Comentario de mercado viernes 24 de Enero del 2025.

Esta semana el mercado sigue centrado en las primeras decisiones del nuevo presidente de Estados Unidos, Trump anunció ayer que quiere bajar el impuesto de sociedades hasta el 15% si la producción reside en Estados Unidos y abogó por un precio del petróleo y tipos de interés más bajos. Trump dijo ayer en Davos que instará a la OPEP a bajar los precios del petróleo. También dijo que se necesitan tipos de interés más bajos y que conoce los tipos de interés mejor que Powell. Por otra parte, el presidente dice querer «borrar» la deuda de Estados Unidos y califica las iniciativas de regulación tecnológica de la Unión Europea como «una forma de imposición».

Esta madrugada las Bolsas chinas han subido después de las últimas declaraciones de Trump en materia arancelaria en una entrevista en Fox News, afirmando que preferiría no tener que utilizar estas medidas con China, sugiriendo que una guerra comercial entre las dos principales economías a nivel mundial podría evitarse. Este hecho podría seguir apoyando la reducción de posiciones cortas que habían surgido antes de la presidencia de Trump.

  Bloomberg China Large & Mid Cap Price Return Index last 12 months.

Precio del Petróleo Brent último mes:

Impulsado por los comentarios de Trump en Davos, el S&P 500 cerró ayer en nuevos máximos por encima de los 6.100 puntos en una jornada donde el 66% de las acciones que componen el índice finalizaron en verde. Los comentarios de Donald Trump reclamando unos tipos oficiales menos restrictivos y un precio del crudo más bajo, resultó suficiente para que todos los sectores cerrasen ayer en positivo.

                                                                              Gráfico histórico del S&P 500.

La omisión de China o de la Unión Europea en el discurso inaugural de Donald Trump sorprendió al mercado, aunque ha duró poco, el martes, en el segundo día de mandato, Trump señaló que el incremento del 10% sobre los aranceles a China se implementará potencialmente el 1 de febrero, sustentado en la investigación, realizada en el mandato Biden, sobre la influencia del país asiático en la llegada de fentanilo a suelo americano, precisamente a través de México y Canadá. Por otro lado, Trump destacó el abultado déficit comercial que mantiene su país con la Unión Europea, región que, bajo su criterio, ha tratado muy mal a su nación, por lo que también serán parte de las regiones castigadas con la política arancelaria del nuevo gobierno, en este caso Trump no indicó plazos, ni intensidad de las medidas.

En cuanto a valores europeos con más peso de ventas y beneficio operativo en Estados Unidos destacan Airbus, Ahold, Essilor y Air Liquide, en España destacan Acerinox, Grifols, ACS, Fluidra, Puig y Ferrovial.

Muchos analistas, son de la opinión de que los aranceles son un medio y no un fin para la administración Trump 2.0, como se intuye también de las declaraciones de anoche en Fox News, su objetivo es lograr acuerdos en otras áreas, como geopolítica, inmigración o la crisis del fentanilo, como se ha visto a principios de este año con respecto a los aranceles a Canadá, China y México.

El inicio de la temporada de resultados del Cuarto trimestre del 2024 ha arrojado algunos datos interesantes sobre la fortaleza de los bancos estadounidenses y el regreso del consumidor de lujo.

En Japón el Banco Central (BoJ) subió anoche el tipo de interés en 25 puntos básicos hasta el 0,5%, máximos de los últimos 17 años mientras que la inflación repuntó en diciembre en línea con lo previsto por el fin del subsidio al gas y electricidad (subyacente al 3,0% y general al 3,7% desde el 2,7% y 2,9% anterior respectivamente). Los últimos datos económicos japoneses han permitido al Banco de Japón dar otro paso hacia la normalización de los tipos de interés. La inflación en el país se mantiene por encima del objetivo del 2%, y el crecimiento económico y la demanda interna, incluida la inversión, siguen expandiéndose. Al mismo tiempo, el riesgo de otro aumento de la volatilidad del yen japonés ha disminuido. El contexto doméstico en Japón favorece un aumento de los tipos, y la situación internacional hace que un nuevo movimiento del Banco de Japón hacia la normalización de tipos sea poco arriesgado en este momento. Se estima que un tipo de referencia neutral en el país se situaría en torno al 1%.

La economía china creció un 5,0% en 2024, gracias a la aceleración en el cuarto trimestre. Si bien la demanda interna se mantuvo baja durante la mayor parte del año, el crecimiento se vio apoyado por las fuertes exportaciones. La incertidumbre sobre las perspectivas económicas de China sigue siendo altas. En conjunto, aunque el impulso general del crecimiento mejoró en el cuarto trimestre, persisten los desequilibrios internos y los problemas no resueltos en el sector inmobiliario. Es probable que el entorno comercial internacional se convierta en un desafío. Aunque el apoyo político se intensificará este año, es poco probable que compense todos los obstáculos al crecimiento. Esta semana Julius Bäer reiteraba su previsión de crecimiento del 4,2% para 2025.

Según la última encuesta a gestores de fondos elaborada por Bank of America, que toma la opinión de 214 inversores profesionales con un patrimonio conjunto superior a los 5.760 millones de euros, aunque los gestores aseguran estar esperando a conocer nuevas decisiones de Donald Trump, sobre todo en materia de comercio internacional, antes de tomar decisiones sobre sus carteras, por el momento los movimientos van en contra de lo que podía esperar el consenso. Los grandes inversores han realizado durante el último mes un giro hacia la parte del mercado que ha quedado más rezagada en los últimos meses, hacía las compañías que cotizan a múltiplos más baratos. Así, la encuesta demuestra que han aumentado en lo que va de año las inversiones hacia renta variable europea y hacia pequeñas compañías o de estilo value. La encuesta indica “una gran rotación de acciones en enero” desde Estados Unidos, pasan en un mes desde una sobreponderación del 36%, hasta una sobreponderación del 19%, hacia Europa, que se ha movido, al contrario, desde una infraponderación del 1%, hasta un sobreponderación del 2,2%. Es el segundo mayor repunte de la inversión en empresas europeas en Bolsa en los últimos 25 años. Además, algo que apuntala esta tendencia es que los inversores de Bolsa global también han rotado desde grandes a pequeñas compañías y desde acciones de crecimiento a las de valor. Los analistas de Bank of America creen que, si finalmente las propuestas arancelarias de Trump resultan ser “infundadas”, estos mercados rezagados podrían recuperar cierto terreno. Los grandes gestores de fondos también están preocupados por las políticas del nuevo presidente de Estados Unidos dirigidas al America Firstque según los analistas podrían avivar la inflación y el dólar. En este sentido, los inversores son muy optimistas respecto al dólar estadounidense frente a cualquier otro tipo de activos. Pese a los fuertes movimientos en las últimas semanas, los grandes inversores mantienen a los siete magníficos como su posición favorita. Otras operaciones muy repetidas por el mercado son las posiciones a favor de las criptomonedas. En cuanto a las mayores amenazas para los mercados, los gestores de fondos consideran que las subidas de tipos de interés de la Fed provocadas por la inflación son el mayor riesgo. Este temor ha llevado a que la inversión en bonos se encuentre en su nivel más bajo desde hace más de dos años, desde octubre de 2022.

En el informe de flujos semanales en ETFs de Kepler Chevreux se vio esta semana cómo ha entrado dinero (flujo comprador) en todas las categorías de activos, Renta Variable (29,3 billones de dólares), Renta Fija (11,7 billones de dólares) y materias primas (1,9 billones de dólares).

Importante esta semana:

Como comentaba antes, Trump dijo este martes que contempla imponer aranceles del 10% a las importaciones chinas en represalia por el flujo de fentanilo. Además, promete aranceles a la Unión Europea, aunque no da detalles al respecto. También considera aplicar aranceles a Méjico y Canadá a partir de la próxima semana con el fin de impulsar una pronta renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Por otra parte, el presidente Trump anunció una inversión privada de 500.000 millones de dólares en infraestructura de Inteligencia Artificial en Estados Unidos. Esta iniciativa, denominada “Stargate”, es una empresa conjunta cuyos participantes principales son OpenAI, SoftBank Group Corp. y Oracle Corp., con el objetivo de construir centros de datos y proyectos de infraestructura relacionados. En materia geopolítica, Trump reitera su objetivo de gasto en defensa del 5% para los miembros de la OTAN y dice que añadirá sanciones a Rusia si Putin no se sienta a la mesa de negociaciones. De hecho un día después, este miércoles, Trump le dijo a Putin que ponga fin a la guerra o se enfrentará a nuevas sanciones. Además, el mismo día, Bin Salman, príncipe heredero de Arabia Saudita promete una inversión de 600.000 millones de dólares en Estados Unidos durante la presidencia de Trump.

En Estados Unidos según las proyecciones de la oficina presupuestaria (CBO), se prevé que el ratio de deuda supere los niveles de la Segunda Guerra Mundial al alcanzar el 107% en 2029 y el 118,5% en 2035. La estimación del PIB de la Fed de Nueva York para el cuarto trimestre del 2024 sube hasta el 2,56% (desde el 2,36%) y para el primer trimestre del 2025 hasta el 3% (desde el 2,74%).

El lunes en China el Gobierno mantuvo los tipos de interés sin cambios, en línea con lo esperado, préstamos a 1 año al 3,10% y 5 años al 3,60%, y los inversores recibieron de manera positiva la constructiva conversación entre Trump y Xi Jinping, que genera expectativas de menores tensiones comerciales.

Según una encuesta de Bloomberg, los economistas encuestados esperan que los recortes por parte del BCE finalicen en el 2% en junio. Por otra parte, el 57% considera que es mayor el riesgo de un exceso de inflación.

Peter Kazimir, miembro del BCE, ha indicado que una reducción en los tipos de interés es inminente para la próxima reunión y es probable que se implementen tres o cuatro bajadas adicionales consecutivas. Tal y como indicó Kazimir, los datos recientes respaldan la continuidad de los recortes de un cuarto de punto, sin ver razones para pausar, ni modificar el tamaño de estos ajustes. En su visión, el BCE se encuentra en la ruta adecuada para alcanzar su objetivo de inflación del +2%, aunque reconoce que aún queda trabajo por hacer. En cuanto al repunte en la inflación de diciembre, Kazimir minimizó su importancia e indicó que no supuso ninguna sorpresa. Por otro lado, en el panorama geopolítico, identifica riesgos que van desde las tensiones inflacionistas debido a las políticas arancelarias de Trump hasta efectos desinflacionarios por los excedentes que entrarán desde China. Sin embargo, sugirió que las implicaciones negativas sobre el crecimiento son un motivo de mayor preocupación, sobre todo en el contexto de un crecimiento potencial ya muy lento. 

Christine Lagarde mostró una postura desafiante al animar a la Unión Europea a tomar un rol más ofensivo frente a las políticas comerciales de Trump. Lagarde considera que Europa necesita estar preparada y anticiparse para poder responder, asimismo, este miércoles cuestionó el objetivo del presidente estadounidense de querer sustituir las importaciones por fabricación doméstica, al considerar que la economía norteamericana se encuentra próxima a plena capacidad.  También ha elogiado la estrategia de no imponer aranceles globales desde el primer día, pues estos no siempre conceden los resultados deseados y, por ello, anticipa que las medidas arancelarias serán selectivas.

Hoy se han publicado los datos de PMI de la Unión Europea de Enero, que se saldó con un crecimiento desde el 49,6 hasta los 50,2 puntos, por encima de las estimaciones de consenso (49,7). El dato se sitúa de nuevo por encima del nivel de expansión (50 puntos). Por sectores el manufacturero mejoró en un punto hasta 46,1 superando las estimaciones del consenso (45,4 estimado) mientras que el de servicios descendió ligeramente desde el 51,6 hasta el 51,4 (algo por debajo del 51,5 estimado por el consenso).

El gobernador del Banco de Francia, François Villeroy, confirma que el plan de reducir el déficit este año a 5,4% va en la dirección correcta. La semana pasada el nuevo primer ministro francés fijó el objetivo del déficit de 2025 en un 5,4%, frente al 5% establecido por su predecesor. Villeroy ya había avisado anteriormente la necesidad de reducir el desequilibrio fiscal por debajo del 5,5% y aproximarlo al 5% en la medida de lo posible. Además, el gobernador francés señaló que, a partir de 2026, Francia necesita ahorrar entre 15.000 y 20.000 millones de euros anuales para lograr situar el déficit en el umbral del 3% en 2029.


El reto comercial del nuevo presidente de EEUU. Rana Foroohar. Financial Times.

La primera Administración Trump dio un giro a la postura de EEUU sobre el comercio mundial. Joe Biden redobló entonces los aranceles de Donald Trump, y sumó la política industrial a la ecuación. Ahora, su regalo de despedida a Trump es un nuevo veredicto comercial que aboga por el apoyo del Gobierno estadounidense a los sectores marítimo, logístico y de construcción naval frente a la competencia china. Será la primera gran prueba de si el segundo mandato de Trump se centrará en los deseos económicos de su base o en el “complejo tecnológico-industrial” denunciado por Biden en su discurso de despedida.

El momento no es casual. La investigación, emitida por el representante de Comercio de EEUU en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio, expone cómo China ha utilizado prácticas ajenas al mercado para dominar la industria marítima mundial. Aunque Biden se ha mostrado partidario de hacer frente a estas prácticas, no todos en el partido demócrata se han mostrado dispuestos a hacer el cambio. Al dar a conocer el caso cuatro días antes de la toma de posesión de Trump, la Administración saliente se ha asegurado que no lo hiciesen descarrilar los demócratas que preferirían alejarse de puntillas de la cuestión del mercantilismo chino. También ha lanzado un guante a Trump. ¿Serán los aranceles su única herramienta? ¿O apoyará la política industrial y a los trabajadores estadounidenses de forma más eficaz y duradera? Se apoye o no la acción de la Sección 301, es difícil leer el caso y argumentar que el comportamiento de China en la construcción naval no es discriminatorio. Existen los problemas habituales, como los préstamos estatales masivos y el acceso a un exceso de capacidad no comercial en materias primas. Luego están las distorsiones del mercado laboral chino que hacen casi imposible que las economías de mercado compitan en el sector marítimo, donde China tiene ahora una cuota de mercado de más del 50%.

Una de las secciones más interesantes del informe profundiza en el sistema hukou. En él, los ciudadanos chinos se clasifican como residentes rurales o urbanos, y no pueden recibir prestaciones estatales como educación, vivienda o sanidad fuera de la jurisdicción en la que nacieron. Como muchos residentes rurales emigran a las zonas costeras para trabajar, el resultado es que la mitad de la población reside en zonas urbanas, pero sólo un tercio tiene clasificación urbana. Esto distorsiona enormemente los mercados laborales chino y mundial. Como señala un académico citado en el informe, el sistema hukou crea una “enorme clase de trabajadores industriales sobreexplotables, pero muy móviles o flexibles, para la nueva economía china, ahora estrechamente integrada en las redes comerciales mundiales”. En esencia, se trata de una transferencia estatal masiva de los trabajadores a los propietarios del capital, una de las razones por las que los economistas chinos preocupados por impulsar el consumo interno desearían deshacerse de él (la reforma del hukou se está llevando a cabo, aunque no tan rápido como muchos desearían).

Es también una de las muchas formas en que el sistema chino es incompatible con el sistema comercial de Bretton Woods tal como existe hoy. “No hay duda de que el modelo económico tan diferente de China dificulta un sistema de globalización basado en las normas de la OMC”, señala el economista y premio Nobel Michael Spence. De hecho, esa es la razón por la que la representante comercial de Biden, Katherine Tai, impulsó (aunque sin éxito) un nuevo modelo de comercio basado en establecer un suelo, en lugar de un techo, en las normas medioambientales y laborales. Sin duda, a Trump no le importará mucho lo primero, pero políticamente tendrá que preocuparse por lo segundo. Las fracturas entre la base MAGA y la clase multimillonaria que puebla las altas esferas de su Administración ya se están dejando notar. Si decide no asumir las recomendaciones de apoyo a la construcción naval que dejó su predecesor, tanto los sindicatos como los partidarios de la línea dura del MAGA montarán en cólera, lo que podría sembrar un gran descontento en sus primeros 100 días.

Pero apuesto a que la Administración Trump se ocupará de la cuestión, y tal vez incluso ofrezca un apoyo más vigoroso que el que podrían haber ofrecido los demócratas. A Trump le encantan los objetos brillantes, y no hay nada más brillante y reluciente que un nuevo portaaviones. Y lo que es más importante, existen razones legítimas de seguridad nacional y cadena de suministro comercial para construir más capacidad marítima no china. Casi la mitad de las mercancías estadounidenses y el 80% del comercio mundial se transportan por barco. China puede influir significativamente en el precio y la disponibilidad de los buques dada su cuota de mercado. Es difícil imaginar que este poder no se convierta en un arma en caso de conflicto entre EEUU y China. Trump ya ha sugerido que EEUU construya buques con aliados como Corea del Sur.

Por supuesto, aumentar la capacidad marítima es una tarea pesada y a largo plazo. Sin embargo, el éxito de la Ley de Chips, que ha reactivado la producción estadounidense de semiconductores en menos de dos años y medio, demuestra que es posible crear más resistencia y redundancia en industrias críticas cuando hay voluntad política. La cuestión es si Trump la tendrá. Imponer aranceles a adversarios y aliados por igual es mucho más fácil que elaborar una política industrial polifacética. Dicho esto, la atracción política hacia ella será apremiante. Gran parte de los estímulos de la Administración Biden fueron para estados rojos. La Ley de Chips apoya la construcción de plantas de semiconductores en Ohio, Texas y Arizona, todos los cuales votaron a Trump. La Ley de Buques bipartidista, presentada el mes pasado, ofrece una hoja de ruta. El que Trump la siga o no dirá mucho sobre la dirección de su segundo mandato.


Trump debe evitar las brechas económicas. Mohamed El-Erian. Financial Times.

En su camino para recuperar la Casa Blanca, al presidente electo Donald Trump le favoreció políticamente la dispersión de los resultados económicos nacionales. Si se permite que se enconen, los factores responsables de esto, así como los que impulsan la divergencia entre la evolución económica general de EEUU y el resto de países avanzados, irán reforzándose. Esto corre el riesgo de provocar rupturas económicas, financieras y sociales en los próximos años. Resolverlas de manera ordenada y consistente podría tener un impacto material en cómo se recuerda el segundo mandato del presidente. EEUU ha mantenido un envidiable historial de crecimiento y empleo en los últimos años. Pero el electorado estadounidense no supo apreciar este “excepcionalismo económico”. Se consideró que sólo una pequeña parte de la sociedad acumulaba los beneficios, que los más vulnerables, muchos de los cuales sentían que no se los escuchaba, estaban desatendidos. Esto deterioró la confianza general de los hogares en la capacidad de los demócratas para gestionar la economía, lo que supuso un fuerte contraste con el optimismo sobre la evolución de la economía durante el primer mandato de Trump. La economía resultante en forma de “K” con diferentes resultados para los extremos más ricos y más pobres del espectro demográfico también significa que el presidente entrante hereda importantes vulnerabilidades en el extremo inferior de la distribución de las rentas familiares.

La inseguridad financiera –que ha ido en aumento por la evaporación del ahorro acumulado en pandemia, el aumento de la deuda y el abuso de las tarjetas de crédito– tardará en superarse con el actual ritmo de crecimiento de los salarios y las oportunidades de empleo. Y si empeora, no sólo contribuye a socavar el tejido social. También corre el riesgo de poner en peligro el consumo, el motor más importante del crecimiento de EEUU en un momento en que el país está mejor posicionado para registrar una mejora significativa en la productividad y el potencial de crecimiento.

El fenómeno de la dispersión no se ha limitado a los acontecimientos internos, dada la buena evolución de EEUU. Como señaló hace poco Goldman Sachs, el aumento del PIB nominal de la eurozona desde el último trimestre de 2019 fue de apenas el 39% del de EEUU. El de Reino Unido es de apenas un 10% y, en las economías emergentes, el de China asciende al 55%. De cara al futuro, el FMI acaba de revisar al alza sus proyecciones de crecimiento para EEUU en 2025 hasta el 2,7%, mientras que en el caso de Europa, las ha reducido.

La mejor evolución de EEUU ha dado lugar a acontecimientos en los mercados financieros que pueden agravar los desafíos que enfrentan los países con un crecimiento, una inversión y una productividad rezagados. Los rendimientos de la deuda estadounidense han aumentado debido a un crecimiento más fuerte de lo esperado, una inflación persistente y una mayor sensibilidad del mercado a la deuda y los déficits. Esto ha provocado que los rendimientos de otros países también aumenten, dado que compiten con EEUU por la financiación. Las repercusiones negativas han sido especialmente importantes en los países con vulnerabilidades estructurales y vientos en contra cíclicos.

Reino Unido es un buen ejemplo. No sólo vio que el rendimiento de su deuda pública a 10 años subía más rápido que EEUU, sino que también sufrió una depreciación material de su moneda. La situación de estanflación resultante complica una perspectiva económica ya difícil y limita el margen de maniobra tanto para las políticas fiscales como para las monetarias. Aunque no son tan pronunciados como en Reino Unido, los efectos indirectos en la eurozona van en la misma dirección. Lo mismo ocurre con las economías emergentes, donde algunas, en concreto la de China, son excesivamente propensas a compensar las debilidades internas devaluando su moneda y presionando aún más las exportaciones.

Un aumento de esta dispersión externa corre el riesgo de complicar los desafíos de gestión económica que enfrenta la nueva administración Trump. Después de todo, es difícil seguir teniendo una buena casa en un vecindario en constante deterioro. Cuanto más rezagado esté el resto del mundo con respecto a EEUU, más alto será el valor del dólar. Dados los problemas estructurales en China y Europa, esto no permitirá un ajuste global en el que los países de crecimiento más lento converjan hacia EEUU. En cambio, corre el riesgo de debilitar a EEUU, donde, según Torsten Slok, de Apollo, el 41% de los ingresos del S&P 500 provienen del exterior.

También aumenta el riesgo de un mayor proteccionismo, dado el impacto en la competitividad estadounidense. Aunque la dispersión económica ayudó a Trump a regresar a la Casa Blanca, ahora afronta la tarea de reorientar este fenómeno en pos del bienestar de la economía estadounidense. Desde la política fiscal hasta la implementación de aranceles, el presidente entrante debería tener eso en cuenta cuando anuncie sus políticas en las próximas semanas y meses. De lo contrario, las iniciativas prometedoras podrían verse frustradas.

 

Buen fin de semana.

Comentario de mercado viernes 17 de Enero del 2025.

Hoy es la última sesión con Biden como presidente de los Estados Unidos y mañana empiezan los actos para la toma de posesión de Donald Trump que cerrarán el lunes con el juramento de su nuevo puesto.

Esta semana lo más importante en el mercado han sido los datos de inflación que han movido los activos de riesgo al alza y han relajado las TIRs de los bonos soberanos. La sorpresa a la baja en los datos de inflación de Reino Unido sirvió para poner las bases de cierto optimismo por parte del mercado, de esta forma, la TIR a 10 años alemana cerró está en el 2.51%, algo más de 14 puntos básicos por debajo de cómo empezó la semana con las primas de riesgo estrechando. El IPC general estadounidense se aceleró en 2 décimas hasta el 2,9% interanual (en línea con las estimaciones), siendo la variación mensual del 0,4%, lo cierto es que los registros de la referencia subyacente fueron muy positivos. Así, sacando de la ecuación el fuerte aumento experimentado en el periodo por el precio de la gasolina y el gas, la tasa subyacente se desaceleró en una décima hasta el 3,2% interanual, cuando el consenso esperaba un mantenimiento de esta en el 3,3%. Además, en términos mensuales se observó también una desaceleración de una décima hasta el 0,2% (0,3% estimado), lo que anualizado supondría un registro compatible con cierta normalización de los precios. De esta forma, el panorama a medio plazo en materia de precios se dibuja más positivo que hace tan sólo un mes, cuando la referencia subyacente se situó en el 0,3% por cuarta vez consecutiva. En este sentido, cabe destacar que el descenso del índice subyacente no ha sido lineal en el pasado, sino que ha habido periodos de estancamiento. De esta forma, los datos de esta semana siguen afianzando la idea de que la tendencia de los precios va en la dirección correcta. Este hecho, junto con los datos de empleo de la semana pasada, continúan respaldando la idea de que la Fed, aunque siga adelante con el proceso de recortes lo haga de manera más gradual, habiendo rebajado de forma importante las expectativas de una acción para finales de este mes. Además, las medidas de la administración entrante de Trump, que asume el cargo el lunes, son bastante impredecibles, lo que dificulta la evaluación de sus efectos sobre el crecimiento y la inflación, por lo que, la Fed carece de información importante para alimentar sus modelos económicos.

Lo que parecía un inicio de año optimista, con promesas de políticas monetarias expansivas que facilitarían la recuperación, se ha transformado en un panorama muy diferente en los primeros compases del año. Los datos de empleo publicados el viernes pasado, que confirmaron la fortaleza del mercado laboral estadounidense, han disipado para muchos las esperanzas de posibles bajadas de tipos de interés, tan anheladas en la coyuntura actual. A esto se suma la gran cantidad de incertidumbres que podría traer la administración Trump, junto con la delicada situación económica de China y de países clave de la Unión Europea, como Francia y Alemania.

Donald Trump va a afrontar su primer gran choque con el mercado, puesto que al líder republicano no le gusta nada un dólar fuerte, y los inversores están impulsando de manera agresiva la divisa americana, que está a punto de romper la paridad con el euro (cotiza a 1,03 dólares y este comienzo de año ha llegado a cotizar a 1,0187). Algunos analistas creen que el mercado lleva la razón. Los analistas de Deutsche Bank afirman que “el dólar tiene potencial para superar su récord de todos los tiempos marcado en la era Volcker (presidente de la Reserva Federal con Ronald Reagan entre 1979 y 1987), lo que ahora equivaldría a un cambio de un euro a 0,95 dólares”, el récord al que se refieren es el registrado en 1985, aunque el índice nominal del dólar sigue por debajo del nivel de entonces, Deutsche Bank se refiere al valor de la moneda estadounidense en términos reales y ponderada en función de la relación comercial con sus socios. Tres razones explicarían la fortaleza actual del dólar. La primera es la expectativa de la aplicación de aranceles a las importaciones de Estados Unidos por parte de Trump. La segunda es un mayor déficit fiscal y crecimiento económico. La tercera, ligada a las anteriores, es que el persistente temor a la inflación va a mantener elevados los tipos de interés de la Fed, abriendo un diferencial de hasta 300 puntos básicos con el BCE, según Deutsche Bank. Este esperado endurecimiento de la política monetaria ya está dañando a los bonos y las acciones, en Estados Unidos y otros países. El auge del dólar en 1985 acabó con el acuerdo del hotel Plaza, mediante el que Estados Unidos y sus principales socios acordaron depreciar el dólar. Ahora, ya hay quien habla de un posible pacto de Mar-A-Lago (en referencia al club de Trump en Florida) para frenar el billete verde. Pero ahora, China puede poner más resistencia que la de Japón, entonces el gran rival comercial, en 1985.

Un análisis de Bloomberg Economics concluye que lo que más está empujando la cotización del dólar frente al euro, que lo ha llevado a máximos desde Noviembre del 2022, es la política monetaria de los Bancos Centrales de ambas regiones (Hawkish Fed Vs Dovish ECB). Bloomberg Economics ve riesgos de que se pueda volver a alcanzar la paridad eurodólar si la economía americana sigue sorprendiendo al alza. El euro ha caído un 8% frente al dólar desde Agosto.

La preocupación en el mercado de renta fija se prolonga, especialmente en el Reino Unido cuyo bono a 10 años alcanzó una rentabilidad exigida más alta desde 2008, aunque esta semana ha corregido, desde el 4,90% al 4,62% actual. La debilidad económica del último semestre, una inflación aún elevada y una capacidad de financiación del Gobierno británico mermada por la subida en los costes de financiación son la fuente principal de incertidumbre. En este sentido, la promesa laborista de solamente solicitar dinero prestado para invertir, y no para los gastos corrientes, se está viendo comprometida, con unos mercados que presionan para que Reeves lance un plan de respuesta, con una subida de impuestos o una rebaja de gastos, algo que la misma ministra ha negado, señalando que el plan del Gobierno es hacer un presupuesto al año.

El petróleo lleva un gran 2025, con una subida del 9%, el Brent cotiza por encima de los 81 dólares por barril (Brent), después de que Estados Unidos impusiera una serie de sanciones sin precedentes a la industria petrolera rusa. Estas sanciones abarcan a exportadores, compañías de seguros y más de 150 buques petroleros. Solo los dos principales exportadores, Surgutneftgas y Gazprom, manejaban 1 millón de barriles diarios, un volumen mayor que toda la variación de stock prevista para 2025 y equivalente a alrededor del 30 % de la balanza comercial rusa.

Precio Brent últimos 12 meses.

En el mundo corporativo esta semana lo más importante son las conversaciones preliminares de fusión de los grupos Rio Tinto y Glencore, que de producirse daría lugar al acuerdo más grande de la historia del sector. Rio Tinto es la segunda mayor minera del mundo, con un valor bursátil de 103.000 millones de dólares, mientras que Glencore está valorada en unos 55.000 millones. Su potencial unión crearía un gigante que superaría a BHP, líder del sector con una capitalización de mercado de 126.000 millones.

El sector empresarial americano ha comenzado a adaptarse al viento cambiante de Washington, con Meta revisando la “libertad de expresión” y BlackRock abandonando la iniciativa de lucha contra el cambio climático “Net Zero”, por nombrar algunos ejemplos. Simultáneamente los inversores en bonos lo han pasado mal en Occidente, con el rendimiento del bono a 10 años de Estados Unidos cerca de niveles del 5%. Lo más relevante en lo que llevamos de año son las sanciones al petróleo ruso, el sólido informe de empleo en Estados Unidos y los incendios forestales en Los Ángeles. En lo que respecta a las sanciones, la mayoría de analistas opinan que los mercados energéticos están bien abastecidos y pronto volveremos a ver un exceso de capacidad. Por lo tanto, parece que el reciente repunte del precio del crudo durará poco. En cuanto a la fuerte actividad económica estadounidense, los datos más recientes harán que la Reserva Federal no haga movimientos y permanezca a la espera. Por último, los incendios de Los Ángeles probablemente resulten ser uno de los mayores desastres naturales en la historia reciente de Estados Unidos. Más allá de las devastadoras imágenes y las tragedias humanas, cabe preguntarse qué significarán para la fijación de precios de los riesgos asociados al cambio climático y, en particular, para el sector asegurador.

Las sanciones del gobierno americano al petróleo ruso complican la logística y probablemente elevarán los costes de transporte, el impacto en el equilibrio del mercado y el suministro de petróleo seguirá siendo moderado. Gran parte de los buques de los estados sancionados por los países occidentales, incluidos los de Rusia e Irán, han seguido suministrando petróleo a compradores no occidentales, entre ellos India, China y Turquía. El llamado mercado en la sombra o alternativo ha crecido y ha demostrado ser bastante dinámico. Rusia e Irán necesitan capital y pueden encontrar compradores fuera del alcance de la política de Occidente concediendo los descuentos apropiados. Para el nuevo gobierno estadounidense, la reducción del coste de la vida y de la factura energética de los hogares es una prioridad. Pronto comenzarán las negociaciones para llegar a acuerdos en Europa y Oriente Medio. Este proceso crea incertidumbre temporal, pero el resultado a medio plazo será probablemente un aumento del suministro de petróleo.

Los mercados reaccionaron inicialmente con calma al presupuesto del Reino Unido, que ampliaba el gasto fiscal imponiendo mayores impuestos al empleo. Después de años de políticas conservadoras, incluido la breve etapa Truss en 2022, los mercados habían aceptado el giro político hacia el laborismo y, en general, eran ligeramente optimistas sobre el soporte fiscal para crecimiento económico. Esto cambió drásticamente la semana pasada. La venta masiva de deuda soberana afectó al Reino Unido más que a otras economías, con los bonos soberanos británicos (gilts) a 10 años subiendo aproximadamente 30 puntos básicos hasta el 4,9% y la libra esterlina cayendo un 3% frente al dólar y un 1,5% frente al euro.

La inflación de los precios al consumo de China se redujo aún más hasta el 0,1% interanual en diciembre. La tasa de inflación anual promedio fue del 0,2% en 2024, siendo la más baja a nivel mundial entre casi todas las economías avanzadas y emergentes. La inflación subyacente, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía, fue ligeramente más alta, con un promedio del 0,5% en 2024. De hecho, la caída del precio de los alimentos, que con un 30% constituyen el mayor componente de la cesta de la compra, contribuyó negativamente a la tasa de inflación general. La presión a la baja sobre el precio de los bienes chinos, debido al desequilibrio entre la fuerte expansión de la oferta y la débil demanda tiene implicaciones globales, ya que China exporta los bienes no absorbidos por la demanda interna a precios más bajos.

Este miércoles comenzó la temporada de resultados del cuarto trimestre de 2024, siendo los principales bancos estadounidenses los primeros en publicar cifras. Las estimaciones de consenso apuntan a una tasa de crecimiento de los beneficios del 11,5% para el S&P 500, la más alta desde el cuarto trimestre de 2021. El sector financiero que ha comenzado esta semana está en el foco del mercado, ya que el 80% de las empresas que presentan resultados pertenecen al mismo, y se espera que registre una tasa de crecimiento de los beneficios interanual del 38,9%. Los márgenes de interés netos positivos, el mayor crecimiento de los préstamos y depósitos, que se benefician de una curva de tipos con más pendiente, serán los principales impulsores de la rentabilidad, aunque los ingresos no derivados de intereses pueden plantear desafíos. A medida que avance la temporada de resultados, los analistas de Julius Baer comentaban esta semana que hay que estar pendientes de tres factores críticos: el crecimiento de las ventas en medio de una desaceleración del crecimiento del PIB nominal y un fortalecimiento del dólar, la adaptación de las empresas para la administración estadounidense entrante, incluidos la posible imposición de aranceles y a la sostenibilidad del crecimiento de los beneficios relativamente superior de las empresas tecnológicas de gran capitalización frente al resto del índice.

  • De los bancos americanos que han publicado esta semana, JP Morgan publicó unos sólidos números en todos los ámbitos, lo que ha impulsado su Beneficio Por Acción un 18% por encima de consenso. Destacan sus ingresos en el área de mercados de capitales. De cara a 2025, las previsiones del banco implican se sitúan un 5% por encima de las estimaciones de consenso. CitiBank batió con fuerza también, mejorando en un 11% las expectativas de consenso gracias a los buenos números en NII y unos costes más bajos que, sin embargo, se han visto parcialmente compensados por la decepción en comisiones, provisiones e impuestos. Goldman Sachs, también batió al consenso de analistas, destacando sus ingresos en las áreas de gestión de activos y gestión patrimonial, como de los ingresos por trading de Equities, FICC, ECM y DCM. Dicho esto, los buenos números se han visto parcialmente compensado por unos costes e impuestos más altos. El ratio CET1 ha subido ligeramente (de 14.6% a 15%). BlackRock ha batido en ingresos impulsado principalmente por las comisiones de éxito. De la lectura destacan también los gastos operativos, lo que ha impulsado unos márgenes 120 puntos básicos por encima de las expectativas.

