predecibles.

Esto plantea la pregunta: ¿por qué debería Estados Unidos mantener su ventaja en cuanto a la prima libre de riesgo?

Para los inversores, esto invita a pasar de una asignación centrada en Estados Unidos a identificar a los líderes regionales. La cuestión no es si diversificar más allá de Silicon Valley, sino qué ventajas regionales se expandirán primero a nivel mundial.


Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 19 de Septiembre del 2025.

La noticia del recorte de tipos por parte de la Fed estaba más que descontada por el mercado, los movimientos más significativos de las últimas sesiones se experimentaron en la renta fija de Estados Unidos con el bono a 10 años cotizando al 4% de rentabilidad, aunque se ha recuperado en estas dos últimas sesiones se la semana y cotiza a 4,13%. Esto se tradujo en que el bono a 10 años acumula ganancias por precio (subida del precio, bajada de rendimiento) alrededor de un 2,90% en los últimos 30 días y por encima del 4% en 2025, rompiendo con la racha bajista de los últimos años, el precio del papel llegó a perder casi un 17% en 2022.

Rentabilidad del Bono a 10 años de Estados Unidos último mes (-2,88%):

En Europa la decisión del presidente francés Emmanuel Macron de convocar elecciones parlamentarias anticipadas en 2024 ha sido calificada como un error, su partido centrista fue aplastado entre la izquierda socialista y la extrema derecha de Marine Le Pen. Desde entonces, ha nombrado tres primeros ministros, siendo el último su aliado desde hace tiempo, Sébastien Lecornu. Las decisiones de Macron han provocado un nivel de agitación política no visto desde la fundación de la Quinta República en 1958. Los números parlamentarios no han cambiado, por lo que aprobar un presupuesto creíble para 2026 que reduzca el déficit será complicado. La parálisis política no suele ser buena receta para la disciplina fiscal. Fitch ha rebajado la calificación soberana de Francia de AA- a A+, justificando su decisión por el deterioro de las perspectivas fiscales y del perfil de deuda del país. Los mercados están cotizando la deuda francesa e italiana como inversiones equivalentes en el tramo a 10 años, cotizando ambos bonos en torno al 3,49%, cuando hace un año el bono a 10 años francés estaba al 2,82%.

Bono a 10 años Italiano (línea verde) Bono a 10 años Francés (línea blanca) últimos 12 meses.

Mientras el S&P 500 y el Nasdaq 100 van de récord en récord, el índice Russell 2000 también ha marcado un máximo histórico, atravesando un periodo de casi mil días desde que marcara su anterior máximo, al final de 2021. Este índice bursátil, que agrupa a cotizadas estadounidenses de mediano y pequeño tamaño, alcanzó los 2.442 puntos el 8 de noviembre de 2021, y luego comenzó un declive ante el inicio de una etapa de subidas de tipos de interés. Pero ahora, precisamente ante la expectativa de que la Reserva Federal bajase el precio del dinero, el Russell 2000 ha repuntado ha superado esos niveles. Ayer cerró la jornada en 2.467,70 puntos. En el último mes, de manera sorprendente, han conseguido incluso batir a las grandes empresas, el Russell 2000 gana más del 8,5%, el doble que el S&P 500. Además, el Russel puede beneficiarse si se produce un auge de las fusiones y adquisiciones, que en el último mes se ha animado bastante. Más del 45% de la deuda de pequeña capitalización es a corto plazo o a tipo de interés flotante, con lo que los recortes de tipos les benefician mucho.

Russell 2000 último mes.

La política monetaria ha sido el centro de atención esta semana, la avalancha de reuniones de los bancos centrales del G10 comenzó el 11 de septiembre, con el BCE manteniendo su postura expectante. La estabilidad económica y algunos datos positivos no favorecen el cambio de la política monetaria desde una postura neutral a una abiertamente laxa. Julius Bäer publicó esta semana una nota en la que mantenía su proyección de un nuevo recorte de 25 puntos básicos en diciembre por parte del BCE, bajando el tipo de interés de depósito al 1,75%. Más allá de eso, la probabilidad de una mayor flexibilización de la política monetaria está disminuyendo. En Estados Unidos datos recientes, como el estancamiento del mercado laboral, han confirmado la desaceleración económica que equilibra la presión inflacionista derivada del aumento de aranceles. De hecho, los datos de inflación del 10 de septiembre mostraron una escasa repercusión de los aranceles en los precios al consumidor, mientras que el IPC subyacente subió ligeramente, como se esperaba, hasta el 3,1 % interanual. La Reserva Federal interpreta el aumento de la inflación como temporal y podrá pasar de una postura restrictiva a una más neutral. En Estados Unidos Julius Bäer prevé un total de cinco bajadas de tipos hasta finales del primer trimestre de 2026, lo que reducirá el rango del tipo oficial al 3% – 3,25%.

La renta variable sigue alcanzando nuevos máximos históricos, incluso mientras los inversores se preocupan por el crecimiento y la geopolítica. Sin embargo, el sentimiento de mercado es de todo menos eufórico. El indicador alcista-bajista ha vuelto a caer en territorio negativo, mientras que los inversores que lo hacen a través de mandatos discrecionales han pasado de una posición neutral a ligeramente infraponderada en renta variable. Este posicionamiento cauto indica que ante cualquier retroceso probablemente se encontrarán compradores. En este contexto, es natural que resurja la preocupación sobre las valoraciones. El S&P 500 cotiza a aproximadamente 21 veces beneficios del próximo año, un nivel que suena elevado e invita a una corrección. Sin embargo, la historia ofrece una conclusión más matizada. Los múltiplos precio-beneficio elevados, por sí solos, tienen poco poder predictivo de la rentabilidad a corto plazo. Lo que impulsa los mercados en horizontes cortos son el crecimiento de los beneficios y la trayectoria de la política monetaria. Las valoraciones elevadas no son un catalizador de una recesión inminente. Mientras los beneficios sigan creciendo y la política monetaria se vuelva más expansiva, las acciones pueden mantenerse arriba más tiempo. La cotización de Lyft, un operador de transporte urbano de pasajeros, llegó a subir el miércoles un 25% en el Nasdaq tras anunciar un acuerdo con Google para introducir taxis sin conductor en la localidad estadounidense de Nashville. Aunque la revalorización se moderó conforme avanzaba la sesión bursátil, esa subida vertical confirma el nivel de exuberancia que rodea a algunas acciones en Wall Street, y en general, a buena parte del mercado.

Así también lo refleja el indicador de euforia bursátil (EEI) creado por Barclays a partir de los datos de volatilidad y actividad en el mercado de opciones y futuros. Esta semana, los analistas de Barclays han actualizado esa referencia y su conclusión es que está a punto de entrar en un territorio que normalmente presagia una corrección. Así, un 11,9% de los 1.500 valores de la Bolsa estadounidense incluidos en el índice se encuentran en estado de euforia, estadísticamente, el EEI solo ha superado el 12% en un 5% del tiempo de la serie, coincidiendo con grandes eventos para el mercado como la burbuja puntocom, el auge de las acciones meme y el reciente boom de la inteligencia artificial (IA). Su nivel actual sitúa el mercado cerca de ese umbral crítico. Según Barclays el S&P 500 siempre ha bajado en el mes posterior a un EEI por encima del 12%.

AAII US Bulls Minus Bears Index desde 2015.

Este sentimiento más cauto en Bolsa también se vio esta semana en la última encuesta elaborada por Bank of America que tiene en cuenta la opinión de alrededor de un centenar de gestores europeos, con un patrimonio conjunto de 207.000 millones de dólares, que muestra, en todo caso que, los niveles de inversión en Bolsa europea todavía son elevados, impulsados por las perspectivas de buenos beneficios empresariales. Los grandes inversores comienzan a revisar su apuesta por Europa. Los gestores de fondos dudan ahora sobre el excepcionalismo de la Unión Europea, tras meses de mucho optimismo, y han empezado a rebajar su sobreponderación a la Bolsa europea en cartera. La brecha entre la sobreponderación de Europa y la infraponderación en renta variable estadounidense se ha estrechado al nivel más bajo desde febrero. En el conjunto del año, el índice americano S&P 500 sube alrededor de un 12%, mientras que el Euro Stoxx 50 avanza un 9,76%.

Los grandes fondos de inversión, que hasta ahora han mantenido una fuerte convicción en los sectores más cíclicos, están ahora preocupados por no tener suficiente exposición a activos defensivos ante un aumento de perspectivas de desaceleración del crecimiento económico. El sector financiero, que mantiene su rally en Bolsa, sigue siendo el favorito de los fondos de inversión, y es la apuesta favorita de los gestores desde hace diez meses de manera ininterrumpida, si bien tras la fuerte escalada de los grandes bancos europeos en los últimos años, los gestores comienzan a hablar de que los potenciales podrían estar llegando a su fin. Junto al sector financiero, el sector de la salud es el que mejores perspectivas de revalorización muestra. El 19% cree que será el mejor sector en Bolsa de los próximos doce meses, frente al 4% del mes pasado. Por otra parte, industria, utilities, valores ligados a la construcción y tecnología se encuentran entre los más sobreponderados en las carteras las últimas semanas. Mientras que, por el lado contrario, la energía y el sector de la automoción siguen estando entre los sectores que los gestores miran con recelo. La tecnología sigue teniendo un peso relevante en las carteras de los gestores europeos, según se desprende de la encuesta, pese a que los grandes inversores todavía ven a los grandes valores tecnológicos como las compañías más sobrevaloradas del mercado.