La productividad es uno de los principales puntos negros de la economía española. A pesar del crecimiento del PIB, esta se mantiene por debajo de los niveles de los países comparables de nuestro entorno, además de estar en niveles similares a los de hace una década. Esta es la conclusión del informe del Observatorio de Productividad y Competitividad en España elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) y la Fundación BBVA. El estudio señala que, a pesar de las mejoras conseguidas en los últimos dos años, “España no ha conseguido converger a los niveles de productividad y competitividad de las principales economías europeas, como Países Bajos, Alemania, Suecia, Francia o Finlandia”. El análisis, que se ha realizado con información de 400.000 empresas, también refleja diferencias entre comunidades autónomas y en los distintos sectores. La eficiencia productiva en España ha estado estancada en el último decenio, con el nivel de la productividad total de los factores (PTF) en 2023 idéntico al de 2013. Reconoce que en los últimos años los crecimientos de la productividad son más alentadores, del 2,71% y del 1,05% en 2022 y 2023, respectivamente. Pero el impacto de la pandemia hizo que el año 2020 lastrara el resultado conjunto. Como aspecto positivo, el informe señala que en la mayoría de los años del decenio la productividad ha mejorado y que, si se eliminara ese shock extraordinario “la eficiencia conjunta de los factores mejora, avanzando más en los últimos años, incluido el primer trimestre de 2024”.

La aportación de los factores de productividad a la creación de valor es diferente según los sectores, y el informe analiza este punto. Concluye que, de los 23 sectores analizados, 11 presentan variaciones negativas de la productividad de todos los factores (PTF) en el periodo, pero en 12 las tasas de variación son positivas. El rango oscila desde el descenso del 7,97% en la productividad de la rama de suministro de energía eléctrica al aumento del 8,03% que registraron las industrias extractivas. Sin embargo, las variaciones en la productividad tienen también relación con el tamaño de las empresas. En el informe se explica que las compañías que más han crecido tuvieron aumentos de productividad más potentes. Esto se debe precisamente a que las más productivas han ido ganando cuota de mercado.

Otro aspecto que influye en el dato global de productividad es que los sectores con mayor peso en la economía no siempre son los más productivos, y esto lastra la productividad agregada, explica la monografía. De los cinco sectores con mayor peso en el PIB, tres registran una contribución positiva a la PTF y empujan con fuerza el agregado. Se trata de comercio y reparación, actividades profesionales y científicas, y administración pública. En cambio, en los otros dos sectores –el inmobiliario y el de sanidad y servicio sociales– las evoluciones son negativas y frenan la productividad global. Por comunidades autónomas, este informe detecta que la Región de Murcia registra la mayor contribución de la PTF al crecimiento del su economía en el periodo analizado, seguida por Galicia, Cantabria, País Vasco y Navarra. Sin embargo, en las cuatro últimas comunidades tanto la tasa de crecimiento de su economía (medida en VAB) como la contribución del trabajo y el capital se encuentran por debajo de la media nacional, por lo que no parece que la mayor contribución de la productividad haya ido asociada a un dinamismo económico superior al de otras regiones españolas, pero sí a mayores mejoras de eficiencia.

En conjunto, el estudio ve el último decenio como un periodo en el que la trayectoria negativa de la productividad de las décadas precedentes va dando paso a avances de la eficiencia, más importantes en ciertos sectores y en algunas regiones. “Unos y otras se apoyan en un esfuerzo inversor menos intenso, pero más orientado a los activos productivos”, puntualiza. Una conclusión general del informe es que las políticas para mejorar la productividad y la competitividad deberían actuar en dos direcciones muy distintas al mismo tiempo. Por un lado, considera que han de impulsar el papel de las empresas, sectores y territorios que actúan como motores del cambio. Por otro, señala que han de promover la mejora del desempeño de las unidades que frenan los resultados del conjunto para perseguir su convergencia con la media. “Si esto no sucede será deseable que los recursos utilizados en esas unidades sean reasignados paulatinamente a otras, evitando a ser posible efectos traumáticos”, afirman los autores.

Por otro lado, esta semana conocimos que el turismo en España ha alcanzado cifras récord con 94 millones de visitantes y 126.000 millones de gasto.

Los diferentes destinos españoles recibieron cerca de 94 millones de turistas foráneos en 2024, un 10% más que en 2023, pulverizando el récord registrado ese año, fijado en 85,1 millones de visitantes del exterior, lo que representa un enorme salto cuantitativo de alrededor de 9 millones de personas. Una diferencia que se eleva hasta los 11,3 millones respecto al anterior máximo, alcanzado en 2019 en los 83,7 millones, antes del varapalo provocado en 2020 y 2021 por la pandemia de Covid. El año pasado no solo vinieron muchos más turistas, sino que además hicieron un gasto sensiblemente superior en nuestro país, 126.000 millones de euros, un 16% más que en 2023 y una enorme inyección de recursos y vitaminas para la economía española.

Según los datos del Ministerio, en 2024 llegaron a España un 32% más de turistas con motivaciones vinculadas a aspectos culturales, mientras que un 28% más lo hizo por cuestiones gastronómicas, evidenciando que España es ya mucho más que sol y playa. Y prueba de ello es que, a falta de los datos correspondientes al último mes del año, entre enero y noviembre la tasa de variación de turistas y de gasto en las regiones de la denominada España verde y de interior creció por encima de la media nacional y de las principales comunidades turísticas.

Tras pulverizar su récord dos años seguidos, lo que le ha permitido estrechar la brecha con Francia, país líder en la recepción de visitantes extranjeros, con una previsión de más de 100 millones en 2024 (aunque no lo es en ingresos, apartado en el que España lo supera), el sector turístico español ha puesto muy alto el listón del crecimiento, aunque los pronósticos para los próximos meses siguen siendo muy positivos. De hecho, de acuerdo con las previsiones que maneja el Ministerio de Industria y Turismo, todo apunta a que tanto el número de visitantes foráneos como su gasto superarán en el primer cuatrimestre de 2025 las cifras del mismo periodo del año pasado, con un total de 26 millones de turistas esperados entre enero y abril, un 9% más que en igual periodo de 2024, y un gasto próximo a los 36.000 millones de euros que, de materializarse, supondría un incremento del 16%.

El optimismo sobre las Bolsas chinas crece en el arranque de año por la política monetaria y fiscal, las previsiones de crecimiento y de actividad crediticia y las políticas de dividendos. El martes fue un ejemplo, el índice CSI 300 se revalorizó el 2,63% y el Hang Seng el 1,83% porque Bloomberg publicó que el futuro gobierno estadounidense se plantea aplicar aranceles de forma gradual en vez de ejecutar la totalidad de los impuestos a las importaciones de una sola vez. Goldman Sachs estima que los principales índices bursátiles del país, incluido Hong Kong, subirán cerca de un 20% este año. “El clima y el contexto de liquidez pueden comenzar a mejorar a finales del primer trimestre gracias a una mayor claridad política”. Los analistas de Goldman creen que los inversores deben tener exposición a valores ligados al consumo y al gasto público, a los exportadores a mercados emergentes, que se benefician de la debilidad prevista para el yuan, y a cotizadas relacionadas con la tecnología y las infraestructuras. Además, sobrepondera el comercio online minorista, los medios de comunicación, la atención médica y los servicios al consumidor. La confianza de Goldman llega después de que el principal índice chino, el CSI 300, entrase en lo que el mercado conoce como escenario bajista, que es una caída del 20% desde el máximo precedente, que fue a principios de octubre.

Eric Lin, jefe de análisis para China de UBS, comenta que la languidez de este mercado se debe en parte a que los inversores extranjeros están a la espera de ver mayores evidencias de recuperación económica y empresarial, pero no duda de que este momento llegará. Por eso cree que el MSCI China puede subir un 15% hasta diciembre y que el beneficio por acción de las cotizadas de este índice crecerá de media un 6% al cierre de ejercicio. En este sentido, desde Goldman Sachs resaltan que los inversores chinos siguen sobreponderados en las acciones nacionales, muestra de la confianza que tienen sobre sus cotizadas. “Somos relativamente positivos respecto a las acciones chinas y optimistas con sectores como Internet, la educación o la búsqueda de altos dividendos”, según los analistas de UBS. Las políticas de dividendos son otro de los pilares para los inversores porque “los retornos para los accionistas deberán seguir prevaleciendo gracias a una distribución en efectivo récord y a la caída de los tipos de interés”, señalan desde Goldman Sachs. La Bolsa de Hong Kong, repleta de cotizadas chinas, también ofrece atractivo, a juicio de bancos con fuerte presencia en Asia, como HSCB, que proyecta un alza del 20% hasta diciembre para el índice Hang Seng China Enterprises y por eso ha elevado su recomendación desde neutral hasta sobreponderar para la Bolsa hongkonesa. Las acciones chinas que cotizan en la Bolsa de Hong Kong “se beneficiarán de una retórica política más favorable en China continental y de una mejor perspectiva para la economía doméstica”, señala el equipo de estrategas comandado por Herald van der Linde. Desde UBS explican que unas políticas fiscales “más proactivas” y un repunte del crecimiento del crédito “ayudarán a impulsar la valoración de las acciones”.

Pese a que las Bolsas no han comenzado mal el año y todas las Bolsas, salvo las asiáticas, están en positivo, el índice de sentimiento de mercado Alcistas menos Bajistas (Bulls Minus Bears) en su última actualización semanal sigue empeorando (https://www.aaii.com/sentimentsurvey).

AAII Bulls – Bears

Importante esta semana:

El Libro Beige de la Fed, publicado este miércoles, se mostró positivo sobre las expectativas de crecimiento para 2025, aunque con riesgos (aranceles, inmigración), un documento que servirá para preparar la reunión de la Fed del 29 de Enero para la que el mercado descuenta una pausa en los recortes de tipos a la vista de la fortaleza de los últimos datos macro americanos.

También en Estados Unidos, ayer se publicaron datos mixtos de consumo, las ventas al por menor moderaron su avance hasta un +0,4% mensual frente al +0,8% anterior, dato que fue revisado al alza. Si miramos el denominado “grupo de control”, que es la partida de este indicador que se incluye en el PIB, el consumo se habría acelerado en diciembre hasta un +0,7% mensual, lo que situaría en el +4,1% interanual su crecimiento.

La Casa Blanca ha anunciado nuevas restricciones a la exportación de chips claves en el desarrollo de inteligencia artificial en centros de datos, incluidos aquellos producidos por Nvidia. Estas medidas se implementarán en el transcurso de un año, y será responsabilidad de la administración de Trump decidir si se mantienen y cómo se aplicarán. La norma distingue entre tres categorías de países, el primer grupo, exento de restricciones, incluye a 18 aliados como los miembros del G7, Países Bajos, Irlanda y Corea del Sur, un segundo grupo, compuesto por más de cien países, se enfrentará a limitaciones en la cantidad de potencia informática que pueden adquirir, y el grupo peor parado, que incluye a China, Rusia y otros países sujetos a embargos de armas por parte de Estados Unidos, se verá totalmente prohibido de acceder a esta tecnología avanzada. El consejero de seguridad nacional argumentó que el propósito de estas medidas es asegurar que los sistemas de IA se desarrollen en Estados Unidos y los países aliados. De este modo, buscan proteger la seguridad nacional y prevenir el uso de la tecnología estadounidense en contra de sus intereses. El anuncio ha suscitado descontento en la industria tecnológica estadounidense, con Nvidia expresando su disconformidad y señalando que estas restricciones podrían amenazar la ventaja tecnológica del país.

A nivel geopolítico, esta semana destaca el principio de acuerdo de alto al fuego e intercambio de rehenes entre Israel y Hamás.

Philip Lane, economista jefe y miembro del consejo del Banco Central Europeo, dijo esta semana que «probablemente haya más flexibilización monetaria» para garantizar que la economía europea crezca. Añadió que los tipos deben seguir un camino moderado y no deben permanecer demasiado altos durante demasiado tiempo. Por su parte, Olli Rehn, también miembro del Consejo del BCE, dijo que es importante que Europa no sea tomada por sorpresa en cuanto a la guerra comercial.

En Francia, el gobierno de Bayrou superó ayer una moción de censura después de que los diputados socialistas y de extrema derecha decidieran no apoyar la moción presentada el jueves por el partido de extrema izquierda Francia Insumisa. En cualquier caso, el PS ha advertido a Bayrou que podría apoyar otra moción de censura «en cualquier momento». La moción, planteada por tres partidos de izquierda, ha obtenido 131 votos a favor, lejos de la mayoría absoluta de 288 necesarios para hacer caer al Ejecutivo.

También en Francia, el índice de aprobación de Macron cae al 21%, el más bajo en seis años. En materia de presupuestos, es de esperar que el Ministro de Finanzas Lombard presente una primera propuesta al primer ministro Bayrou el sábado.

El nuevo primer ministro Bayrou ofreció su primera comparecencia, comprometiéndose a revisar la reforma de las pensiones de 2023 con el objetivo de obtener un mayor apoyo para su gobierno y darle tiempo para aprobar los PGE 2025. Eleva el déficit público previsto para 2025 a 5,4%, pero mantiene el objetivo del 3% para 2029. El crecimiento del PIB 2025 se revisa a la baja 3 décimas a +0,9%. La prima de riesgo francesa se modera ligeramente a 82 pb.

En Alemania el AfD sube en las últimas encuestas hasta el 21/22%, mientras que la CDU/CSU cae hasta el 30%. Por su parte, el líder de la CDU/CSU Merz quiere hablar con Trump sobre el acuerdo de libre comercio entre la UE y Estados Unidos.

El lunes conocimos en Reino Unido el IPC de diciembre, que mejoró las expectativas, IPC general 2,5% frente al 2,6% esperado y 2,6% del mes anterior, subyacente 3,2% por debajo del 3,4% esperado y 3,5% anterior e IPC de servicios 4,4% mejor que el 4,8% esperado bajando desde el 5,0% anterior, lo que podría aumentar las expectativas de recortes de tipos del Banco de Inglaterra en 2005.

Esta noche hemos conocido datos de crecimiento del PIB en China, el PIB 2024 alcanza su objetivo del 5% pero principalmente impulsado por el sector exportador, un apoyo que queda en entredicho ante las promesas de aranceles (60%) de Trump. Si bien se aprecia recuperación trimestral del PIB del cuarto trimestre del 2024 que subió +1,6% frente al +1,7% esperado y +1,3% del mes anterior revisado al alza desde +0,9%, e interanual +5,4% por encima del +5,0% esperado y +4,6% anterior, recogiendo los últimos estímulos económicos, dichos estímulos son insuficientes en lo que respecta al consumo privado y al sector inmobiliario si atendemos a los datos de actividad de diciembre, con ventas minoristas +3,7% frente al +3,6% esperado y +3% anterior, e inversión en propiedades -10,6% frente al -10,4% esperado y anterior, mientras que los precios de las viviendas, tanto nuevas como usadas, siguen cayendo (aunque a un ritmo más moderado). El punto más positivo está en la producción industrial +6,2% por encima del +5,4% esperado y anterior.

Continuando con China el superávit comercial publicado este lunes aumenta a un máximo histórico en 2024, con las exportaciones creciendo un 10,7% interanual en diciembre. El gobernador del Banco Central Chino (PBoC) dice que los tipos y la Ratio de Reservas Requeridas se utilizarán para mantener una amplia liquidez en el mercado y añadió que China seguirá siendo el motor de la economía mundial y que el yuan se mantendrá «básicamente estable».


Views from the Floor De la Fuerza al Estirón: Los Siete Magníficos en 2025. Man Institute. Man Group.

Los Siete Magníficos (M7)1 despegaron en 2023, pero se dispararon en 2024, ¡ofreciendo una rentabilidad total media del 60,5%! Hace un año, hicimos la «predicción un tanto aburrida» de que estas empresas, emblemáticas del excepcionalismo estadounidense, ofrecerían, en conjunto, rendimientos anualizados de un solo dígito durante la próxima década.

Un aumento del 60,5% en un año, equivalente a un 4,8% anual si se reparte a lo largo de una década, podría sugerir que estábamos… ¿equivocados? O quizá no. Aunque un año tan espectacular hace que la predicción del año pasado parezca demasiado prudente, los rendimientos a largo plazo cuentan una historia diferente: un año excepcional no define una década.

El dominio de los M7 refleja su rentabilidad, sus ventajas competitivas y su importancia para los mercados mundiales de renta variable. La cuestión es si estos rendimientos son sostenibles.

Las valoraciones y expectativas de crecimiento cada vez más exigentes, junto con su dominio sin precedentes del mercado, plantean riesgos para los inversores. Entre ellos, una menor diversificación y la posibilidad de que con el tiempo se normalicen las rentabilidades extremadamente superiores.

Ganancias extraordinarias, pero valoraciones al alza

A finales de 2024, el M7 representaba más de un tercio del S&P 500, casi un cuarto del MSCI World y más de un quinto del MSCI ACWI.

Gráfico 1: Dominio de los mercados mundiales

Su extraordinaria rentabilidad en 2024 se vio impulsada por el fuerte crecimiento de los beneficios y el aumento de las valoraciones. La mayoría, salvo Tesla, registraron aumentos de dos dígitos en las expectativas de beneficios futuros, mientras que el aumento de los múltiplos de valoración redujo el rendimiento del flujo de caja libre (FCF) futuro, es decir, el porcentaje del precio de una empresa que se espera que se devuelva como efectivo futuro.

Aquí es donde empiezan los retos. A principios de 2024, el rendimiento medio ponderado del FCF a plazo para el M7 era del 3,5%, pero a finales de año había caído al 2,6%.

Mientras tanto, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años subió del 3,88% al 4,57%, creando una marcada diferencia de valoración. Para la mayoría de estas empresas, el descenso del rendimiento del FCF refleja un fuerte aumento de los gastos de capital, que ha superado el crecimiento del flujo de caja libre bruto.2

Gráfico 2: Ganancias excepcionales, reducción del rendimiento del flujo de caja libre


Fuente: Man Numeric, Bloomberg, a 31 de diciembre de 2024.

Valoraciones: El punto de partida importa

Con unas valoraciones aún más exigentes, el M7 se enfrenta a importantes vientos en contra. Utilizando modelos actualizados de flujo de caja descontado (DCF), la estimación del año pasado de que el grupo está preparado para ofrecer rentabilidades anuales de un dígito medio durante la próxima década sigue siendo válida. Obtener una rentabilidad anualizada del 10%, el tipo de rentabilidad que muchos inversores podrían esperar, parece cada vez más improbable.

El gráfico 3 muestra las tasas de descuento (es decir, las rentabilidades esperadas) para el M7 basadas en las tasas de crecimiento del FCF supuestas para la próxima década.

Gráfico 3: Grandes esperanzas, rentabilidades más modestas


Fuente: Man Numeric, a 31 de diciembre de 2024. El análisis prospectivo del mercado se facilita únicamente con fines ilustrativos y está sujeto a cambios debidos a diversos factores, como la fluctuación de las condiciones del mercado y factores económicos.

Alphabet y Meta siguen arrojando las mayores rentabilidades esperadas, seguidos de cerca por Apple. Estas cifras coinciden en gran medida con las del análisis del año pasado, ya que hemos elevado ligeramente las hipótesis de crecimiento del FCF para tener en cuenta las elevadas expectativas de crecimiento e inflación.

El gráfico 4 revela el reto: las tasas de crecimiento anualizado del FCF necesarias durante la próxima década para alcanzar una rentabilidad anualizada del 10% son elevadas. Por ejemplo, NVIDIA necesitaría un crecimiento del FCF del 17% anual para alcanzar este objetivo, mientras que Apple necesitaría un 15%. Estas cifras son ambiciosas para algunos, sobre todo si se comparan con las tasas de crecimiento del pasado: Mientras que NVIDIA ha registrado un crecimiento anualizado del FCF del 55% en la última década, Apple sólo ha logrado un 5%.3

Gráfico 4: Fuerte subida por delante: Se necesita un crecimiento ambicioso para obtener una rentabilidad del 10


Fuente: Man Numeric, a 31 de diciembre de 2024. El análisis prospectivo del mercado se facilita únicamente con fines ilustrativos y está sujeto a cambios debidos a diversos factores, como la fluctuación de las condiciones del mercado y factores económicos.

Perspectiva histórica: Lecciones del dominio por tamaño

Un poco más atrás, merece la pena considerar las implicaciones más amplias del predominio del tamaño en los mercados de renta variable estadounidenses. Utilizando los datos de Fama-French , examinamos la rentabilidad del decil más grande de acciones frente al decil más grande siguiente sobre una base móvil de cinco años.

El gráfico 5 muestra que el actual dominio del tamaño del M7 se sitúa en niveles vistos por última vez tras el COVID (2020), la recesión de 1990 y el pico del Nifty Fifty (1973). Las únicas veces que se superaron estos niveles fueron durante la Gran Depresión y la burbuja tecnológica de finales de los noventa. Históricamente, estos extremos han ido seguidos de una reversión significativa.

Gráfico 5: Predominio del tamaño que se aproxima a los máximos d 100 años


Fuente: Kenneth R. French – Data Library, a 31 de diciembre de 2024.

El gráfico 6 pone de relieve una tendencia importante: siempre que el diferencial quinquenal entre el decil mayor y el decil siguiente ha alcanzado los niveles actuales (+14,7%), el decil mayor nunca ha superado al decil siguiente en los siguientes cinco años. Dicho esto, la historia sorprende de vez en cuando. Por ejemplo, en octubre de 2019, el diferencial realizado era del +9,2%, aunque el periodo posterior produjo un nuevo +14,7%.

Gráfico 6: Los resultados pasados advierten de futuros retrocesos


Fuente: Kenneth R. French – Data Library, a 31 de diciembre de 2024.

¿Qué es probable (e improbable) a partir de ahora?

De cara al futuro, es posible que el M7 siga dominando, aprovechando su escala, rentabilidad y fosos tecnológicos. Apostar en contra de este grupo ha sido un disparate y no somos tan ingenuos como para sugerir que se haga ahora. Sin embargo, lo que parece poco probable es que se repita la notable expansión de múltiplos de 2024. También es improbable que el M7 pueda sostener otro fuerte aumento de los gastos de capital sin un incremento proporcional de los ingresos o los márgenes.

En términos más generales, los mercados mundiales de renta variable están hoy más concentrados que nunca. Aunque la diversificación parecía innecesaria en 2024, – o incluso en la última década-, puede llegar un momento en que los inversores deseen tener más de ella.

La inversión pasivos pueden haber amplificado las ganancias del M7, pero la historia nos advierte de que los mercados con una gran fortaleza, como el Nifty Fifty o la burbuja tecnológica de finales de los noventa, suelen sufrir retrocesos, incluso en épocas menos basadas en índices.

Para los inversores contrarios, todavía existen oportunidades más allá del M7. Y quién sabe… quizá descubras al próximo miembro de este selecto grupo.

Cuando el Sr. Mercado es su gestor de cartera

Los medios de comunicación británicos han hablado mucho de los rendimientos de los bonos, que la semana pasada alcanzaron nuevos máximos tras la crisis financiera mundial. Los expertos culpan a la canciller Rachel Reeves y a su presupuesto de octubre, estableciendo paralelismos con el fuerte aumento de los rendimientos y la agitación del mercado que vimos durante el mandato de Liz Truss en 2022.

Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con el contexto, y nada mejor que trazar los datos para ver la verdadera historia. Muestra que los rendimientos de los gilts a 10 años subieron más en relación con los rendimientos del Tesoro en 2022 de lo que lo han hecho en los últimos tres meses.

Gráfico 7: El rendimiento de los bonos del Tesoro en perspectiva


Fuente: Bloomberg a 10 de enero de 2025

Resaltar que el episodio «Truss» de 2022 parece mucho más específico del Reino Unido, al menos si lo comparamos con Estados Unidos. El episodio actual no parece específico del Reino Unido en absoluto; de hecho, los rendimientos del gilt y del Tesoro se están moviendo en gran medida en línea. Entonces, ¿podemos culpar a Rachel Reeves?

La lección es que hay que tener cuidado con lo que dicen los medios de comunicación. Pero probablemente ya lo sabías.

¿Qué significa esto para las carteras?

Más importante aún es el caso de lo que se puede hacer. La retrospectiva es algo maravilloso y, por supuesto, todos diríamos que nos habríamos quedado cortos ante los episodios de Truss y Reeves. Pero, ¿lo haríamos? La omnipresente cartera «60/40» es una cartera exclusivamente a largo plazo: 60% de renta variable y 40% de renta fija, con una asignación teórica. La teoría es que cuando las acciones caen en valor, los precios de los bonos suben. Pues bien, esto no sucedió en 2022, y no está sucediendo ahora.

¿Qué podemos hacer? Veámoslo tanto desde el punto de vista del long-only como del long/short. El Sr. Mercado puede ayudarnos mucho aquí.

Cuando las correlaciones cambian

Las carteras exclusivamente a largo plazo, como la 60/40, son vulnerables a los cambios de correlación. La correlación positiva es estupenda cuando tanto los bonos como las acciones suben. No es tan buena cuando ambos están cayendo, como en la era inflacionista de 2022, cuando el 60/40 perdió un 14% y tanto los componentes de renta variable como de renta fija se atribuyeron negativamente. Sin embargo, hay formas de controlar las correlaciones entre bonos y acciones y utilizar esta señal para reducir la marcha cuando la gran luz roja parpadea.

Nuestro gráfico es fascinante en el contexto de las carteras largas/cortas, concretamente las estrategias de seguimiento de tendencias. Obsérvese cómo antes de la crisis de 2022 y del episodio actual, los rendimientos aumentaban constantemente.

Seguimiento de tendencias sin retrospectiva

En ambas ocasiones, determinadas estrategias de seguimiento de tendencias de futuros fueron cortas en bonos en su conjunto, y cortas en bonos del Tesoro y gilts específicamente. No se trata de un sesgo retrospectivo.

Centrándonos en el episodio actual, obsérvese cómo los rendimientos empezaron a subir antes de las elecciones estadounidenses de noviembre de 2024, a medida que los mercados se daban cuenta de que cualquiera de los dos resultados, -Trump o Harris,- podría ser malo para la renta fija.

Los inversores hicieron sus apuestas, el Sr. Mercado habló, y las estrategias de seguimiento de tendencias respondieron en consecuencia y se pusieron cortas. El conocimiento incremental se incorpora a los mercados, y eso es lo que impulsa el posicionamiento dinámico de las estrategias de seguimiento de tendencias. Se podría decir que el Sr. Mercado es el gestor de carteras de las estrategias de seguimiento de tendencias.


Buen fin de semana!

Comentario de mercado viernes 10 de Enero del 2025.

Crecen las filtraciones y rumores sobre como actuará Trump al llegar a la Casa Blanca, la CNN informaba esta semana que podría aplicar una cláusula de Emergencia Nacional para elevar aranceles. A su vez la presión sobre las rentabilidades de la deuda se va trasladando de un mercado a otro, el miércoles fue el Reino Unido quien vivió un día complicado. La Rentabilidad de su bono a 10 años se incrementó en 14 puntos básicos, situándose en máximos desde 2008, y actualmente la rentabilidad está en el 4,84%.

                                               Rentabilidad Bono a 10 años británico desde el 2007.

Para hoy la atención desde un punto de vista macro estará centrada en Estados Unidos con la publicación del informe de empleo del mes de Diciembre (14:30h). En este sentido, las cifras que hemos conocido a lo largo de esta semana a través de varios indicadores adelantados darían señales un tanto divergentes. Por una parte, la creación de empleo ADP salió por debajo de lo esperado, mientras que el componente de empleo del ISM de servicios se mantuvo estable por encima de los 50 puntos y las demandas semanales de desempleo resultaron algo más bajas de lo esperado y, en cualquier caso, en niveles bajos desde un punto de vista histórico. Los analistas esperan que la tasa de paro americano se mantenga en el 4,20%.

Tasa de desempleo de Estados Unidos últimos 5 años:

Esta semana destacaron la presentación de nuevos productos por parte de Nvidia junto a los buenos resultados de la taiwanesa Foxconn que impulsaron al sector de semiconductores y permitió al S&P 500 avanzar en la primera sesión de vuelta de vacaciones. Gracias al rally de principios de año, Nvidia acumula un retorno del +4,35% en el año, después de corregir un 6,18% en las dos últimas sesiones.

Precio de las acciones de Nvidia últimos 12 meses:

Las valoraciones de la Bolsa americana sigue en máximos:

Ratio Precio / Valor contable del S&P500 en máximos (Apollo).

Esta semana han destacado las subidas de las rentabilidades de los bonos soberanos, sobre todo en Estados Unidos, el bono a 20 años ha alcanzado un rendimiento del 5% por primera vez desde Octubre del 2023, después de que se publicaran las actas de la última reunión de la Fed (FOMC) mostrándose más cauteloso a la hora de recortar tipos al ver una ralentización de la dinámica de desinflación:

TIR del bono a 20 años americano en los últimos 5 años:

En el informe de flujos mensuales de Kepler Chrevreux destaca la entrada de fuerte flujo comprador en Renta Variable de nuevo en Diciembre (entraron 153 billones de dólares en ETFs de Renta Variable) con las mismas dinámicas de rotación que vimos en Noviembre, grandes salidas de capital en Europa frente a fuertes entradas en Estados Unidos. En Diciembre se ve algo de mayor interés comprador en Bolsa de Mercados Emergentes (7,6 billones de dólares) respecto a Noviembre. Y en Japón segundo mes de salidas de capitales en Renta Variable. En cuanto a sectores destaca el flujo comprador en financieras (970 millones de dólares), en Infraestructuras (540 millones). Y destacan los flujos vendedores en Tecnología (-2,8 billones de dólares), sector Salud (-970 millones) y Energía (-830 millones). En Renta Fija siguió entrando dinero (28,9 billones de dólares) pero fue llamativa el mayor flujo vendedor mensual en Bonos de Tesoro Americano (-4.7 billones de dólares) en los últimos cuatro meses. En materias primas destacó flujo comprador en Oro (750 millones de dólares) y sigue entrando dinero en ETFs de criptomonedas 6,7 billones de dólares de inflows en Diciembre.

Por el momento las tendencias persistentes en la economía mundial no han cambiado, Estados Unidos sigue siendo una excepción y el próximo informe sobre empleo probablemente confirmará un mercado laboral sólido y que la tesis de una economía impulsada por el consumo sigue vigente. En cuanto a China, el auge de las exportaciones apenas compensa la debilidad de la economía interna. Por lo tanto, en las próximas semanas, la atención se centrará en la política monetaria, incluidas intervenciones en el tipo de cambio para estabilizar el yuan hasta que se anuncien nuevas medidas fiscales en marzo. Por último, Europa sigue en punto muerto, sin demanda interna y sufriendo la competencia subsidiada desde China. La situación sigue exigiendo recortes de tipos contundentes en Europa.

Las expectativas de inflación en Estados Unidos siguen subiendo, y están ya en el 2,4%-2,5% mirando swap rates y breakevens de inflación.  Los últimos datos mensuales del índice FAO (precios de los alimentos) han reavivado el debate de inflación de muchos inversores. (https://www.fao.org/worldfoodsituation/foodpricesindex/en/).

US 10y Breakevens (linea blanca) 5y5y swap rates (amarilla).

En su informe mensual de estrategia Julius Baer espera que el impulso económico se acelere a principios de 2025. Estados Unidos ha reportado una mayor demanda, con un marcado aumento de los nuevos pedidos y también de la producción, aunque más modesto. La encuesta sugiere que la actividad industrial estadounidense comenzará a expandirse en los próximos meses. En China la actividad industrial sigue creciendo, con el aumento de la producción como principal impulsor y una lectura más alta de nuevos pedidos que sugiere que la actividad seguirá expandiéndose en los próximos meses. En cambio, la actividad manufacturera en la eurozona es débil, y parece que esta situación se va a agudizar. La mayor incertidumbre económica, política y comercial es en parte responsable del deterioro de las perspectivas, unidas a la falta de competitividad en los mercados de exportación que reportan las empresas europeas. Julius Baer espera que la creciente presión sobre los costes laborales en la eurozona mejore la competitividad. Esto podría generar presiones deflacionarias que permitirían al BCE recortar tipos en al menos 125 puntos básicos en 2025. Lo anterior contrasta con el sólido contexto económico de Estados Unidos, que limita el margen de la Fed para recortar tipos. Los analistas de Julius Baer esperan que la Fed recorte tipos solo una vez en 2025, en 25 puntos básicos, muy probablemente en la reunión del mes de enero.

La economía china enfrenta viento en contra y la crisis inmobiliaria sigue pasando factura. La confianza de los consumidores y su propensión a gastar siguen deprimidas. Los balances del sector privado muestran elevados niveles de deuda y la caída de precio de los activos inmobiliarios. Al mismo tiempo, la pérdida de ingresos por la venta de suelo erosiona las finanzas de los gobiernos locales, lo que limita el gasto fiscal. Como resultado de lo anterior la demanda doméstica se contrajo el año pasado y el crecimiento económico no se ha derrumbado por completo gracias a las fuertes exportaciones. Ante una economía debilitada, las autoridades reaccionaron a finales de septiembre. Relajaron la política monetaria, proporcionaron un paquete de estímulo para el mercado de valores y aliviar la deuda de los gobiernos locales y prometieron un mayor apoyo fiscal para estimular la demanda. En la Conferencia Central de diciembre, los principales responsables políticos establecieron la estabilización del crecimiento y el apoyo a la demanda interna como sus máximas prioridades para el próximo año. Ahora todo se reducirá a ver en que se traduce esta retórica acomodaticia en términos de políticas concreta y su puesta en práctica, en particular con respecto al prometido estímulo al consumo. A pesar de los mayores esfuerzos del gobierno para apoyar la economía, Julius Baer espera que el crecimiento de China se desacelere del 4,7% esperado en 2024 al 4,2% en 2025.

El índice del dólar DXY (Dólar frente a una cesta de divisas globales) superó los 109 puntos el 2 de enero, un nuevo máximo desde noviembre de 2022. Con la promesa de políticas reflacionarias que conduzcan a un mayor crecimiento y tipos de interés más altos, Estados Unidos sigue en marcado contraste con la eurozona, donde el contexto del crecimiento industrial y la inestabilidad política en las principales economías, Alemania y Francia, siguen lastrando la confianza.

DXY Index (Dólar frente las principales divisas mundiales) últimos 5 años.