En cuanto a las posibles amenazas sobre la estabilidad de los mercados, los gestores siguen preocupados por el estado de salud del mercado laboral de Estados Unidos, mientras que miran de cerca los movimientos en materia de política monetaria y la inestabilidad geopolítica. En Europa, Francia centra el foco de los grandes inversores. Los fondos de inversión vigilan de cerca la crisis política que protagoniza el país, y Francia ha superado a Suiza en las últimas semanas como el mercado peor valorado por los gestores. Por el contrario, Alemania es el país preferido de los inversores institucionales.

En cuanto a los mercados emergentes, el índice MSCI de Mercados Emergentes lleva un +23% en lo que va de año, superando el nivel de 1.300 puntos por primera vez en cuatro años. Sin embargo, el repunte está muy concentrado, con un puñado de empresas asiáticas relacionadas con la tecnología y la IA explicando casi la mitad de la rentabilidad. Diez empresas de las casi 1.200 del universo de los mercados emergentes, explican el 48,4% de la subida de este mercado. Las estimaciones del beneficio por acción de los mercados emergentes en general han disminuido desde el verano, sin embargo, las revisiones de las empresas tecnológicas asiáticas se mantienen en positivo. Cabe destacar que Taiwán y Corea del Sur se han convertido en los principales beneficiarios de la demanda impulsada por la IA, mientras que China se beneficia de forma más selectiva y otras regiones siguen rezagadas.

Esta semana llegaba desde Kepler Chevreux un estudio muy interesante analizando las tendencias de uso de ChatGPT. A julio del 2025 ChatGPT había sido usado semanalmente por más de 700 millones de usuarios, los cuales enviaron más de 2,5 billones de mensajes al día (29.000 mensajes por segundo). El 70% de las cuestiones no estaban relacionadas con temas laborales, y aunque las preguntas o cuestiones relacionadas con temas laborales se han ido incrementando las que tienen que ver con temas no-laborales se han incrementado más rápido. Las tres conversaciones más comunes con ChatGPT tenían como temas búsquedas, cuestiones de escritura o guías prácticas, siendo el 78% de los mensajes (https://www.nber.org/papers/w34255).

Importante esta semana:

Lo más importante de esta semana han sido las reuniones de varios Bancos Centrales, tras la del BCE la semana pasada:

Empezando en Estados Unidos, tras más de 270 días, la Reserva Federal se movió. La autoridad monetaria estadounidense anunció este miércoles un recorte de los tipos de interés de 25 puntos básicos, un ajuste que lleva el precio del dinero al 4,25%. Es el primer descenso de tasas que anuncia la institución con sede en Washington desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. El ajuste, según ha reconocido en numerosas ocasiones el presidente de la Fed, Jerome Powell, hubiera llegado antes de no haber sido por la guerra arancelaria desatada por el país y que auguraba fuertes presiones inflacionistas que congelaron los movimientos del banco central. Finalmente, el rebote en los precios no ha hecho acto de presencia. Estados Unidos ha sido capaz de encajar la incertidumbre comercial sin sufrir un nuevo repunte de la inflación y esto, unido al enfriamiento de su mercado laboral, ha acabado por convencer a la Fed. “En vista del cambio en el equilibrio de riesgos, el Comité decidió reducir el rango objetivo para la tasa de los fondos federales en un cuarto de punto porcentual”, señaló Powell. A diferencia de otros, como el Banco Central Europeo, la Fed tiene un mandato dual que le fuerza a preservar la estabilidad de precios, una inflación que se sitúe en el 2% a medio plazo, y también el pleno empleo. Los datos laborales recientes en Estados Unidos mostraron en agosto una desaceleración general, con una tasa de desempleo que subió al 4,3%, su nivel más alto desde finales de 2021. Además, el crecimiento de las nóminas se ralentizó, creando la menor cantidad de empleos desde la pandemia. “Aunque el desempleo sigue siendo bajo, ha rebotado y se han materializado algunos riesgos. Al mismo tiempo, la inflación ha subido recientemente y permanece en niveles algo elevados”, detalló Powell, que aseguró que “esta es una situación inusual” porque habitualmente cuando el empleo se debilita la inflación cae. Al tomar los dos objetivos de la Fed direcciones diferentes, el presidente señaló que “lamentablemente no habrá un camino sin riesgo”, pues la inflación podría rebotar si afloja los tipos de interés para sostener el mercado laboral y, al contrario, si decide mantener alto el precio del dinero. En cualquier caso, el cambio de ciclo llega en un momento en el que Trump ha redoblado la presión sobre la Fed para que inicie un gran descenso del precio del dinero, por lo que existe cierto temor a que se puedan ver los recortes de tipos como una cesión. De hecho, la mano del presidente de Estados Unidos ya se dejó notar en esta cumbre. El nuevo miembro de la Fed, Stephen I. Miran, se desmarcó del consenso a pesar de llevar apenas un día en el cargo. Según revela el comunicado de la institución estadounidense, el representante avalado por Trump (y muy afín a los tipos de interés bajos) hubiera preferido acometer un recorte de 50 puntos básicos que habría dejado el precio del dinero en el 4%. En septiembre la Fed acostumbra a arrojar nueva información sobre los movimientos previstos por el banco central a través del famoso dot plot, un instrumento que revela de forma anónima el nivel en el que cada miembro cree que finalizarán los tipos de interés en cada año. En la nueva actualización se aprecia un claro ajuste del consenso, que pasa a anticipar dos recortes de las tasas ya en 2025. Esto, presumiblemente, anticiparía otro movimiento en las citas de finales de octubre o principios de diciembre. Este dot plot, sin embargo, apunta a una importante división en el órgano de decisión de la Fed, con hasta seis miembros considerando que los tipos de interés deberían permanecer en el 4,25% actual. A largo plazo, la Fed no espera embarcarse en un agresivo proceso de recortes del precio del dinero y apunta a que las tasas descenderán hasta, como mucho, la zona del 3% a lo largo de los próximos tres ejercicios. Pese a todo, un representante se desmarcó completamente del resto al considerar que el precio del dinero podría acabar el año en el 3%, lo que implicaría asumir recortes de más de 50 puntos básicos en al menos una de las dos cumbres que quedan en el ejercicio. Aunque estos datos son completamente ciegos y no se suelen exponer los votos de los representantes monetarios, todo apunta a que ese pronóstico tan poco común cuenta con el sello de Miran. Las proyecciones macroeconómicas, también actualizadas una vez cada trimestre, no apoyan una revolución de tal calibre. Según las estimaciones realizadas por la plantilla de la Fed, el crecimiento será más elevado de lo esperado al revisarse hasta el 1,6% para este año, frente al 1,4% anticipado en junio. La economía estadounidense eleva su fortaleza también para los ejercicios siguientes y, si se cumplen las proyecciones de la Fed, el PIB avanzará un 1,8% en 2026 y un 1,9% en 2027, dos y una décima más que en junio. En cuanto a los elementos que más afectan a la toma de decisiones de la institución dirigida por Jerome Powell, la inflación y el desempleo, ambos se mantuvieron sin cambios en esta actualización. La Fed anticipa que el paro se quedará en un saludable 4,5% este año y que el crecimiento de los precios seguirá en el 3%. Esta última variable, que todavía sigue un punto porcentual por encima del objetivo de estabilidad de precios de la Fed, el 2%, debería impedir que la autoridad monetaria sea muy agresiva con sus recortes de tipos. De hecho, las proyecciones muestran que no se espera alcanzar la meta hasta 2027.

Siguiendo con las reuniones de los bancos centrales, el Banco de Japón ha mantenido tipos (0,5%) en línea con lo esperado, pero anuncia que empezará a vender sus tenencias de ETFs y J-REITs a un ritmo anual ETFs de 620.000 millones de yenes. El Banco de Japón se convirtió en 2020 en el mayor tenedor de bolsa japonesa tras la implementación de su política monetaria ultraexpansiva. En julio finalizó las ventas de las acciones adquiridas a la banca en problemas durante la crisis de los 2000, tardado 18 años en completar dicha venta, desde su inicio en Octubre del 2007. Se calcula que el valor de mercado de sus ETFs sería de 75 billones de yenes, valorado a Marzo del 2025, y mayor desde entonces, ya que el Nikkei ha seguido avanzando. En cuanto a las expectativas de tipos de intervención, tras el IPC de agosto (+2,7% frente al +3,1% anterior), y con un aumento de la presión dentro del Banco de Japón para seguir subiendo tipos (2 votos de 9 a favor), el mercado aumenta la probabilidad de que la próxima subida sea este mismo año, en octubre o diciembre, una vez se haya resuelto la incertidumbre sobre el futuro electoral del país.

Por su parte, el Banco de Inglaterra cumplió ayer también con lo previsto al mantener tipos sin cambios por 7 a 2 votos en el 4%, tras la bajada de tipos de 25 puntos básicos del pasado 7 de agosto y ante una inflación alta (general 3,8%, aunque esperando pico 4% en septiembre, subyacente 3,6% y servicios 4,7%). El Banco de Inglaterra reiteró su prudencia respecto a futuros movimientos de tipos. Asimismo, y tal y como se esperaba, el BoE ralentiza el ritmo de su QT desde los 100.000 millones de libras anuales de los últimos tres años hasta 70.000 millones de libras tras la reciente volatilidad vista en los mercados de bonos. Los movimientos futuros de política monetaria dependerán del comportamiento del mercado laboral, así como del próximo presupuesto, el consenso de analistas no descuenta bajadas adicionales hasta 2026.

En cuanto al Banco de Noruega recortó los tipos de interés en 25 puntos básicos a 4%, aunque fue un recorte agresivo con el que no parecen sentirse cómodos dado que se produce en un contexto de sólido crecimiento económico e inflación que supera su objetivo. El Banco central noruego revisó el crecimiento del PIB esperado hasta +2% (por encima de potencial) a la vez que la inflación subyacente se mantiene alta, 3,5% frente al objetivo del 3,1%.

A nivel comercial, Trump y Xi Jinping hablarán hoy después de alcanzarse un acuerdo para que TikTok siga funcionando en Estados Unidos, además el martes entró en vigor el arancel del 15% impuesto por Estados Unidos a los automóviles japoneses, lo que supone un golpe a la competitividad de Toyota, Honda y otros fabricantes en el mercado estadounidense.

Siguiendo en Estados Unidos el Senado confirmó a Miran para cubrir de forma temporal el puesto en la Junta de la Reserva Federal que dejó vacante Adriana Kugler tras su salida. Al mismo tiempo, un tribunal de apelaciones bloqueó provisionalmente el intento de Trump de destituir a Lisa Cook, manteniéndola en su cargo. Además, el ex presidente de la Fed de St. Louis, James Bullard, reveló que ha mantenido conversaciones con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre la posibilidad de ser candidato a la presidencia de la Fed en el futuro.

El viernes pasado la revisión a la baja del rating de Francia por parte de Fitch (de AA- hasta A+, con perspectiva estable), ya esperada ante el deterioro de las finanzas públicas (mayor déficit público de la Eurozona, 5,4% esperado en 2025 frente al objetivo de 3% en 2029, que Fitch ve improbable de cumplir, estimando que siga superando el 5% en 2026-2027) y la inestabilidad política que complica la necesaria consolidación fiscal. La prima de riesgo se mantiene en torno a 80 puntos básicos, a la espera que el nuevo primer ministro Sebastien Lecornu sea capaz de sumar apoyos para sacar adelante los PGE 2026 (que pretenden recortar el déficit público al 4,6% del PIB) y evite nuevas elecciones anticipadas que piden tanto la derecha como la izquierda, si bien la tarea se anticipa complicada ante un parlamento altamente fragmentado (desde las últimas elecciones anticipadas, a mediados de 2024, Francia ha tenido 3 gobiernos distintos).

España, por el contrario, vio el viernes de la semana pasada cómo la agencia S&P revisaba al alza su rating por primera vez desde 2019, de A a A+, alegando que la economía española seguirá creciendo claramente por encima de la Eurozona (+2,6% esperado en 2025, el triple que la media de la Eurozona, apoyada por una sólida demanda interna, inversión privada y los fondos europeos Next Generation, así como por un mercado laboral apoyado por migración) y apenas sufrirá por los aranceles de Estados Unidos, las exportaciones de bienes a Estados Unidos suponen menos del 5%, a la vez que se beneficia de un notable desapalancamiento del sector privado en la última década. En negativo valora el hecho de que no haya presupuestos, el gasto indexado a la inflación y las tensiones dentro de la coalición gobernante, que limitan una consolidación fiscal más ambiciosa.

Esta semana hemos conocido numerosos datos de agosto en China, que se han situado en todos los casos por debajo de lo esperado, con un sector manufacturero debilitándose ante el entorno arancelario y un consumo privado que empeora, con la crisis inmobiliaria de fondo. Las ventas al por menor subieron un +3,4% frente al +3,8% esperado y +3,7% anterior, la producción industrial +5,2% por debajo del +5,6% esperado y +5,7% anterior e inversión en propiedades -12,9% lo que supone una caída mayor que el -12,5% esperado y -12% anterior, con precios de la vivienda nueva -0,30% frente al -0,31% anterior y usada -0,58% frente al -0,55% anterior. Tras los malos datos de julio, el empeoramiento adicional en agosto muestra una creciente debilidad de la economía china que precisará de nuevos estímulos si quiere cumplir con el objetivo de crecimiento del PIB (+5%).

En Alemania, las elecciones municipales de Renania del Norte-Westfalia, volvieron a dar como vencedor a la CDU que siguió siendo partido más votado (34.2%), seguido por el SPD (22.6%). Los Verdes fueron los grandes perdedores mientras que el partido ultraderechista AfD triplicó sus votos respecto a la anterior cita local hace 5 años.

En Europa conocimos esta semana que el superávit comercial de la zona euro repuntó en julio, pero sigue en niveles bajos acusando el deterioro de las relaciones comerciales con Estados Unidos. En concreto, en julio el saldo positivo de comercio de bienes exterior de la región se situó en 5.300 millones de euros, un dato por encima del mes previo (3.700 millones) pero muy inferior a lo esperado (12.000). Por destino de las exportaciones, destacó el fuerte retroceso de las ventas a Estados Unidos que cayeron un -4,4% interanual pero también llamó la atención que las ventas a China bajaron en mayor cantidad (-6,6%). Por el lado de las importaciones, crecieron las provenientes de esas dos grandes regiones, las compras a Estados Unidos se aceleraron un +10,7% interanual y un +3,9% en el caso de China. Con ello, el superávit comercial con la economía estadounidense se redujo hasta los 13.000 millones de euros frente a los 18.000 millones del año pasado, mientras que con China siguió incrementándose el déficit hasta -30.700 millones de euros frente a los -27.600 millones del año pasado.

En España esta semana ha habido revisiones de perspectivas del crecimiento de PIB por parte del Gobierno y del Banco de España. El Gobierno se adentró esta semana en el terreno del optimismo económico al elevar sus previsiones de crecimiento por encima de las de la mayoría de analistas privados y organismos nacionales e internacionales. El Consejo de Ministros aprobó así un nuevo cuadro de previsiones macroeconómicas que eleva en una décima el avance del PIB previsto para este año, hasta el 2,7%, como marco que sustentará el proyecto presupuestario para el próximo ejercicio. El informe de situación económica impulsado por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, sustenta fundamentalmente esta mejora en “el dinamismo del empleo, la positiva evolución del consumo de las familias y un comportamiento mejor de lo esperado tanto de la inversión como del sector exterior”. Los datos en tiempo real recopilados por Economía le llevan a concluir que el crecimiento del tercer trimestre fue del 0,7%, replicando el del segundo, y superando el 0,6% del primero. A partir de ahí, el Ministerio estima un incremento de 1,4 puntos de la inversión empresarial, hasta el 5,7% este año y el 5,1% el próximo, un avance del consumo privado del 3,1% en 2025 y el 2,4% en 2026, apoyado en la creación de empleo y el aumento de los salarios. En este sentido, el Gobierno cuenta con la creación de unos 480.000 empleos anuales, hasta rozar los 23 millones de ocupados en 2026, permitiendo que la tasa de paro caiga este año al 10,3%, baje al 9,6% el próximo ejercicio y culmine 2028 en el 8,7%, en niveles inéditos desde el estallido de la burbuja inmobiliaria.

Lo cierto es, sin embargo, que la mejora del PIB aprobada este martes resitúa las proyecciones oficiales del Gobierno por encima de las previsiones de la mayoría de analistas. De hecho, el cuadro macro supera la estimación de crecimiento publicada también este martes mismo por el Banco de España, que elevaba el avance esperado del PIB en 2025 del 2,4% al 2,6%, en línea con el panel de expertos de Funcas, que refleja el consenso de los principales analistas del país.

Se trata, en todo caso, de un marco que ampara el techo de gasto expansivo para las cuentas de 2026 que Hacienda aspira a aprobar para finales de mes en paralelo a la senda fiscal.

Por su parte el Banco de España ha subido sus previsiones de crecimiento del PIB de 2025, pero avisa de un gradual enfriamiento. Aún en plena reorganización de su servicio de estudios, a la espera de que David López Salido, procedente de la Fed de Estados Unidos, asuma el próximo 1 de octubre su cargo como nuevo director general de Economía, el Banco de España presentó también este martes sus nuevas proyecciones macro, que muestran una economía sólida en un contexto internacional difícil, con luces a corto plazo pero también con importantes sombras a medio. El BdE elevó al 2,6% su pronóstico de PIB para este año, dos décimas más que en junio, cuando lo había recortado en tres décimas por la incertidumbre comercial. Ahora, el acuerdo sellado entre Estados Unidos y la UE si bien no ha despejado todas las dudas, al menos sí parece haber conjurado “los escenarios más extremos de incremento de aranceles y de represalias comerciales entre las economías implicadas”. Lo que no quita que, con ese pacto, España se enfrente a unos aranceles efectivos superiores al 15%. El Banco de España justificó la revisión al alza de su previsión para este año por “la fortaleza que muestran los indicadores coyunturales más recientes”, que apuntan a “un crecimiento robusto” de entre el 0,6% y el 0,7% en el tercer trimestre. Sin embargo, junto a esos destellos luminosos aparecen zonas de penumbra, entre las que sobresalen los mayores precios de la energía y los tipos de cambio que, según la institución, frenarán parcialmente la actividad. El resultado final es una revisión al alza de dos décimas y un crecimiento notable del PIB este año, en línea con el 2,6% que vaticina el panel de Funcas, publicado la víspera, pero un pronóstico menos optimista que el del Gobierno.

En este escenario y pese a la revisión al alza, el Banco de España alerta de que su pronóstico para los próximos trimestres “contempla una desaceleración gradual de los ritmos de avance del PIB hacia tasas compatibles con el crecimiento potencial de la economía española, estimado ligeramente por debajo del 2% al final del horizonte de proyección”. Esa zona de penumbra en el horizonte se deja notar con claridad en el medio plazo, donde la economía española dibuja una parábola descendente en 2026 y 2027, con crecimientos del 1,8% y 1,7%, respectivamente, esto es, inferiores en 8 y 9 décimas al previsto para 2025, que a su vez estará claramente por debajo del 3,2% registrado el año pasado. De hecho, el Banco de España admite que su pronóstico para el año que viene “enmascara una ligera revisión al alza por el efecto arrastre del mayor crecimiento proyectado para 2025”, en un contexto en el que augura “un empeoramiento en el entorno exterior” por los mayores precios de la energía, la apreciación del tipo de cambio del euro frente al dólar y las dudas sobre los mercados de exportación, de los que anticipa “una desaceleración significativa” para España en 2026.