El último mes de 2024 estuvo marcado por una importante ola de ventas en el mercado de bonos, que hizo subir drásticamente los rendimientos. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años aumentó aproximadamente 40 puntos básicos, superando el 4,6% y acercándose a los máximos del año 2024 (actualmente está en el 4,70%). Este movimiento se debió en gran medida a la preocupación sobre cuánto más puede recortar tipos la Fed. Consecuentemente entramos en el nuevo año con rentabilidades más altas y vuelve la pregunta sobre el momento adecuado para añadir duración. La volatilidad de los tipos va a seguir, según la mayoría de analistas. Será interesante seguir de cerca el debate fiscal, con la toma de posesión de la nueva administración Trump y la suspensión del límite de deuda que ha terminado con el inicio del nuevo año. Mientras tanto, la Fed seguirá de cerca la dinámica del crédito, que podría alimentar la inflación. La mayor volatilidad de los tipos hace que cualquier extensión agresiva de la duración sea menos atractiva, ya que aumentaría innecesariamente la volatilidad de la cartera. Al comenzar 2025, parece que será un año en el que el rendimiento del mercado de crédito atraerá mucho más a los inversores que los diferenciales. Mirando al mercado global, el rendimiento del índice terminó la semana pasada en 4,74%, 50 puntos básicos más alto que en septiembre y cómodamente por encima del promedio a largo plazo del 4% (desde 1996), según datos de ICE Índices. El high yield europeo cerró 2024 con un sólido desempeño en diciembre, con una rentabilidad de +0,6%, lo que resultó en un rendimiento del cuarto trimestre de +1,7% y un acumulado del año de +8,7%. Fue el segundo mejor trimestre del año. Los diferenciales de crédito en diciembre se redujeron en 19 puntos básicos, quedando en 325 puntos básicos, mientras que el rendimiento permaneció sin cambios en 6,18%.

Con un descuento histórico respecto a la Bolsa americana, algunos analistas creen que 2025 puede ser el año de las bolsas europeas. Pero los riesgos en el viejo continente (aranceles de Donald Trump, guerra de Ucrania e inestabilidad política en Francia y Alemania, entre otros) pueden seguir lastrando el interés inversor por esos parqués. Goldman Sachs ha resumido las diez cuestiones clave para los inversores que miran Europa:

1 Rentabilidad: Goldman Sachs apenas espera una subida del 4% del EuroStoxx 600 en 2025 (7% con dividendos), hasta los 530 puntos.

2 El efecto divisa: La caída del euro frente al dólar debería ayudar a los exportadores, pero Goldman señala que una moneda más débil se asocia a mayores riesgos en Europa y la Bolsa no se beneficia de ello.

3 Estados Unidos: Los analistas de Goldman Sachs descartan que Europa supere la rentabilidad de la Bolsa de Nueva York, por su menor crecimiento económico.

4 Valoración: Para reducir el descuento europeo del 40%, Goldman ve necesaria una menor incertidumbre política, menos inflación o un pinchazo tecnológico en Estados Unidos.

5 Alemania: Las elecciones alemanas en febrero podrían llevar a un mayor gasto público, beneficiando a valores de defensa e infraestructura.

6 Inversores: Frente a quienes piensan que son los inversores extranjeros los que rehúyen la Bolsa europea, los datos revelan que los domésticos han movido sus carteras hacia Estados Unidos.

7 Aranceles: Goldman espera que Trump enfoque sus tarifas a los automóviles europeos.

8 China: La exposición al país asiático de empresas de lujo, mineras y fabricantes de coches puede seguir siendo una rémora.

9 Defensivos: Con todo lo anterior, Goldman prefiere sectores defensivos como renovables, farmacéuticas, ‘telecos’ y medios.

10 M&A: Un aumento de las adquisiciones por el capital riesgo podría impulsar sobre todo al mercado británico.

Importante esta semana:

Lo más surrealista de la semana fueron comentarios de Donald Trump, que hablaba de expandir el territorio estadounidense. Amenazó con nuevos aranceles contra Canadá y Dinamarca y no descarta el uso de la fuerza para apoderarse de Groenlandia y el Canal de Panamá. Por otra parte, el futuro presidente, que tomará posesión del cargo el próximo 20 de Enero, dice que los países de la OTAN deberían gastar el 5% en defensa y que los tipos de interés son demasiado altos. Añade que es necesario aumentar el techo de la deuda para evitar el default. Además Trump negó esta semana estar considerando reducir sus planes en materia arancelaria. Blinken, Secretario de Estado, dijo el miércoles que la toma de control de Groenlandia por parte de Estados Unidos nunca ocurrirá. Por su parte, Waltz, Congresista republicano de la Cámara de Representantes, dijo esta semana que Groenlandia es importante para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Trump dijo también que está organizando una reunión con Putin. Por su parte, Peskow, portavoz del Kremlin dijo que Rusia está observando de cerca la situación en la zona ártica después de que el presidente electo se negara a descartar una acción militar para tomar el control de Groenlandia. Añadió que el Ártico está en la «esfera de interés nacional y estratégico de Rusia y que está interesado en la paz y la estabilidad allí».

Elon Musk considera ahora que el recorte de 2 billones de dólares de ahorro presupuestario que planteaba su Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) sería «el mejor resultado posible», pero que es más factible lograr una reducción de alrededor de 1 billón de dólares. Recordemos que en un primer momento habló de que el recorte sería de 3 billones…

Siguiendo en Estados Unidos, el año 2024 cerró con fortaleza del empleo y mejora la confianza de los empresarios. Las vacantes de empleo volvieron a aumentar en octubre y según la encuesta JOLTS el mes cerró con 8,09 millones de puestos de trabajo disponibles, un incremento de 259 mil ofertas de empleo, que aumenta la ratio de vacantes sobre desempleados hasta el 1,13 veces. Por sectores, el incremento de las vacantes se centró en el lado de los servicios de mayor valor añadido (servicios profesionales, financiero, educación y cuidados de la salud), mientras que la nota negativa fue el menor dinamismo de las ofertas de empleo en sectores más cíclicos como manufacturas, ocio y hostelería. Asimismo, la tasa de contratación bajó una décima hasta 3,3% en noviembre. Cifras que siguen confirmando la resiliencia del mercado laboral estadounidense. El mismo martes se conoció el fuerte repunte de la confianza de los empresarios del sector de los servicios. En concreto, el ISM subió dos puntos en diciembre hasta 54,1, superando ampliamente las expectativas (53,5) y señalando una aceleración de la actividad del sector en los próximos meses. Esta mejora de la confianza se vio además apoyada por un repunte del sub-índice de nuevos pedidos (54,2 vs. 53,7 anterior). Menos positivo fue el sub-índice de precios pagados que se aceleró más de lo previsto en diciembre y escaló hasta 64,4 desde el 58,2 previo. 

El miércoles de publicaron las Actas de la Fed donde destacó especialmente la forma en la que los miembros del FOMC lidiaron con la incertidumbre en torno a los posibles efectos inflacionistas de la política económica de la futura administración Trump. Así, los miembros señalaron que los efectos de los posibles cambios en la política comercial y de inmigración del futuro presidente sugerían que el proceso de desinflación podría llevar más tiempo de lo previsto. En cualquier caso, el proceso a seguir será nuevamente el de esperar y ver, especialmente en un contexto en el que las posibles políticas que se pueda fijar son tremendamente inciertas y sujetas a constantes cambios en línea con la forma errática de actuación del futuro presidente. De esta forma, el nivel de incertidumbre sigue siendo elevado.

Janet Yellen, secretaria del Tesoro americano, se reunió este lunes con el viceprimer ministro de China y expresó su «seria preocupación» por la actividad cibernética «maliciosa» de China.

En Canadá Trudeau dimitió este lunes como líder del Partido Liberal y primer ministro. Permanecerá en el puesto hasta que su grupo elija a su sucesor. Para ello, el Parlamento permanecerá cerrado hasta el 24 de marzo. El 2025 es año electoral en Canadá. Con la dimisión de Trudeau, es probable que se produzcan llamamientos a favor de unas elecciones anticipadas, que deben celebrarse como muy tarde en octubre.

El Ministro de Finanzas de Reino Unido emitió un comunicado diciendo que las reglas fiscales «no son negociables» y que el gobierno tendrá un «control férreo sobre las finanzas públicas». Según Bloomberg, Reeves insta a recortar el gasto si la caída en precios de los bonos británicos (Gilts) elimina el margen presupuestario del gobierno. En Reino Unido, según el Financial Times, Musk estaría estudiando cómo destituir a Starmer como primer ministro del Reino Unido antes de las próximas elecciones.

La inflación en China se mantiene estancada, el miércoles conocimos que en diciembre, el crecimiento del IPC chino se frenó nuevamente al moderarse hasta un +0,1% interanual, una décima menos que en el mes previo y el cuarto mes consecutivo de descensos, volviendo así a mínimos desde marzo y reavivando los temores de deflación en la economía. Los componentes que más han frenado la inflación son Transporte y Comunicaciones (-2,2% interanual) y también Servicios y Bienes del Hogar. Por el lado del aumento de los precios, el mayor crecimiento vino de la mano de la Ropa (+1,2%) y también de Ocio y Cultura. Por el lado menos negativo, queda señalar que la inflación subyacente consiguió repuntar por tercer mes consecutivo y avanzó un +0,4%. Además, se publicaron también los precios de producción industriales que cayeron en diciembre a ritmos del -2,3% interanual.

Siguiendo en China, ayer el gobierno chino adelantaba una postura “muy proactiva” para su política fiscal en 2025. El viceministro de Finanzas, Liao Min, ha enfatizado que disponen de un amplio margen de maniobra en términos de política fiscal y de herramientas para contrarrestar nuevos desafíos económicos. El Gobierno chino está acelerando la implementación de medidas pro-crecimiento con el objetivo de fortalecer la economía ante la posible amenaza de Donald Trump sobre las exportaciones. Asimismo, Liao Min ha confirmado que cabe esperar un incremento significativo en el déficit fiscal de 2025. Mayores detalles de planes fiscales se anunciarán en la Asamblea Popular Nacional de marzo. 

El IPC armonizado de la zona euro aceleró en diciembre por tercer mes consecutivo, hasta auparse al 2,4% interanual, dos décimas más que en noviembre, su tasa más alta desde julio pasado y muy por encima del 1,7% registrado en septiembre, según los datos publicados este martes por Eurostat. El principal catalizador de ese renovado encarecimiento de los precios fue, un mes más, el sector servicios, donde el IPC creció a tasas del 4% en diciembre, una décima más que en noviembre y un porcentaje que, décima arriba o abajo, ha sido una constante a lo largo de los últimos meses. De hecho, la propia Lagarde advirtió el mes pasado de que hay que “estar muy atentos a los servicios”, admitiendo que en el último año y medio se han encarecido de forma “gradual pero constante”, lo que tiene su reflejo en la inflación subyacente (sin contar energía ni alimentos frescos), que en diciembre aceleró en una décima, hasta el 2,8% y que sigue superando en cuatro décimas al IPC general. Los alimentos procesados, el alcohol y el tabaco subieron un 2,9%, una décima más que en el mes anterior, los alimentos frescos lo hicieron un 1,7%, moderándose en 6 décimas respecto a noviembre, los bienes industriales no energéticos un 0,5%, en línea con meses anteriores, mientras que la energía, fruto en buena parte del efecto base con el año anterior, repuntó un 0,1% cuando en los meses anteriores había estado cayendo a tasas de entre el 2% y el 6%. Estos datos evidencian que la amenaza inflacionista, sobre todo en su parte más estructural, sigue sin estar del todo conjurada, manteniendo la presión sobre el BCE, que en cada reunión debe medir muy bien sus pasos sobre el ritmo y la intensidad con la que baja los tipos de interés para evitar un mayor deterioro económico y esquivar la trampa de bajo crecimiento en la que están atrapadas su mayores economías, procurando al mismo tiempo eludir que una relajación excesiva pueda servir de caldo de cultivo al rebrote inflacionista. Todo ello en un contexto en el que el BCE ha detectado en los últimos meses un empeoramiento de las expectativas de inflación de los consumidores.

La inflación repuntó en diciembre en 14 de las 20 economías del euro y 12 de ellas registraron en diciembre tasas de IPC superiores al 2%, objetivo de referencia del BCE para la estabilidad de los precios, con países como Croacia alcanzando el 4,5%, Bélgica, con un 4,4%, pese a moderarse cuatro décimas respecto a noviembre, o Países Bajos con un 3,9%, tras acelerar un décima en diciembre. Entre las grandes economías del bloque, la inflación repuntó con fuerza en Alemania, hasta situarse en el 2,8% en diciembre, cuatro décimas más que en noviembre, un dato preocupante con una economía que se contrajo en el segundo trimestre y que prácticamente se estancó en el tercero, y en España, donde el IPC armonizado también esprintó cuatro décimas hasta escalar al 2,8%. En Francia, la inflación aceleró una décima, hasta el 1,8%, mientras que en Italia se moderó hasta el 1,4%, frente al 1,5% de noviembre. En ambos casos, claramente por debajo del objetivo fijado por el BCE.

Siguiendo en la zona euro, el martes se publicó la tasa de paro que en noviembre repitió mínimos históricos al situarse nuevamente en una tasa del 6,3%. Cifras del mercado laboral europeo que dejaron pocas novedades.

En Japón, el ministro de Finanzas Kato reitera que el gobierno tomará «medidas apropiadas» contra los «movimientos excesivos» en los mercados de divisas.


Lo bueno, lo malo y la incertidumbre de la economía de Trump. Nouriel Roubini. Consultor político y asesor sénior de Hudson Bay Capital Management LP y profesor emérito de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.

Qué impacto tendrá la próxima administración estadounidense en el crecimiento económico y la inflación? La respuesta aún no está clara, porque si bien algunas de las políticas propuestas por el presidente electo Donald Trump impulsarían el crecimiento y reducirían la inflación con el tiempo, otras tendrán el efecto contrario. En el lado positivo del balance, Trump será en general favorable a las empresas, y este hecho por sí solo podría estimular la actividad económica al desatar los “espíritus animales” que impulsan la inversión empresarial, la innovación y el crecimiento.

El crecimiento también debería beneficiarse si él y los republicanos del Congreso consiguen prorrogar de manera permanente los recortes de los impuestos corporativos y sobre la renta de las personas físicas que expirarán en 2025. Del mismo modo, si se mantienen a raya los posibles excesos de su programa desregulador, la reducción de la burocracia podría promover el crecimiento y fomentar la competencia, reduciendo los precios en el más largo plazo.

Trump también quiere aumentar la producción de petróleo y gas de Estados Unidos en un equivalente a tres millones de barriles diarios, lo que podría reducir los precios de la energía y lograr que los sectores nacionales que consumen mucha energía sean más competitivos. Pero es de esperar que esto pueda hacerse sin eliminar gradualmente la mayor parte de los subsidios a la energía verde de la administración anterior.

El “Departamento de Eficiencia Gubernamental”, un comité asesor externo dirigido por Elon Musk y Vivek Ramaswamy (dos importantes donantes de la campaña de Trump), no llegará ni a acercarse a recortar el presupuesto federal en dos billones de dólares, como se prometió en un principio. Pero si el llamado DOGE [por sus siglas en inglés] puede identificar recortes inclusive por 200.000 millones de dólares, podría reducir las ineficiencias del sector público.

Por último, el creciente apoyo de Trump entre los líderes tecnológicos sugiere que podríamos asistir a una aceleración de la ventaja comparativa de Estados Unidos en muchas industrias del futuro, empezando por la inteligencia artificial, la robótica, la automatización y la investigación biomédica.

No solo es improbable que la nueva administración se interponga en el camino de estas industrias, sino que se esforzará por eliminar cualquier resistencia a la que se enfrenten por parte de los reguladores o la sociedad civil.

Pero un crecimiento más rápido y una menor inflación gracias a las políticas fiscales, la desregulación y otras medidas favorables a las empresas tardarán en materializarse y, sobre todo, dependerán del impacto del lado negativo del balance de Trump.

En particular, varias de las políticas que Trump ha prometido podrían provocar un aumento de la inflación, ya sea a través de shocks negativos de la oferta o atizando una demanda excesiva. No se puede negar que los aranceles elevados, las guerras comerciales y el desacople de China serán inflacionarios y perjudiciales para el crecimiento. La magnitud del daño, sin embargo, dependerá del tamaño y el alcance de los aranceles y otras políticas proteccionistas.

Del mismo modo, las restricciones draconianas a la inmigración –por no hablar de las deportaciones masivas– socavarán aún más el crecimiento e impulsarán la inflación al incrementar los costes laborales y aumentar el riesgo de escasez de mano de obra en sectores clave.

Asimismo, si los recortes fiscales se vuelven permanentes y se aplican otras promesas fiscales sin medios para pagarlas, la deuda pública podría aumentar en casi 8 billones de dólares en los próximos diez años. Esto también atizaría la inflación, lo que haría subir las tasas de interés a largo plazo y desincentivaría la inversión futura, socavando el crecimiento.

Un intento desordenado de reforzar la competitividad nacional debilitando el dólar también podría provocar un aumento de la inflación y agitar a los mercados financieros. Y cualquier intento, real o inminente, de desafiar la independencia de la Reserva Federal de Estados Unidos aumentaría tanto la inflación prevista como la real.

Incertidumbre geopolítica

El impacto de los factores geopolíticos es igualmente incierto. Trump puede contener y reducir algunos riesgos geopolíticos que afectan a las economías y los mercados –como la guerra entre Rusia y Ucrania y los conflictos de Oriente Próximo–, pero también puede desencadenar una guerra económica más amplia con China que podría fragmentar aún más la economía mundial.

En consecuencia, los efectos de la administración Trump sobre el crecimiento y la inflación dependerán del equilibrio relativo de las políticas positivas y negativas.

Afortunadamente, varios factores pueden jugar en contra de las propuestas más perjudiciales de Trump. El primero, y quizás el más importante, es la disciplina del mercado: las políticas que aumenten la inflación y el déficit despertarán a los “vigilantes” del mercado de bonos, harán subir las tasas de interés nominales y reales (ajustadas por inflación) a largo plazo y, posiblemente, causarán una corrección del mercado bursátil (una caída de al menos el 10%). Dado que Trump considera el mercado de valores como un indicador del desempeño presidencial, esta señal por sí sola podría echarles agua fría a sus ideas más febriles.

La Fed

Asimismo, dado que la Fed sigue siendo independiente, es casi seguro que reduzca o detenga sus recortes de tasas si la inflación vuelve a repuntar. La mera posibilidad de este desenlace debería servir como una restricción adicional a la mala formulación de políticas, al igual que la influencia de los candidatos de Trump para ocupar altos cargos en el ámbito de la política económica, que en general entienden la economía y los mercados. Por último, la escasa mayoría republicana en la Cámara de Representantes implica que Trump no puede contar necesariamente con que su partido respalde plenamente todas sus políticas, especialmente las que aumentarían sustancialmente la deuda pública.

Todas estas son barreras importantes. Si limitamos nuestras perspectivas a 2025, el impacto neto de la agenda económica de Trump puede ser un lavado de cara para el crecimiento, aunque es probable que el ritmo de retorno de la economía a la meta de inflación del 2% de la Fed se desacelere.

El crecimiento puede mantenerse por encima del potencial –dados los fuertes vientos de cola–, pero será menor que en 2024. Mientras se contengan las políticas más radicales de Trump –y salvo algún acontecimiento inesperado, como un shock geopolítico–, el actual año debería ser relativamente benigno para la economía estadounidense.


2025, el año en que invertiremos peligrosamente. Katie Martin. Financial Times.

Los movimientos del mercado tipo montaña rusa de los últimos días de 2024 nos recuerdan que los inversores vivirán peligrosamente este año recién iniciado.

Las acciones y los bonos se tambalearon después de la última reunión de la Reserva Federal, asustados por la noción de que el banco central sea incapaz de seguir recortando los tipos (como se esperaba) debido a una inflación aún en ebullición.

La clave no es que lo dijo el presidente de la Fed. Es lo que no dijo, pero todo gestor de fondos sabe: cuando Donald Trump regrese a la Casa Blanca a finales de este mes, su agenda económica podría ser mala para el crecimiento, aumentar la inflación, o ambas cosas.

Hasta ahora, por primera vez en muchos años, los inversores tienen lo que llaman un “riesgo de dos direcciones” con la política de la Fed que dirige el mercado de bonos y sostiene los precios de los activos globales. El banco central podría seguir recortando tipos. La impresión general es que ésta será la preferencia de Trump. Pero lo más probable es que empiece a subir tipos de nuevo en lugar de bajarlos.

Las acciones no son fáciles de leer. El milagro es que el mercado estadounidense, con dos años de ganancias en torno al 20%, podría estar o no en un momento de endeudamiento. La parte positiva es que las compañías tecnológicas altamente valoradas merecen sus valoraciones debido a sus ganancias: “EEUU será quien dirija los mercados globales”, afirma Niamh Brodie-Machura, codirector de inversiones en acciones en Fidelity International. “Parece caro, pero hay una razón para ello”.

Algunos incluso aseguran que un nuevo paradigma impulsado por la inteligencia artificial hace que los aburridos ciclos del mercado sean una cosa del pasado. La parte pesimista es que la IA está sobrevalorada y tiene aún mucho que demostrar.

Mi bola de cristal está en el taller y no sé cómo saldrá todo esto. Pero sí recuerdo 2022, un periodo que los gestores preferirían olvidar. Los bonos y las acciones cayeron al mismo tiempo (casi un 20% anual), destruyendo la relación inversa que normalmente proporciona a los inversores una red de seguridad. El recorte de los tipos de interés es bueno para los bonos. La inflación y las subidas de los tipos no lo son. No es difícil imaginar que vuelva este escenario de pesadilla.

Los inversores entrarán en este campo de riesgos para 2025 en una mejor forma de lo que estaban a principios de diciembre.

Hace algunas semanas, el sondeo mensual entre gestores de fondos de Bank of America mostraba lo que se denomina “un sentimiento súper optimista”. Señalaba que las buenas vibraciones –medidas por la distribución del dinero en metálico y las acciones, así como de las expectativas económicas– se habían intensificado a una velocidad máxima desde junio de 2020. Por suerte, el impacto de la nueva visión del mundo que tiene ahora la Fed se ha llevado parte de la espuma.

Al mismo tiempo, sin embargo, los mercados no tienen ni idea de lo que hará en realidad Trump. Los aranceles del 60% sobre las importaciones de China y del 20% al resto del mundo son plausibles.

Del mismo modo, también lo son un conjunto de aranceles que son más simbólicos que impactantes. Las severas medidas sobre la inmigración ilegal podrían ir desde un pequeño número de deportaciones a detenciones masivas y una severa alteración del mercado de trabajo.

Mercado bueno, mercado malo

Henry Neville, gestor de carteras en el grupo de fondos Man, escribió recientemente en su blog: “Puedo ver un escenario como en la década de los años 1970 con un nuevo despertar de unas presiones inflacionistas durmientes, no muertas. Tanto los mercados de bonos como de acciones temen que sea como en 2022. Pero, de igual modo, es concebible que tendremos un mercado bueno con Trump (desregulación, recortes fiscales, un gobierno eficaz, acuerdo de paz en Ucrania) que un mercado malo (volatilidad, aranceles, restricciones del mercado laboral), y entonces podremos celebrarlo como en 1996.” Neville se inclina hacia el pesimismo, pero los fuegos artificiales existen en cualquier caso.

Trump es muy dado a realizar anuncios políticos en las redes sociales, algunas veces con un fuerte impacto en el mercado. Esta estrategia mantiene a los rivales y adversarios en desequilibrio, pero también desconcierta a los gestores de dinero e inyecta volatilidad en los precios de los activos.

Los gestores de fondos saben lo que está por llegar y están mejor preparados para ignorar el ruido que durante el primer mandato de Trump. Pero no estoy tan segura. Sus primeros meses en la Casa Blanca fueron la prueba, y ahora los inversores pueden saber con qué presidente van a tratar de verdad.

La buena noticia es que, aunque los bonos se enfrentan a un peligro potencial debido a la inflación, las coberturas de las acciones son razonablemente baratas. El oro (un refugio en tiempos conflictivos) parece estar al alza en todas partes. Su incremento del 26% el año pasado superó al del S&P 500. El think-tank OMFIF estima que el oro de las reservas oficiales está en camino de alcanzar el punto más alto desde 1965. Conclusión: los inversores más cautos podrían protegerse, aunque no lo necesitarán.

“Tenemos que ser humildes y pensar que no sabemos lo que va a pasar”, afirma Peter Fitzgerald, jefe de inversiones de Aviva Investors en Londres. “La clave está en no confiarnos demasiado”.

Buena suerte.


Trump deja a la deriva a Nuuk y Copenhague. Richard Milne. Financial Times.

La primera vez que Donald Trump se ofreció a comprar Groenlandia en 2019, los políticos daneses montaron en cólera, y lo tacharon a él y a su propuesta de broma. Esta vez, después de que el presidente electo de EEUU renovara su interés por controlar la isla del Ártico, de importancia geopolítica crucial, el Gobierno de Copenhague se ha mostrado mucho más prudente. La política improvisada de Trump desconcierta incluso a los aliados más cercanos, sobre todo cuando sus movimientos se acercan a la provocación. El martes, su hijo Donald Jr. realizó una “visita privada” a Groenlandia, supuestamente para admirar la belleza nevada de la inmensa isla de apenas 56.000 habitantes.

La última propuesta del presidente electo pone a los políticos tanto de Copenhague como de Nuuk, la capital groenlandesa, en un gran aprieto. ¿Cómo pueden responder a lo que cada vez parece más una seria jugada de EEUU, su principal garante de seguridad, en su pugna con Rusia y China por la influencia en el Ártico?

Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca, calificó de “absurda” la oferta de Trump en 2019. Lars Lokke Rasmussen, actualmente ministro de Asuntos Exteriores de Dinamarca, dijo que “debe ser una broma del Día de los Inocentes”. Trump canceló de inmediato una visita de Estado al país nórdico.

Su tono el martes fue bastante diferente. Frederiksen insistió en que Groenlandia, parte autónoma del reino de Dinamarca, “no está en venta”. Pero también subrayó que Dinamarca quería cooperar con EEUU. “Tenemos un claro interés en que sea EEUU quien desempeñe un papel importante en esa región, y no, por ejemplo, Rusia”, afirmó Frederiksen, que sigue siendo la responsable de la política exterior y de seguridad de Groenlandia.

Este torpe intento de evitar ofender a Trump incluso antes de que inicie su segundo mandato no fue del agrado de todos en Copenhague. Pelle Dragsted, portavoz político del partido de extrema izquierda Enhedslisten, criticó duramente a Frederiksen por no llamar la atención sobre el lenguaje “irrespetuoso y peligrosamente neocolonial” de Trump. “La respuesta de nuestra primera ministra es, obviamente, que Trump puede hacer lo que quiera con respecto a Groenlandia y Dinamarca”, añadió.

El propio Trump pareció intuirlo, al afirmar en una rueda de prensa el martes que no podía descartar la coerción militar o los aranceles contra Dinamarca, aliada de la OTAN, si no se salía con la suya sobre Groenlandia.

Infravalorada

Los comentarios de Trump tocan la fibra sensible en Dinamarca precisamente porque Copenhague lleva mucho tiempo infravalorando e incluso maltratando a Groenlandia. Los expertos afirman que Dinamarca tardó en apreciar la importancia geopolítica de Groenlandia, quizá la masa continental ártica más importante y una posible gran fuente futura de minerales a medida que se derrita el hielo.

Las recientes revelaciones sobre la esterilización forzosa masiva de mujeres indígenas groenlandesas en la década de 1960 han dañado las relaciones con Dinamarca y han aumentado la retórica sobre el intento de liberarse de los “grilletes de la era colonial”, como dijo recientemente la primera ministra de Groenlandia, Múte Egede.

La propia Frederiksen admitió el martes que Groenlandia parece estar acercándose a la independencia, aunque ella quiera mantener unido el reino de Dinamarca, que también incluye las Islas Feroe, de gobierno autónomo. Pero la propuesta de Trump tampoco es nada sencilla para Groenlandia, y exige un equilibrismo diferente por parte de los políticos de Nuuk.

Egede siempre ha subrayado que Groenlandia “nunca estará en venta”. La isla no desea cambiar una potencia colonial por otra. Pero la primera ministra y otros políticos groenlandeses han insistido en que la isla está abierta a los negocios y dispuesta a atraer inversiones extranjeras, sobre todo estadounidenses.

Egede también desea independizarse de Copenhague, y aprovechó su discurso de año nuevo para intensificar su retórica al respecto de cara a las elecciones de abril. El mayor obstáculo para ello es la dependencia económica de Groenlandia de Dinamarca, y su subvención económica anual de 3.900 millones de coronas danesas (522 millones de euros), casi 10.000 dólares (9.700 euros) por groenlandés.

A pesar de toda la atención que se presta a las riquezas petrolíferas y minerales que podría desbloquear el cambio climático en Groenlandia, los proyectos existentes han avanzado relativamente poco en la última década. Un empresario groenlandés dijo en una ocasión: “Hay potencial, pero siempre parece estar a la vuelta de la esquina”.

Los políticos de la oposición han acusado a Egede de hacer poco por promover la independencia durante su mandato, y a algunos les preocupa que la propuesta de Trump pueda eclipsar otras cuestiones en las próximas elecciones.

Es probable que todo esto sea del agrado del presidente electo de EEUU, que mantiene a raya a sus aliados tradicionales, desde Europa hasta Canadá, con diversas estratagemas transaccionales. Groenlandia y Dinamarca estarán ocupadas adivinando qué podría ser suficiente para sobornar a Trump.

Pero, en su intervención del martes, Egede trató de subrayar que el futuro de una de las masas de tierra estratégicamente más importantes del mundo pertenecía únicamente a los 56.000 habitantes de Groenlandia.

“Nuestro futuro y nuestra lucha por la independencia es asunto nuestro. Aunque otros, incluidos daneses y estadounidenses, tienen derecho a opinar, no debemos dejarnos llevar por la histeria y las presiones externas que nos distraen de nuestro camino. El futuro es nuestro, y nosotros tenemos que darle forma”, afirmó.


El Nasdaq suprime las cuotas de diversidad en consejos de administración. Ignacio de la Torre. Economista Jefe, Arcano Partners.

El pasado 11 de diciembre, un tribunal de Nueva Orleans decretó que las cuotas de diversidad en los consejos de administración exigidas por el Nasdaq eran ilegales. En consecuencia, el mercado bursátil aceptó el dictamen judicial y retiró las referidas medidas. Cuatro años antes, el Nasdaq había aprobado una serie de normas que exigían que las 3.300 empresas entonces cotizadas en ese mercado informaran sobre la raza y la orientación sexual de los consejeros. También imponía que las empresas cotizadas tuvieran en sus consejos de administración representación de diversidad, tanto de género como de raza, de forma que en el consejo figurara siempre, al menos, una mujer y una persona perteneciente a alguna minoría étnica (entendida como “aquél o aquella que se definiera como negra, hispana, asiática, americana nativa o de dos o más razas o grupos étnicos”), o alternativamente, alguien que se definiera como “lesbiana, gay, bisexual o transgénero”. Si las empresas no adoptaban dichas cuotas tendrían que explicar por qué no lo habían hecho. Unos meses después, estas normas fueron aprobadas por la SEC, el regulador bursátil de los Estados Unidos. Por entonces, tan solo un 30% de las empresas cotizadas cumplían estos requerimientos.

Adena Friedmann, la CEO del Nasdaq, justificó estas medidas afirmando que “la diversidad en los consejos mejoraba el rendimiento financiero de las firmas y reducía sus riesgos”. En el apogeo del movimiento DEI (diversity, equity, inclusion), prestigiosos bancos de inversión afirmaron que no sacarían a bolsa empresas sin diversidad en sus consejos. Por su parte, reconocidas firmas de gestión promovieron la inversión en compañías con diversidad en su máximo órgano directivo.

Con todo, el tiempo ha ido socavando las bases de dichas acciones. La mayoría de los estudios académicos independientes coinciden en que la diversidad en el consejo no explica mejores métricas financieras. Ni las mejora ni las empeora. Una famosa firma de consultoría que afirmaba lo contrario, fue duramente criticada por el mundo académico por la endeblez de los métodos aplicados en su estudio. A su vez, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos falló en 2023 que la “acción afirmativa”, o discriminación positiva de minorías para acceder a las universidades era ilegal. Este histórico fallo provocó un punto de inflexión en la medida en que muchas empresas que aplicaban “acciones afirmativas” (que en el fondo implican discriminaciones negativas hacia los colectivos no “electos”, como en el caso del reclutamiento de personal) corrían el riesgo de ser demandadas si la interpretación del Supremo se extendía, lo que les hizo dar marcha atrás en sus políticas. Por último, muchos consumidores norteamericanos lanzaron campañas de boicot contra las empresas que perseguían políticas DEI, también conocidas como woke.

En su sentencia, el tribunal de Nueva Orleans afirma que ni la SEC ni el Nasdaq tienen competencia para regular la composición del consejo de una empresa según configuraciones demográficas. En otras palabras: atenta contra la libertad de empresa. El tribunal determinó que la SEC excedió su autoridad estatutaria al aprobar estas reglas, argumentando que no estaban alineadas con los propósitos de la Ley de Valores de 1934. Otras normas similares de promoción de la diversidad en los consejos por parte del estado de California también fueron declaradas ilegales.

Si en los EEUU el movimiento woke está de capa caída, Europa regula la diversidad a través de una directiva de 2022 en la que aspira a que al menos un tercio de los consejos de administración de las empresas cotizadas deben estar compuestos del “sexo menos representado” antes de junio de 2026, otorgando en un proceso de selección preferencia “en condiciones de igualdad” al sexo menos representado. La transposición de esta directiva a la legislación española eleva el umbral al rango objetivo de 40%-60%.

Se ha afirmado que los EEUU innovan, China replica y Europa regula. Así, a pesar de que la inmensa mayoría de la innovación tecnológica es de origen estadounidense, el informe Draghi señala cómo en la UE imperan ya 100 leyes reguladoras de la tecnología, leyes que son aplicadas por nada más y nada menos que 270 reguladores. Mientras, Elon Musk afirma que su misión en el nuevo departamento de eficiencia gubernamental (DOGE) será hacer tres cosas: “borrar, borrar y borrar”, refiriéndose a la supresión de regulaciones y de normas que asfixian al crecimiento de las empresas.

La pregunta que surge es la siguiente: ¿en qué geografía se seguirá generando más innovación si nos atenemos a la presión regulatoria? Y, por otro lado, si una empresa innova en Europa, crece y decide salir a bolsa ¿preferirá cotizar en el Nasdaq o en una bolsa local europea?

James Joyce escribía sobre el error como portales del descubrimiento, y Proust afirmó: “el verdadero camino del descubrimiento no es buscar nuevas tierras, sino ver a través de ojos nuevos”. A la luz de los acontecimientos, quizás el Nasdaq y la SEC estén rememorando las ideas de los europeos Joyce y Proust. El regulador europeo, como siempre, seguirá fiel a su tradición de regular la falta de innovación.


Buen fin de semana.

Feliz 2025!!