Todo ello sin olvidar, ni descartar, posibles shocks en el futuro y aderezado por la baja productividad de la economía en un contexto de continuado incremento de los costes laborales (acumulan 18 trimestres al alza, según el INE), tendencia que, de mantenerse, “podría afectar negativamente a la competitividad externa de la economía española y dificultar el proceso de desinflación”. Para el Banco de España, estos factores constituyen una de “las principales fuentes de riesgo de origen interno”, a los que se añade la persistencia de “dudas relevantes sobre el desarrollo de la guerra comercial”, alertando de que “es posible que la incertidumbre llegue a tener un impacto más acusado sobre la economía española que el experimentado hasta el momento”.

A más corto plazo, serán el consumo privado y la inversión los que tirarán del carro del crecimiento este año, gracias en buena medida al abaratamiento de la financiación. Según el supervisor, el gasto de los hogares aumentará un 3,1% en 2025, aunque perderá fuelle en 2026 y 2027, mientras que el consumo público contribuirá en mucha menor medida que en 2024 (crecerá un 1,9% este año frente al 4,1% del pasado) y también irá a menos. Pero aún más relevante será la contribución de la inversión, que este año se disparará un 5% (frente al 1,9% de 2024) gracias al “despliegue” de los fondos europeos, a “unas condiciones de financiación propicias” y al “dinamismo de la inversión residencial”, que, no obstante, se desacelerará en los próximos meses. Esto es, será la demanda nacional la que impulsará la llama del crecimiento, ya que la aportación del sector exterior será negativa tanto este año como el que viene, con una contracción del 0,5% y el 0,2%, respectivamente.


La muerte del dólar ha sido predicha muchas veces. César Pérez. Director global de inversiones en Pictet WM.

La muerte del dólar ha sido predicha muchas veces. Sin embargo, ni el fin del patrón oro en 1973, ni la gran crisis financiera mundial han acabado con su dominio.

Históricamente la moneda de reserva ha servido de unidad de cuenta, medio de pago y depósito de valor, reflejo de fuerza militar y política, la mayoría en patrón metálico, típicamente oro. Unas pocas han sido fiduciarias, como las de ciudades-estado italianas y el florín holandés en los siglos XIV y XVII. El dólar es el único ejemplo moderno de moneda fiduciaria internacional cuyo estatus depende completamente de la credibilidad y autoridad de su Estado emisor.

El caso es que el papel dominante del dólar en el sistema financiero mundial ha sido cuestionado repetidamente, especialmente por el yen japonés en la década de 1980 y el euro de 2000. Pero la burbuja económica de Japón estalló en los años 1990 en un doloroso y largo período de desapalancamiento deflacionario de bajo crecimiento. Además, la crisis de deuda 2009-2012 puso de manifiesto que la zona euro carece de integración económica y fiscal para hacer frente a sus grandes desequilibrios internos. Su mercado de bonos sigue fragmentado, con divergente riesgo crediticio.

De manera que Estados Unidos logró restaurar su liderazgo económico tras la gran crisis financiera mundial, recapitalizando su sistema bancario. Su liderazgo en renta per cápita y tecnológico se ha ampliado desde entonces. El 96% del comercio en América Latina es en dólares, el 74% en Asia-Pacífico y el 79% en el resto del mundo. Los préstamos bancarios en dólares representan el 51% del total en moneda extranjera, la moneda más negociada. La Reserva Federal estimaba en más de un billón de dólares los billetes en manos de extranjeros a finales de 2022, aproximadamente la mitad del total. El dólar lidera el mercado global de bonos soberanos, 14 billones de dólares, mientras el de la zona es de 7,2 billones de dólares y el de Japón 6,4 billones. De 12 billones de dólares en reservas mundiales alrededor del 60% se mantiene en dólares –aproximadamente la mitad entre aliados de Estados Unidos y regímenes menos amigables con superávit por cuenta corriente como China, Rusia y Arabia Saudita–.

Las principales razones del dominio del dólar están en la profundidad, amplitud y liquidez de los mercados de capitales de Estados Unidos y la protección que su ley y tribunales brinda a los tenedores extranjeros, aunque el país ha utilizado sanciones contra países extranjeros para sus objetivos geopolíticos.

La alternativa china

Con el surgimiento del Sur Global y la invasión rusa de Ucrania, los bancos centrales han trasladado reservas a otras monedas y oro. China promueve pagos comerciales en renminbi. La errática política de la Administración Trump ha hecho mella en la confianza en el dólar. El desarrollo de monedas digitales, patrocinadas oficial o privadamente, implica más alternativas. De manera que la proporción de reservas en dólares en poder de los bancos centrales ha disminuido del 75% en 1999 al 57%, lo que ha beneficiado a la libra y el euro, además del franco suizo, entre otras.

Esta diversificación no refleja falta de utilidad del dólar como medio de intercambio, sino más bien renuencia de ciertos países a la influencia política de Estados Unidos. La imposición de sanciones tras la invasión rusa de Crimea en 2014 llevó a Rusia a cambiar reservas de dólares por euros, renminbi y oro, creando el sistema alternativo de pagos Mir, aceptado por países “amigos” de América Latina, el Cáucaso y Asia Central. Rusia lanzó el Sistema de Transferencia de Mensajes Financieros, a la que están conectados 20 países según su banco central. Sin embargo, está lejos de ser un competidor del sistema Swift de 11.000 bancos corresponsales en 200 países. Por su parte, el renminbi de China carece de ventajas. Su tipo de cambio no es de mercado y China mantiene controles de capital. En 2015 estableció el Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos en renminbi con participantes en 119 países. Pero estas transacciones representan sólo el 3% del global. Aunque hay planes para la creación de una moneda compartida por países BRIC (Brasil, Rusia, India y China), ninguno está adoptando el renminbi. Una alternativa puede ser la Central Bank Digital Currencies si las monedas de los participantes estuvieran conectadas a un sistema de pagos centralizado directamente en monedas digitales. Pero es probable que la plena interoperabilidad, marcos de gobernanza y mecanismos de adjudicación tarden en desarrollarse.

En el período de posguerra Estados Unidos ha proporcionado paz y protección militar para Europa y partes de Asia, al tiempo que brindado prosperidad económica a cambio de influencia política, con una red de aliados que ayuda a contener a adversarios ideológicos. Pero Estados Unidos es el país con mayor déficit por cuenta corriente del mundo, una brecha anual de un billón de dólares, el 4% de su PIB, como destino de exportación clave para países con superávit, para los que reducir sus reservas de dólares implica reducir flujos comerciales e incluso un ajuste doloroso de su demanda interna.

Los bancos centrales han aumentado sus compras de oro hasta llegar al 20% del total de activos extranjeros, nivel del patrón oro de 1973, con una subida de precio del 227% del metal amarillo, sin riesgo crediticio ni geopolítico, en la última década. Además, el público lo utiliza como cobertura contra la inflación e inestabilidad financiera. Pero es probable que haya un límite a la cantidad de oro en reservas de los bancos centrales. Puede superarse si se tokenizara y liberara de control físico, con titulares anónimos.


Trump, como un capo de la mafia. Rafael Pampillón Olmedo. Catedrático en la Universidad CEU San Pablo y en el IE Business School.

La política estadounidense ha conocido presidentes polémicos, presidentes imprevisibles y presidentes impopulares. Pero pocos han generado un consenso negativo tan amplio en la academia, la diplomacia y el mundo de los negocios como Donald Trump. Su estilo no se parece al de un estadista, sino al de un capo de la mafia. La diferencia es que, en lugar de negociar en callejones oscuros de Queens o clubes privados en Sicilia, Trump despliega su poder desde la Casa Blanca. Y transforma la primera potencia mundial en un espacio en el que las reglas del juego cambian al antojo de un solo hombre.

Instituciones: la clave del progreso

Los economistas Daron Acemoglu y James Robinson sostienen en su influyente obra ¿Por qué fracasan los países? que la prosperidad no depende únicamente de los recursos naturales, la geografía o el talento de la población. Lo decisivo son las instituciones. Que deben crear incentivos para la innovación, la inversión y la competencia. Cuando esas instituciones son inclusivas (pluralistas, transparentes, sujetas a controles y equilibrios), las naciones prosperan. Cuando, en cambio, se convierten en extractivas (capturadas por élites que utilizan el poder para enriquecerse y perpetuarse), las naciones terminan en el estancamiento. Y, a la larga, en la decadencia.

Trump representa una deriva hacia esas instituciones extractivas. Su estilo de gobierno se asemeja al del capo que reparte favores y castiga a quienes no se pliegan a su voluntad. En este esquema, la lealtad personal importa más que la productividad, y el miedo sustituye a la certeza.

Capitalismo de Estado con rostro mafioso

Estados Unidos ha presumido siempre de ser el bastión del libre mercado frente a modelos intervencionistas como China o Rusia. Sin embargo, con Trump, esa narrativa se resquebraja. Sus decisiones en política comercial no se orientan por criterios de eficiencia o de seguridad nacional, sino por la lógica del chantaje.

Los aranceles a productos europeos o chinos se utilizan no como herramientas técnicas, sino como instrumentos de negociación. Trump ha persuadido también a las grandes corporaciones tecnológicas. El pacto con Silicon Valley se basa en amenazas, contratos públicos y promesas de grandes beneficios. El mensaje no puede ser más claro: quien rinde pleitesía obtiene protección; quien no lo hace paga un precio elevado. Estamos ante un sistema de extorsión en el que las empresas y los países deben comprar seguridad política, del mismo modo que un comerciante paga a la mafia para evitar que su negocio arda en llamas.

La corrupción, en este contexto, deja de ser un fenómeno moral o anecdótico para convertirse en un problema estrictamente económico. Cuando el acceso a los mercados o a la protección del Estado depende de favores personales, la productividad pierde peso frente a la cercanía al poder.

Si las empresas saben que su supervivencia depende más de una cena con Trump que de invertir en tecnología, la innovación se frena. Los costes de transacción aumentan, la competencia se distorsiona y los proyectos a largo plazo pierden atractivo.

Estados Unidos, que durante décadas ofreció un marco de seguridad jurídica y de reglas estables, comienza a parecerse a un país en el que las decisiones se toman en función de los caprichos personales de su Presidente. Y, en un entorno de incertidumbre, el capital busca refugios más predecibles.

Democracia a prueba

El estilo mafioso de Trump no se limita a la economía. También amenaza los cimientos institucionales. Los ataques a la Reserva Federal, la presión sobre los jueces, las destituciones de funcionarios y los embates contra los medios de comunicación forman parte de un patrón: debilitar los contrapesos para concentrar más poder.

En Europa lo hemos experimentado: firmamos acuerdos comerciales bajo presión, confiando en asegurarnos su apoyo en la guerra de Ucrania. Pero pronto descubrimos que las promesas de Trump eran volátiles, lo que reforzó la percepción de que negociar con él equivale a aceptar un trato que no se sabe si luego se va a cumplir.

El legado económico del capo

El impacto de esta dinámica se percibe en dos niveles. A corto plazo, las medidas de Trump le permiten presentarse como defensor del pueblo frente a las élites y los extranjeros. Esa retórica nacionalista le da réditos políticos inmediatos.

Pero, a medio y largo plazo, los daños son significativos:

– Incertidumbre crónica: ni gobiernos aliados ni empresas saben qué exigirá Trump al día siguiente.

– Debilitamiento de la confianza internacional: la percepción de que Estados Unidos incumple compromisos erosiona su papel como socio comercial fiable.

– Fragilidad interna: los déficits públicos en ascenso y una inflación persistente, avivada por los aranceles, continúan presionando a la economía sin dar tregua. La mafia tradicional ofrecía al menos un mínimo de previsibilidad: protección a cambio de obediencia. Con Trump, ni siquiera eso está garantizado.

La teoría de Acemoglu y Robinson encuentra múltiples ejemplos históricos: desde el Zaire de Mobutu hasta la Unión Soviética. En todos los casos, las élites utilizaron el poder político para saquear recursos, bloquear la innovación y sofocar la competencia. El resultado fue siempre el mismo: decadencia económica y pérdida de poder internacional.

Donald Trump, al llevar la lógica mafiosa al corazón del Estado, se arriesga a reproducir esos patrones en Estados Unidos. La potencia que en el siglo XX fue un ejemplo de instituciones inclusivas empieza a parecerse a aquellos sistemas en el que el botín se reparte en el entorno del poder, mientras se destruye el tejido productivo.

Conclusión

Donald Trump no inventó el capitalismo de Estado ni la corrupción política. Pero sí ha transformado la presidencia en un escenario en el que las reglas cambian constantemente. Y las instituciones, en lugar de ser un freno al poder personal, se convierten en herramientas de extorsión.

La metáfora del capo de la mafia responde a esa lógica: favores a cambio de lealtad, amenazas contra quien se resiste, promesas que a veces no se cumplen. La diferencia es que aquí no se juega en Queens, sino con la estabilidad de la primera economía mundial.

El precio de esta deriva lo pagan, los ciudadanos estadounidenses, sus empresas, sus aliados. En última instancia, el propio sistema democrático. Y si algo nos enseña la historia de las instituciones extractivas es que, tarde o temprano, ese precio resulta demasiado alto.


La batalla por la Fed va más allá de los tipos. Gillian Tett. Financial Times.

Cuando Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, quiere enviar un mensaje a los mercados, suele recurrir a un programa de televisión de negocios o a un foro mediático amistoso. De ahí su aparición en Fox TV el miércoles pasado, pidiendo a la Reserva Federal que baje los tipos en su reunión de esta semana.

Esta vez Bessent también se ha adentrado en un terreno inesperadamente complejo: hace dos semanas una publicación especializada llamada International Economy publicó un extenso ensayo que escribió esta primavera, en el que describe su crítica a la Fed.

Esto resulta sorprendente dado que, antes de la reunión de la Fed, el presidente Donald Trump ha exigido no sólo recortes de tipos, sino también la expulsión de Lisa Cook, miembro de la junta directiva, por presunto fraude. Y más aún si tenemos en cuenta que Jerome Powell, presidente de la Fed, lucha por proteger la independencia de la institución y un tribunal ha frenado los esfuerzos para destituir a Cook.

Pero lo más notable de la diatriba intelectual de Bessent es que no se centra en absoluto en los tipos de interés. En su lugar, critica a la Fed por supuestamente enturbiar su misión, al politizarse en su forma de participar en la regulación financiera y de aplicar la relajación cuantitativa.

Bessent es muy mordaz con la relajación cuantitativa, que considera que tiene “fundamentos teóricos inciertos y consecuencias económicas problemáticas”, ya que distorsiona los mercados y aumenta la desigualdad de ingresos (al inflar los activos de los ricos). Por lo tanto, quiere que la Fed adopte un “mandato limitado”, sin compras de activos, para “ofrecer mejores resultados económicos y salvaguardar la independencia del banco central”. Y subraya que dicha independencia “es fundamental para el éxito económico de Estados Unidos”. Sí, en serio.

Bessent no es el único que opina así. Kevin Warsh, uno de los principales candidatos a la Presidencia de la Fed, transmitió un mensaje similar en un contundente discurso a finales del mes de abril. Lo mismo hizo Stephen Miran, asesor de la Casa Blanca que (de forma controvertida) se incorpora a la junta directiva de la Fed, en un ensayo del que es coautor. Kevin Hassett, otro asesor de Trump y principal candidato a suceder a Powell, también manifestó su oposición a la relajación cuantitatica en una carta abierta hace muchos años.

La camarilla de Trump

En suma, existe una camarilla en torno a Trump que quiere que la Fed limite su misión. En otras palabras, la interminable palabrería sobre la bajada de los tipos de interés es sólo una parte de la historia.

¿Qué deberíamos concluir? La verdad es que simpatizo con algunas de las críticas. Si bien la relajación cuantitativa tuvo sentido durante la crisis financiera de 2008 (y a principios de 2020, con la pandemia), su posterior uso excesivo distorsionó los mercados financieros y tuvo un impacto económico desigual. Además, pedir una revisión de la regulación financiera y del papel de la Fed en ella no es una locura, dado que el marco actual está extremadamente fragmentado.

Pero detesto la idea de que la Casa Blanca intente controlar la regulación financiera, aborrezco los ataques vengativos de Trump a Powell y temo que el ataque del presidente a la independencia de la Fed pueda destruir la credibilidad monetaria.

Hay otras objeciones a Bessent. Por ejemplo, el economista Paul Krugman, partidario de la relajación cuantitativa, detesta que el secretario del Tesoro utilice la llamada analogía de “ganancia de función” del Covid para fundamentar sus argumentos, ya que esto está vinculado a las teorías de la conspiración que fascinan a muchos en la base MAGA (Make America Great Again).

Interrogantes en el mercado

En cualquier caso, a medida que se intensifica la difamación monetaria los inversores se plantean al menos cuatro preguntas. Una: si la supuesta creencia de Bessent, Hassett, Warsh y Miran en la independencia de la Fed puede sobrevivir a los ataques despreocupados de Trump.

La segunda es si Bessent realmente puede detener o reducir las compras de activos, dado que la Fed ha sido un gran comprador de bonos del Tesoro, y que se necesitarán más compradores en el futuro. Cuanto más crezca el déficit estadounidense, mayor será la presión para el dominio fiscal (gestionar la política monetaria para gestionar la deuda). De hecho, es algo que ya está pasando: Trump justificó recientemente su petición de una bajada de tres puntos porcentuales de los tipos de interés señalando que esto “nos ahorraría un billón de dólares al año” en pagos de intereses.

Una tercera pregunta es cómo podrían encajar las opiniones de Bessent sobre la compra de activos con los tipos. Si Warsh, por ejemplo, sucede a Powell, ¿podría rebajar ligeramente los tipos para complacer a Trump, pero al mismo tiempo reducir el balance para satisfacer sus propios instintos de línea dura? Parece bastante probable.

Una cuarta y última pregunta se refiere al impacto para otros bancos centrales. La Fed no es la única que se enfrenta a preguntas sobre el supuesto desvío de la misión y el balance hinchado: por ejemplo, un drama alarmante se está gestando actualmente en el banco central de Nueva Zelanda.

Sin embargo, no esperen que estos cuatro temas salgan a la luz en la reunión de esta semana. Estará dominada por el debate sobre los tipos. Y mi propia apuesta es que la Fed aplicará un ligero recorte, pero luego no actuará durante un tiempo, para observar si los aranceles afectan (o no) a la inflación, sobre todo teniendo en cuenta las noticias sobre la subida de los precios.

La clave es que estos dramas sobre los tipos de interés no son lo único en juego; la batalla por el balance general y la misión de la Fed también importa. Y si la deuda sigue aumentando, la lucha se intensificará aún más. Prepárense: la gran batalla en torno a la Fed apenas ha comenzado.