Cerró Diciembre del 2024 como único trimestre negativo del año. No obstante, hay que recordar que venimos de cuatro trimestres en positivo y las perspectivas para el 2025 son razonablemente halagüeñas, según los analistas. Los que fueron el motor de las bolsas en 2024, los “Siete Magníficos” parecen ser ahora la principal fuente de preocupación. Preocupan de cara al año que viene, la salud de la economía europea y china y las posibles guerras comerciales que previsiblemente iniciará Donald Trump. El dólar ha tenido su mejor año desde 2015 tras la elección de Donald Trump y la política ‘dovish’ practicada por la Fed. Precisamente la Reserva Federal anda vigilante por las represalias que pudieran surgir de la subida arancelaria prevista. Este final de año llegan noticias relativamente esperanzadoras de China, donde tanto el consumo privado, como las manufacturas parecen recuperarse algo. El presidente Xi Jimping anunciará en breve el dato de crecimiento oficial que parece que se situará muy cerca del 5%, un dato que podía ser muy válido para cualquier otra economía pero que no es excesivamente bueno para una economía como la China que suele crecer a ritmos de doble dígito, aunque las Bolsas chinas han empezado un 2025 de manera negativa, el índice chino Shanghai Shenzhen 300 cae un 4,06% en lo que llevamos de 2025 (2 sesiones). El oro cerró uno de sus mejores años de la historia con una subida interanual en precio cercana al +27%.

El S&P cerró el 2024 en 5.881,63 puntos, un 20% por encima del objetivo que tenían los analistas y bancos de inversión a comienzos de año. (El objetivo medio de los analistas estaba en 4.861 puntos).

En el comienzo de 2025 existe una fuerte expectación entre los analistas ante el comportamiento inicial de los índices bursátiles. Tras dos años de fuertes revalorizaciones para el S&P 500 estadounidense y para el propio Ibex 35 español, los analistas dudan si va a seguir la bonanza o se avecina una corrección.

Los nervios parecen justificados, además, por lo sucedido en diciembre. El S&P 500 bajó un 2,4% ese mes y el Ibex 35 un 0,2%, lo que algunos analistas interpretan como una simple recogida de beneficios, ya que esas caídas no impidieron que la referencia de Wall Street cerrara el año con una revalorización del 25%, y el índice español del 14%. La primera sesión de 2025, era interesante para determinar si prosigue esa reducción de riesgos por parte de los inversores o regresa el optimismo. El Ibex 35 comenzó la jornada con caídas, pero acabó registrando una subida del 0,71%. El S&P inició el día con avances, pero al cierre de esta edición sufría un recorte del 0,2%. Pero en cualquier caso, según dice Jim Reid, de Deutsche Bank, “no hay que esperar muchas pistas de la primera jornada de trading del año. De hecho, en los últimos cuatro años, la primera sesión ha sido un indicador contrario, con el S&P 500 acabando el año en dirección opuesta al movimiento del primer día. Por ejemplo, en 2024 empezó con tres jornadas consecutivas de descensos, pero acabó el año con una subida superior al 20%. Al contrario, en 2022 se vivió un récord histórico en la primera jornada del año, antes de que el S&P sufriera la peor evolución anual desde 2016”. En el caso del Ibex, el primer día del año lleva siendo positivo precisamente desde 2016, cuando cayó con fuerza. Es decir, con el avance de ayer ya acumula 9 años de estrenos de ejercicio con cierres al alza. Luego, sin embargo, ha habido años para todos los gustos en la Bolsa española. Así que lo sucedido la primera jornada del año deja pocos indicios sobre lo que espera a los inversores en 2025, salvo quizá un aumento de los nervios y de la volatilidad.

Este 2025 el euro comienza cotizando por debajo de 1,03 dólares, después de perder más de un 6% en el conjunto de 2024. El euro ha cerrado su peor ejercicio frente a la divisa estadounidense desde 2021, cuando ante la tempranera recuperación económica estadounidense tras la pandemia se dejó más de un 7%. La mayor velocidad a la hora de bajar los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo frente a la Reserva Federal de Estados Unidos inició el descenso del euro en 2024, un movimiento que se aceleró tras la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales, que ha trabado todavía más las expectativas de recortes de los tipos al otro lado del Atlántico. Se espera que la tendencia vaya a más a lo largo del año que viene. Aunque todo lo relacionado con el presidente de Estados Unidos es una incógnita, sus políticas, de tinte inflacionista, podrían retrasar todavía más los planes de normalización monetaria de la Fed. Al mismo tiempo, los potenciales aranceles que pueda imponer al comercio debilitarán todavía más la economía de la región, forzando al BCE a ser más agresivo con sus recortes. El mercado descuenta ahora tan sólo dos bajadas de los tipos de interés en Estados Unidos, frente a entre cinco y seis recortes en la zona euro. Esto dejaría al BCE con unas tasas de entre el 1,5% y el 1,75%, mientras que el precio del dinero se mantendría en el 4% en el caso de la Fed, una brecha con implicaciones importantes para la negociación de las divisas. Es por eso por lo que muchos analistas apuestan por que el euro pondrá a prueba el próximo año la paridad con el dólar, pudiendo caer incluso por debajo en su valoración. Atrás quedan aquellos tiempos en los que se refrendaba que el valor real de la moneda única se situaba en los 1,20 dólares.

Eurodólar 2024.

Precio del oro 2024.

Eurodólar último mes (1,0296 actual).

El Banco Central Europeo (BCE) está entrando en una nueva fase del ciclo. Después de iniciar este año las bajadas de los tipos de interés y de contar con mayor convicción respecto al control de la inflación, en el Consejo de Gobierno ya ronda la idea de abandonar la estrategia desplegada durante esta crisis de precios y que se basa en tomar las decisiones reunión a reunión en función de los datos que vayan llegando. Aunque aún no se ha llevado a debate de forma oficial ni se ha puesto en común, distintos miembros tienen ya una opinión bastante formada al respecto a cuándo será posible este cambio. Según varias fuentes cercanas al órgano de decisión de la autoridad monetaria, la cumbre de marzo podría ser el momento perfecto para modificar la forma en la que se afrontan los anuncios sobre los tipos de interés. Se trataría de volver a una estrategia donde las expectativas y el balance de los riesgos tengan más peso sobre las decisiones que los datos económicos, que siempre llegan con cierto desfase temporal. El cambio se puede resumir en dejar de reaccionar a los acontecimientos pasados que ya han impactado en la economía para tratar de anticipar y desplegar una política monetaria adecuada con vistas a lo que se puede necesitar a futuro. Esta es la forma tradicional en la que suelen operar los bancos centrales, pues los movimientos de su política monetaria llegan a la economía con un retraso de aproximadamente un año y medio, por lo que, en situaciones de normalidad, los expertos entienden que no tiene sentido “correr detrás del último dato”. Philip Lane, economista jefe del BCE, ya deslizó en una entrevista con Financial Times hace unas semanas que sería conveniente afrontar este cambio pronto “cuando se haya completado el proceso de desinflación”. Sin embargo, la presidenta, Christine Lagarde, indicó poco después, en su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, que “aunque acabará llegando, aún no es el momento”. La clave para alargar un poco más esta dependencia de los datos está en la importante incertidumbre que todavía nubla el futuro cercano de la zona euro. A las dudas sobre si los salarios han quedado definitivamente bajo control se suman los potenciales shocks exógenos, como un recrudecimiento de las tensiones geopolíticas o la imposición de aranceles por parte de Donald Trump a su llegada a la Casa Blanca. En marzo, en la segunda cumbre monetaria de 2025, ya deberían conocerse el impacto de una gran parte de esas inquietudes. Esta posición está en línea con lo destacado por Lagarde en su última rueda de prensa, en la que señaló que “se aclararán muchas cosas, esperamos, en los próximos meses, no en las próximas semanas”. La reunión del próximo 6 de marzo contará además con nuevas proyecciones macroeconómicas, un ejercicio que arroja mucha información sobre la situación económica y que suele considerarse como un momento oportuno, aunque no imprescindible, para la toma de grandes decisiones. La realidad, sin embargo, es que el viraje ya está tomando forma. La última intervención de Lagarde, en un discurso en Vilna, Lituania, anticipaba que seguirían bajando los tipos de interés en las próximas reuniones, una guía a futuro propia de la forma de actuar más tradicional del banco central, pese a que no perdía la coletilla de “si los datos confirman las proyecciones”.

El BCE adoptó su estrategia de crisis de dependencia absoluta de los datos en sus decisiones después de que la salida de la pandemia y el estallido de la guerra de Rusia en Ucrania desatasen el mayor shock inflacionario del siglo. La subida de la inflación trituró las proyecciones de un banco central que durante meses confió en que el alza de los precios era pasajera. La credibilidad de los grandes bancos centrales, que no supieron anticipar la ola que iba a golpear la economía, quedó tocada y, ante las dudas sobre sus modelos predictivos y la incapacidad de adelantarse, optaron por tomar sus decisiones con los datos que iban llegando. De esta manera, aunque fuera con retraso, se aseguraban de que iban a mantener anclada la inflación a largo plazo y que lograrían aplacar la excesiva subida de los precios. “Desde septiembre del año pasado, hemos tenido seis rondas consecutivas de actualización de las proyecciones que han mostrado que la inflación regresará al objetivo en el transcurso de 2025 y esto se ha mantenido constante incluso a medida que nos hemos acercado a ella”, señaló Lagarde hace un par de semanas para transmitir al mismo tiempo que la inflación está casi bajo control y que la confianza ha regresado a las proyecciones.

En Asia, el 2025 comienza con preocupaciones sobre la economía china y con tensiones geopolíticas que pesan sobre el mercado. Los datos débiles de manufactura que hemos conocido este comienzo de año y las posibles demoras en estímulos monetarios han provocado que el las Bolsas cayesen más de un 2% el primer día de cotización de este año. Los rendimientos de los bonos chinos a 10 años alcanzaron mínimos históricos, reflejando desafíos en la recuperación.

Rentabilidad del Bono a 10 años chino últimos 5 años.

Importante esta semana:

Como decía al principio del email en China conocimos datos macro positivos, el lunes se publicaron los datos de PMI oficial de diciembre, con sus componentes, el PMI manufacturero 50,1 en línea con el 50,2 esperado y 50,3 del mes anterior, PMI no manufacturero 52,2 muy por encima del 50,2 esperado y del 50,0 del mes anterior y PMI compuesto 52,2 frente al 50,8 del mes anterior, rebotando con fuerza gracias al impulso de los servicios que registran máximos desde marzo pese a que las manufacturas continúan débiles. Ayer se publicó el PMI manufacturero chino de Caixin  que cayó en diciembre a 50,5, por debajo del 51,7 esperado y después del salto a 51,5 en noviembre, apuntando a un ritmo más lento de expansión.

El Banco Central Europeo confía en alcanzar el objetivo de inflación del 2% este año. Así lo ha dicho este miércoles la presidenta de la institución, Christine Lagarde, en un mensaje en la red social X. “Hemos logrado avances significativos en 2024 en la reducción de inflación y, con suerte, 2025 es el año en que estamos en el objetivo como se esperaba y según lo planeado en nuestra estrategia”, dijo en un vídeo publicado en X donde felicitaba el año nuevo. “Por supuesto que continuaremos con nuestros esfuerzos para garantizar que la inflación se estabilice de manera sostenible en ese objetivo del 2%”, apuntó Lagarde, que cree que 2025 promete ser igual de excitante que el año anterior. El crecimiento de los precios de consumo de la eurozona se desaceleró el año pasado y se situó por debajo del objetivo del BCE en septiembre, aunque ha vuelto a subir en los últimos meses y Lagarde ha advertido que fluctuará alrededor de su nivel actual en el corto plazo. Esa desaceleración ha permitido a las autoridades recortar los tipos de interés en cuatro movimientos de cuarto de punto y los economistas predicen otras cuatro reducciones hasta junio de este año. Al describir el calendario del BCE para 2025 como una “agenda grande y pesada”, Lagarde también destacó la revisión de la estrategia de política monetaria, el euro digital y el rediseño de billetes de la eurozona, aunque este último proyecto no está previsto que se complete este año. Los tipos de interés del Banco Central Europeo han cerrado 2024 en el 3%, el nivel más bajo desde marzo del pasado 2023.

En Francia el nuevo ministro de finanzas francés, Eric Lombard, confirmó que los nuevos presupuestos que presentará al parlamento contemplan un déficit ligeramente superior al 5%, por encima del plan anterior, aunque enfatizó la importancia de reducir el déficit mediante menores gastos en lugar de incrementos de impuestos, especialmente a las empresas, en un claro mensaje a los “vigilantes de los bonos”, con el 10 años francés en 3,19%, cerrando el 2024 cerca de sus máximos anuales. El nuevo Primer Ministro, Bayrou, fijó febrero como objetivo para encontrar un consenso sobre los presupuestos, con la amenaza de nuevas elecciones acechando.

Rentabilidad del bono a 10 años francés durante los últimos 5 años.


Lex 2024: bitcoin y tarjetas de crédito. Lex Colum. Financial Times.

No supimos prever el efecto Trump y ni el impulso que su victoria electoral daría al universo de las criptomonedas.

Lex ha fallado en algunas de las predicciones sobre criptomonedas y acciones relacionadas con las criptomonedas. Tomemos por ejemplo el caso de Coinbase. La plataforma de comercio de criptomonedas tuvo un excelente 2023, con un aumento de casi el 400% en el precio de las acciones, superando a sus pares tecnológicos e incluso la ganancia del 249% de Nvidia.

A principios de 2024, Lex mostró su escepticismo de que esta buena racha pudiera continuar. Aunque la Comisión de Valores de EEUU dio luz verde a 11 ETF de bitcoin en enero, los beneficios a largo plazo para Coinbase no fueron tan claros.

Los ETF de bitcoin al contado ofrecen a los inversores exposición a la criptomoneda más grande del mundo sin tenerla directamente. Coinbase se benefició al actuar como custodio de los bitcoins en poder de estos fondos. Pero los márgenes de esta actividad son escasos, sobre todo cuando se comparan con el trading. A largo plazo, Lex pensó que el éxito de los ETF de bitcoin al contado podría terminar restando el atractivo de operar con bitcoins reales. Esto, a su vez, podría afectar el volumen de operaciones de bitcoins de Coinbase y compensar cualquier ganancia del negocio de custodia.

No pudimos prever el efecto Trump ni la magnitud del impulso que su victoria electoral daría al universo de las criptomonedas. Los precios de bitcoin han aumentado un 40% desde el 5 de noviembre y superaron brevemente la marca de los 100.000 dólares en diciembre ante el entusiasmo por una era de regulación más flexible para la industria. Las acciones de Coinbase han subido un 36% desde las elecciones, lo que eleva sus ganancias anuales a casi el 70%. Robinhood Markets, que también ofrece operaciones con criptomonedas, ha subido un 216% este año, mientras que MicroStrategy, el proveedor de software convertido en inversor en bitcoins, se ha disparado casi un 400%.

Los pronósticos sobre las tecnologías de pago tradicionales (Mastercard y Visa) resultaron mucho mejores. En EEUU, las tarifas por transacciones con tarjetas siempre han sido una fuente de tensión entre comerciantes y procesadores de pagos. Visa y Mastercard, las dos redes de tarjetas más grandes del mundo, están bajo el foco de los reguladores por su posición dominante.

Lex apuntó a principios de año que los inversores podían estar tranquilos. El modelo de negocio de ambas empresas permanecería intacto.

De hecho, las acciones de ambas compañías cotizan a un máximo histórico después de ganar alrededor de un 25% este año. Eso es a pesar de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda antimonopolio contra Visa y un juez federal rechazó un acuerdo sobre las tarifas que pagan los comerciantes por cada compra.

Es probable que la amenaza de la primera desaparezca cuando Trump llegue a la Casa Blanca. En cuanto al segundo aspecto, que obliga a las dos empresas a volver a la mesa de negociaciones con los comerciantes, podría tardar un tiempo en resolverse. El acuerdo anunciado en marzo tenía como objetivo resolver la mayoría de los litigios que comenzaron en 2005.


¿Qué nos espera en 2025? Federico Linares. Presidente de EY España.

La búsqueda de la autonomía estratégica, el despliegue paulatino de las potencialidades de la inteligencia artificial generativa, el avance en la descarbonización y garantía de suministro energético y una adecuada gestión de la diversidad en el contexto de transición demográfica constituirán las macrotendencias en un año 2025 marcado por un crecimiento económico desigual a nivel mundial, sectorial y por componentes. Todo ello en pleno cambio de ciclo en la política monetaria y fiscal, que pondrá a prueba el cumplimiento de las promesas del ejercicio anterior marcadamente electoral.

Desde la perspectiva geoestratégica, los gobiernos continuarán expandiendo el proteccionismo comercial y las políticas industriales para promover la soberanía económica. Estas políticas, en la mayoría de los casos, estarán dirigidas a productos y sectores que se consideran críticos para la seguridad nacional y la competitividad internacional. Las tecnologías requeridas para la transición digital y climática probablemente encabezarán esa lista en 2025.

Por lo que respecta a la transformación digital, la revolución de la inteligencia artificial generativa continuará, aumentando el PIB global en 1,7 billones de dólares, elevándolo hasta 3,4 billones en la próxima década y afectando significativamente a más de la mitad de la fuerza laboral global. En este contexto, España se encuentra por encima de la media de la UE en competencias digitales salvo en el porcentual de especialistas en TIC, en el que nos encontramos ligeramente por debajo (4,4% frente al 4,8%). Pero necesitamos 1,5 millones de especialistas en TIC para incorporar a empresas y administración; todo un reto para universidades, centros de formación, y conjunto de la sociedad, que requerirá un aumento de las vocaciones STEM. Será preciso, para ello, la colaboración de todos: empresas, administraciones públicas y ciudadanos.

En materia de transición energética y medioambiental, después de que la Tierra experimentara en julio de 2024 las temperaturas más elevadas registradas en la historia, los impactos del cambio climático persistirán siendo prioritario seguir trabajando por contenerlos. A su vez, en un contexto geopolítico tan cambiante, más allá de salvaguardar los riesgos clásicos del aprovisionamiento de gas y petróleo, será esencial anticipar los riesgos que pueden afectar al sector de la electricidad, ciberseguridad y protección de infraestructuras críticas, y asegurar cadenas solidas de suministro de los minerales críticos necesarios para la transición energética.

Transición demográfica

Mientras tanto, el mundo seguirá avanzando hacia una transición demográfica. Los mayores de 50 años supondrán más de una cuarta parte de la población mundial por primera vez en 2025, y se proyecta que su proporción continúe creciendo en los próximos años. En España el crecimiento del empleo seguirá nutriéndose preferentemente de la población extranjera, aunque menos que durante el año que termina, que creció hasta ocho veces más que la nacional. Gestionar la diversidad exigirá a la empresa cambios profundos en la constitución, gestión y retribución de los distintos equipos, asegurando que la empresa cuenta con el mejor talento independientemente de su origen, sus circunstancias personales, género o edad.

Más allá de las megatendencias estructurales, en el terreno de la coyuntura económica se espera que la economía global tenga un crecimiento del PIB constante pero decepcionante este nuevo año, con trayectorias económicas divergentes, destacando a la cabeza el crecimiento de España.

Los últimos datos sobre la actividad económica del área del euro son positivos, y parecen confirmar un escenario de recuperación económica suave en el medio plazo. Una recuperación heterogénea por sectores de actividad, por países y por componentes. Un escenario que se enfrenta a múltiples retos que requieren de visión de largo plazo y cooperación entre los Estados miembros para priorizar los intereses comunes frente a los nacionales, y avanzar en una mayor unidad de mercado y también en la creación de una regulación competitiva común.

Productividad

Por lo que respecta a la economía española, tras crecer un 3% en 2024, el consenso de analistas sitúa el crecimiento del PIB español para 2025 en un dinámico 2,3%. Las cifras macroeconómicas, muy influidas por el dinamismo del consumo público, iluminan las perspectivas en el corto plazo, sin que aparezcan los desequilibrios que en otras épocas nos abocaron a una crisis. Sin embargo, la brecha entre los resultados macroeconómicos y la percepción ciudadana es sintomática de lagunas en nuestro modelo productivo, caracterizado por el escaso crecimiento de la productividad. Entre tanto, durante los últimos cinco años, la renta per cápita apenas ha avanzado un 1,4%, casi cinco veces menos que el PIB, evidenciando la necesidad de elevar el rendimiento social de nuestro crecimiento económico.

Todo un reto para una economía con un tejido productivo que seguirá centrando sus estrategias empresariales en digitalizar sus procesos, muy especialmente a través de los extraordinarios avances de la Inteligencia Artificial Generativa, avanzar en la innovación de sus productos y servicios, evolucionar sus modelos de negocio, controlar sus costes, retener y atraer el talento y reforzar su digitalización, hacer frente a las ciberamenazas, al tiempo que aumentar su creciente compromiso empresarial con la sostenibilidad medioambiental y social. Grandes desafíos para el liderazgo empresarial.

Pese a estar inmersas en un complejo período de policrisis, son precisamente estos contextos de incertidumbre tiempos de oportunidad donde se consolidan proyectos de éxito entre aquellas empresas que sean más eficientes y den una respuesta más acertada en su transformación a la nueva realidad. Como dijo Churchill: ‘Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, y un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad’. Preparémonos para las calamidades que sin duda nos llegarán y pongámonos manos a la obra para aprovechar todas las oportunidades que nos brinda este año que entra.


Feliz año 2025

Feliz Nochebuena y Feliz Navidad!

Lo más importante de esta semana que ha vuelto a traer volatilidad a los mercados (VIX por encima del 25%) fue el hecho de que la Fed recortó los tipos de interés, como se esperaba en 25 puntos básicos hasta el 4,25%-4,50%, pero lanzó un mensaje de “higher for longer”, con sólo dos bajadas de tipos para el año que viene. Así, la encuesta sobre niveles de tipos a los miembros de la Fed (dot plot) refleja para el periodo 2025-2027, 2 recortes en 2025 tipos en 3,87%, otros 2 en 2026 con los tipos en 3,375% y uno en 2027 con tipos en 3,125%, frente al 3,375% (en 2025), 2,875% (en 2026), 2,875% (en 2027) anterior, lo que ha decepcionado a las Bolsas y a los activos de Riesgo (El Bitcoin se ha ido de 108.000$ a 94.700$ en dos sesiones). Por otro lado, el plan de financiación del gobierno finalmente no salió adelante por nuevas exigencias de Donald Trump, volviendo a generar dudas sobre un posible shut down.

Como decía, lo más importante de la reunión de la Fed fue el discurso de su presidente, Jerome Powell, quien volvió a poner el foco en la inflación. La Fed lleva cuatro años sin lograr el objetivo de reducir el incremento de los precios al 2% y señaló que no puede haber muchas más expectativas de bajadas en 2025 mientras este parámetro no esté totalmente controlado. Este cambio de enfoque contrasta con el objetivo más reciente de la Fed, que era priorizar el cuidado del mercado laboral en Estados Unidos. El máximo responsable de la Reserva Federal añadió también que tiene algunas propuestas importantes para el gabinete de gobierno entrante relacionadas con medidas que, según anticipa, podrían ser inflacionarias. Las previsiones para 2025 apuntan a un aumento de precios del 2.5%, pero la posible guerra comercial mediante aranceles y una potencial bonanza en las bolsas elevan significativamente el riesgo de que esta cifra aumente.

Además, en la decisión de recortar los tipos en 25 puntos básicos hubo un miembro del consejo que votó en contra y ya es la segunda vez que bajo el mandato de Powell no se toma una decisión unánime, lo que envía una señal de que hay un debate controvertido en torno a la decisión. El aumento de las previsiones de inflación fue aún más importante. Ahora se espera que tanto el deflactor del PCE, la medida preferida de la Fed para medir la inflación, como el tipo básico se sitúen en el 2,5% en 2025. Anteriormente, estas cifras eran del 2,1% para el tipo general y del 2,2% para el tipo básico. Powell lo expresó claramente “la proyección de inflación de fin de año del banco central se ha desmoronado”. Ahora, una nueva bajada en enero parece estar descartada, por tanto, dependerá en gran medida de la evolución de la inflación en los próximos meses. La reunión de marzo está claramente en el punto de mira. En primer lugar, porque la administración Trump habrá estado en el cargo durante varias semanas y en segundo lugar, porque para entonces habremos tenido tiempo de incorporar estas iniciativas de la nueva administración en las nuevas proyecciones. En la conferencia de prensa, Jerome Powell dijo que algunos miembros del FOMC habían comenzado a incorporar propuestas conocidas de la nueva administración en sus pronósticos, mientras que otros explícitamente no lo habían hecho. Muchos economistas han dicho que los planes de Trump de recortes de impuestos, deportaciones masivas y nuevos aranceles corren el riesgo de avivar la inflación.

Lo interesante aquí es que el rango de expectativas para el deflactor subyacente del PCE desde septiembre (2,1%-2,5%) hasta diciembre (2,1%-3,2%) se ha ampliado significativamente. Sin embargo, sólo se ha ampliado en el extremo superior, lo que sugiere que los miembros que ya han incluido los planes de la nueva administración han elevado sus previsiones de inflación incluso más drásticamente de lo que sugiere la media. Si los demás miembros del FOMC siguen ahora su ejemplo en marzo y se produce otro aumento significativo de las previsiones de inflación después de que la nueva administración asuma el cargo, se pondrían en tela de juicio aún más nuevos recortes de las tasas.

Eurodólar desde el 1 de Enero del 2022.

Índice de volatilidad del S&P 500 (VIX Index) 2024.

Las preocupaciones sobre las perspectivas de inflación provocaron fuertes ventas de bonos del Tesoro estadounidense, con el rendimiento a 10 años subiendo hasta el 4,55% actual, lo que supone la mayor subida semanal desde octubre de 2023. El rendimiento a dos años también ha subido hasta el 4,28% actual. Los datos de inflación de Estados Unidos fueron un detonante, lo que generó temores de que la inflación pudiera resultar muy superior al objetivo de la Reserva Federal.

Rentabilidad del bono a 10 años americano 2024:

Fuente: Santander.

Esta semana ha estado también marcada por noticias desde el lado político, en Alemania el canciller alemán, Olaf Scholz, perdió la cuestión de confianza parlamentaria, allanando el camino para unas elecciones anticipadas en febrero. En Francia el Parlamento aprobó la ley de financiación de emergencia para 2025 y el Banco de Francia rebajó sus previsiones de crecimiento del PIB para el año 2025 al 0,9% frente al 1,2% anterior. Trump dice que Ucrania necesita llegar a un acuerdo para poner fin a la invasión rusa. En este sentido, resta importancia al valor de las tierras ocupadas.  Desde el Banco Central Europeo, Luis de Guindos confía en que la inflación convergerá hacia el objetivo del 2% en 2025 lo que se reflejará en una política monetaria menos restrictiva. En Estados Unidos, el PMI manufacturero de noviembre retrocedió inesperadamente mientras que el de servicios repuntó más de lo esperado. En la Eurozona esta semana conocimos datos mixtos en los PMI de diciembre, el manufacturero se mantuvo en 45,2, peor de lo esperado, mientras que el de servicios mejoró más de lo esperado, volviendo a zonas de expansión, en 51,4 frente al 49,5 del mes anterior. En China, el gobierno prevé para 2025 un crecimiento del PIB del orden del 5,0% y un déficit del -4,0% frente al -3,0% de 2024, la semana pasada, el Politburó (máximo órgano político del Partido Comunista de China) se comprometió a relajar su política monetaria por primera vez en 14 años, en un intento por impulsar la ralentizada economía del país. China ha experimentado una desaceleración de la actividad económica en un contexto de crisis inmobiliaria, lo que ha llevado a sus autoridades a afirmar que cambiarán la orientación de su política monetaria de «prudente» a «moderadamente laxa». A principios de año, Pekín prometió varias medidas de estímulo fiscal y monetario para ayudar a apuntalar la segunda economía mundial. Otros datos de la semana pasada indicaban que las importaciones chinas cayeron bruscamente en noviembre, un 3,9% interanual, como reflejo de la debilidad de la demanda interna.

El Banco Central Europeo bajó la semana pasada los tipos de interés al 3%, niveles mínimos de marzo de 2023. Pero el destino del precio del dinero está más lejos y, según confirmó Christine Lagarde, presidenta de la autoridad monetaria apenas cinco días después del último ajuste, el BCE seguirá bajando los tipos. “La dirección del viaje es clara y esperamos bajar más los tipos de interés”, dijo esta semana Lagarde en su discurso en Vilna con motivo de la conmemoración de los 10 años de la entrada de Lituania en el euro. Se trata de la primera guía al mercado clara que ofrece la máxima responsable del banco central desde que apuntó al pasado junio como la fecha en la que, si los datos de inflación lo permitían, el BCE rebajaría sus tipos de interés por primera vez en el ciclo. Desde entonces, la postura de la autoridad monetaria ha sido cauta, buscando mantener la flexibilidad para poder reaccionar a la evolución de los datos que iban llegando, ralentizando o acelerando la normalización de sus políticas. Pero eso ahora ha cambiado. Lagarde resaltó su “confianza en que estamos asistiendo un regreso de la inflación al objetivo se ha incrementado”. Precisamente, la confianza es la llave que permite al BCE ir más allá en sus perspectivas sobre los tipos de interés y así lo quiso reflejar la presidenta, que repitió el término en hasta siete ocasiones en su intervención. “Desde septiembre del año pasado, hemos tenido seis rondas consecutivas de actualización de las proyecciones macroeconómicas que han mostrado que la inflación regresará al objetivo en el transcurso de 2025. Y esto se ha mantenido constante incluso a medida que nos hemos acercado a ella” segúnLagarde. La clave de esta certidumbre, junto con la caída sostenida de la inflación, está en los salarios. La banquera francesa reconoció que las herramientas de predicción del BCE anticipan una moderación del crecimiento salarial hasta el 3% en 2025 desde el 4,8% actual, un nivel que considera “consistente con nuestro objetivo de inflación”, que pasa por devolver el ritmo de alza de los precios al 2%. “Ahora estamos en una etapa en la que los días más oscuros del invierno parecen haber quedado atrás y podemos empezar a mirar hacia adelante”, indicó Lagarde. A ello se le suma que el BCE está seguro de que los shocks que ha vivido la zona euro, con los problemas en la cadena de suministros fruto de la reapertura de la economía tras la pandemia y la crisis energética por la guerra de Rusia, son cosa del pasado. De hecho, Lagarde anticipó que permanecen vigilantes, pero no tanto por miedo a un rebote de la inflación por la situación actual, sino por el potencial impacto de nuevos riesgos geopolíticos o trabas al comercio que pudieran generar renovadas tensiones.

En ese contexto y siempre y cuando la situación se mantenga estable, el BCE podrá retirar la restricción monetaria que, tal y como ha reafirmado Lagarde, “ya no es necesaria”. Las palabras de la banquera central anticipan que la institución con sede en Fráncfort ha puesto rumbo a la tasa neutral, ese nivel de tipos que ni enfría ni estimula la economía. Si bien el BCE no ha definido con precisión en qué rango consideran que se encuentra esa zona neutral, la horquilla de entre un 1,75% y un 2,5% a la que apunta un estudio es todavía demasiado amplia como para servir de guía, el hecho de que Lagarde haya hablado de bajadas de tipos en plural para 2025 invita a pensar que aún queda un margen prudente hasta llegar a esa cota. El consenso del mercado, por el momento, anticipa que los tipos de interés podrían bajar hasta en seis ocasiones el próximo año. Eso llevaría el precio del dinero hasta el 1,5%, en terreno claramente expansivo. El BCE no se compromete a tanto, ni mucho menos, dada la enorme decisión que hay sobre el punto en el que dejarán de bajar los tipos de interés, pero desde luego aún seguirá ajustando las tasas en los próximos meses.

En estas últimas semanas del año el desarrollo de la inteligencia artificial sigue dando de qué hablar, aunque esta vez por la irrupción de Broadcom, que subió un +11,5% el lunes, en el conjunto de compañías que superan el billón de dólares de capitalización. Las soluciones alternativas que está ofreciendo la empresa, más específicas que las de Nvidia, están funcionando. Así lo demuestra el último acelerón en las ventas del +51% en el último trimestre. Además, la dirección ha indicado que sus principales clientes están interesados en aumentar los pedidos de cara a 2025 para el desarrollo de capacidad de computación (principalmente Meta, Alphabet y TikTok, la red social de Bytedance). El tirón de Broadcom único al comportamiento del resto de 7 Magníficas ha permitido al Nasdaq alcanzar nuevos máximos históricos esta semana, aunque en dos sesiones ha perdido un 4,50% (y ahora mismo los futuros anticipan una caída del 1,30% en la sesión de hoy)

Nasdaq 2024:

La semana pasada hablaba de los objetivos que están pronosticando las diferentes casas de análisis y bancos para los índices bursátiles para el año próximo, tal y como hacen todos los años en esta época. Esta semana Man Group publicaba un informe muy interesante de lo poco que suelen acertar estos pronósticos, como comentaba en el mail del pasado viernes. El mercado y los inversores le damos mucha importancia a las previsiones y pronósticos de los analistas, pero luego la realidad, como comenta Man Group, es muy diferente a lo que preveían las grandes casas de análisis.

En un primer gráfico, tomando como referencia el S&P 500, Man Group toma los resultados de los últimos 9 años, y sólo en el 2016 los analistas (algunos) acertaron en dónde terminaría el año el índice.

Respecto a la divisa, la mayoría de analistas apuestan a que el dólar estadounidense seguirá subiendo tras su reciente y vertiginoso repunte, alcanzando incluso la paridad con el euro, en un desafío al deseo declarado del presidente electo Donald Trump de una moneda más débil. El dólar se ha disparado un 8% desde principios de octubre, su mejor trimestre desde las primeras fases de la campaña de subida de tipos de interés de la Reserva Federal en 2022, cuando los mercados empezaron a prever que el candidato republicano ganaría las elecciones de noviembre e impulsaría sus planes de aplicar aranceles comerciales y rebajas de impuestos.

Más de la mitad de los principales bancos encuestados por Financial Times, entre ellos Goldman Sachs, Morgan Stanley y UBS, prevén que el dólar suba aún más el año que viene. Deutsche Bank espera que alcance la paridad con el euro en 2025, tras haberse fortalecido ya desde los 1,11 dólares de principios de octubre hasta alrededor de 1,05 dólares. Trump sostiene desde hace tiempo que un dólar fuerte ejerce una presión excesiva sobre la economía estadounidense, por lo que se especula con la posibilidad de que la nueva Administración actúe para intentar devaluarlo. “Tenemos un gran problema con la divisa”, declaró Trump a Bloomberg Businessweek en julio, señalando la fortaleza del dólar frente al yen japonés y el yuan chino. “Eso supone una carga tremenda para nuestras empresas que intentan vender tractores y otros productos fuera de este país”, añadió. La afinidad de Trump por un dólar más débil quedó patente en su primer mandato como presidente, cuando arremetió contra lo que consideraba prácticas monetarias injustas de otros países. Su Administración llegó a calificar oficialmente a China de “manipulador de divisas” en medio de una guerra comercial entre los dos países.

Sin embargo, se espera que su agenda a favor del crecimiento y las rebajas fiscales propuestas, junto con sus planes de imponer aranceles elevados a las importaciones de países como México, Canadá y China, aviven la inflación nacional una vez que asuma el cargo el mes que viene. Esto podría llevar a la Fed a mantener los tipos de interés más altos durante más tiempo, lo que a su vez podría atraer más capital extranjero hacia activos en dólares. “Las políticas de Trump son definitivamente positivas para el dólar”, según los analistas de Barclays, que esperan que el dólar se fortalezca ligeramente hasta 1,04 dólares frente al euro a finales del próximo año. En opinión de analistas e inversores, esto plantea un problema a la administración entrante. La mecánica de cualquier posible solución, por ejemplo, frenar el déficit presupuestario del Gobierno o elaborar un llamado acuerdo de Mar-a-Lago en el que Estados Unidos presione a sus socios comerciales para conseguir una devaluación del dólar, sería muy complicada y podría empañar el estatus del dólar como divisa de reserva mundial, afirman.

Eurodólar 2024.

En su informe de perspectivas para el 2025, Deutsche Bank dice que el mundo continuará enfrentándose a enormes desafíos geopolíticos y económicos. Entre ellos se incluye el debate en torno a un posible realineamiento de las relaciones comerciales internacionales, que se ha intensificado de nuevo tras la victoria republicana en las elecciones de noviembre en Estados Unidos y ha generado incertidumbre en el futuro desarrollo de economías altamente basadas en el comercio. En general, sin embargo, Deutsche Bank espera un crecimiento económico cada vez más dinámico en regiones clave del mundo después de 2025, especialmente en Estados Unidos, Asia y Europa, con un impacto positivo correspondiente en los sectores de crecimiento. Deutsche refleja en su informe que el predominio de la política monetaria se debilitará en un contexto de tasas de inflación más moderadas. Para la Eurozona y Japón, esperan que la inflación se acerque gradualmente a la meta del 2% en 2025. Con este fin, es probable que el Banco Central Europeo reduzca sus tipos de interés en cinco movimientos, pasando desde el 3,25% actual al 2,00% a fines de 2025. El Banco de Japón está trazando un rumbo diferente con su normalización de la política monetaria y puede aumentar gradualmente los tipos de interés del 0,25% al 1,00%. En Estados Unidos, esperan que el proceso de desinflación se detenga por encima de la meta de la Fed a la luz de la robusta demanda y una política fiscal expansiva. La inflación podría estabilizarse en un nivel del 2,4% tanto en 2025 como en 2026, lo que llevaría a la Fed a reducir los tipos de interés de manera algo más cautelosa en tres pasos de 25 puntos porcentuales cada uno, hasta llegar al 3,75%-4,00% para fines de 2025.

Según el informe de perspectivas de Deutsche Bank en el futuro, es probable que la política fiscal adquiera mucha más importancia para el desarrollo económico. En Estados Unidos, por ejemplo, los planes provisionales de la Administración que comenzarán en enero de 2025 incluyen una inversión estatal extensa y predominantemente financiada con deuda. El plan de Trump incluye ampliar las ayudas fiscales a los hogares y las empresas privadas, fortalecer a las fuerzas armadas y facilitar el acceso a préstamos para viviendas. El endeudamiento total estimado para todas las medidas hasta 2035 ascendería hasta entre 7 y 16 millones de dólares, esto corresponde a un promedio anual de hasta el 5% del PIB americano actual.

Importante esta semana:

Cuenta atrás hasta medianoche de hoy para evitar un cierre de gobierno, la Cámara de Representantes ha rechazado un plan de financiación provisional respaldado por Trump y Elon Musk. El borrador inicial se aproximaba a lo largo de esta semana a un consenso entre Demócratas y Republicanos. Sin embargo, se ha producido un giro de los acontecimientos ante la presión por parte de Trump sobre los representantes republicanos para rechazar el borrador y en su lugar apoyar una propuesta que suspenda el techo de deuda durante dos años. Este plan endosado por Trump fue el votado ayer en la Cámara de Representantes. El resultado fue de 235 votos en contra frente a 174 a favor, con todos los demócratas y hasta 38 republicanos habiendo rechazado el paquete de gastos. Ahora, el Congreso se enfrenta a la presión del tiempo, teniendo hasta esta noche para aprobar nueva legislación que evite un cierre de gobierno, que interrumpiría los servicios públicos y enviaría a casa a los trabajadores, afectando incluso al personal militar. 

Trump vuelve a hacerse eco de restricciones comerciales y amenazaba ayer a la Unión Europea con imponer aranceles si no compra más petróleo y gas estadounidense. El presidente electo publicó en una red social que la UE debe compensar su “tremendo” déficit con Estados Unidos mediante la adquisición de petróleo y gas, o de lo contrario, aplicará gravámenes, sin especificar ninguna tasa, importe o producto objetivo.

La economía estadounidense creció más de lo esperado y confirma la solidez del ciclo. Ayer se revisó al alza los datos de crecimiento del tercer trimestre que situaron ahora el avance del PIB en el +3,1% trimestral anualizado, tres décimas más que el dato preliminar. Esta mejora de las cifras de crecimiento se explicó principalmente por la mayor aportación del consumo privado que creció un +3,7% frente al +3,5% preliminar y una importante aceleración desde el +2,8% del segundo trimestre. 

En Europa el lunes conocíamos que mejora la confianza de los empresarios en la zona euro. Aunque siguen en niveles que apuntan a debilidad de la actividad, las cifras del mes de diciembre superaron las expectativas y mostraron un repunte de la confianza liderada por el sector de los servicios. Entrando en los datos, el PMI compuesto de la región subió inesperadamente hasta niveles de 49,5 desde el 48,3 anterior y acercándose así al umbral que comenzaría a mostrar expansión de la actividad (por encima de 50). Esta mejora vino impulsada por la subida de la confianza de los servicios que se elevó hasta 51,4 desde el 49,5 anterior. Por el lado negativo, persiste la recesión del sector manufacturero que encadena ya su tercer año consecutivo en terreno de retroceso y en diciembre repite en niveles de 45,2 (lleva 30 meses por debajo de 50). La recesión industrial sigue siendo muy dura en Centroeuropa, con el consiguiente impacto en Alemania y su ramificación en Francia. De España no hay información directa, al ser dato adelantado, pero se lee un panorama positivo. Por otro lado, Eurostat publicó los costes laborales de la eurozona del 3T24, su incremento apenas frena al +4,9% interanual frente al 5,1% anterior.

En Alemania el indicador de confianza empresarial, IFO, publicado el martes, sorprendió con un descenso mayor del anticipado al pasar de 85,6 a 84,7 en diciembre, confirmando el escenario de debilidad que ya se observó en los PMI’s alemanes, aunque en mayor medida si cabe. Así, la tendencia del indicador sigue siendo claramente a la baja, observándose los problemas más relevantes en un sector manufacturero que se enfrenta a una crisis estructural, por lo que recortes adicionales de tipos por parte del BCE es poco probable que puedan solucionar la situación y tener un impacto significativo en la economía alemana, que se espera mantenga niveles de crecimiento prácticamente plano en 2025.

                                                                              IFO Alemán desde el 2014.

En Estados Unidos, los PMIs salieron mejores, acelerando el ritmo de expansión, pero completamente ligado al sector servicios. Aumenta, por sorpresa, el ritmo de declive industrial impacta la incertidumbre sobre el futuro arancelario del país.

En respuesta a la amenaza del presidente electo, Donald Trump, de imponer un arancel del 25% a todos los productos canadienses si no se refuerza la seguridad fronteriza, el gobierno de Canadá ha anunciado un plan de 1.300 millones de dólares canadienses, unos 900 millones dólar, para fortalecer la vigilancia en la frontera con Estados Unidos.

En China, el ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, dijo que Pekín está dispuesto a mantener el diálogo con la próxima administración estadounidense para manejar las diferencias.

En China las ventas minoristas decepcionaron al crecer un discreto +3% interanual, la inversión se mantuvo baja (+3,5%) en el contexto de la burbuja inmobiliaria, la inversión en el sector continúa disminuyendo (-10%), al igual que los precios de la vivienda (-8,5%), y sólo la producción industrial mantiene un tono decente (+5,4%) a expensas del sector exportador, con los riesgos asociados que implica con la llegada de Trump a la Casa Blanca.

En Japón, el déficit comercial se reduce en noviembre, ya que las exportaciones crecen un 3,8% interanual, por encima del 2,5% esperado, mientras que las importaciones caen un -3,8% frente al +0,8% estimado.

En España el Banco de España elevó este martes al 3,1% el PIB de 2024 (3 décimas más que su previsión anterior), pero avisaba que no se cumplirá el déficit. La economía española vive una etapa dulce, sobre todo si se compara con la endeble evolución de sus grandes pares europeos, con Alemania en recesión y Francia e Italia renqueantes. El Banco de España volvió a revisar, por cuarto trimestre consecutivo, su pronóstico de PIB para 2024, que elevó hasta el 3,1%, tres décimas más que en su informe anterior, convirtiéndose así en el primer gran organismo económico que alcanza esa cota, después de que la Comisión Europea lo situara en el 3% a mediados de noviembre y la OCDE hiciera lo propio a principios de diciembre (el FMI lo aupó al 2,9% en octubre). Todos ellos superan con holgura el 2,7% que aún sostiene el Gobierno.

Así lo recoge el último informe trimestral de proyecciones macro del Banco de España, bajo la batuta de José Luis Escriva como gobernador desde septiembre pasado. La previsión del supervisor ha pasado del 1,9% que reflejaba en marzo al 3,1% actual, una sustancial mejora que, en parte por el efecto arrastre, se extiende a 2025, ejercicio para el que el Banco de España augura un alza del PIB del 2,5%, también tres décimas superiores al estimado en el informe previo y una por encima de lo que augura el Ejecutivo, mientras que deja en el 1,9% el crecimiento esperado para 2026. Por primera vez, el supervisor ofrece estimaciones para 2027, año en el que España crecería un 1,7%. Esto es, pese a que la economía seguirá avanzando en 2025 casi al doble de ritmo que la eurozona (un 2,5% frente al 1,3%), el Banco de España dibuja una curva descendente, de moderación en las tasas de crecimiento, “hacia valores más acordes” con su “capacidad de crecimiento potencial”.

Junto al “efecto arrastre positivo” de los ajustes estadísticos efectuados por el INE, el crecimiento de 2024, ya en su recta final, también se ha visto espoleado por “un dinamismo de la actividad en el segundo semestre del año más intenso de lo esperado”, señala el supervisor, que anticipa que el PIB crecerá entre un 0,6% y un 0,7% en el último cuarto, aunque advierte de que esa proyección está sometida a una “considerable incertidumbre” ante la dificultad de valorar el impacto económico de la Dana.

A pesar de ello, prevé un impacto bastante acotado: entre una y dos décimas de PIB en el cuarto trimestre, “efectos económicos adversos” ya incluidos en ese rango de crecimiento que, además, “podrían revertirse en la primera mitad de 2025”. De hecho, el Banco de España cree que el “impulso fiscal” derivado de las ayudas desplegadas por la catástrofe natural será un revulsivo para el crecimiento del PIB en los primeros compases del año, siempre que haga “un despliegue ágil y efectivo de dicho apoyo”.

Es la doble cara de una misma moneda que, sin embargo, tiene una tercera derivada: el impacto de ese escudo sobre el déficit. El Banco de España calcula que “podría suponer un aumento puntual del déficit cercano al 0,5% del PIB”, que se repartiría entre este año y el que viene, impidiendo que el Ejecutivo cumpla su promesa a Bruselas de reducir el desfase presupuestario hasta el 3% del PIB este año.

En concreto, estima que el déficit cerrará 2024 en el 3,4%, cuatro décimas por encima de lo prometido y una décima superior a lo estimado en septiembre. Habrá que esperar al año que viene para ver el desajuste entre ingresos y gastos por debajo del 3%, con un déficit del 2,9% en 2025 y del 2,7% en 2026 y 2027. En cualquier caso, el Banco de España resalta el carácter extraordinario de los gastos asociados a la Dana y afirma que no afectarán “a la evaluación por parte de las autoridades europeas del déficit público español en el contexto del marco de gobernanza fiscal de la UE”.

Frente al fuerte peso que el consumo público ha tenido sobre el crecimiento en los últimos dos años, el gasto de los hogares tomará el relevo a partir de 2025, con un aumento previsto del 2,9% ese año, frente al 1,9% del gasto público, lo que junto con el despertar del letargo de la inversión, muy débil todavía en 2024 (+0,8%) pero que acelerará al 3,1% en 2025, espoleará la actividad de la mano de la mayor renta disponible, del abaratamiento de la financiación, de la resiliencia del empleo, la fortaleza del turismo y del gradual despliegue de los proyectos vinculados a los fondos europeos.

Aunque todo apunta a que la inversión empresarial acabará remontando el vuelo, el Banco de España advierte de que “la atonía que persistentemente viene mostrando” representa un claro riesgo a la baja respecto a la materialización del efecto arrastre positivo de los fondos europeos, lo que “incidiría de forma negativa en las perspectivas de actividad e inflación”. De momento y pese al repunte de los precios en los últimos dos meses, la institución mantiene su pronóstico de inflación para este año en el 2,9%, antes de que se reduzca al 2,1% en 2025 y al 1,7% en 2026.

El Banco de Japón no modificó sus tipos de interés, y el yen se debilitó frente al dólar estadounidense, cotizando a 155 yenes por dólar. Para el gobernador del BOJ, Kazuo Ueda, es necesario esperar a observar cómo evolucionan las negociaciones salariales en Japón antes de tomar nuevas decisiones.


Un panorama más brumoso para la Fed. Tiffany Wilding y Allison Boxer. Economistas de PIMCO

La Fed ha realizado otro recorte de 25 puntos básicos (pb) a su tasa de política monetaria en diciembre, pero combinó esta decisión con revisiones de sus proyecciones económicas que implican preocupaciones reemergentes en torno a los riesgos de inflación y la confianza relativa en el mercado laboral. Como resultado, después de reducir la tasa de política monetaria en 100 puntos básicos en los últimos tres meses, la Fed señaló que el momento y el alcance de los recortes adicionales son ahora más inciertos.

Las perspectivas de la política fiscal alimentan esa incertidumbre, pero con los riesgos económicos a la baja más contenidos, la Fed tiene margen para esperar y observar los acontecimientos que se desarrollen en 2025 antes de cambiar aún más la política monetaria.

Las proyecciones de la Fed para la política monetaria se acercan bastante a nuestras perspectivas: con una economía estadounidense resistente en medio de una inflación algo pegajosa y una elevada incertidumbre sobre la política fiscal, es probable que se adopte un enfoque más gradual para nuevos recortes de tasas.

Sin embargo, los futuros de los fondos federales implican que el tipo de interés oficial terminará 2025 en torno al 4%, ligeramente por encima de la proyección revisada de la Fed. Si bien en nuestro escenario base esperamos que la economía de EEUU siga siendo resistente, también creemos que los mercados parecen estar infravalorando los riesgos de recesión y, por lo tanto, el riesgo de que la Reserva Federal tenga que recortar más agresivamente.

Equilibrio cambiante de riesgos

Si bien se esperaba el recorte de tasas de 25 puntos básicos, la Fed lo combinó con revisiones agresivas de las proyecciones económicas. La revisión más notable fue la perspectiva de la inflación, con la mediana de la proyección de los gastos de consumo personal (PCE) subyacente subiendo 30 puntos básicos en 2025. Esto es coherente con el estancamiento de los avances en materia de inflación en los últimos meses. En particular, los representantes de la Fed no solo anticipan una disminución más gradual de la inflación, sino que también revisaron al alza su opinión sobre el equilibrio de riesgos en torno a estas perspectivas.

El cambio de la Fed en el equilibrio de los riesgos de inflación probablemente refleja la creciente incertidumbre en torno a la escala y el alcance de los giros de política fiscal sugeridos por la Administración entrante de Trump. De hecho, en la conferencia de prensa, el presidente de la Fed, Jerome Powell, señaló que “algunos [representantes] identificaron la incertidumbre política como una de las razones por las que redujeron más incertidumbre en torno a la inflación” en sus proyecciones económicas.

Un camino más brumoso

La elevada incertidumbre de la política fiscal también es coherente con una trayectoria más incierta de la política de la Fed. Creemos que los posibles cambios en la política comercial de Estados Unidos presentan riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento a corto plazo, lo que tendría implicaciones contradictorias para el doble mandato de la Fed (estabilidad de precios y máximo empleo).

Dado el aumento de la incertidumbre, tiene sentido que la Reserva Federal quiera reducir la velocidad para ver qué sucede. Powell dijo: “No es diferente a conducir en una noche de niebla o entrar en una habitación oscura llena de muebles. Simplemente vas más despacio”.

Creemos que las revisiones al alza de las proyecciones de la Fed reflejan la opinión de los funcionarios de que probablemente tengan más flexibilidad ahora que han recortado los tipos en 100 puntos básicos.

El rango actual de tasas de política monetaria de 4,25%–4,5% está más cerca del rango de estimaciones que las reglas de tipo Taylor sugieren que son apropiadas, lo que refuerza la capacidad de la Fed para moverse tan lenta o rápidamente como lo justifiquen las condiciones cambiantes.

Entramos en 2025 con una Fed más cautelosa y dependiente de los datos. Sin embargo, Powell reiteró que las subidas de tipos no están actualmente sobre la mesa, señalando que una economía resistente era coherente con un ritmo más lento de recortes o una pausa.


Feliz Nochebuena y Navidad.

Comentario de mercado viernes 13 de Diciembre del 2024.

Los eventos más importantes de la semana fue la publicación del IPC de Estados Unidos de Noviembre y la reunión del Banco Central Europeo de ayer. Ambos eventos sin muchas sorpresas, en línea con lo esperado por el mercado.

El acontecimiento más esperado de la semana en Europa, como digo, no deparó sorpresas y el BCE rebajó los tipos en 25 puntos básicos hasta el 3,0%, a pesar de que se discutió la posibilidad de recortar 50 puntos básicos, Christine Lagarde se mostró a favor de seguir bajándolos hasta llevarlos más cerca de la neutralidad (se estima cerca del 2,0%) sin hacer referencia el comunicado a mantener una política monetaria restrictiva. El BCE rebajó las previsiones de crecimiento para el 2024 hasta el 0,7% y para el 2025 hasta el 1,1% y de inflación hasta el 2,4% y 2,1% respectivamente.

El descenso de la inflación ha permitido a la autoridad monetaria olvidarse de las pausas entre los recortes de las tasas que se preveían al comienzo del proceso de normalización de su política y ya encadena tres reuniones consecutivas de ajustes en los tipos de interés. En total, la institución que preside Christine Lagarde ha recortado el precio del dinero hasta en cuatro ocasiones en este 2024. “El proceso de desinflación sigue avanzando”, aseguró el Consejo de Gobierno en el comunicado publicado ayer. El BCE confía en que, tras varios años de inflación muy por encima del objetivo, el crecimiento de los precios se estabilizará en la zona del 2% en el primer trimestre de 2025. Por este motivo, considera que ya no es necesario lastrar tanto la economía con elevados costes de financiación para conseguirlo. “No podemos cantar victoria, no podemos decir que la misión está cumplida, pero estamos cerca”, señaló la presidenta del BCE respecto a la inflación. Aunque se había llegado a especular, sobre todo a finales de octubre, con la posibilidad de un recorte mayor, de hasta 50 puntos básicos, el BCE optó finalmente por la prudencia tal y como anticipaba el consenso de mercado. Pese a que ahora se encadenan los ajustes de los tipos de interés, la autoridad monetaria considera aún que un ritmo gradual en la retirada de la restricción monetaria sigue siendo el camino apropiado para lidiar con la situación actual.

De cara al futuro de los tipos de interés, El Banco central sigue sin enseñar sus cartas. El BCE optó por mantener el enfoque dependiente de los datos que caracteriza sus decisiones desde hace meses y reiteró que decidirá reunión a reunión lo que hace con el precio del dinero sin comprometerse a un ritmo de recortes, por más que el camino sea a la baja. “Seguiremos decidiendo reunión a reunión sin tener un camino predeterminado. En los próximos meses se aclarará mucho el panorama”, insistió Lagarde. “El tipo neutral se debatirá más y mejor conforme nos acerquemos a ese nivel”, concluyó Lagarde.

Comenzamos la antepenúltima semana del año con nuevas incertidumbres geopolíticas debido a la situación en Siria y Corea del Sur. En Siria, el régimen de Bashar al-Asad ha sido derrocado por fuerzas islamistas tras 12 años de guerra civil, tanto Rusia como Irán, sus principales aliados, han decidido cesar cualquier tipo de apoyo al mandatario sirio. Este desenlace es visto como un nuevo factor de riesgo que podría exacerbar las tensiones en Oriente Medio.

La caída del régimen sirio plantea preguntas sobre lo que sucederá en Oriente Medio, la región sigue inmersa en un conflicto geopolítico con un impacto cada vez menor en los mercados energéticos globales. En cuanto a Corea del Sur, la crisis parece estar convirtiéndose en un proceso constituyente. Si bien hasta que no se restablezca el orden no volverá la confianza de los inversores. En comparación con estos eventos, el vacío político francés parece un asunto menor.

Los acontecimientos del fin de semana pasado han demostrado que la geopolítica siempre da sorpresas. Incluso los expertos más destacados se han extrañado al ver cómo el régimen de Asad caía en muy poco tiempo. La conclusión generalizada es que se trata de un golpe para Rusia e Irán y una victoria para Israel y Turquía en términos de influencia en la región. La estabilidad es otro tema, y ​​Siria podría seguir el camino de Irak o Libia, pero no juega ningún papel en los mercados energéticos globales. La reacción del mercado de petróleo ha sido muy moderada, los precios se han movido dentro del rango habitual, sin dejarse impresionar por lo sucedido en Siria. Los analistas de Julius Bäer publicaban esta semana un informe en el que siguen viendo el mercado con un exceso de oferta y creen que el precio del barril se moverá alrededor de los 65 dólares el barril.

Precio del barril de petróleo Brent últimos 12 meses.

Según conocimos la semana pasada, el empleo americano se recuperó en noviembre, con una creación de +227.000 empleaos frente a los 36.000 de Octubre, la tasa de paro repuntó ligeramente a 4,2% frente al dato del 4,1% de Octubre, y con ello ha aumentado la probabilidad de recorte de 25 puntos básicos por parte de la Fed el próximo 18 de Diciembre del 70% al 85%.

La Bolsa americana va camino de tener dos años de rentabilidades históricas, el S&P 500 parece que va a cerrar el año 2024 con una rentabilidad de más del 25% por segundo año consecutivo, algo que solo ha ocurrido en 6 ocasiones desde 1870. De las otras 5 veces que el S&P ha logrado ofrecer estos rendimientos en tres de ellas ha seguido con un repunte en el año posterior. Tanto en una como la otra dirección los movimientos han sido muy significativos. Y, a pesar de la fortaleza mostrada por el índice, en términos del ratio del S&P frente al precio del oro, el S&P sigue cotizando por debajo de máximos.

En Francia, la economía sigue mostrando signos de resistencia, impulsada por un renovado interés en el sector del lujo. Esta dinámica se ve fortalecida por los anuncios políticos en China, que prevé medidas fiscales y monetarias para 2025 con el objetivo de estimular el consumo interno. El politburó chino, en su reunión de esta semana, realizó un ajuste significativo en la política monetaria al pasar a una postura “moderadamente laxa” por primera vez desde 2011. Estas noticias han beneficiado a grandes empresas francesas como LVMH y Hermès, que registran aumentos significativos. Este fenómeno ilustra el impacto de las perspectivas chinas en los mercados europeos. Sun Lu, estratega de mercado, anticipa un rally de 40-50 puntos básicos para los tipos de interés de China en 2025, con un movimiento más acelerado a corto plazo, similar a 2008. Esto implica riesgos de empinamiento en la curva de tipos, mientras que las acciones chinas podrían extender su rally.

Después de que el gobierno francés perdiese la moción de censure el diferencial entre los bonos a 10 años de Francia y Alemania alcanzó inicialmente su nivel más amplio desde 2012 el lunes pasado, luego continuó cayendo durante el resto de la semana para cerrar en 77 puntos básicos. Curiosamente, los rendimientos de los bonos gubernamentales franceses y griegos son casi exactamente iguales ahora,

Prima de Riesgo Francia (Bono francés a 10 años Vs Bono alemán a 10 años) desde el 2022.

En cuanto a flujos de inversores en Noviembre destacó el flujo comprador (inflow) de 140 billones de dólares en ETFs de Renta Variable americana, lo que hace que Noviembre sea uno de los meses con mayor rotación de flujos por regiones de la historia, como se observa analizando la rotación de flujos a 3 meses entre Renta variable Americana y No Americana, con la mayor diferencia vista hasta ahora.

El sector de pequeñas compañías europeas (STOXX small caps) están cotizando al mayor descuento, frente a las grandes compañías europeas, desde la gran crisis financiera del 2008, las medianas compañías también están muy baratas en términos relativos frente a las grandes compañías en Europa, en sus niveles más bajos desde que se tiene registro.

Según las perspectivas 2025 de AXA Investment Managers la economía mundial se mantendrá estable en un contexto económico complejo. AXA IM espera que el crecimiento mundial se mantenga en el 3,2% en 2025, pero que se relaje hasta el 2,9% en 2026. La agenda política radical del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha alimentado cierta incertidumbre en los mercados financieros según los analistas de AXA, pero creen que las perspectivas macroeconómicas centrales siguen siendo favorables, por ahora, no esperan una desaceleración importante en 2025, lo que debería ayudar a generar retornos positivos de la renta variable, mientras que los mercados de crédito deberían ofrecer atractivas oportunidades de rentas. En última instancia, el crecimiento, la inflación estable y los tipos de interés más bajos deberían respaldar a los mercados.

El periodo de cinco días entre Acción de Gracias y el Cyber Monday en Estados Unidos, que incluye el Black Friday, un periodo de ventas clave para los minoristas que ofrecen grandes descuentos. Según Adobe Analytics, los consumidores gastaron 41.100 millones de dólares en compras por internet durante el periodo, lo que supone un aumento del 8,2% con respecto al mismo periodo del año pasado. Eso incluyó un gasto de 10.800 millones de dólares en el Black Friday (+10,2%) y de 13.300 millones de dólares en el Cyber Monday (+7,3%). Cabe destacar que, según el análisis, el 57% de las ventas online del Cyber Monday se realizaron a través de un dispositivo móvil, lo que representa un gasto de 7.600 millones de dólares y un aumento interanual del 13,3%.

Las altas valoraciones hacen que el mercado, especialmente la Bolsa de Estados Unidos, hacen que cualquier evento pueda hacer que tenga correcciones fuertes, a esas “pelotas liftadas o con efecto” (curveballs) que podrían cambiar la trayectoria de la economía y los mercados en 2025 dedican los analistas de Deutsche Bank un informe esta semana, donde en lugar de buscar ‘cisnes negros’ (acontecimientos totalmente inesperados), hablan de sorpresas con cierta probabilidad de ocurrir pero que los inversores no descuentan de momento. Quizá una de las bolas con una trayectoria más inesperada, especialmente después del dato de inflación comunicado ayer en Estados Unidos, sería un giro en la política de la Reserva Federal (Fed). Los mercados esperan que el organismo que lidera Jay Powell baje los tipos de interés en 2025, los analistas de Jefferies, por ejemplo, esperan un recorte de 25 puntos básicos la próxima semana, y otras cuatro bajadas similares a lo largo del próximo año. Esa relajación de los costes de financiación, unida a la expectativa de estímulos fiscales por parte de Donald Trump, siguen alimentando el rallydel S&P 500.

Pero, como advierte Deutsche Bank, “un factor común de los últimos años ha sido como los mercados no han descontado la política dura de la Fed, al mantener una mentalidad pre-Covid de tipos ultrabajos. Así que es posible que el mercado siga sin asumir que el mundo ha cambiado y los tipos y rentabilidades actuales son la norma, no lo sucedido la década pasada”. Esa decepción con la Fed no sería descabellada, en caso de que los aranceles que promete Trump mantengan elevada la inflación. Pero también hay bolas positivas para que el mercado las despeje. Deutsche no descarta un S&P 500 a 7.500 puntos en 2025 si sigue la euforia tecnológica. En todo caso, visto lo sucedido desde 2020, “lo más sorprendente sería que no hubiera sorpresas en 2025”, según el banco alemán.

Desde Bestinver me llega un resumen del objetivo que tienen diferentes bancos y casas de análisis para el S&P 500 el año que viene, aunque la pasada semana ya comentaba alguno de estos informes, actualmente el S&P 500 está en 6051,25 puntos:

UBS espera que cierre el 2025 en 6.400 puntos con 257 dólares de Beneficio Por Acción (a 18 de Noviembre del 2024).

Morgan Stanley espera que cierre el 2025 en 6.500 puntos en su scenario base con 271 dólares de BPA (a 18 de Noviembre del 2024).

Goldman Sachs también lo ve en 6.500 con 268 dólares de BPA (también a 18 de Noviembre).

JPMorgan tiene la misma prevision que MS y GS, en los 6.500 puntos con 270$ de BPA (a 27 de Noviembre).

CFRA espera 6.585. (a 20 de Noviembre).

RBC tiene una prevision de 6,600 puntos con 271$ de BPA (a 25 de Noviembre).

Barclays de 6.600 con 271$ de BPA (a 25 de Noviembre).

BofA de 6.666 con 275$ de BPA (a 26 de Noviembre).

BMO de 6.700 con los mismos 275$ de BPA (a 18 de Noviembre).

HSBC de 6.700 (a 6 de of Diciembre).

Deutsche Bank de 7.000 con 282$ de BPA (a 25 de Noviembre).

Yardeni Research también 7.000 con 290$ de BPA (a 10 de Noviembre).

Capital Economics en 7.000 (a 7 Noviembre).

Wells Fargo espera 7.007 con 274$ de BPA (a 3 Diciembre).

Estos precios objetivos hay que cogerlos con pinzas, si echamos la vista atrás hace un año, por estas mismas fechas JPMorgan y Morgan Stanley tenían objetivos para el S&P 500 de 4.200 y 4.500 puntos respectivamente (un 35% por debajo del nivel de mercado actual).

Los indicadores de sentimiento de mercado vuelven a estar en niveles muy elevados, lo cual es una señal de una posible corrección en el corto plazo del mercado, el sentimiento económico de Goldman Sachs está ahora en el nivel más alto desde julio de 2019:

Según el indicador de Bank of America el sentimiento de los inversores está en niveles de euforia.

Y el índice de Morgan Stanley Global Risk Demand vuelve a codicia (greed).

Importante esta semana:

El dato más importante de la semana en Estados Unidos fue el dato de IPC de Noviembre que conocimos el miércoles, el IPC estadounidense de Noviembre se saldó con una aceleración de una décima hasta el 2,70%, en línea con las estimaciones del consenso. Por otro lado la referencia subyacente se mantuvo estable en el 3,3%, igualmente en línea con las estimaciones. En términos mensuales el dato general se aceleró un 0,30%. El dato de Noviembre puso de manifiesto una desaceleración de la referencia de servicios de una décima hasta el 0,30%, con la partida de vivienda cayendo dos décimas hasta el 0,20%. En definitiva es un dato en línea con lo que esperaba el mercado y que tendrá poco impacto en las próximas decisiones de tipos de la Fed.

Trump, en una entrevista para la NBC concedida este lunes, habló de varios temas, de Jerome Powell, de aranceles, de la OTAN y de inmigración, entre otros. En primer lugar, el presidente electo declaró que no tiene planes de sustituir al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. El mandato del líder de la autoridad monetaria concluye en mayo de 2026 y, tras amenazas por parte de Trump de destituirlo, esta semana dio un paso atrás. En cuestión de aranceles, enfocó su discurso en México y Canadá al señalar que Estados Unidos está “subvencionando” estos países. Además, está convencido de que los aranceles son la solución para compensar los recortes en los impuestos y ayudar a reducir la deuda de 35 billones de dólares. Ante las consecuencias del aumento en los precios y los perjuicios sobre las familias estadounidenses, Trump señaló que “no puede garantizar nada”. Por otro lado, avisó que, si los países pertenecientes a la OTAN cumplen con sus cuotas, Estados Unidos permanecerá en la alianza militar. El objetivo de los países miembro es destinar un 2% del PIB a gasto en defensa. Cuando Trump tomó el cargo de la Casa Blanca en 2017, solo cinco países cumplían el 2% de referencia y amenazó en diversas ocasiones con abandonar la alianza. Hoy, el número de países que se espera que cumplan el criterio ha ascendido a 23. Por último, Trump defendió que en su primer día de mandato eliminará la posibilidad de adquirir la ciudadanía por nacimiento en territorio estadounidense.

Trump invitaba este miércoles al presidente chino, Xi, a su toma de posesión. Por otra parte, el senador republicano Mitch McConnell advirtió en contra de la política exterior aislacionista refiriéndose indirectamente a la política exterior de «America First» defendida por Trump, poniendo de manifiesto el enfrentamiento interno dentro del partido republicano. Aunque ayer Xi Jinping dijo que no acudirá.

La encuesta realizada por la Fed de Nueva York sobre expectativas de inflación del consumidor a 5 años, aumentan desde el 2,77% al 2,86%.

También en Estados Unidos, esta semana, el gobierno subía más la presión en la guerra comercial al anunciar un nuevo aumento de aranceles sobre importaciones chinas de energía limpia, con efecto a partir del 1 de enero de 2025. Concretamente, la administración de Biden ha duplicado las tarifas a 50% sobre las obleas y el polisilicio, además de subir del 0% al 25% las tasas sobre ciertos productos de tungteno. Las obleas y el polisilicio son elementos esenciales en las fases de proceso de manufactura de las células solares. El tungteno, se emplea en diversas aplicaciones industriales como armamento, chips y tubos de rayos X. El mandato de Biden no sólo ha conservado los aranceles impuestos por Trump sobre China, sino que ha endurecido las barreras comerciales sobre productos e industrias estratégicas, energías limpias y semiconductores. En mayo de este año, se anunció el despliegue de tarifas, 100% sobre los vehículos eléctricos y 50% sobre células fotovoltaicas y semiconductores, entre otras. La semana pasada, Estados Unidos lanzó el tercer paquete de restricciones de microchips y China respondió prohibiendo los envíos de galio, germanio, antimonio y grafito a territorio estadounidense. 

Ayer conocimos que repuntaron los costes de producción en Estados Unidos. El índice de precios de producción industrial se aceleró más de lo esperado en noviembre al aumentar a ritmos del +3% interanual, cuatro décimas por encima de lo previsto. Asimismo, también la tasa subyacente decepcionó al situar su ritmo de crecimiento en el +3,4% interanual, repitiendo niveles del mes previo, pero con unos datos de octubre que se han visto revisados.

Según Bloomberg, el BCE espera realizar una nueva bajada de 25 puntos básicos en enero y, probablemente, otra adicional en marzo a medida que la inflación se estabilice. Acciones de 50 puntos no se descartan, pero sólo bajo un contexto de emergencia. Por otro lado, según Reuters, algunos miembros del Consejo abogaron ayer por realizar un recorte mayor, ya que estaban preocupados por el impacto de los aranceles de Trump y porque se estimaba que las proyecciones de PIB estaban sobreestimando el crecimiento de la UME.