El día en el que Sánchez se puso al frente de los violentos en Madrid. Javier Ayuso. Expansión 16 de Septiembre.

De tanto doblar el espinazo ante los golpistas catalanes y los herederos de ETA, Pedro Sánchez ha debido llegar a la conclusión de que la violencia es una herramienta eficaz en política. Este domingo, emulando a los defensores del procés cuando jaleaban los disturbios callejeros (“apreteu”, que decía Quim Torra), o a EH Bildu y sus homenajes a los asesinos, el presidente del Gobierno decidió ponerse al frente de las manifestaciones violentas propalestinas para boicotear La Vuelta ciclista a España en Madrid. El resultado fue el caos en la capital, grave peligro para los ciclistas, 22 policías heridos y un descrédito para nuestro país.

Después de veinte etapas en las que han intentado frenar la competición ciclista por la participación de un equipo de Israel, los manifestantes recibieron el apoyo implícito del líder socialista en un mitin en Málaga. “Mi admiración a los que están protestando”, afirmó; “España brilla como ejemplo en el mundo”. Era un mensaje claro: apretad, que la policía os va a dejar reventar la última etapa. Y así fue.

El ministro del Interior, Fernando Grande Grande-Marlasca, que ya había demostrado su desprecio a la ley al dejar escapar a Carles Puigdemont en su última incursión a Barcelona, desistió de controlar los disturbios públicos en la capital de España y dejó que sus policías fueran heridos por los manifestantes. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, llegó a celebrar públicamente el fracaso operativo de seguridad en La Vuelta y afirmó que la ciudad “ha sido ejemplo de dignidad”, por unas protestas que a su juicio no han causado “incidentes graves”.

Ese es el relato que han querido contar desde La Moncloa y desde Ferraz, con la colaboración de innumerables ministros, dirigentes socialistas y periodistas con la bufanda del PSOE. Probablemente, cuestionados por la presión de los políticos de Podemos, que llevan varias semanas liderando lo que consideran “desobediencia civil”, los socialistas han dado un paso más hacia la izquierda radical y han jaleado a esa minoría violenta dispuesta a todo. Sánchez fue este domingo un pirómano que dejó vendidos a los deportistas y a las fuerzas y cuerpos de seguridad.

No pongo en tela de juicio el derecho a los ciudadanos a manifestarse públicamente contra la masacre que está cometiendo el Estado de Israel contra la población palestina en Gaza y en otros territorios ocupados. Ya muy pocos dudan de que la respuesta de Benjamin Netanyahu ante el terrorismo de Hamás está siendo absolutamente desproporcionada y que la palabra genocidio es aplicable a la matanza de más de 60.000 personas, 20.000 de ellos niños, en la franja. Hay que combatirlo, por supuesto, pero no de esa forma.

De qué sirve lanzar a los violentos contra unos deportistas que se limitan a cumplir su trabajo, mientras se sigue comerciando con armas con Israel. Por mucho que lo nieguen, la realidad es que España compra y vende armamento al Estado israelí y mantiene las relaciones diplomáticas y comerciales. Defender el reconocimiento del Estado palestino es un paso importante (que, por cierto, está cundiendo entre nuestros socios europeos), pero si Sánchez quiere que nuestro país sea “un ejemplo de dignidad”, no hay que jalear a los violentos, sino actuar diplomáticamente con lo que consideran un Gobierno genocida.

Pero no nos equivoquemos. El movimiento de los socialistas este fin de semana va mucho más allá de la protesta contra Israel. Se trata de un plan estratégico para ocupar el espacio a su izquierda, en un momento en el que la lucha entre Sumar y Podemos divide a sus votantes. El presidente ha iniciado su larga marcha hacia la radicalidad, con vistas hacia las próximas citas electorales. Andalucía y Castilla León irán a las urnas de 2026 y no hay que descartar, cada vez menos, unas elecciones generales anticipadas.

Lo preocupante de este movimiento estratégico no es la posición ideológica que quiera ocupar Pedro Sánchez. Lo grave es cómo pretende hacerlo. No hay que descartar que tengamos un otoño caliente en las calles, promovido por los socialistas en contra de los que consideran la “extrema derecha y la derecha extrema”. La polarización y el frentismo le ha dado buenos resultados en el pasado y seguro que lo volverán a hacer. De hecho, ya lo están haciendo.

Una operación en la que ayuda mucho el radicalismo de Vox y la falta de respuesta por parte del PP. Este fin de semana, Santiago Abascal ha movilizado a miles de seguidores y a algunos de los más importantes líderes mundiales de la ultraderecha para el inicio de una campaña populista y xenófoba contra la inmigración ilegal. Un apoyo inestimable a la política que ha puesto en marcha el PSOE.

En su día, Mariano Rajoy pensó que fomentar el crecimiento de Podemos le ayudaría en su batalla contra el PSOE. Y el resultado fue que entre la formación morada y los socialistas, con la ayuda de los independentistas, le sacaron del poder con una moción de censura. Ahora desde Ferraz ayudan a crecer a Vox, incluso a través de las pseudoencuestas del CIS de Tezanos, con la esperanza de restar votos a Alberto Núñez Feijóo.

El curso político ha comenzado más polarizado que nunca, en un mundo lleno de odio y de violencia. Si los líderes españoles, de un lado y de otro, siguen alentando esos movimientos violentos nos va a quedar un país irreconocible. En esta lucha a bastonazos, Feijóo debería aprovechar para ocupar ese espacio de centro y de centro derecha que le están dejando libre Sánchez y Abascal.

 

Buen Fin de Semana!

Comentario de mercado viernes 12 de Septiembre del 2025.

A nivel geopolítico, esta semana la atención se centró en el ataque de Israel en solitario a líderes de Hamas en Qatar, aumentando el temor a un recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio. En lo que respecta al plano comercial, Trump anunció que está preparado para imponer aranceles secundarios a China e India, a la que ya se los duplicó hasta el 50% este verano, por seguir comprando crudo ruso, siempre y cuando la Unión Europea también lo haga, y como forma de presión para que Rusia acabe con la guerra de Ucrania, una vez que ha finalizado el plazo que Trump dio a Putin para sentarse a negociar con Zelensky. Asimismo, esta semana Polonia (OTAN) ha derribado tres drones lanzados por Rusia hacia Ucrania, declarándolo “acto de agresión” y obligando al cierre temporal de parte del espacio aéreo polaco, posteriormente restablecido.

El dólar cae esta semana frente al euro pese al embrollo político que se vive en Francia tras la moción de confianza a Bayrou. Las expectativas de recortes de tipos oficiales en Estados Unidos siguen pesando con fuerza sobre el billete verde.

Eurodólar últimos 6 meses:

A medida que el precio del oro sigue subiendo los rendimientos de los bonos soberanos han caído tras los datos económicos débiles de Estados Unidos y las discusiones en curso sobre la independencia de la Reserva Federal. El oro sigue alcanzando máximos históricos en términos de precio. Aunque tradicionalmente se considera una cobertura contra la inflación, realmente lo que consideran la mayoría de analistas es que en la última década la compra de oro por parte de los bancos centrales globales ha sido impulsada por tensiones geopolíticas. El historiador de Princeton Harold James sostiene que el papel del oro va más allá de lo meramente monetario, señala que, a medida que se acercaba la Segunda Guerra Mundial, la razón para mantener reservas de oro se volvió cada vez más importante para Polonia y otras naciones fronterizas con la Alemania nazi. No era solo una base de la moneda nacional, sino un medio para defender tanto el presente como el futuro del Estado nación. En 2018, el banco central de Polonia tomó la decisión estratégica de duplicar sus reservas de oro comprando 126 toneladas, tras la invasión rusa de Ucrania, el gobernador del banco central polaco explicó que unas reservas de oro grandes y en crecimiento hacían de Polonia un país más creíble. Los bancos centrales de Hungría y República Checa también han realizado importantes aumentos en sus reservas de oro, ya que la sombra rusa en Europa del Este se ha vuelto más amenazante.

El Banco Central Europeo anunció ayer que los tipos de interés se mantienen en el 2%, el BCE considera que se encuentra en un buen punto para navegar las incertidumbres y dejó sin cambios el precio del dinero por segunda cumbre consecutiva. Se trata de algo que no pasaba desde mayo de 2024, justo antes de iniciar el periodo de recortes de los tipos, y que confirma el cambio de ciclo iniciado por el BCE. Ya quedan atrás los agresivos movimientos, tanto al alza como a la baja, que experimentaron sus tipos de interés en estos últimos años. “Seguimos en una buena posición. La inflación está donde queremos que esté”, aseguró Christine Lagarde, presidenta del banco central. Con la inflación en el 2%, el BCE disfruta del objetivo conquistado de la estabilidad de precios tras años de lucha. Aunque vigila de cerca los riesgos a los que se enfrenta la zona euro, puede permitirse el lujo de tomarse más tiempo para fundamentar con datos sus decisiones monetarias. Las amenazas, además, son ahora menores. La firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos en unos términos ligeramente peores a los recogidos en el escenario base, pero mucho más positivos que los contemplados en el adverso, retira elementos de incertidumbre económica. Algunos miembros del Consejo de Gobierno llegaban a la nueva cumbre abiertos a la opción de acometer un nuevo recorte de los tipos de interés, pero finalmente el consenso fue total respecto a que la mejor opción para esta cita era no hacer cambios. “Fue una decisión unánime”, se limitó a confirmar Lagarde. La gran novedad de la cumbre estuvo en las perspectivas sobre los futuros movimientos. Sin comprometerse a adoptar un camino predeterminado, Lagarde sí que alejó las posibilidades de un nuevo recorte de los tipos de interés al señalar que “el proceso desinflacionario se ha acabado”. Con ello Lagarde parece indicar que, más que una pausa en el nivel actual, el 2% puede ser el final de la senda de bajadas. Pese a ello, por cautela, evitó referirse a ello en esos términos. La tesis de que no habrá más bajadas de tipos también se vio reforzada por la lectura que hizo Lagarde de las nuevas proyecciones macroeconómicas. La presidenta del BCE desdeñó el hecho de que en 2026 y en 2027 la inflación se situará por debajo del objetivo del 2% al señalar que “nuestra nueva estrategia nos permite obviar pequeñas desviaciones”. Realmente, los nuevos cálculos ofrecen una de cal y otra de arena. La inflación esperada para 2026 escala al 1,7% dejando atrás ese 1,6% que tanto preocupaba a los banqueros centrales más cautos. Sin embargo, para el año siguiente también se queda por debajo del objetivo, dando síntomas de una debilidad algo persistente. En esa revisión mixta, el hecho de que Lagarde, en nombre de la mayoría del Consejo de Gobierno, recalque la visión que reforzaría no bajar más los tipos se percibe en el mercado como toda una declaración de intenciones. El crecimiento económico, además, se ha revisado al alza para este año del 0,9% al 1,2% pese a que el acuerdo comercial firmado entre Estados Unidos y la Unión Europea es menos benigno que el recogido en el escenario base. El avance del PIB se frena después al 1% el próximo año, dejando el avance en niveles muy similares a los contemplados en la cumbre de junio y muy lejos de cualquier riesgo de una potencial crisis, lo que elimina urgencias.

Cuando los bancos centrales suben con fuerza los tipos de interés, como lo hizo el BCE entre 2022 y 2023, suelen acabar rompiendo algo en la economía y provocando algún tipo de crisis para contener la inflación, sin embargo, el BCE ha conseguido cerrar el círculo de un periodo de enorme volatilidad en el precio del dinero, 450 puntos básicos de subida y 250 puntos básicos de bajada, manteniendo la estabilidad financiera y un crecimiento frágil, pero positivo, en todo momento pese a las amenazas. Es el famoso aterrizaje suave de la economía, un objetivo que todas las autoridades persiguen, pero que muy pocas logran.

En cuanto a los índices de sentimiento de mercado, aunque el S&P500 cotiza en máximos históricos el sentimiento es bastante cauto y la euforia no está presente en los inversores, el índice miedo/euforia de la CNN (Fear&Greed Index) está en 53 frente al 75 que estaba al inicio de Julio, el índice alcistas menos bajistas (AAII Bulls Minus Bears) vuelven a ver más bajistas que alcistas, más de 10 puntos de diferencia. Y en la encuesta NAAIM los gestores bajan en la semana 10 puntos de exposición a la renta variable.

Importante esta semana:

El dato más importante de la semana fue el de inflación de Estados Unidos publicado ayer que no deparó sorpresas, el IPC estadounidense del mes de agosto se saldó con una aceleración de la referencia general de dos décimas hasta el 2,9%, en línea con lo esperado. Por su parte, el dato subyacente se mantuvo sin cambios en el 3,1% también en línea con las estimaciones del consenso. En términos mensuales el dato general se aceleró en dos décimas hasta el 0,4% frente al 0,3% estimado, mientras que el subyacente se mantuvo sin cambios en el 0,3%, en línea con lo manejado por el consenso. Esta última referencia, más relevante para valorar la inflación de fondo, confirma que la aceleración de precios está vinculada en parte a productos importados que siguen encareciéndose, si bien es cierto que todavía de forma moderada, reflejando cada vez más el impacto de los aranceles. Todo apunta a que en la reunión de la Reserva Federal de la próxima semana se anunciará un recorte de tipos de 25 puntos básicos, en un contexto en el que la Autoridad Monetaria está priorizando la evolución del mercado laboral, y su impacto en materia de actividad. 

En Estados Unidos según Wall Street Journal, la Casa Blanca estaría preparando un informe sobre las estadísticas laborales publicadas por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), lo que apunta a una posible disputa política en torno a la fiabilidad de los datos de empleo.

También en Estados Unidos este martes un juez dictaminó que Lisa Cook puede continuar en su puesto como gobernadora de la Fed mientras avanza el proceso legal que cuestionaba su nombramiento, así que continuará en su puesto por el momento. Por otra parte, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, criticó que los tipos de interés actuales están “ahogando el crecimiento” y pidió una recalibración tras la revisión a la baja de las cifras de empleo.

Polonia informó este miércoles que sus fuerzas armadas derribaron drones rusos que violaron el espacio aéreo polaco, lo que incrementa la tensión en la frontera oriental de la OTAN.

Las expectativas de inflación de los consumidores americanos siguen subiendo y según la encuesta de la Fed de Nueva York en agosto se elevaron hasta el +3,2% a 12 meses vista, un repunte desde el nivel del +3,1% anterior y vuelven a su mayor nivel desde mayo tras el anuncio de la subida de aranceles del Día de la Liberación. Por otro lado, aumenta la concesión de crédito para el consumo y en julio el flujo de incremento de crédito alcanzó los 16.010 millones de dólares frente a los 9.613 millones del mes anterior y un ritmo de crecimiento interanual del +3,8%.

En cuanto a los datos macroeconómicos americanos, que guiarán a la Fed en las próximas decisiones de tipos de interés destacan los datos de empleo, este martes conocimos una fuerte revisión a la baja de las cifras de creación de empleo en Estados Unidos, que mostrarían ahora un menor dinamismo del mercado laboral que lo publicado anteriormente. En la revisión preliminar de los datos históricos de creación de empleo para el periodo comprendido entre abril 2024 y marzo 2025, se rebajaron en términos acumulados en 911 mil personas, una media de 76 mil empleados menos al mes frente al dato publicado previamente. Estas cifras serán revisadas nuevamente a comienzo del próximo año y solamente ahí pasarán a formar parte de la serie histórica. Este es el segundo año consecutivo donde las estadísticas de empleo sufren fuertes revisiones, siendo esta la mayor en al menos los últimos 25 años y refleja, entre otras cosas, la menor tasa de respuesta que está teniendo el Bureau of Labour Statistics en sus encuestas, que son la base para la confección del dato de creación de empleo. Habitualmente, en años anteriores, la revisión final ha sido algo menos negativa que la preliminar, publicada este martes. Por ejemplo, el año pasado pasó de -811 mil empleos hasta -598 mil. También conocimos esta semana una mejora de la confianza de las pymes estadounidenses, que en agosto se elevó a su mayor nivel desde enero y apunta a una reactivación de la actividad interna. En concreto, el índice realizado por el NFIB subió cinco décimas hasta 100,8 y superó las expectativas. Esta mejora vino impulsada por un aumento de las expectativas de ventas en los próximos meses, un 12% de los empresarios espera este mes un incremento de sus ventas futuras, el doble de lo visto en julio. Sin embargo, menos positivo es el hecho de que continúa reduciéndose las intenciones de inversión de las pymes, un 21% frente a la media del 26% de los últimos 25 años, una muestra de que la incertidumbre sobre la política económica está pesando en el ánimo de los empresarios.

El déficit presupuestario estadounidense alcanzó un récord de 345.000 millones de dólares en agosto, ligeramente por encima de lo esperado (340.000 millones), a pesar de los ingresos récord por aranceles, que sumaron 30.000 millones.

En Europa según fuentes de Bloomberg y Reuters, el BCE considera que no se necesitan más recortes de tipos para alcanzar el objetivo del 2% en materia de inflación, aunque sus nuevas proyecciones muestren una leve desviación a la baja. En este sentido, Lagarde minimizó la relevancia de la ligera revisión a la baja de la inflación prevista para 2027 (1,9% IPC general y 1,8% IPC subyacente), argumentando que se trata de una desviación técnica vinculada a la apreciación del euro.

En Francia la moción de confianza en Francia se saldó este lunes con la caída del gobierno de Bayrouen línea con lo esperado, y supondrá el tercer cambio de gobierno en poco más de un año, una señal de la elevada fragmentación política y dificultad de acuerdos. La búsqueda de apoyo a sus medidas de reducción del déficit público, en 44.000 millones de euros en 2026 hasta 4,6% esperado en 2026 frente al 5,4% en 2025, sin estas medidas, el déficit público se elevaría a 6,1%, recibió 364 votos en contra frente a 194 a favor. Bayrou presentó el lunes formalmente su dimisión al presidente Macron, que nombrará un nuevo primer ministro para evitar la convocatoria de nuevas elecciones. Un primer ministro que podría salir de los partidos de centro y buscando acuerdos con los Socialistas, en la medida en que la derecha ha rechazado la posibilidad de un gobierno dirigido por los socialistas. No hay un plazo definido para el nombramiento del nuevo primer ministro, Macron tardó algo más de una semana en nombrar a Bayrou y dos meses en hacerlo con Barnier, que sólo duró 90 días en el cargo, aunque la necesidad de aprobar los Presupuestos Generales del Estado 2026 apremia. El Presidente Macron nombra a Sébastien Lecornu, fiel macronista y actual ministro de Defensa, como nuevo primer ministro. La elección sorprende a la izquierda ya que Lecornu es un viejo miembro de Los Republicanos, por lo que el nombramiento es interpretado como un giro a la derecha a la hora de buscar pactos parlamentarios.

El IPC chino cayó un -0,4% interanual en agosto, por debajo de lo esperado (-0.2% interanual), mientras que los precios de producción se mantuvieron en 2,9%, en línea con las previsiones. Los datos confirman la debilidad de la demanda interna y los riesgos deflacionistas, lo que podría presionar a Pekín a intensificar medidas de estímulo económico en los próximos meses.