El canciller de Alemania, Olaf Scholz, presentó este lunes su petición al parlamento para solicitar una “moción de confianza”, que tendrá lugar el próximo 16 de diciembre. El pasado 7 de noviembre el dirigente alemán rompió la tripla del gobierno de coalición con el Partido Liberal (FDP), permaneciendo en minoría el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes. Esta votación parlamentaria, que Scholz espera perder, conllevará la disolución del parlamento, tratándose de su estrategia para que se convoquen elecciones anticipadas el 23 de febrero, siete meses antes de lo previsto. 

En Alemania, según una encuesta de Insa/Bild el CDU/CSU y los Verdes o el CDU/CSU y el SPD tendrían mayoría para formar gobierno tras las elecciones de febrero, mientras que el FDP no alcanzaría el umbral del 5%.

Según el Financial Times la Unión Europea estaría trazando duras líneas rojas de cara a sus próximas negociaciones de «reinicio» con Reino Unido con relación al Brexit. Por su parte, la canciller de Hacienda de Reino Unido Reeves está preparada para impulsar el restablecimiento de las relaciones con la UE en la reunión del Eurogrupo de esta semana, que ha sido la primera a la que asiste un ministro de Finanzas británico desde el Brexit.

Donoheo, presidente del Eurogrupo, dijo que la Comisión Europea considera apropiada una postura fiscal ligeramente contractiva para 2025, con restricciones en el gasto corriente junto con una tendencia positiva en la inversión pública. En este sentido, el organismo sigue comprometido a ofrecer una senda gradual de consolidación presupuestaria a medio plazo.

En China, la balanza comercial aumenta a medida que las importaciones caen mucho más de lo esperado, 3,9% interanual frente al 0,9% estimado, mientras que las exportaciones aumentan menos de lo esperado por el consenso, 6,7% frente al 8,7% estimado.

Las autoridades chinas endurecen las restricciones a los suministros de drones a Estados Unidos y Europa. Las nuevas regulaciones buscan prevenir que drones civiles sean utilizados con fines militares, especialmente en conflictos internacionales, como el de Ucrania.


Sobre la japonización de China. Ignacio de la Torre. Economista jefe de Arcano Partners.

Se atribuye al economista Simon Kuznets la frase: “Existen cuatro tipos de países: los desarrollados, los subdesarrollados, Japón y Argentina”. Kuznets es muy conocido por haber elaborado en profundidad el concepto de PIB y su medición tras la Gran Depresión de 1929. Aunque se le otorgó el premio Nobel en 1971, sus décadas de observación de la evolución del PIB en diferentes economías le llevó a expresar estas acusadas diferencias entre los “cuatro tipos” de sistemas económicos.

Dejando aparte a Argentina, el modelo de crecimiento japonés, muy exitoso entre los años 1950 y 1970, aupado por un sector exportador pujante, adoleció en la década de 1980 de exceso de inversión, en especial inmobiliaria, lo que gestó una de las mayoras burbujas de la historia. Es famosa la anécdota de que, a finales de los ochenta, el valor del palacio imperial de Tokio, con 1,15 kilómetros cuadrados, era superior al de todas las casas de California. Tras la explosión de la crisis en 1991, la inversión se hundió, se generó una “recesión de balance” y el sector inmobiliario inundó de créditos fallidos al sistema bancario japonés. El país podía hacer dos cosas. La primera era limpiar el sistema bancario, reconociendo los créditos fallidos, inyectando capital en los bancos problemáticos y reemplazando equipos directivos responsables de la errónea política crediticia. La segunda consistía en aplicar el sistema denominado por los anglosajones delay and pray, traducido al español con el castizo “patada p’alante”: seguir reconociendo los créditos dudosos a su valor nominal y rezar para que el ciclo cambiara. Lamentablemente, se optó por la segunda opción, lo que explica el mejorable comportamiento de la economía nipona en los años 1990, la “década perdida”. Cuando se decidió cambiar al primer sistema de la limpieza bancaria ya en el siglo XXI, tras la llamada a la acción de Ben Bernanke, Japón afrontaba una profunda crisis demográfica (en la primera década del siglo XXI la población activa se contrajo en cinco millones de personas, lo que supuso una reducción anual del 0,6% y en consecuencia de las horas trabajadas), crisis que está detrás de los escuetos crecimientos de su economía desde entonces.

El extraordinario desarrollo económico de China desde la década de 1980, también impulsado por un gran éxito exportador, se tradujo en una inflación de precios de activos: en las principales ciudades del país las casas subieron un 250% desde 2009 hasta que estalló la burbuja inmobiliaria en 2021. Si a largo plazo las casas suelen tener un valor equivalente a unos nueve años de la renta disponible de una familia, hoy día las chinas “valen” cerca de 30 veces en ciudades como Pekín. Con un valor total teórico de casi 50 billones de dólares, estamos ante una de las mayores burbujas de la historia. La demanda se ha secado con la caída de los precios, y puede haber hasta 80 millones de casas vacías. La sobreoferta ante una demanda exigua está provocando caída de precios. La caída de los precios de las casas y del suelo finalista genera un problema de balance en el sector promotor, endeudado a su vez al 80% del valor de sus “activos” anticipando otra recesión de balance, recesión que tarde o temprano contagiará a la banca.

Perspectivas de crecimiento

Los paralelismos con Japón no se quedan ahí. Si la situación del sector inmobiliario-financiero chino se despejara a finales de esta década (y la duración dependerá de si optan por el sistema 1 o 2 de los descritos más arriba), tendremos que enfocarnos en perspectivas de crecimiento de medio plazo. Esta semana hemos conocido que los bonos a diez años de China cotizan a la rentabilidad más baja de sus últimos 22 años (2%), y los tipos a 30 años han pasado a cotizar a una rentabilidad inferior a la de sus homólogos japoneses. Los tipos de interés de largo plazo suelen estar directamente relacionados con la percepción que el mercado tiene sobre la capacidad de crecimiento nominal a largo plazo de una economía. El crecimiento nominal a su vez depende de tres factores: inflación esperada, horas trabajadas y productividad por hora trabajada. China actualmente presenta una inflación de un 0,3%, las horas trabajadas caerán a un ritmo de 0,7% desde 2030 debido a la calamitosa natalidad (un niño por mujer) y los incrementos de productividad han remitido posiblemente hasta un crecimiento anual en la horquilla del 1%-2%. No es de extrañar que los bonos a 30 coticen al 2%… El problema de generar un bajo crecimiento es hacer frente al pago de la deuda nacional (pública y privada), que en el caso de China excede de tres veces su PIB: uno de los niveles de deuda más elevados del mundo.

La diferencia fundamental entre Japón y China estriba en que el primer país atravesó su crisis con niveles de PIB per cápita cercanos a 30.000 dólares a valor actual. Sin embargo, el PIB per cápita chino alcanza hoy los 12.000. No se vive una crisis de igual forma con tal dispar renta per cápita. James Joyce escribió en Ulises: “Los errores son los portales del descubrimiento”. Ojalá que la experiencia japonesa permita a China evitar sus errores.


China relaja su postura en política monetaria. Joe Leahy/William Sandlund/ Ian Smith. Financial Times (10 de Diciembre).

Por primera vez en 14 años, los dirigentes chinos han cambiado su postura en política monetaria de “prudente” a “moderadamente flexible”, lo que ha hecho subir los precios de las acciones y los bonos, ya que los inversores apuestan por que los responsables políticos se están tomando la situación económica más en serio.

El anuncio realizado ayer (9 de Diciembre) por el politburó del Partido Comunista, presidido por Xi Jinping, se produce cuando los líderes se disponen a celebrar este mes una reunión anual en la que establecerán la agenda económica para el año que viene.

El politburó declaró que las autoridades “deben aplicar políticas fiscales más proactivas y políticas monetarias moderadamente laxas”.

Añadió que las autoridades deben “reforzar los ajustes anticíclicos extraordinarios e […] impulsar enérgicamente el consumo, mejorar la eficiencia de la inversión y expandir la demanda interna en todas las direcciones”.

El rendimiento del bono chino a 10 años cayó a un mínimo histórico del 1,92%, prolongando su repunte y desafiando las advertencias de una “burbuja” en los precios de la deuda pública. El rendimiento de los bonos evoluciona de forma inversa a los precios. El índice bursátil Hang Seng China Enterprises de Hong Kong cerró con una subida del 3,14% tras el anuncio.

Para salir del círculo vicioso de deuda y deflación, los responsables políticos chinos deben intensificar las medidas fiscales para impulsar el consumo”, afirman analistas de Brown Brothers Harriman. “En este sentido, el último anuncio del politburó es alentador”.

La última vez que China adoptó una postura “moderadamente laxa” fue a finales de 2008, tras la crisis financiera mundial, y puso fin a la misma a finales de 2010. El cambio de postura ha sido tomado por los inversores como una señal de que los dirigentes se están tomando más en serio los problemas económicos de China.

Economistas de Morgan Stanley señalan que es la primera vez que los dirigentes chinos añaden la palabra “más” a su descripción de su política fiscal proactiva desde la crisis provocada por el Covid en 2020. Afirman también que es la primera ocasión en que los dirigentes incorporan la palabra “extraordinario”, que Morgan Stanley traduce como “no convencional”, a su descripción de los necesarios “ajustes anticíclicos”. Señalan que esto sugiere que la prioridad para el próximo año será impulsar la demanda, especialmente el consumo.

La economía china sufre desde hace meses presiones deflacionistas por el hundimiento del sector inmobiliario, que llevó al Gobierno a anunciar estímulos monetarios en septiembre y medidas fiscales en noviembre, dirigidas principalmente a la deuda de los gobiernos locales.

La economía coqueteó con la deflación en noviembre, según muestran los datos publicados el lunes, aumentando la presión sobre los funcionarios del Partido Comunista para hacer más por reavivar el ánimo de los consumidores.

El índice de precios al consumo de China subió un 0,2% interanual, su nivel más bajo en cinco meses y por debajo de una encuesta de Reuters entre analistas que preveía un aumento del 0,5%. En términos intermensuales, los precios cayeron un 0,6% de octubre a noviembre.

El índice de precios del productor del país, que mide los precios de los bienes vendidos por los fabricantes chinos, descendió un 2,5% inter-anual, frente a las previsiones de los analistas de una caída del 2,8% y al descenso del 2,9% en octubre, continuando una racha de dos años de caída de los precios de fábrica.

El Partido Comunista celebrará en los próximos días una de sus reuniones anuales sobre política económica más importantes, la Conferencia Central de Trabajo Económico, y los analistas esperan con impaciencia cualquier señal de un impulso más concertado para reactivar el gasto de los hogares.


En busca del famoso tipo de interés neutral. Andrés Stumpf. Financial Times.

Los inversores, los economistas y los expertos en política monetaria tienen una obsesión: conocer el tipo de interés neutral de la economía europea. Esta tasa inmaterial, que establece el precio del dinero que no lastra ni alimenta el crecimiento económico ni la inflación, ha cobrado importancia desde las primeras bajadas de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE) en este 2024. Ahora, a las puertas de 2025, amenaza con ir más allá y convertirse en el eje de todos los debates.

La razón es que el BCE se ha quitado ya el corsé que atenazaba sus bajadas de tipos. A pesar de haber recortado sus tasas hasta el 3%, hasta ayer conservaba en su comunicado el compromiso de mantener una política monetaria restrictiva hasta controlar la inflación. Ahora que eso ya no se considera necesario, avanza decidido hacia abajo con el destino, más pronto que tarde, de alcanzar la zona neutral.

Ese es, precisamente, el motivo por lo que los expertos consideran tan importante conocer cuál es ese tipo de interés mágico que equilibra todas las variables de la economía. No quieren hacer un estudio teórico de la situación de la zona euro, sino tratar de anticipar cuántos recortes más del precio del dinero tiene pensado afrontar el BCE en el próximo año por las implicaciones que esto pueda tener sobre sus activos, el crecimiento económico o los mercados financieros. Con un elemento tan importante e incierto en juego, cada casa de análisis ha lanzado ya sus pronósticos. El consenso apunta a una horquilla de entre el 2% y el 2,5%, pero realmente estas estimaciones sólo son un aperitivo.

La llave está en Fráncfort

La cifra realmente importante, coinciden todos los expertos, será aquella que los miembros del Consejo de Gobierno del BCE tengan en la cabeza, independientemente de su precisión. Será el nivel decidido en Fráncfort el que, como un faro en la noche, ayude al barco de la política monetaria a llegar al puerto de destino donde descansarán los tipos. Por el momento, los inversores no han recibido más que largas.

“Es un debate prematuro”, sentenció ayer Christine Lagarde, presidenta del BCE, quitándose de encima una cuestión que, aseguró, en esta última reunión “no se ha discutido”. Al margen de la patente incertidumbre que existe sobre el nivel exacto de la tasa neutral, las esquivas respuestas de la presidenta del BCE y de muchos de los miembros del Consejo de Gobierno esconden el deseo de mantener una flexibilidad total. A la vista de incertidumbres como la fuerza del crecimiento salarial, pero también de factores externos como potenciales aranceles de EEUU, los responsables de la política monetaria europea no tienen claro dónde quieren que los tipos de interés finalicen el ciclo a la baja iniciado el pasado junio.

Por ello, antes de pronunciarse y tener después que ajustar su camino, prefieren pecar de prudentes. Sin embargo, conforme las tasas bajan –y seguirán haciéndolo en los próximos meses salvo que los datos arrojen sorpresas muy negativas en el campo de la inflación– la cuestión centrará cada vez más el foco hasta el punto de que la autoridad monetaria no tendrá más remedio que afrontarlo para explicar el razonamiento detrás de sus decisiones.

Por ejemplo, si finalmente opta en algún momento por bajar los tipos 50 puntos básicos para frenar el debilitamiento de la economía, no será lo mismo comunicar al mercado que lo hace para estimular la demanda que simplemente señalar que ha acelerado el recorrido a la baja porque aún quedaba mucho camino por recorrer.

Ayer, Lagarde reconoció que los técnicos del BCE publicaron el año pasado un documento que, en sus diferentes escenarios, manejaban una horquilla de entre el 1,75% y el 2,5% para la tasa neutral. Si bien ese diferencial es demasiado amplio para que sirva para las estimaciones, el hecho de que la propia presidenta lo resaltara públicamente puede anticipar que servirá como referencia para trabajos futuros. A partir de ahí se buscará que la horquilla se estreche puede servir como referencia para seguir la búsqueda del tipo neutral.


Los productos financieros complejos, en niveles récord. Stephen Gandel y Eric Platt. Financial Times.

El apetito insaciable de los inversores por obtener mayores rendimientos ha dado lugar a un boom en Wall Street de productos financieros complejos que no se presenciaba desde el período previo a la crisis financiera de 2007.

El volumen global de operaciones de financiación estructurada ha alcanzado los 380.000 millones de dólares este año, según datos de LSEG, que excluyen los préstamos inmobiliarios y corporativos tradicionales.

La cifra es más de un 20% superior a la del mismo período del año anterior y se sitúa unos 1.000 millones de dólares por encima de la de todo 2021, que había sido el máximo registrado tras la crisis financiera.

El boom de las operaciones complejas (y a menudo más arriesgadas) pone de relieve cómo los mercados boyantes y la persistente fortaleza económica de EEUU están permitiendo a los banqueros vender productos más sofisticados a inversores deseosos de conseguir altos rendimientos fijos.

Las transacciones de este año han creado deuda respaldada por ingresos vinculados a los beneficios generados por negocios tan dispares como alitas de pollo picantes, centros de datos y catálogos de música.

Hemos vivido años excepcionales con un apetito insaciable de los inversores y eso es lo que está sucediendo ahora”, explica Jay Steiner, responsable de títulos respaldados por activos estadounidenses en Deutsche Bank.

Wall Street ha estado buscando nuevas fuentes de ofertas en rincones cada vez más recónditos del mercado a medida que aumenta la demanda de productos estructurados.

Las transacciones de las últimas semanas han estado vinculadas a los ingresos por comisiones de franquicia de la cadena de restaurantes estadounidense Wingstop, las ventas de petróleo de pozos financiados por ExxonMobil y la demanda de capacidad informática y espacio del operador de centros de datos CloudHQ.

El crecimiento de las operaciones estructuradas inquieta a algunos inversores porque los gestores de inversiones, repletos de liquidez, no tienen en cuenta el riesgo, y llaman despectivamente a algunos fondos de seguros “compradores programáticos” por comprar automáticamente las emisiones, sin gran escrutinio.

Aun así, los analistas aseguran que el tamaño del mercado es insuficiente como para suponer un posible riesgo sistémico.

Las finanzas estructuradas han sido una bendición para Wall Street en un momento en que otras partes del negocio de la banca de inversión siguen registrando poca actividad.

Suculentas comisiones

Aunque las comisiones se están recuperando, siguen siendo inferiores a las de hace unos años. Las comisiones de suscripción, como porcentaje del tamaño de la operación, para los productos estructurados tienden a ser más altas que las de la deuda pública y la deuda corporativa convencional.

Este tipo de operaciones también resultan atractivas para los inversores porque suelen ofrecer rendimientos más altos que los bonos tradicionales y, al mismo tiempo, garantizan la rentabilidad.

Mientras tanto, las compañías de seguros y otros inversores profesionales han buscado lugares donde invertir los activos procedentes de jubilados y otros inversores que buscan mayores rendimientos.

Otras emisiones recientes han obligado a los inversores a estudiar minuciosamente las finanzas de los propietarios de viviendas estadounidenses que han instalado paneles solares de Tesla y los catálogos musicales de Shakira, Bon Jovi y Fleetwood Mac, relacionados con los títulos que compran.

Las emisiones de deuda estructurada vinculadas a rincones más arcanos del mercado ya han aumentado un 50% este año en comparación con todo 2023, hasta los 63.000 millones de dólares, según JPMorgan Chase.

Y a medida que los Baby Boomers van cumpliendo años, aumenta la compra de rentas vitalicias o de transferencias de activos a inversiones que generan más ingresos.

Según Keith Ashton, codirector de crédito alternativo del grupo de inversión Ares Management, eso ha llevado a las aseguradoras que venden rentas vitalicias y a otros inversores profesionales a aumentar las compras de deuda estructurada.

En opinión de Peter Van Gelderen, gestor de cartera de TCW, la demanda de financiación estructurada entre inversores y aseguradoras ha sido tan fuerte, que los rendimientos adicionales que necesitan para participar en las partes más arriesgadas de estas operaciones en lugar de comprar deuda de riesgo ultrabajo se han desplomado este año.

Añade que la demanda de las porciones arriesgadas de las operaciones estructuradas se ha visto incrementada por la fuerte competencia para comprar tramos senior menos arriesgados.

La oferta por posiciones más arriesgadas es mayor que a principios de año. Pero la demanda de títulos senior es alta. Eso es lo que impulsa todas las nuevas emisiones”, concluye.


El occidente sovietizado. Tom Burns Marañón.

Ya quisiera Javier Millei tener lo que tiene el fundador del movimiento MAGA para poder cumplir con su sueño de Make Argentina Great Again, pero al menos el de la motosierra no está solo.

Quien dentro de un mes estará ocupando la Casa Blanca lo tiene fácil para dar la vuelta como un calcetín a conductas políticas y mentalidades ciudadanas. Donald Trump cuenta con todo un Elon Musk dirigiendo un Departamento de Eficiencia Gubernamental para impulsar una fenomenal sacudida a la burocracia federal. Y además con una Cámara de Representantes afín.

Se cree conocer suficientemente bien la monumental tarea que el putrefacto peronismo legó al capitalista libertario bonaerense. Lo que Milei tiene por delante es semejante a la labor que tuvo Hércules cuando se le mandó eliminar en un solo día las altas montañas de estiércol que ocupaban los establos, jamás limpiados, del ganado de rey Augías. A él le ha tocado higienizar el excremento acumulado por generaciones de cleptócratas que con impunidad practicaban el clientelismo y el despilfarro.

Puede, por el contrario, que no se aprecie debidamente la faena que afronta la Administración de Trump en su afán transformador. La reacción ante la mera mención de tal reto suele ser la de: ¿Problema? ¿Qué problema?

La economía de EEUU va como uno de los cohetes recuperables que el Space X de Musk lanza cada dos por tres al espacio. Esto, a diferencia de aquí, lo afirman gente con el pensamiento ordenado sin riesgo de hipérbole. Jamás han sido tan inventivas las empresas de la Unión, hay pleno empleo y un Wall Street pletórico bate récords.

Pero problema ha de haber cuando el muy trumpista Partido Republicano que controla el Congreso sostiene que se ha de actuar con contundencia para aprovechar “un momento histórico para el país”. Y cuando Trump, que aparentemente le ha dado plenos poderes a Musk, promete anunciar en los próximos días “reformas estructurales a gran escala”.

Si todo está a pedir de boca, ¿por qué se abraza el rupturismo social? ¿Por qué se ponen varias motosierras en manos del hombre más rico del mundo para que pueda recortar a diestra y siniestra con la herramienta que emplea Milei como un amenazante fetiche que sanará un estado fallido?

El historiador británico sir Niall Ferguson, intelectual público global, prolífico autor y profesor en las universidades que forman las elites de Estados Unidos, tiene una visión poco halagüeña de su país de adopción y puede que explique esta paradoja. Dice con el rigor del sabio que Estados Unidos no va bien.

En una reciente conferencia en Australia, que está fácilmente asequible en YouTube, Fergusson comenzó contando que, por primera vez en la historia, el coste de la deuda pública estadounidense superaba el gasto militar del gobierno federal. Este es un dato que avisa la irrupción de la decadencia. Se registró en la España de los Austrias, en la Francia de los Borbones, en el Imperio otomano y en el británico.

A continuación Ferguson expuso su tesis de que, en los 2020, Estados Unidos presenta los mismos síntomas de agotamiento social que la Unión Soviética en la década de los ochenta del pasado siglo. Lo dijo porque en Washington gobierna una gerontocracia igual que la que mandaba en Moscú y porque cada vez menos norteamericanos tienen fe en sus instituciones. Esto le recordaba a finales de la Guerra Fría cuando ningún ruso creía en el sistema soviético. El cinismo y el alcoholismo se habían extendido por las despobladas estepas como la helada invernal.

Ferguson mostró conclusiones espeluznantes que ofrecen encuestas recientes en EEUU. El porcentaje de estadounidenses que considera el patriotismo y la religión “muy importante” ha bajado en muy pocos años del 60% por ciento al 40% y sigue descendiendo. Los que consideran “muy importante” tener hijos han caído en picado del 60% al 20%.

Lo que ocultan los estupendos éxitos macroeconómicos USA es la evidencia de muchísimos individuos atrapados en la angustia. Ferguson considera que el deber del intelectual público es el de hostigar conciencias adormiladas y esto es lo que hace con las pruebas que utiliza. Dice que en occidente nos hemos vuelto “soviéticos”.

En los últimos diez años han muerto tantos estadounidenses por suicidio y sobredosis que los 1,2 millones que se llevó por delante el Covid-19. Abundan lo que Ferguson llama deaths of despair, muertes por desaliento, y la esperanza de vida en la sociedad más próspera del mundo se reduce inexorablemente. La confianza que los estadounidenses tienen en sus gobernantes no llega a dos dígitos.

Los trumpistas del mundo, motosierra en mano, creen que la Guerra Fría 2.0 ya ha comenzado. El “eje de la resistencia”, China, Corea, Irán y Rusia está más agresivo que nunca y han de actuar sin más demora para evitar que los demás nos “sovieticemos” del todo.


Buen fin de semana!!

Comentario de mercado viernes 29 de Noviembre del 2024.

Semana de mucha volatilidad en todos los mercados, Bolsa, renta fija, divisa y materias primas después tras la amenaza del martes de Trump de imponer aranceles adicionales a China (10%) y aranceles del 25% en todos los productos de México y Canadá con el fin de atacar el problema de entrada de drogas e inmigración ilegal. El comentario de Trump presionó a la baja a las tres divisas, el peso mexicano tocó mínimos de dos años y el dólar canadiense el mínimo de cuatro años, y supuso un claro contraste con la mayor tranquilidad que había aportado a los mercados financieros la elección de Bessent como Secretario del Tesoro, de un perfil más moderado que el presidente electo. Veremos si estamos ante un riesgo real de aranceles o una estrategia negociadora de Trump, teniendo en cuenta que la imposición de mayores aranceles sería también negativa para Estados Unidos, privándole de productos relevantes, como la energía que importa de Canadá, e incrementando sus costes.

El precio del petróleo cayó el lunes con fuerza, el Brent cayó un -3%, ante la posible tregua entre Israel y Líbano, a la que se sumó la propuesta de Bessent de que Estados Unidos incremente su producción diaria en más de un 20%, desde máximos de Octubre el precio del Brent ha caído casi un 10%

 Precio del barril de petróleo Brent durante el 2024.

La última publicación de indicadores de sentimiento apunta a una contracción de la actividad económica en Europa, Japón y Australia, mientras que la actividad en Estados Unidos crece. La contracción de la actividad industrial en la eurozona persiste, marcada por la escasez de nuevos pedidos, baja producción, poco empleo y la falta de acumulación de inventarios. Una mejor relación entre nuevos pedidos e inventarios sería un indicador adelantado de que la actividad económica se estabiliza. Esta vez los malos datos del sector manufacturero de la semana pasada no se vieron compensados por el crecimiento del sector servicios. Las expectativas para el empleo tampoco son buenas.

En Estados Unidos, la lectura del PMI compuesto apunta a un crecimiento sólido, aflojando algo la actividad manufacturera y creciendo con fuerza el sector servicios. La debilidad del PMI manufacturero en la eurozona, junto con la desaceleración de la inflación, sugieren que la necesidad de flexibilizar la política monetaria es mayor que en otras regiones. Los analistas esperan que el BCE recorte el tipo de interés en al menos 25 puntos básicos en cada una de sus próximas cuatro reuniones. La probabilidad de que el BCE recorte tipos de forma más rápida y agresiva, con 50 puntos básicos en la próxima reunión de diciembre, ha aumentado.

Debido a factores fundamentales, el yen japonés ha mostrado una tendencia bajista en las últimas semanas, perdiendo la mayor parte de lo que ganó en julio cuando se deshicieron las posiciones cortas. Este debilitamiento ha sido el resultado tanto de la desventaja cíclica como de la gran divergencia de las políticas monetarias de Japón y Estados Unidos. Los bajos tipos de interés en Japón han hecho que vuelva a utilizarse el yen para financiar operaciones de carry trade como muestran las posiciones cortas en el mercado de opciones.

Los precios del gas natural están subiendo por la expectativa de un invierno frío. Los temores de Europa por la falta de suministro son exagerados ya que los depósitos están lo suficientemente llenos como para absorber cualquier aumento repentino de la demanda. Mientras tanto, el episodio de precios bajos en Norteamérica probablemente esté llegando a su fin, ya que las exportaciones están repuntando con la entrada de nuevos operadores.

Precio del Futuro del Gas Natural (ICE Endex Dutch TTF Natural Gas Futures Contract) últimos 12 meses.

Como es habitual estas semanas los diferentes bancos y firmas de análisis están publicando sus previsiones para el próximo año, este lunes Deutsche Bank publicaba un informe en el que incrementaba sus previsiones para el S&P 500 a los 7.000 puntos para finales del 2025 (+17% desde el nivel de mercado actual), esta subida de las previsiones de los analistas de Deutsche Bank viene porque esperan un crecimiento de ingresos muy sólida para el próximo año. Barclays espera que el S&P 500 finalice el próximo año en 6.600 puntos, subiendo su pronóstico desde los 6.500 que preveía anteriormente. Los analistas de Barclays esperan que la Fed continúe con el ciclo de flexibilización monetaria. La semana pasada los analistas de Goldman Sachs, JPMorgan y de Morgan Stanley en sus informes de estrategia publicaban una mimas previsión para el S&P 500 de 6.500 puntos para final del 2025. El consenso de analistas de Bloomberg esperan que el S&P 500 termine el 2025 en 6.300 puntos (+5% desde el nivel de mercado de 5998,74 puntos actuales).

Además de los mencionados, otros bancos y casas de análisis que han publicado sus informes con sus perspectivas para el 2025 han sido Merrill Lynch, BNP Paribas, BlackRock, Schroders, Amundi, Invesco, HSBC, UBS e ING.

El consenso general para 2025 es una perspectiva económica global benigna con un crecimiento moderado y con políticas monetarias por partes de los Bancos Centrales que cambian para ser más acomodaticias. Si bien se espera que la economía mundial se debilite, probablemente será un aterrizaje suave en lugar de una recesión. Se prevé que la inflación seguirá moderándose, pero es posible que no alcance mínimos previos a la pandemia.

Los puntos clave, de acuerdo con los analistas, serán para el 2025:

El desempeño económico de Estados Unidos, se prevé que la economía americana se modere debido al enfriamiento del mercado laboral y de la demanda interna. A pesar de esto, Estados Unidos todavía prevé superar a la mayoría de los mercados desarrollados. Sin embargo, las previsiones de beneficios y las valoraciones parecen agresivas y los inversores ya han puesto en precio muchas buenas noticias. La incertidumbre en torno a la política estadounidense, en particular fundamentalmente en lo que respecta a las relaciones comerciales y la política fiscal, es probable que generen volatilidad.

Recuperación europea, se espera que Europa experimente una modesta recuperación impulsada por inversiones estratégicas y la implementación del plan Next Generation de la Unión Europea. Los analistas esperan factores adicionales que contribuyan a la recuperación, entre ellos figuran el impulso hacia la transición energética y los proyectos industriales que la UE pretende implementar.

Crecimiento de los mercados emergentes, se prevé que los mercados emergentes sigan teniendo un desempeño y un crecimiento superiores a los del resto de mercados desarrollados, con Asia sigue siendo un importante motor. India, en particular, se espera que experimente un fuerte crecimiento.

Cambio de política monetaria, se espera que los principales bancos centrales sigan recortando los tipos de interés conforme se vaya moderando la inflación, pero no se prevé que el ciclo de flexibilización alcance los mínimos previos a la pandemia. Se prevé que la Reserva Federal, por ejemplo, reduzca los tipos de interés en Estados Unidos hasta el 3,5% para el verano de 2025. El cambio hacia una política monetaria más acomodaticia beneficia a la Renta Fija y al crédito al impulsar su función generadora de ingresos, ya que, después de muchos años, comienzan a dar retornos más en línea con su media.

Tensiones geopolíticas, las tensiones geopolíticas, tales como las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China y el conflicto en Ucrania, se espera que continúen y potencialmente se intensifiquen, impactando en la evolución de la economía global y en las estrategias de inversión de los inversores institucionales.

Fuente: Santander

Inversión de capital, las inversiones significativas en inteligencia artificial, en infraestructura eléctrica y de energía, y en seguridad se están anticipando al ciclo, se espera que tanto el sector público como el privado sigan impulsando estas inversiones.

Importancia de la diversificación, dado el nivel de incertidumbre, la diversificación será fundamental para inversores en 2025. Esto incluye la diversificación entre clases de activos, geografías y sectores, según la mayoría de analistas.

Las diferentes casas de análisis sugieren unas perspectivas cautelosamente optimistas para 2025, caracterizadas por un crecimiento moderado, una desaceleración de la inflación y una política monetaria acomodaticia. Sin embargo, las incertidumbres derivadas de las tensiones geopolíticas, la política estadounidense y las posibles decepciones en materia de resultados empresariales resaltan la importancia de que los inversores sean cautos y diversifiquen sus inversiones. En resumen, lo de todos los finales de año, los analistas recomiendan “cautela” (siempre me ha sorprendido esta recomendación, porque es la mejor manera de no “mojarse”), y a mitad de año tendrán que decir por qué los índices bursátiles no alcanzaron sus objetivos, o no se cumplieron sus previsiones, porque habrá seguro una explicación…

El Gobierno francés avisaba este jueves del riesgo de una crisis política y financiera en el país, esta tensión política está impactando en el mercado de bonos soberanos. En las últimas sesiones, la prima de riesgo francesa, que mide el diferencial entre el interés que paga por su deuda a 10 años y el que paga Alemania, ha escalado hasta los 86 puntos básicos, su nivel más alto desde 2012. Las tensiones políticas que Francia lleva arrastrando desde las elecciones europeas de junio no han dejado que las condiciones de financiación se relajen al mismo ritmo que las de otras economías de la zona euro conforme el Banco Central Europeo (BCE) recortaba los tipos de interés. Francia paga algo más de un 3,02% por su deuda a 10 años, frente al 2,16% de Alemania o el 2,9% de España. La clave de la diferencia está en la debilidad del Gobierno, que genera muchas dudas sobre la capacidad del país de reducir su déficit y poner orden en unas cuentas públicas que ahora el mercado vigila de forma más estrecha. Ahora que el BCE no compra todos los bonos soberanos que se emiten, de hecho a finales de este año finalizará completamente incluso las recompras de los títulos que alcanzan su vencimiento, los inversores han vuelto a poner el foco en los fundamentales.

En cualquier caso, más que la comparativa con Alemania, los analistas valoran la situación de la deuda francesa con relación a los países que se vieron más golpeados por la crisis de deuda. En ese sentido, destaca especialmente que Grecia, el epicentro de la tormenta perfecta vivida entre 2011 y 2012, haya logrado que la rentabilidad de su deuda se sitúe al mismo nivel que la de los bonos galos. En la zona euro, en la actualidad, solo los bonos italianos, golpeados también por el elevado endeudamiento y la baja productividad del país, pagan más, el 3,41%. Pese a todo, los 90 puntos básicos de la prima de riesgo está muy lejos de los niveles alcanzados por cualquiera de los países tensionados durante la crisis de deuda, e incluso de los registros de la propia Francia en aquellos años. Sin estar en el disparadero, su prima de riesgo escaló por encima de los 140 puntos básicos.

El peor escenario dejaría a Francia sin capacidad de reducción presupuestaria, sin gobierno, a la espera de un sustituto propuesto por Macron pues las elecciones parlamentarias no se podrían convocar hasta después de un año de los comicios anteriores, e incumpliendo las normas fiscales comunitarias dado que se prorrogarían los presupuestos actuales. Como consecuencia, Moody´s y Fitch rebajarían el rating de la deuda soberana francesa y esto presionaría al diferencial francés, posiblemente convergiendo con el spread italiano que actualmente ronda los 125 puntos básicos, además, cabe señalar que la proporción de tenedores internacionales de bonos soberanos franceses alcanza el 50%, más alta que otros países como Italia (20%) o España (40%), lo que podría generar una mayor volatilidad en el corto plazo.   

En cuanto a los índices de sentimiento de mercado las señales están siendo mixtas. El índice Alcistas menos bajistas (Bulls minus Bears Index) vuelve a territorio neutral, sin embargo en la encuesta del Conference Board el porcentaje de americanos que espera subidas de bolsas está en máximos y el indicador NAAIM (Asociación de Gestión de Activos) también está en máximos.