Según la NBC, un grupo de políticos estadounidenses de ambos partidos viajará a China este mes, en lo que será la primera visita oficial de este tipo desde 2019.


Esperanza en las OPV de EEUU. Lex Column. Financial Times.

La gran oleada de ofertas públicas de venta de 2025 –esa que nunca se materializó, a pesar de la gran expectación– ha vuelto. Varios nombres de alto perfil saldrán al mercado en los próximos días. Algunos intentaron, sin éxito, debutar antes del anuncio de aranceles del presidente Donald Trump en abril.

Entre ellos se encuentran Klarna, la empresa sueca especializada en la compra al instante y el pago posterior, que fijó el precio de su OPV en una valoración de 15.000 millones de dólares (12.800 millones de euros), y la plataforma de compraventa de entradas StubHub. Entre los debutantes figura Gemini Space Station, la plataforma de negociación de criptomonedas. Juntas, las tres firmas representan más de 25.000 millones de dólares de capitalización de mercado en el extremo superior de sus rangos de precios indicados.

La opinión generalizada es que, una vez que algunas emisiones se desarrollen sin contratiempos, la llamada ventana de OPV permanecerá abierta durante un tiempo. Esto facilitaría el regreso a los niveles anteriores: según LSEG, este año solamente se han recaudado 22.000 millones de dólares mediante OPV en EEUU, un 9% menos que en el mismo período de 2024, y muy por debajo del récord de 151.000 millones de 2021.

Las condiciones son bastante atractivas. Las bolsas están en máximos históricos o cerca de ellos, y el mercado cuenta con una alta probabilidad de que la semana que viene se rebajen los tipos de interés. Inversores y empresas parecen haberse resignado a que la volatilidad relacionada con los aranceles de Trump sea la nueva normalidad. Renaissance Capital estima que entre 40 y 60 OPV en EEUU podrían recaudar aproximadamente 10.000 millones de dólares entre septiembre y finales de año.

En el caso de Klarna, una valoración razonable debería ser beneficiosa. En 40 dólares, el precio de la acción se fijó por encima de su rango objetivo, pero un 66% por debajo de su valoración máxima de 2021, cercana a los 46.000 millones de dólares. También parece barata en comparación con su rival estadounidense, Affirm. Suponiendo que Klarna siga creciendo al ritmo actual, estaría valorada en 4,5 veces los ingresos del próximo año. Affirm, con una valoración de mercado de casi 29.000 millones de dólares, cotiza a un múltiplo de más de siete veces.

Los defensores del mercado estadounidense de OPV apuntarán al índice de OPV de Renaissance, que rastrea la evolución de las emisiones durante los dos años siguientes a su debut en Bolsa. El índice ha subido un 17% en lo que va de año, superando el alza del 11% del S&P 500, lo que sugiere un fuerte interés por los nuevos valores.

Pero gran parte de esa cifra se debe a los sólidos debuts en Bolsa de empresas de sectores en auge, como Circle Internet Group, emisor de la stablecoin USDC, el operador de centros de datos de inteligencia artificial CoreWeave, y el fabricante de software Figma.

Klarna y StubHub pondrán a prueba el interés del mercado por valores que, a pesar de su matiz tecnológico, están expuestos a la economía en general –préstamos al consumo en el caso de Klarna y gasto en entretenimiento en el de StubHub–, así como por aquellos que aprovechan el auge de la IA y las criptomonedas. Un mercado de OPV con mucha actividad es una cosa; uno sano y diverso es aún mejor.


El asesinato de Charlie Kirk y la “violencia despreciable” de la política de EEUU. James Politi y Lauren Fedor. Financial Times.

Parecía el tipo de evento que llevó al joven influencer Charlie Kirk a lo más alto de la política y lo convirtió en una figura clave para la reelección de Donald Trump el año pasado. Una carpa, un micrófono en mano y un grupo de estudiantes deseosos de hablar sobre política bajo el sol con una estrella del movimiento Maga de Trump. Esta fue la primera parada de Kirk en una nueva gira para convencer a los jóvenes de la visión del presidente de Estados Unidos. Duró solo unos minutos. Una bala impactó a Kirk en el cuello, acabando con su vida, provocando un gran desconsuelo entre los votantes conservadores y otro impactante acto de violencia política en Estados Unidos.

Spencer Cox, gobernador republicano de Utah, calificó el asesinato de Kirk de “asesinato político”. “Nuestra nación está rota… nada de lo que diga puede unirnos como país”, declaró Cox en una emotiva declaración en una rueda de prensa el miércoles. La sangrienta brutalidad se volvió aún más extrema por el contexto, un evento para estudiantes que acudieron a un acto a participar en un discurso político civil.

En la Casa Blanca, el duelo se mezcló con una sensación de rabia. Al anunciar su muerte en Truth Social, Trump calificó a Kirk de “grande e incluso legendario”, y añadió que “nadie comprendía ni tenía el corazón de la juventud de Estados Unidos mejor que Charlie”. El presidente canceló una cena en el Jardín de las Rosas prevista para el miércoles y ordenó que las banderas estadounidenses ondearan a media asta hasta el atardecer del domingo.

Horas después, Trump publicó un vídeo en Truth Social culpando a la “izquierda radical” de la muerte de Kirk y señalando que su administración estaba decidida a erradicar la violencia política contra sus correligionarios conservadores. “Mi administración encontrará a todos los que contribuyeron a esta atrocidad y a otros actos de violencia política, incluyendo a las organizaciones que la financian y apoyan, así como a quienes persiguen a nuestros jueces, fuerzas del orden, funcionarios y a todos los que mantienen el orden en nuestro país”, declaró Trump en el vídeo grabado en el Despacho Oval.

Añadió que “la violencia política de la izquierda radical ha herido a demasiadas personas inocentes y se ha cobrado demasiadas vidas”.

Horas antes, los principales demócratas se habían unido para condenar el asesinato del hombre de 31 años, padre de dos hijos, que era un ferviente crítico de la política progresista.

“Todavía no sabemos qué motivó a la persona que disparó y mató a Charlie Kirk, pero este tipo de violencia despreciable no tiene cabida en nuestra democracia”, escribió el expresidente Barack Obama en X.

Gavin Newsom, el gobernador demócrata de California, que elogió a Kirk en su podcast a principios de este año, calificó el ataque de “repugnante y vil”. Por su parte, el expresidente republicano George W. Bush declaró que “la violencia debe ser erradicada de la esfera pública. Los miembros de otros partidos políticos no son nuestros enemigos; son nuestros conciudadanos”. Pero la indignación y la enorme polarización política del país no tardaron en hacer acto de presencia, no solo en el Despacho Oval. En la Cámara de Representantes, la tensión se desató después de que el presidente Mike Johnson presidiera un minuto de silencio en memoria de Kirk, y Lauren Boebert, republicana de Colorado, pidiera una oración. Ante la protesta de los demócratas, la polémica derivó en una discusión a gritos en la Cámara. Anna Paulina Luna, republicana de Florida, exclamó: “¡Ustedes han provocado esto!”.

Nancy Mace, republicana de Carolina del Sur, declaró a la prensa que “los demócratas son responsables de lo ocurrido hoy”, incluso antes de que se identificara a un sospechoso. Fuera de Washington, Elon Musk aseguró que “la izquierda es el partido del asesinato”. Katie Miller, esposa de Stephen Miller, asesor cercano de Trump, escribió que los liberales tenían “sangre en sus manos”.

Los asesinatos selectivos han formado parte de la vida política estadounidense durante generaciones, desde el de Abraham Lincoln en 1865 hasta los asesinatos de John F. Kennedy, su hermano Robert F. Kennedy y el líder de los derechos civiles Martin Luther King Jr. en la década de 1960. Ronald Reagan también sufrió un intento de asesinato en 1981.

Violencia creciente

Pero en los últimos años la violencia política ha ido a más en Estados Unidos, junto con la creciente polarización del país y la laxa legislación sobre armas. Gabrielle Giffords, entonces legisladora demócrata por Arizona, recibió un disparo durante un mitin con sus electores en 2011. Steve Scalise, miembro republicano de la Cámara de Representantes por Luisiana, recibió un disparo en un partido de béisbol del Congreso en 2017. Una serie de ataques más recientes han conmocionado a la nación. Esto incluye el violento asalto al Capitolio por parte de seguidores de Trump en 2021 y los dos intentos de asesinato contra él durante la campaña electoral del año pasado. Uno de ellos hirió a Trump y mató a un espectador en un mitin en Butler, Pensilvania.

En abril, Josh Shapiro, gobernador demócrata de Pensilvania, fue blanco de un incendio provocado en su residencia en plena noche. El pasado junio, Melissa Hortman, representante demócrata de Minnesota, fue asesinada en su domicilio junto con su esposo en un asesinato con motivos políticos. El temor ahora es que, en un país demasiado acostumbrado a episodios violentos que desgarran la vida política, el asesinato de Kirk provoque una reacción más violenta en lugar de un ejercicio de introspección o una desescalada de la retórica política que ha dominado el país en los últimos años.

Algunos líderes electos afirmaron que se necesitaba un cambio en la cultura política. “Debemos apelar a un sentimiento común de humanidad y aceptar nuestras diferencias. Eso es lo que significa vivir en una sociedad pluralista”, sentenció David Holt, alcalde republicano de Oklahoma City, escenario del peor acto de terrorismo interno en la historia de Estados Unidos, cuando una bomba destruyó un edificio del gobierno federal, acabando con la vida de 168 personas.


Buen Fin de Semana!