AAII Bulls – Bears

NAAIM exposure index

Importante esta semana:

Según el Informe de Estabilidad de la Fed, la carga en materia de deuda del gobierno de Estados Unidos se considera ahora el mayor riesgo para la estabilidad financiera. Por otra parte, la Fed dice que la próxima revisión de su marco, cuyas discusiones comenzarán el 25 de enero, cubrirá la declaración del FOMC sobre los objetivos a largo plazo y la estrategia de política monetaria, así como la comunicación llevada a cabo por la Fed. En este sentido, el objetivo de inflación del 2% no será un foco.

Las Actas de la última reunión del FOMC muestran el apoyo del Consejo a un enfoque gradual con respecto a futuros recortes, señalando que la incertidumbre sobre el nivel del tipo neutral dificulta la evaluación de la restricción. En este sentido, los miembros del FOMC subrayan que los riesgos del mercado laboral «disminuyeron un poco», pero que la inflación subyacente sigue siendo elevada.

El debate sobre la inflación en Estados Unidos se intensificó tras la publicación del PCE, un indicador clave de la evolución de los precios. Aunque las cifras estuvieron en línea con las expectativas, muestran una leve aceleración de la inflación, con un aumento anual del 2,8% en el Core PCE. Esta tendencia, junto con el incremento simultáneo del IPC, IPP y PCE por primera vez desde 2022, alimenta el temor de que la política monetaria estadounidense, demasiado flexible, reactive las presiones inflacionarias. A pesar de ello, algunos expertos siguen pronosticando una reducción de los tipos de interés en diciembre, aunque crece el escepticismo ante estas previsiones.

Israel aprueba el alto el fuego de 60 días con Líbano, aunque promete atacar de nuevo si Hezbolá rompe el acuerdo. Los primeros ministros de Israel, el Líbano y Biden anunciaron el pacto que comenzó la madrugada del martes al miércoles de esta semana, redactado por Estados Unidos hace días y aprobado por el gabinete de seguridad de Israel en la tarde de ayer. Las motivaciones de Israel por alcanzar el alto al fuego se basan en centrarse en Irán, conceder un respiro a su armada y reponer existencias. Como parte de la tregua, las fuerzas de Hezbollah deberán desplazarse al norte del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera con Israel. De este modo, la franja comprendida entre ambas delimitaciones deberá permanecer libre de todo personal armado, salvo el Ejército del Líbano, fuerza militar separada de Hezbollah, y la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano.

Trump nominaba el pasado fin de semana a Scott Bessent como secretario del Tesoro, quien es considerado un halcón fiscal. En este sentido, Bessent dice que su prioridad política será cumplir con las diversas promesas de recorte de impuestos de Trump, y aconseja al republicano que siga una política económica «3-3-3», que supone la reducción del déficit presupuestario al 3% para 2028, conseguir un crecimiento del PIB del 3% a través de la desregulación y la producción adicional de 3 millones de barriles diarios de petróleo. Trump elige al general retirado Keith Kellogg como enviado a la guerra en Ucrania. El mismo sugirió recortar la ayuda militar.

El martes en Estados Unidos conocimos que mejoró la confianza de los consumidores en Noviembre. El índice de la Conference Board repuntó en noviembre reflejando una mejora de las expectativas de los consumidores con el índice agregado elevándose en el mes 2,1 puntos hasta niveles de 111,7. Este comportamiento se vio favorecido por el giro del ejecutivo en las elecciones de inicio del mes de noviembre y por el positivo efecto riqueza de la subida de las bolsas y de los precios de la vivienda que está teniendo sobre los hogares estadounidense con mayor poder adquisitivo. De hecho, en esta encuesta, un número récord de consumidores apunta a que espera rentabilidades positivas de la bolsa en el próximo año (56,4%). Mirando los sub-índices, este incremento de la confianza se sostuvo principalmente por la lectura de la situación actual (+4,8 puntos hasta niveles de 140,9) que por las expectativas (+0,4 puntos hasta 92,3).

Según Reuters, la Unión Europea y China están cerca de un acuerdo sobre vehículos eléctricos sin aranceles, en el que China se compromete a vender vehículos eléctricos con la fijación de un precio mínimo.

En Francia, el Primer Ministro Barnier ve una tormenta en el mercado financiero si no se aprueba el presupuesto y reitera su objetivo de reducir el déficit al 5% del PIB. Por otra parte, los medios franceses informan que Macron cree que Barnier podría ser derrocado pronto por una moción de censura del Nuevo Frente Popular (NFP) y Reagrupación Nacional (RN). Barnier decía ayer que abandona los planes de incrementar los impuestos sobre la electricidad en los presupuestos de 2025. Esta decisión, que sería una concesión a las solicitudes del partido de Le Pen, no es suficiente. La Agrupación Nacional dispone de poder de negociación para que el gobierno atienda a sus peticiones, puesto que su voto sería decisivo en caso de una moción de censura. Ayer Barnier mostró un tono apaciguador, al declarar que está preparado para realizar ciertas concesiones y advirtió que la falta de aprobación de los presupuestos desembocaría en turbulencias sobre los mercados financieros. Por su parte, el partido de Le Pen también reclama que las pensiones se indexen a la inflación el 1 de enero y se reestructuren las contribuciones a la seguridad social de las empresas. El próximo lunes es un día determinante para el país galo, se publicará la decisión del parlamento sobre la financiación de la Seguridad Social de 2025. En caso de que se rechace, el gobierno se verá obligado a desplegar una aprobación forzosa sin el parlamento, a través del artículo 49,3 de la constitución. Tal y como indicó ayer Le Pen, votará a favor de la moción de censura si se aplica esta vía.

El lunes se publicó el dato de IFO alemán de noviembre que quedó por debajo de lo esperado, con estabilidad en el componente de expectativas, pero con la situación actual lastrada por la difícil situación económica, debilidad macro y riesgo adicional a la baja por las políticas comerciales de Trump, un 10% de las exportaciones alemanas van a Estados Unidos, principalmente automóviles, a la vez que la desregulación y bajada de impuestos de Trump podría restar competitividad a la industria alemana, y política, elecciones anticipadas el próximo 23 de febrero, del país. Un dato que sigue a unos muy débiles PMIs de noviembre, especialmente en el sector servicios.

Hoy se han publicado datos de inflación de la Unión Europea de Noviembre, el dato preliminar de Noviembre se saldó con una aceleración de la referencia general en tres décimas hasta el 2,30%, en línea con lo esperado por el consenso de mercado. La referencia subyacente se mantuvo anclada en el 2,7%, una décima por debajo de lo esperado. Se trata de un dato mejor de lo esperado, que no sorprende demasiado, después de conocer la publicación en Alemania y en Francia, con un comportamiento bastante similar. El sector servicios es el que plantea un mejor comportamiento, lo que puede servir al Banco Central Europeo a seguir defendiendo bajadas de tipos hasta niveles que impulsen el crecimiento tal y como comentaba el gobernador del banco central francés, Villeroy, ayer.

Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, destacó este miércoles en una entrevista aBloomberg que los tipos de interés se están acercando ya a la zona neutral, esa que ni estimula ni restringe la economía, y apuntó que no se debería ir más allá. Su visión choca con la de otros representantes que consideran que podría ser necesario apoyar el crecimiento si la economía sigue deteriorándose. Una mayoría creciente de miembros del BCE está de acuerdo con retirar el compromiso de restricción monetaria del comunicado que hacen público después de cada reunión. Sin embargo, cada representante tiene una idea propia de cuánto más podrían bajar los tipos de interés hasta llegar a la zona neutral.

Nos estamos acercando al territorio neutral”, indicó la banquera central, reconociendo con ello que ve un margen limitado para seguir bajando las tasas, aunque el descenso puede proseguir “mientras los datos que vayan llegando confirmen nuestro escenario base [de inflación estable en el objetivo del 2%]”. Para Schnabel el tipo neutral se sitúa entre el 2% y el 3%, una amplísima banda que justifica por la “enorme incertidumbre que existe al respecto todavía” y lo variado de los datos según modelos que lo estiman. Con ello, teniendo en cuenta que el precio del dinero se encuentra ya en el 3,25% y que casi existe consenso para volver a recortar los tipos en diciembre hasta el 3%, apenas se podría esperar una o dos bajadas más. La banquera alemana vislumbra una tasa neutral más elevada que la que maneja el consenso compuesto por los expertos en política monetaria de las diferentes casas de análisis. En su caso, el terreno neutral se movería entre el 2% y el 2,5%, lo que abriría la puerta a más bajadas de tipos incluso aceptando no querer estimular la economía.

Ese es uno de los grandes puntos discursivos de Schnabel, que destaca que no hay motivos para que el BCE tenga que acelerar el ritmo de bajadas de los tipos de interés, y menos para tener que apostar por una política monetaria expansiva. A su juicio, las muestras de debilidad que ha manifestado la economía europea “son estructurales” y no se corregirían con costes de financiación más bajos. “Si las empresas no invierten por razones que no tienen que ver con la política monetaria, bajar los tipos por debajo de la tasa neutral tampoco elevará la inversión. Necesitas políticas estructurales para conseguir eso”, justificó Schnabel, que ya en el pasado ha defendido que no se debe ver a la política monetaria como todopoderosa. De hecho, la banquera central va más allá y sugiere que bajar los tipos de interés ante debilidades estructurales en el crecimiento sería algo contraproducente. Según señaló, “los costes de moverse a un nivel expansivo [en el precio del dinero] podrían ser más elevados que los beneficios”. Ni siquiera una bajada persistente de la inflación, a cuya estabilidad en el 2% el BCE está ligado por mandato, sería suficiente para hacer que Schnabel cambiara de opinión. Siempre que siguiera debiéndose a factores estructurales, la banquera alemana “mostraría su rechazo a una respuesta monetaria demasiado fuerte”. En ese sentido, y a la vista de un mayor número de shocks en este entorno incierto, Schnabel considera que el BCE debería dejar que la inflación se desvíe ligeramente del 2% tanto al alza como a la baja antes de reaccionar moviendo sus tasas.

En España ayer conocimos los datos de inflación, según la cifra preliminar del INE, el IPC se aceleró en noviembre hasta un avance del +2,4% interanual desde el +1,8% anterior, pero si miramos la tasa subyacente, sin energía ni alimentos, la inflación continuó en su senda de moderación al crecer un +2,4% interanual, una décima menos que en el mes anterior. Según explica el INE, este fuerte repunte de la tasa general que se aceleró seis décimas en noviembre se debe, principalmente, al aumento de los precios de la electricidad y de los carburantes, frente a la bajada en noviembre del año pasado


Contradicciones del Trumponomics y los aranceles. Alan Beattie. Financial Times.

Si disfruta viendo cómo se desintegran y vuelven a formarse las narrativas como cristales en una solución sobresaturada, le habrán encantado los últimos días en Washington. El sábado, Donald Trump designó al titán de los hedge fund Scott Bessent como secretario del Tesoro, y los mercados financieros respiraron aliviados por la elección de uno de ellos en lugar de, por ejemplo, el guerrero de los aranceles Robert Lighthizer, el representante de Comercio en el primer mandato de Trump. Este optimismo se vio alterado por la sorpresa que dio Trump el lunes por la noche al amenazar con imponer aranceles del 25% a México y Canadá (y un sorprendentemente modesto 10% adicional a China) para forzar una intervención contra la inmigración y el contrabando de fentanilo antes del día de la toma de posesión del cargo.

En teoría, la táctica Canadá-México-China podría encajar en la visión del mundo de Bessent. En un artículo que escribió hace dos semanas para Fox News, Bessent mencionó prudentemente el uso de herramientas económicas para poner freno al comercio de fentanilo. Pero se supone que es un gran partidario de los aranceles cuidadosamente calibrados y graduales dirigidos con precisión a los países según su alineamiento con EEUU. En una entrevista en octubre habló de clasificar a los gobiernos extranjeros en rojo, amarillo o verde según su nivel de simpatía hacia Washington y ajustar la política en consecuencia.

Una gran alteración del comercio con un aliado como Canadá no se ajusta exactamente a ese estilo. Para empezar, el plazo es absurdo: es poco probable que los tres países sean capaces de tomar medidas drásticas contra la inmigración y el comercio de fentanilo en menos de dos meses. Es mucho más probable que el anuncio haya sido inspirado por los elementos de línea dura en materia de seguridad e inmigración de la naciente Administración Trump, contra los que personajes como Bessent tendrán dificultades para oponerse.

Luego, el martes, Trump nombró como representante de Comercio a Jamieson Greer, protegido de Lighthizer. Su antiguo jefe tiene ideas más centradas en el uso de los aranceles como palanca para obligar a los socios comerciales a liberalizar y a comprar exportaciones de EEUU.

Y para director del Consejo Económico Nacional, Trump eligió a Kevin Hassett, un economista de libre mercado mucho más ortodoxo. Hassett defiende la Ley de Comercio Recíproco propuesta por Trump, que tendría como objetivo incentivar a los socios comerciales para que rebajen los aranceles a los niveles de los estadounidenses. No es el peor plan. Al menos empuja a los países en la dirección adecuada. Pero, aparte de que su aprobación en el Congreso dejando exentos los sectores sensibles requiere de una gran hipocresía, es directamente contradictoria con las ideas defendidas por otros de emplear los aranceles como palanca para todo.

El equipo económico y comercial será una pandilla de cortesanos rivales bajo un presidente errático motivado por instintos y prejuicios. Esto fue lo que tuvimos durante el primer mandato de Trump. Esta vez, su compulsión a escuchar voces fuera de ese círculo que le instan a deportar a trabajadores nacidos en el extranjero o a perseguir objetivos de seguridad aunque perjudiquen a la economía será aún mayor.

Es más productivo analizar qué poderes tiene la Administración y qué puede conseguir si lo intenta. Sus herramientas económicas coercitivas no son todopoderosas y su eficacia varía considerablemente. La influencia estadounidense es mayor en las finanzas mundiales y, en particular, en el sistema de pagos en dólares, que puede utilizarse para aislar a países hostiles como Rusia o Irán. Aun así, estas sanciones no han sido fatales para el esfuerzo bélico de Rusia, ni han forzado un cambio de régimen en Irán o han impedido que siga siendo una amenaza para la seguridad en la región.

El poder de EEUU para utilizar el comercio de mercancías como palanca es un arma algo menor. A pesar de ser la mayor economía por valor del mundo, está relativamente poco expuesta al comercio. Además, a menos que EEUU aplique aranceles de forma generalizada, es probable que se repita la desviación del comercio presenciada en el primer mandato, donde las exportaciones de países hostiles como China se desviaron a través de economías más amistosas como Vietnam.

La Administración Biden también ha empleado las restricciones de la tecnología para intentar frenar el dominio de China en industrias como los semiconductores. Los poderes en materia de seguridad y de tecnología pueden ser muy eficaces, pero será difícil calibrar esas actuaciones para conseguir otros objetivos.

La principal conclusión de esta semana es que nadie sabe nada. Puede apostarse que Trump utilizará los aranceles. Pero no está nada claro cómo podría hacerlo, y con qué fin, o qué otras herramientas económicas y financieras podrían emplearse también, o a quién escuchará en un momento dado. Esta semana es una advertencia para aquellos que piensen que saben todo sobre la Administración Trump. No es así.


La crisis económica en Alemania y la previsible victoria de Friedrich Merz. Rafael Pampillón Olmedo, Rafael Moneo Abreu. Universidad CEU San Pablo e IE Business School.

Todo lo acontecido en Alemania en este mes de noviembre recuerda a aquel decisivo septiembre de 1982. Entonces se dio el primer paso para que Helmut Kohl llegara a ser canciller: el ministro de Economía, el liberal Otto Graf Lambsdorff, presentaba un documento titulado: Un modelo de política para generar un mayor crecimiento y frenar el desempleo. Ese informe rompió la coalición compuesta por socialdemócratas y liberales, iniciada en 1969 por Willy Brandt y Walter Scheel. En aquel momento, los liberales exigían un cambio en la política económica. Y la reacción no se hizo esperar. En poco más de una semana, el canciller Helmut Schmidt acabó con el gobierno de coalición, provocando la dimisión de los ministros liberales (FDP). Las nuevas elecciones tuvieron lugar en marzo de 1983. Los paralelismos entre ambas coyunturas históricas son muy llamativos.

Efectivamente, el 1 de noviembre de 2024, el ministro de Finanzas, Christian Lindner (líder del FDP), presentó un documento similar al de Lamsbdorff: Concepto para reforzar el crecimiento económico y la justicia entre generaciones. Lindner abogaba por una estrategia económica radicalmente distinta a la del gobierno tripartito. Es decir, la coalición formada por socialistas (SPD), verdes y liberales. Tal propuesta significaba, que, si no se llegaba a un compromiso con el resto de los socios, Lindner ejecutaría un presupuesto de emergencia. Por ello, el 6 de noviembre, coincidiendo paradójicamente con la victoria de Donald Trump en las elecciones americanas, el canciller Olaf Scholz destituyó a Lindner. Tras las pertinentes negociaciones con la oposición (para ordenar las fechas del terremoto político), se acuerda el 16 de diciembre para que el canciller se someta a una moción de confianza. Y el 23 de febrero se convocan elecciones anticipadas.

El fracaso del tripartito

Los múltiples problemas, peleas y traiciones, que se han ido acumulando entre socialistas, verdes y liberales, tienen un origen claramente definido. El gobierno actual es, desgraciadamente, una continuación exacta de los errores garrafales cometidos por aquellos gobiernos presididos por Angela Merkel, en los años de la Gran Coalición, formada por la Democracia Cristiana (CDU) y el SPD. Tales disparates se resumen en tres problemas básicos: la política migratoria, el desastre energético y un intervencionismo salvaje en la economía. La política económica sólo podía salir adelante con un plan suicida de gasto público masivo del estado.

Los verdes y los liberales representan dos maneras opuestas de concebir la economía y la sociedad. Lamentablemente, ha dominado siempre el criterio y las imposiciones de verdes y socialdemócratas. Y se ha apostado por un modelo de economía intervenida y alimentada por estímulos estatales. Al final, el fracaso de tratar de imponer una transición energética no realista, ni en plazos ni en coste, ha hecho imposible que el aparato industrial productivo del país pueda adaptarse a la misma. Hasta el influyente Wall Street Journal afirmó, en un editorial, que la política energética alemana era la “más estúpida del mundo”.

La consecuencia práctica de un plan tan irreal es que muchas empresas han abandonado su sede en Alemania, o van a reducir su producción en este país durante los próximos años. Por ejemplo, el plan de salida del motor de explosión se gestó en la etapa Merkel. En aquel momento, el propio gobierno alemán sentenció, de antemano, que tal motor de tecnología avanzada no podía ser competitivo con el coche eléctrico. Es decir, una decisión sin un plan de recambio que está pagando Alemania destruyendo su propia industria. Volkswagen ya ha anunciado la reducción de miles de puestos de trabajo y el cierre de centros de producción en Alemania. Un hecho inédito en la historia del país.

Los ciudadanos están hartos

El enorme descontento del electorado, por un hundimiento económico sin precedentes desde el final de la Segunda Guerra Mundial, ha trastocado el panorama político del país. La confianza del consumidor ha caído un 19%, respecto al comienzo de la pandemia. Por ello, cualquier iniciativa, como la del ministro de Finanzas Linder, que suponga el fin de este gobierno, ha sido un alivio generalizado para la sociedad alemana.

Las encuestas actuales, a nivel federal, son un desastre para los partidos históricamente mayoritarios. La CDU roza el 30%, y dobla a su principal competidor, el Partido Socialdemócrata (SPD), que ronda el 14%. Una catástrofe electoral jamás conocida. La gestión de Scholz pasará a la historia como la peor de un canciller del SPD. Un político ajeno a la realidad, que se ha aferrado al poder hasta el último momento.

Scholz no es sólo responsable directo de la desastrosa gestión de este gobierno. También pesa sobre él su complicidad con el último gabinete de Merkel, en el que fue vicecanciller.

Los Verdes caen hasta el 11%. Se trata de un partido que, lamentablemente, sigue sin reconocer sus inmensos errores. Genera un rechazo general, excepto en aquellos sectores beneficiados por sus políticas clientelares. Como algunos cuerpos de funcionarios, empeñados en mantener el statu quo, el lobby energético, o asociaciones dedicadas a traer refugiados para aumentar el futuro censo electoral. Han resultado ser una auténtica desgracia para la gobernabilidad y el futuro industrial del país. Todo lo que proponen se basa en su fanática ideología. Y siguen presentando, curiosamente, al ministro Robert Habeck como candidato a canciller.

Como segunda fuerza política queda Alternativa por Alemania (AfD), con un 20% de apoyo en las encuestas, porcentaje muy superior, al de los socialdemócratas. Un verdadero terremoto, con su victoria en dos de los tres estados del este del país. Y no ha sido casualidad: el AfD ha crecido exclusivamente porque la CDU y los liberales, la base ideológica de su electorado, han descuidado temas clave como la inmigración, la seguridad y la economía.

Friedrich Merz

El gran favorito para alcanzar la cancillería es este político de raza, expulsado hace dos décadas por Merkel hacia el sector privado. Y que se enfrenta a un panorama realmente incierto. Fue un brillante portavoz parlamentario en el pasado. Y ha acabado haciéndose con el control del partido tras el ocaso de Merkel. Dentro de la CDU es el candidato más idóneo. Por lo menos, presenta un programa que evita errores anteriores. Y se muestra dispuesto a un programa que corrija de inmediato las malas políticas del tripartito. La alternativa a Merz, encarnada por el primer ministro de Baviera, el camaleón Markus Söder, no hubiera conseguido ningún éxito electoral. Más fácil lo tenía el también bávaro Edmund Stoiber, en las elecciones de 2002 frente a Schröder, y fracasó estrepitosamente.

La repetición de una gran coalición con el SPD, va a ser bastante difícil de justificar. Es un modelo ya quemado por Merkel, por el abuso del mismo, y que ha generado una enorme desconfianza en los partidos tradicionales. Una posible coalición con los Verdes (teniendo en cuenta su programa), es incompatible con sacar al país de esta situación crítica. Con los liberales del FDP, no se va a poder repetir la coalición de 1983, pues quizá no alcancen el mínimo de votos para conseguir escaños.

Otra posibilidad, para no repetir las coaliciones tradicionales, es llegar a un pacto con Alternativa para Alemania (AfD), que será la segunda fuerza en el Bundestag. ¿Se puede mantener el cordón sanitario con AfD, una fuerza política que obtiene una posición electoral tan decisiva? ¿Será Merz capaz de deshacer este nudo gordiano e integrar a un partido así en la gobernabilidad del país? Difícil respuesta, ya que meses después de las elecciones en tres Länder del Este del país, sigue sin resolverse la cuestión de la gobernabilidad.

En definitiva, una situación nueva para Alemania. Aunque con un cierto aroma de déjà vu. Es decir, una vuelta a los años 80, con un canciller democristiano llamado a resolver otra grave crisis. Una coyuntura que nos trae a la mente el concepto del eterno retorno del filósofo alemán Friedrich Nietzsche. La historia no sería lineal, sino cíclica. Y parece que, en Alemania, va a repetirse una vez más.


Buen fin de semana!!

Comentario de mercado viernes 22 de Noviembre del 2024.

Semana plana en las Bolsas marcada por la escalada de tensión entre Rusia y Ucrania, después de que las tropas ucranianas utilizasen misiles de largo alcance sobre territorio ruso, y por las implicaciones de la agenda de nombramientos de cargos públicos por parte de Donald Trump. Por el lado de los bancos centrales, destacaron que las Actas del BCE apuntaban a alcanzar el objetivo del 2% antes de lo esperado, cimentando el recorte de tipos para diciembre. También destacaron las declaraciones de Jerome Powell insistió en que no hay prisas para que la Fed recorte los tipos de interés. Los malos datos macroeconómicos en Europa, las posibles políticas proteccionistas de Trump y el hecho de que el Banco Central Europeo baje de manera más agresiva tipos en Diciembre (Los traders de mercado ya esperan un recorte de medio punto, 50 puntos básicos), frente a la pausa que pueda tomarse la Fed ante unos datos macro y un mercado laboral fuertes, que pueden volver a impulsar la inflación, han llevado al euro a mínimos de los últimos 2 años, no se veía el nivel de 1,04 dólares por euro desde finales del 2022.

Eurodólar desde Junio del 2022.

Es difícil calcular el impacto y magnitud de las políticas que finalmente implementará una vez electo Trump como presidente de los Estados Unidos, tras el agresivo tono mostrado en campaña. Asimismo, el impacto de las propuestas de Trump variará significativamente en función de la combinación de políticas que se apliquen y de cómo se estructure cada una de ellas. Como muestran las propias previsiones de la Tax Foundation de Estados Unidos, las estimaciones apuntan a que gran parte del impulso al crecimiento estadounidense a largo plazo de estos nuevos estímulos fiscales, se verían mermados si son financiados con mayores aranceles a las importaciones y los socios comerciales aplican represalias. El efecto neto será positivo para el crecimiento del PIB de Estados Unidos en los próximos trimestres, pero no debería ser de una magnitud tan alta que pueda cambiar la tendencia del ciclo económico. La combinación de mayores aranceles a la importación como medida compensatoria del coste de los recortes fiscales tiene importantes inconvenientes, dado que los aranceles son una forma de aumentar los ingresos que suelen tener elevados efectos distorsionadores y que conllevarán a represalias por parte de las otras potencias económicas mundiales.

Tras las elecciones americanas algunas de las nominaciones para los nuevos puestos clave del gabinete de Trump no han sido bien recibidas, no solo por el público en general sino también por los mercados, en particular, la nominación del Secretario de Salud ha generado cierto nerviosismo en las compañías relacionadas. Si bien es posible que no se materialice todo lo anunciado, la mera perspectiva hace que los inversores se abstengan de invertir en el sector salud en las próximas semanas.

También esta semana Trump anunció que está en conversaciones para crear un nuevo puesto en la Casa Blanca dedicado a la política de criptomonedas. Con esta noticia el precio del bitcoin superó ayer los 98.000 dólares, tras anotarse un 4%, nuevo máximo histórico. El Bitcoin cotiza hoy a 98.471$, lo que supone que, desde las elecciones del 5 de noviembre, se ha disparado un 40%, estableciendo una serie de récords. Trump promocionó enérgicamente las criptodivisas durante la campaña electoral, prometiendo convertir Estados Unidos en “la superpotencia mundial del bitcoin” y crear una “reserva estratégica” de la moneda. Su retórica ha entusiasmado a los inversores, que esperan que los activos digitales reciban una avalancha de dinero institucional.

El bitcoin ha recorrido en tiempo récord el camino hacia los 100.000 dólares, una cota que la conocida inversora Cathie Wood pronosticó para 2025 el pasado julio. Desde entonces, la divisa digital ha escalado un 50%. Los analistas corren detrás de los precios. Son varias las casas de análisis internacionales, como Bernstein, que vaticinan que el bitcoin llegará hasta los 200.000 dólares pronto.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. El rally reciente del bitcoin, avalado por la situación política y el apetito inversor, ha comenzado a arrojar algunas señales de alarma. Aunque a medio plazo confían en el mercado alcista desatado este mes, a corto plazo la volatilidad podría regresar. La primera de las señales de cautela está en el índice de codicia y miedo (Fear & Greed Index), uno de los indicadores más seguidos para tratar de percibir el sentimiento respecto a los activos digitales. En las últimas semanas, este índice ha alcanzado niveles de codicia extrema, una señal que debe interpretarse de forma contraria y tomarse como una alerta, pues el nivel es similar al que mostraba antes de su última gran corrección. A esto se le suma el renovado interés por parte de los inversores particulares. Si los últimos impulsos en el precio de las criptomonedas han llegado de la mano de los fondos cotizados y la entrada de grandes inversores institucionales al mundo de los activos digitales, el regreso de la euforia a los minoristas podría traer de nuevo la inestabilidad al precio.

Las familias han disparado recientemente su búsqueda de información en relativa al bitcoin en la web, hasta niveles máximos de los últimos años. Sólo en mayo de 2021 y en diciembre de 2017, los últimos dos criptoinviernos, el nivel de búsquedas para interesarse sobre cómo adquirir nuevos bitcoins alcanzó cotas superiores a las actuales. Por último, los mineros de bitcoin, que son los encargados de realizar los procesos computacionales que generan nuevas criptos y robustecen la red, están vendiendo los nuevos activos de su cartera para materializar las ganancias conforme sube el precio de la cripto, con un pico el pasado 12 de noviembre que superó los 2.000 millones de dólares. Esta actividad se suele tomar como un indicador de pausa en el ciclo alcista de las criptomonedas. Por otro lado, el principal acicate técnico para la continuidad del rally del bitcoin sigue siendo la entrada de nuevo dinero en los ETF estadounidenses, que acumulan suscripciones netas por valor de más de 5.000 millones de dólares en la última semana. Con ello, se han movido a un ritmo récord desde su creación, según datos de la plataforma de análisis de criptomonedas Coinglass. Esto demuestra que los inversores institucionales, menos volátiles, también apuestan con fuerza por el futuro alcista del bitcoin. Junto a ello, la ratio MVRV, un cálculo técnico que compara el valor de mercado de todas las monedas minadas con su valor realizado, es decir, el precio de venta más reciente de cada bitcoin en circulación se sitúa algo por encima de 2,7, muy lejos del umbral crítico relacionado con fuertes caídas y que se estima en los 3,7 puntos.

Precio del Bitcoin últimos 12 meses:

Bitcoin Fear & Greed Index últimos 12 meses.

La economía estadounidense sigue sorprendiendo positivamente. El repunte de la inflación en octubre es otro motivo por el que la Fed no debe apresurarse a llevar a cabo nuevos recortes de tipos. Tras haber flexibilizado ya la política monetaria reduciendo los tipos en un total de 75 puntos básicos desde un máximo del 5,5%, es probable que el ritmo se desacelere. Las ventas minoristas han sido más fuertes de lo esperado, contribuyendo también a la postura más hawkish de la Fed. El informe de inflación de octubre estuvo en línea con las expectativas del mercado, con una inflación más alta debido al efecto base. A medida que se estanca el descenso de la inflación, la urgencia por reducir el tipo de referencia disminuye, y la atención se ira desplazando hacia el mercado laboral y la actividad económica en general. El cambio de política monetaria que se avecina bajo el gobierno del presidente electo es probablemente otra razón para que el tono de la Fed sea más agresivo, lo que sugiere que habrá pocos recortes adicionales de tipos y que la Fed podría optar por hacer una pausa en su próxima reunión de diciembre. Esta semana los analistas de Julius Bäer mantenían su pronóstico de que la Fed reducirá el rango objetivo para los fondos federales al 4,25%–4,00% para marzo de 2025 y mantendrá una postura moderadamente restrictiva a partir de entonces.

En su anterior mandato Trump fue el segundo mayor desregulador desde Reagan, y para esta nueva etapa ha prometido reducir la regulación y la burocracia estatal, con ayuda del Departamento creado para Elon Musk (DOGE). Asimismo, el nuevo presidente será menos beligerante con las grandes empresas tecnológicas y los riesgos de falta de competencia en sectores estratégicos de la economía. Actualmente más del 40% de las empresas pertenecientes al S&P 500 están bajo investigación de las autoridades de competencia, una tendencia que previsiblemente se frenará bajo el mandato de Trump.

En la evolución bursátil de los Siete Magníficos, después de meses con Nvidia como principal motor de ese grupo de valores, tomó el relevo Meta, y ahora es Tesla la que está disparada, gracias a la estrecha relación entre Elon Musk y el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump. Algunos analistas creen que la dispar trayectoria y la variedad de perfiles de esas compañías hace absurdo aglutinarlas, pero otros lo consideran como un elemento positivo de diversificación para quien quiera tenerlas en cartera. El caso es que la capitalización bursátil de ese colectivo (formado por Microsoft, Apple, Amazon y Alphabet, Nvidia, Meta y Tesla) no ha dejado de crecer. Según cálculos de Berenberg Bank, el valor en Bolsa de esas firmas asciende a 16,8 billones de dólares (15,9 billones de euros), con lo que supera el de todos los parqués europeos. Lo más impresionante es que en 2016, cuando Trump accedió por primera vez a la Casa Blanca, esas empresas valían unos 2.000 millones de dólares, la sexta parte que las Bolsas de Europa. En sus previsiones de mercado para 2025, los estrategas de UBS creen que “hay que ser mucho más selectivo en el sector tecnológico”. Según UBS el beneficio por acción de los 6 magníficos tecnológicos (quitando a Tesla) va a crecer solo un 5% más que el resto de las empresas del S&P 500, frente al 60% de diferencial que alcanzó al final de 2023. Entre sus preferencias, UBS selecciona a Microsoft, Amazon y Meta dentro de los 7 magníficos, y a otras tecnológicas como Oracle, Infineon y TSMC. Pero Berenberg ve posible otro empujón al alza si se dispara el M&A con Trump en el poder, ya que “los 7 magníficos están muy bien situados para implicarse en cualquier rediseño del mundo corporativo”.

ROUNDHILL MAGNIFICENT SEVEN ETF desde su creación en 2023.

China vuelve a ser noticia al inicio de la semana, a pesar de los recientes anuncios de medidas de estímulo, las bolsas chinas no terminan de subir, el temor a un nuevo estancamiento regresa a los mercados, incluso después de la reunión de este pasado sábado entre Xi Jinping y Joe Biden, la última de esta legislatura para el mandatario estadounidense saliente. Durante el encuentro, Xi Jinping expresó al presidente estadounidense que China prefiere mantener lazos de amistad con Estados Unidos, aunque está preparada para una confrontación si fuese necesario. Este mensaje ha sido interpretado como una advertencia indirecta a Donald Trump. Además, el mandatario chino recordó las cuatro líneas rojas que Estados Unidos no debería cruzar para garantizar una buena relación bilateral, evitar acciones que socaven el poder del Partido Comunista Chino, no intentar empujar a China hacia un modelo democrático occidental, abstenerse de contener el éxito económico de China y no fomentar la independencia de Taiwán.

La delicada situación que atraviesan las cuentas públicas chinas reduce las posibilidades de mayores estímulos que provengan del plano fiscal. Debido a esto, y con el objetivo de paliar la difícil situación que atraviesan los gobiernos locales, el Gobierno chino ha anunciado recientemente un paquete de ayuda para que estos puedan refinanciar su deuda por el equivalente a 10 billones de yuanes (1,4 billones de dólares). La falta de estímulos contundentes se ve reflejada en la golpeada confianza del consumidor chino que continúa sin incrementar su demanda de crédito, el impulso al crédito lleva nueve meses en negativo.

Pese a este escenario el Banco Central de China aún tiene margen de maniobra. Mientras que otros Bancos Centrales como la Reserva Federal o el Banco Central Europeo expandieron considerablemente su balance con la llegada de la pandemia, el Banco Central Chino no ha incrementado sus activos desde la Covid, sino que los redujo, en términos relativos al PIB, el balance pasó del 38% en enero de 2020 al 34% actual.

Tras los estímulos de las autoridades chinas anunciados desde Septiembre los mercados necesitan una mayor concreción, principalmente desde el plano fiscal. Teniendo en cuenta los estímulos monetarios e inmobiliarios ya anunciados, las estimaciones de los analistas de Banca March señalan que los estímulos fiscales necesarios para equiparar al de 2008 2009 deberían rondar el 9,4% del PIB.

Ayer conocimos los números de Nvidia del tercer trimestre del año, que batieron las expectativas tanto en ingresos, en 35.100 millones de dólares frente a los 33.250 millones que esperaba el consenso de mercado, como en beneficio por acción (0,81$ por encima de los 0,74$ estimado por el mercado). La demanda del chip Hopper sorprendió al alza, impulsando los ingresos del negocio de centros de datos que representa el 85% del negocio del gigante californiano. Asimismo, se confirmó que la producción del nuevo chip Blackwell va dentro de lo previsto (tras el retraso anunciado en agosto) y comenzará a comercializarse en el siguiente trimestre. Sin embargo, las previsiones del equipo directivo sobre los ingresos del siguiente trimestre (37.500 millones de dólares) quedaron por debajo de lo esperado por el consenso. Por otro lado, buenas noticias desde el lado de los márgenes, que se mantienen en niveles elevados, por encima del 70% en el caso de margen bruto y del 50% en el margen neto. La dirección financiera espera mantenerse en estos niveles de cara a los próximos trimestres, incluso a pesar de que serán complejos, ya que se enfrentan a una transición entre dos generaciones de chips y un proceso de producción en fase de optimización.

Importante esta semana:

Trump considera la posibilidad de nombrar a Kevin Warsh, exmiembro de la Fed, como secretario del Tesoro y Scott Bessent, fundador de Key Square Group LP como director del Consejo Económico Nacional. Por otra parte, según New York Times, Trump admite que Gaetz, su polémico candidato fiscal general, podría no ser confirmado por el Senado. Además, elige al presentador de Fox News, Sean Duffy, como secretario de Transporte y confirma sus planes de usar al ejército para deportaciones masivas.

Putin parece abierto a conversaciones sobre un acuerdo de alto el fuego en Ucrania con Trump. Por su parte, Estados Unidos cierra su embajada en Kiev debido a «información específica sobre un posible ataque aéreo significativo».

Esta mañana hemos conocido datos de confianza empresarial de Noviembre (PMIs) en Europa bastante decepcionantes, esta tarde se publican en Estados Unidos. Las cifras en Alemania y Francia han decepcionado con niveles que indican contracción tanto en los servicios como en la industria. En Estados Unidos, se espera que el PMI de servicios apunté a niveles de expansión (55) y los PMIs industriales se recuperen levemente (48,9 esperado en Noviembre frente al. 48,5 de Octubre). El PMI Compuesto de la Zona euro de Noviembre cayó desde los 50 puntos de Octubre al dato de 48,1 de Noviembre, por debajo de lo que estimaba el consenso (50). El dato es peor de lo esperado principalmente como consecuencia del deterioro registrado por los servicios, que han entrado en contracción (49,2 frente al 51,6 estimado). Esto podría presionar al BCE a recortar tipos de manera más agresiva en Diciembre.

Según Times citando un estudio de EY, en Francia, casi la mitad de los inversores extranjeros han reducido sus inversiones debido a la incertidumbre política.

En Europa esta semana declaraciones del vicepresidente del Banco Central Europeo, De Guindos, que ve «buenas noticias» sobre la inflación y «no muy buenas» sobre el crecimiento. Dice que la incógnita en materia de precios se sigue encontrando en el componente de servicios. El jefe del DIW (Instituto Alemán de Investigación Económica), Fratscher, dijo que el BCE debe alejarse del objetivo de inflación para estabilizar la economía.

El Banco Central Europeo ha puesto el foco en la situación fiscal de los países de la zona euro. La autoridad monetaria, en la publicación de su último informe de estabilidad financiera, destaca que han aumentado las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la deuda pública. Aunque el BCE celebra la reducción reciente y generalizada de la ratio de deuda sobre PIB, insiste en que la situación fiscal en algunos países “sigue siendo débil”. La advertencia llega en un momento en el que las perspectivas de estabilidad financiera se encuentran “nubladas por un aumento de la incertidumbre geopolítica y macrofinanciera junto con dudas sobre el comercio”, según indicó Luis de Guindos, vicepresidente del BCE y responsable de presentar el informe. La principal preocupación es que la vulnerabilidad fiscal pueda desencadenar episodios de tensión en el mercado, algo que vigila muy de cerca desde la crisis de deuda soberana de 2011-2012. A su juicio, “los niveles de deuda elevados y los altos déficits fiscales, unidos a unas perspectivas de débil crecimiento potencial a largo plazo y la incertidumbre económica, incrementan el riesgo de que se reaviven las dudas del mercado sobre la sostenibilidad de la deuda”. “Los problemas sobre el crecimiento derivados de factores como la débil productividad hacen más probable que la elevada deuda y los altos déficits presupuestarios reaviven los temores sobre la sostenibilidad de la deuda y eleven las primas de riesgo ante shocksmacrofinancieros”, alerta el banco central.

La vulnerabilidad general del mercado, con un excesivo optimismo de los inversores, tanto en las Bolsas como en los bonos, a juicio del BCE, contribuye a esta fragilidad generalizada. La incertidumbre política y respecto a los planes de contención fiscal pactados con la Comisión Europea ha comenzado a tener su eco en los mercados, que elevan las primas de riesgo de los países señalados en momentos de tensión. Por ahora, el BCE reconoce que los episodios han sido breves y sin contagio. “Las vulnerabilidades sobre la estabilidad financiera de la zona euro permanecen elevadas en un entorno volátil”, concluye el BCE que señala que, por más que los mercados financieros han probado su resistencia recientemente, “no hay margen para la complacencia”. El BCE considera que los países no deben relajarse por el hecho de que los tipos de interés oficiales hayan emprendido un camino a la baja. El BCE calcula que los costes de la deuda seguirán subiendo durante un tiempo, pues los bonos que alcanzan su vencimiento tienen todavía intereses más bajos que los que se logran con las nuevas emisiones, lo que seguirá elevando el coste medio.

España, según las proyecciones del BCE, se colocará como el tercer país con mayor coste de intereses de la deuda en términos de PIB, sólo por detrás de Italia y Francia. Espera que se eleve por encima del 3,5% en 2034, frente al 2,5% al que cerró 2023. “Los costes de los intereses subirán y pesarán sobre las finanzas de los gobiernos durante años, lo que eleva la necesidad de una consolidación fiscal”, explica el BCE. Pero la institución que preside Christine Lagarde no busca un ajuste total. Reconoce que la zona euro tiene problemas de competitividad y productividad y que estas cuestiones también tienen que abordarse si se quiere evitar “un círculo vicioso entre el bajo crecimiento y las dudas sobre la sostenibilidad de la deuda”. Por ese motivo, el BCE indica que “la consolidación de las finanzas públicas deberá diseñarse de manera que no perjudiquen en exceso el crecimiento”.

También en España el Congreso aprobó ayer un paquete fiscal, aún a falta de pasar por el Senado, impuesto a las multinacionales, gravámenes a la banca, aumento del IRPF a las rentas del capital elevadas y reducción del Impuesto de Sociedades a las pymes. Queda pendiente de acuerdo la prórroga al impuesto sobre las empresas energéticas y no se ha incluido la eliminación de los privilegios de las SOCIMIs. El proyecto de ley tiene como principal finalidad introducir un en el Impuesto de Sociedades un tipo mínimo del 15% a las empresas multinacionales con una cifra de negocios superior a los 750 millones de euros. Este paso responde al compromiso de España con la OCDE y se alinea con una directiva de la Unión Europea que, hasta ahora, no se había incorporado en la legislación nacional. Además, se han añadido otras medidas, como una subida de dos puntos (al 30%) en la tributación a las rentas de capital superiores a 300.000 euros. Las pymes con una facturación inferior a un millón de euros se verán beneficiadas de tipos impositivos más reducidos. Sin embargo, la prórroga al impuesto de empresas energéticas permanece fuera del proyecto ley, pendiente de consenso antes del 31 de diciembre. De lo contrario, el Gobierno se ha comprometido a aprobar un real decreto-ley con la prórroga del gravamen a las empresas energéticas para el año 2025.

Esta semana hemos conocido también que la inflación ha repuntado en la zona euro, pero se mantiene dentro de los objetivos del BCE y con una lectura de los componentes que sigue apuntando a que el proceso de desinflación continúa por la senda prevista. En concreto, el IPC de la región se aceleró hasta el +2% interanual, dos décimas más que el mes previo. Este incremento de la inflación se debió a un menor efecto base de los precios de la energía que en octubre cayeron a ritmos del -4,6% interanual frente a la caída del -6,1% de septiembre, y con ello retiraron cinco décimas a la inflación. Además, los precios de los alimentos también frenaron su tendencia de moderación y avanzaron un +2,9% interanual, aportando seis décimas al IPC. Por el lado de la tasa subyacente, los datos continúan sin grandes sorpresas, confirmando que el último tramo de moderación de la inflación necesitará tiempo, pero la tendencia sigue siendo la correcta. En concreto, la tasa de inflación subyacente repite niveles del +2,7% interanual, con los precios de los servicios avanzando a ritmos del +4% y aportando +1,7%, mientras que los bienes crecen a ritmos del +0,5% interanual y explican ya solo +0,1% de la inflación.

En materia bancaria, según el Financial Times, el BCE estaría sopesando la posibilidad de publicar una investigación sensible que muestre que los requisitos de capital para los grandes bancos de la UE aumentarían en un porcentaje de dos dígitos si tuvieran las mismas reglas que sus competidores estadounidenses.

En Japón el lunes tuvo lugar la primera comparecencia del gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, desde la victoria de Trump, sin grandes sorpresas, continuará con su normalización de tipos al alza, en base a los datos que se vayan publicando. El mercado descuenta que la próxima subida de tipos podría llegar entre diciembre y enero, y estima un nivel de llegada en torno a 0,65% en 2025 frente al nivel del 0,25% actual. Kazuo Ueda, observa con cautela la evolución del yen y los posibles impactos de la nueva administración Trump en temas de balanza de pagos principalmente.

El primer ministro japonés Shigeru Ishiba anunció ayer un paquete de 140.000 millones de dólares para abordar problemas locales como la inflación y el crecimiento salarial


Por qué la guerra comercial de Donald Trump sembrará el caos. Martin Wolf. Financial Times.

Se debe tomar a Donald Trump literalmente o en serio? Salena Zito planteó estas alternativas en una columna en The Atlantic publicada en septiembre de 2016. Hoy, antes de que obtenga el poder por segunda vez, a Trump se le debe tomar más en serio y de forma más literal que la última vez. La evidencia procede de sus nombramientos, sobre todo de Robert F. Kennedy Jr. en Sanidad, Pete Hegseth en Defensa, Tulsi Gabbard en Inteligencia Nacional y Matt Gaetz en Justicia. Estas personas muestran que Trump será mucho más radical. Además, la política comercial ha sido durante mucho tiempo el área en el que hay que tomarlo tanto en serio como de forma literal; el proteccionismo no es sólo una creencia personal de toda la vida, sino que ya se entregó a ella la última vez.

Por desgracia, el hecho de que haya que tomarse a Trump literalmente y en serio no significa que él (o los que están a su alrededor) entiendan la economía del comercio. Si está dispuesto a comprar el sinsentido “antivacunas” de Kennedy, ¿por qué debería preocuparle lo que piensan los economistas al respecto? Comete dos grandes errores: en primer lugar, no tiene indicios de una ventaja comparativa; en segundo lugar, y peor, no entiende que la balanza comercial está determinada por la oferta y la demanda agregadas, no por la suma de las balanzas bilaterales. Esa es la razón por la que la guerra de aranceles no reducirá los déficits comerciales de EEUU. Todo lo contrario, especialmente en el contexto actual, es más probable que derive en inflación, conflicto con la Reserva Federal y pérdida de confianza en el dólar.

Si se quiere producir más de algo (sustitutos de importaciones, por ejemplo, como desea Trump), los recursos tienen que venir de algún sitio. Las preguntas son “¿desde dónde?” y “¿cómo?”. La respuesta puede ser “de las exportaciones, a través de un dólar más fuerte”, ya que los aranceles reducen la demanda de divisas, con las que comprar importaciones. En este sentido, un impuesto a las importaciones termina siendo un impuesto a las exportaciones. La balanza comercial no mejorará.

En esencia, la macroeconomía siempre gana, como nos recuerda Richard Baldwin del IMD de Lausana en una nota para el Peterson Institute for International Economics. La balanza comercial es la diferencia entre los ingresos y el gasto agregados (o los ahorros y la inversión). Mientras esto no cambie, la balanza comercial tampoco cambiará. EEUU ha gastado apreciablemente más de lo que ha ingresado durante mucho tiempo. Esto se muestra en la consistente oferta neta de ahorro exterior, que promedió el 3,9% del PIB, entre el segundo trimestre de 2021 y 2024. Así pues, los sectores domésticos deben haber registrado en conjunto déficits de contrapartida. De hecho, el superávit de ahorro respecto a la inversión en el sector de los hogares fue de una media del 2,3% del PIB, y en el sector empresarial, del 0,5%.

En suma, sólo el Gobierno registró déficit, que ascendió a una enorme media del 6,7% del PIB. Si se quieren eliminar los déficits exteriores, los sectores domésticos deben ajustarse en la dirección contraria, hacia mayores superávits de ahorro, donde el mayor ajuste procedería seguramente de estos enormes déficits fiscales.

Sin embargo, como señala Olivier Blanchard en otro informe para el Peterson Institute, Trump ha prometido extender las rebajas fiscales aplicadas en 2017. Además, ha sugerido que las prestaciones y gratificaciones de la Seguridad Social pasen a no tributar, que se aumenten las deducciones fiscales estatales y locales, y que el tipo del impuesto de sociedades, que se rebajó del 35% al 21% en 2017, se reduzca aún más hasta el 15% para las empresas manufactureras. También ha sugerido la deportación masiva de unos 11 millones de inmigrantes indocumentados.

Reducir la oferta

En pocas palabras, planea reducir la oferta y estimular la demanda. Esto empeorará la balanza comercial, en lugar de mejorarla. Además, también creará presiones inflacionistas, que la Fed tendrá que contener. Por su parte, la deuda federal proseguirá su senda explosiva, lo que podría amenazar la confianza en el propio dólar.

En resumen, no hay posibilidad de reducir el déficit comercial global con las políticas que Trump propone. Reducir el déficit bilateral con China sólo aumentaría los déficits con otros países. Es algo inevitable, dadas las presiones macroeconómicas persistentes. Además, sus políticas comerciales discriminatorias, con aranceles del 60% a China y del 10% al 20% al resto, se extenderán. Trump y sus asistentes observarán cómo las exportaciones de otros países reemplazan a las de China mediante el transbordo, el ensamblaje en otros países, o la competencia directa. La respuesta será la imposición de “normas de origen”, con toda la burocracia que eso exige, o un aumento de los aranceles hacia el 60% a todas las importaciones de productos manufacturados. Entretanto, habrá, sin duda, represalias.

Es probable que esta propagación de altos aranceles en EEUU y en todo el mundo provoque un rápido descenso del comercio y la producción mundiales. El Instituto Nacional de Investigación Económica y Social de Reino Unido pronostica: “Acumulativamente, el PIB real de EEUU podría ser hasta un 4% inferior al que se habría registrado sin la imposición de aranceles”. Mi opinión es que esto es demasiado optimista, dada la incertidumbre que también se desataría. Aun así, es posible que el déficit exterior estadounidense no se reduzca. Eso dependería de que el gasto cayera aún más que la producción. Si fuera así, la balanza comercial mejoraría. Pero esto significaría también una profunda recesión.

La semana pasada señalé que es muy improbable que la política comercial invierta la caída a largo plazo del empleo en el sector manufacturero estadounidense. Esta semana, añado que los aranceles no apoyados por una reducción del gasto agregado en relación a la producción no eliminarán los déficits externos. Los aranceles solos, en especial los discriminatorios sobre un único país, provocarán un caos económico y político a medida que se extiendan como la mala hierba por todo el mundo.

Cuando el rey Canuto de Inglaterra se sentó supuestamente frente a la marea, lo hizo para demostrar que no podía mandar sobre el mar. Donald Trump cree que puede hacerlo. Quedará decepcionado. Por desgracia, nosotros también.


¿Qué pasa si Trump cumple con sus promesas? Kaushik Basu. Execonomista jefe del Banco Mundial y asesor económico jefe del gobierno de India, es profesor de Economía en la Universidad Cornell y miembro sénior no residente en la Brookings Institution.

A medida que se asienta la polvareda tras una de las elecciones presidenciales más turbulentas en la historia de Estados Unidos, muchos se preguntan si el presidente electo Donald Trump cumplirá con su programa económico y –suponiendo que cumpla con sus promesas de campaña– qué impacto tendrán sus políticas en Estados Unidos y en el resto del mundo.

Durante la campaña electoral, Trump prometió, en repetidas ocasiones, crear empleos en el sector manufacturero imponiendo un arancel del 10% a todas las importaciones y de hasta el 60% a los productos chinos. También prometió castigar a las empresas estadounidenses que producen bienes en el exterior, deportar a millones de inmigrantes indocumentados y dificultar la entrada de inmigrantes en el país para competir con los trabajadores estadounidenses.

A simple vista, la visión de Trump de un “renacimiento del sector manufacturero” puede parecer atractiva. Dado el resultado electoral, es evidente que ha calado entre los votantes. Los mercados financieros también reaccionaron de manera positiva: tras conocerse el resultado de las elecciones, el dólar aumentó frente a la mayoría de las principales divisas, y el S&P 500 registró su mayor alza semanal en un año.

Pero la realidad no es tan halagüeña como parece. El repunte bursátil se debe, principalmente, a las expectativas de importantes recortes fiscales y desregulación. Los planes para subir los impuestos a los superricos y a las grandes empresas –una pieza central de la campaña de la vicepresidenta Kamala Harris– serán archivados, al menos por ahora.

En lo que concierne a los planes de Trump de restringir los flujos de bienes y personas, los expertos son aún menos optimistas. Un documento reciente del Instituto Peterson de Kimberly Clausing y Mary Lovely examina las posibles consecuencias de las barreras comerciales propuestas por Trump, y advierte que sus aranceles a las importaciones provocarán aumentos de precios, mientras que la carga recaerá de forma desproporcionada en los hogares de bajos y medianos ingresos.

Impacto en los precios

Sin duda, algunos pueden decir que los aranceles de Trump no generarán una inflación sostenida, sino solo un repunte puntual de los precios. Según este punto de vista, los beneficios a largo plazo compensarían los costos a corto plazo.

Pero hay motivos para pensar que, en lugar de aportar beneficios económicos duraderos, las políticas comerciales que Trump favorece causarían graves daños. Esto se debe a que, si bien los consumidores indudablemente soportarían gran parte de la carga, ellos son solo una parte de la historia. Un muro arancelario en todo Estados Unidos haría subir los costes para los productores nacionales –un resultado que no sorprendería a nadie salvo a Trump–.

El defecto fundamental del plan arancelario de Trump es que los productores nacionales dependen marcadamente de insumos importados. Consideremos el caso del acero: Estados Unidos, el mayor importador de acero del mundo, se abastece en 80 países, entre ellos Brasil, Canadá, México y China. Un fuerte incremento de los aranceles sobre el acero, en consecuencia, haría subir el coste de los productos fabricados en Estados Unidos, erosionaría la competitividad económica del país y, en definitiva, minaría el objetivo declarado de Trump de recuperar empleos en el sector manufacturero.

El plan de Trump de limitar el uso de mano de obra extranjera exacerbaría el problema. India, por ejemplo, ha sido uno de los mayores proveedores de mano de obra a Estados Unidos desde las reformas económicas del país en 1991. En los últimos 30 años, la externalización ha sido beneficiosa tanto para India como para Estados Unidos, ya que la revolución digital permitió que las empresas norteamericanas sacaran ventaja de los menores costes laborales de India.

Impacto laboral

Restringir la externalización en nombre de la protección de los trabajadores estadounidenses no solo perjudicará a la economía india, sino que también hará subir los costos de producción en Estados Unidos. Además de reducir la competitividad, las restricciones propuestas por Trump podrían tener consecuencias geopolíticas de amplio alcance, minando potencialmente tres décadas de esfuerzos diplomáticos por parte de Estados Unidos para forjar lazos de seguridad más estrechos con India.

Asimismo, restringir el acceso a mano de obra barata les permitiría a otros países, especialmente China, ser más competitivos que las empresas norteamericanas en el mercado de productos. Mientras Estados Unidos se va aislando cada vez más, China se dedica a ampliar su presencia en África, Asia y América Latina. Su creciente presencia en estas regiones podría abrir nuevas vías de producción y abastecimiento, impulsando la productividad china y aumentando su influencia geopolítica.

Aunque el debate sobre la externalización en Estados Unido muchas veces se plantea como un simple conflicto entre trabajadores estadounidenses y extranjeros, lo que se suele pasar por alto es que la externalización hace subir las ganancias corporativas.

La solución no reside en restringir el acceso a mano de obra extranjera más barata, sino en usar la fiscalidad para redistribuir parte de las ganancias de los ricos a los pobres, garantizando que los beneficios del comercio global se distribuyan de manera más equitativa.

En la mayoría de las democracias, la principal preocupación después de una elección es que los ganadores no cumplan con sus promesas de campaña. Las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2024 son uno de esos casos raros en los que existe el miedo palpable –en Estados Unidos y todo el mundo– de que el ganador efectivamente cumpla con su palabra


Lo que Trump haga con China será clave para Europa. Alicia García Herrero. Economista jefe para Asia Pacífico en Natixis.

En China, la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos se ha recibido con nerviosismo, aunque oficialmente las declaraciones de las autoridades chinas quieran dar la impresión de indiferencia. A priori, una segunda Administración de Trump –tras una campaña con numerosos ataques a China– debería preocupar. Pero en realidad no tiene por qué ser peor para China que la Administración Biden. Todo dependerá de si Trump finalmente opta por un acercamiento con China o sigue presionando hacia la desvinculación (decoupling). El acercamiento sólo puede entenderse bajo el supuesto de un acuerdo con grandes ventajas para Estados Unidos como el que Trump alcanzó con China en diciembre de 2019.

Cuando Biden llegó al poder, el Gobierno chino esperaba que las relaciones entre China y Estados Unidos mejoraran, alejándose de la dura contención de Trump, pero Biden impuso aranceles adicionales a las importaciones chinas y, lo que es más importante, reforzó los controles a la exportación de tecnología estadounidense a China. Esto llevó a China a darse cuenta de que la competencia estratégica con Estados Unidos está aquí para quedarse, independientemente de quién esté en la Casa Blanca.

A pesar de la retórica, sin duda muy negativa, la nueva Administración Trump podría ofrecer algunas ventajas a China, por cuatro razones. En primer lugar, las posiciones de Trump pueden ser muy erráticas, pero siempre con un interés por llegar a un acuerdo. Esto es exactamente lo que sucedió en diciembre de 2019 cuando el entonces viceprimer ministro chino, Liu He, alcanzó el llamado acuerdo de la Fase Uno con la Administracion Trump. El objetivo era levantar al menos algunos de los aranceles estadounidenses a las exportaciones chinas a cambio de 600.000 millones de dólares en importaciones chinas desde Estados Unidos y el acceso preferencial al mercado chino para las empresas estadounidenses, especialmente en el sector financiero. Las negociaciones entre China y la UE sobre un Acuerdo Global sobre Inversiones se aceleraron justo después de la firma del acuerdo de la primera fase de Estados Unidos, lo que socavó los intereses europeos en China.

Agenda aislacionista

En segundo lugar, la agenda aislacionista de Trump beneficia a China en el sentido de que los aliados tradicionales de Estados Unidos, incluida la Unión Europea, tal vez no tengan otra opción que buscar otros apoyos. Esto podría implicar acercarse más a China, aunque hoy por hoy se ve difícil por el deterioro de las relaciones comerciales entre Europa y China, pero también el apoyo de China a Rusia en su agresión a Ucrania.

En tercer lugar, Trump ha sido claro sobre su intención de poner fin a la guerra en Ucrania tan pronto como se convierta en presidente. Una solución rápida a un conflicto aun abierto probablemente dé cabida a algunas –posiblemente muchas– de las solicitudes de Rusia, lo que es positivo para China. Además de la pérdida de credibilidad de Estados Unidos entre sus aliados, una Administración estadounidense que abandone Ucrania desalentará la creencia del gobierno taiwanés de que Estados Unidos les apoyará en caso de agresión desde el continente.

En cuarto lugar, y de manera más general, la victoria de Trump facilitará a los líderes chinos la difusión de la narrativa del declive de Estados Unidos y la decadencia de su democracia. La influencia de China sobre el Sur Global ha crecido enormemente desde el ataque militar de Israel a Gaza y, más recientemente, al Líbano, más allá de sus iniciativas de larga data, como la Iniciativa de la Franja y la Ruta, y los BRICS. Se espera que Trump ofrezca a los socios internacionales menos incentivos para la cooperación y un enfoque más transaccional que la Administración Biden lo que debería acercar aún más al Sur Global a China.

Pese a los posibles espacios positivos anteriormente mencionados, el regreso de Trump también podría tener un alto coste económico para China. Durante la campaña ha anunciado aranceles adicionales del 60% a las exportaciones chinas a Estados Unidos y, en términos más generales, una mayor desvinculación de China. Durante el primer mandato de Trump, la inversión china en Estados Unidos se desplomó al endurecer los requisitos mediante una reforma del Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos. También se desalentó a las empresas chinas a recaudar fondos en las bolsas norteamericanas bajo amenaza de ser expulsadas de las mismas. Los intercambios entre personas también se hicieron más difíciles, especialmente para los estudiantes e investigadores en ámbitos científicos. Todas estas acciones podrían continuar, si no endurecerse en un segundo mandato, de no llegar a un acuerdo favorable a Estados Unidos. Por si esto fuera poco, a las autoridades chinas les queda poco margen para tomar represalias contra los aranceles de Trump, pues la situación económica china es cada vez más difícil.

Dadas las circunstancias, China tiene aún más motivos para negociar con Estados Unidos que los que tenía en 2019 y, de hacerlo, el gran perdedor podría ser Europa porque una gran parte de sus exportaciones a China compiten con las de Estados Unidos. El sector aeroespacial es un buen ejemplo, pero hay muchos otros. Por supuesto, las políticas de Trump tendrán un impacto directo en la Unión Europea que probablemente será mayor que el indirecto proveniente de lo que Trump decida hacer con China, pero lo que está claro es que un acuerdo comercial-inversión entre Estados Unidos y China podría empeorar aún más las cosas para Europa.

Para la UE podría ser incluso mejor que Trump siga presionando por la desvinculación de China en lugar de llegar a un segundo acuerdo con dicho país. Si bien las consecuencias de dicha desvinculación, a la que Europa se vería abocada también, son obviamente muy negativas en términos de una mayor fragmentación del comercio internacional, al menos habrá menos desvío del comercio chino de la UE hacia Estados Unidos que en un escenario de acercamiento entre Estados Unidos y China.


Buen fin de semana!!

Comentario de mercado viernes 15 de Noviembre del 2024.

El mercado está pendiente de la nueva presidencia de Trump, que tomará posesión en Enero, y si de verdad puede aplicar todas las medidas proteccionistas que anunció en su campaña. Cuando Trump asumió ocho años atrás, la deuda pública rondaba el 80% del PIB mientras que el déficit era de apenas el 2,9%, muy por debajo del 126% y 7% actual respectivamente. Más aún, la madurez que caracteriza al ciclo económico vigente, junto con unos tipos de interés oficiales más elevados limitan considerablemente el margen de maniobra de Trump en su vuelta al poder. Ayer se confirmó que el partido republicano llegaba a los 218 asientos en la House of Representatives, confirmando el control de las dos cámaras. Con esta mayoría, el partido podrá aplicar sus medidas sin necesidad de alcanzar acuerdos, aunque Trump tendrá que obtener apoyo suficiente dentro de su propio partido para implementar sus promesas electorales, algo que no está garantizado. Trump sigue nombrando miembros para su equipo de perfil hawkish mientras el euro y los mercados europeos y asiáticos siguen sufriendo. El partido demócrata tendrá una segunda oportunidad en las elecciones al congreso en 2026 (mid-term elections).

Federal Debt Total Public Debt as Pct of GDP Quarterly Seasonally Adjusted

Como digo, el dólar intensificaba tras la noticia su fortaleza situándose en 1,055 frente al euro y los índices chinos perdían ya la mitad de lo ganado en la subida impulsada por los estímulos monetarios por las expectativas de aranceles desde Estados Unidos.

La llegada de Donald Trump está llevando a los inversores a comprar activos de riesgo. El S&P 500 lograba esta semana superar los 6.000 puntos por primera vez en la historia, aunque ayer cerró en 5949, las subidas de las últimas semanas han hecho que el año 2024 sea el mejor año, en cuanto a rentabilidad, del siglo XXI para el índice americano, anteriormente superado por 2021. En la última semana se han incrementado en 58.000 millones de dólares las posiciones en los principales ETFs cotizados en la bolsa americana, principalmente los que replican el S&P 500, el Nasdaq 100 y el Russell 2000, aunque también se han producido entradas netas en el mercado de renta fija, lo que demuestra que la liquidez se está desplazando a otros activos a medida que las rentabilidades ofrecidas por el corto plazo comienzan a reducirse. Sectorialmente, el año sigue dominado por la tecnología, que ha aportado algo más de un tercio de la rentabilidad en el año, y también han sido reseñables las subidas en el sector financiero en las últimas semanas, cercanas al +10%.     

Otro de los activos que está siendo protagonista es la divisa, el dólar está subiendo con fuerza, desde la victoria de Trump el pasado martes, el índice DXY, que mide la evolución del dólar frente a una cesta compuesta por las principales divisas, sube cerca de un +4%. En el caso del cruce eurodólar, la cotización cede un -1% en el cómputo semanal hasta ubicarse en el entorno de los 1,05 dólares por euro.

Eurodólar en 2024.

En Europa Olaf Scholz y los socialdemócratas de su partido han acordado con los legisladores de la oposición celebrar elecciones anticipadas en Alemania el 23 de febrero, siete meses antes de lo previsto. Este acuerdo prepara un enfrentamiento entre el SPD y los conservadores liderados por Friedrich Merz. La decisión se produce tras la destitución del ministro de Finanzas, Christian Lindner, del Partido Democrático Libre, lo que provocó la ruptura de la coalición de gobierno de tres partidos y dejó al gobierno sin mayoría en el parlamento. Las tensiones políticas se agravan en el país teutón tras la relevante ralentización económica que sufre desde hace varios trimestres

El bitcoin superaba esta semana una nueva barrera clave. La criptomoneda superó este domingo los 80.000 dólares por primera vez en su historia, impulsado por el respaldo del presidente electo Donald Trump a los activos digitales y la posibilidad de un Congreso con legisladores procripto y esta semana ha superado los 90.000$.

El pasado domingo el Bitcoin subió alrededor de 5%, en la que era su sexta jornada consecutiva al alza. Trump ha apoyado al bitcoin durante toda la campaña presidencial, anunciando que convertiría al país americano en el mayor poseedor de este activo en caso de salir elegido y la designación de reguladores afines a los activos digitales. Su triunfo decisivo en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha provocado celebraciones en la industria cripto, que gastó más de 100 millones de dólares apoyando a una variedad de candidatos favorables a las criptomonedas durante los comicios.

El bitcoin gana alrededor del 110% en lo que va de 2024, impulsado por una fuerte demanda de fondos cotizados en bolsa (ETF) y los recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal. El incremento de la mayor criptomoneda, que alcanzó nuevos récords tras la votación en Estados Unidos, supera los rendimientos de inversiones como las acciones y el oro. Los ETF, impulsados por el iShares Bitcoin Trust de BlackRock, con un valor de 35.000 millones, registraron un flujo neto diario récord de casi 1.400 millones el jueves, según datos recopilados por Bloomberg. Un día antes, el volumen de negociación del ETF de iShares alcanzó su máximo histórico, una señal de cómo la victoria de Trump está transformando el mercado cripto.

Precio del Bitcoin en dólares último mes (Máximo 93.090,58$).

Bitcoin durante el 2024:

Las Bolsas chinas han corregido con fuerza esta semana ante la expectativa de que el nuevo gobierno de Trump incluya a miembros de sesgo duro contra China, Marco Rubio como Secretario de Estado, Mike Waltz como Asesor de Seguridad Nacional, Lighthizer en Política Comercial, así como por la decepción respecto a los últimos estímulos anunciados por el gobierno chino el pasado viernes. 

Esta semana ha sido noticia que la OPEC+ que ha recortado sus previsiones de crecimiento de la demanda de petróleo para este año y el próximo por cuarto mes consecutivo. El recorte en previsiones supone un reconocimiento de la desaceleración en China, el principal consumidor de crudo del planeta en estos momentos. El consumo mundial de petróleo se estima que será de 1,8 millones de barriles por día en 2024, 107.000 barriles menos de lo previsto anteriormente. La OPEC+ ha reducido las proyecciones de crecimiento de la demanda para este año en casi una quinta parte desde el mes de julio, muy correlacionado con la caída de los precios del crudo. Sin embargo, las perspectivas del cartel siguen siendo más optimistas que las de la mayoría de analistas.

La temporada de resultados empresariales del Tercer Trimestre del año en Europa está siendo sorprendentemente buena en el STOXX 600 frente a las expectativas de mercado, el crecimiento de los Beneficios Por Acción se esperaba que fuese del +3% a finales de Octubre pero ya está casi en el 11% interanual.(https://lipperalpha.refinitiv.com/wp-content/uploads/2024/11/TRPR_83201_573.pdf).

Importante esta semana:

En Estados Unidos el miércoles se publicaron los datos de IPC del mes de octubre, en línea con las estimaciones de los inversores, tanto en tasa general mensual +0,2% en línea con el +0,2% esperado y anterior, e interanual +2,6% igual que el +2,6% esperado y +2,4% anterior, como subyacente, mensual +0,3% (+0,3% esperado y anterior) e interanual +3,3% (+3,3% esperado y anterior).

Los discursos de los oficiales de la Fed denotan incertidumbre y cautela. El gobernador de Kansas indicó que aún queda pendiente ver hasta qué punto rebajarán los tipos de interés.  La tasa neutral, nivel al que se mantiene una inflación estable y pleno empleo, es modelizada de manera recurrente por la Fed. Si bien están de acuerdo en que los tipos neutrales han aumentado desde la pandemia, necesitan más datos y tiempo para evaluarla. La homóloga de Dallas apuntó que la tasa neutral de tipos se sitúa entre el 2,74% y el 4,6%, un rango aún lejano de ser específico. Por su parte, el gobernador de Minneapolis señaló que tiene confianza en que la inflación se encamina en la dirección correcta, pero deben esperar. Y es que, si se diese un dato de inflación por encima de las expectativas de aquí a diciembre, defendería una pausa. El oficial de la Fed de San Luis mostró una postura semejante, al defender una política moderadamente restrictiva mientras los precios crezcan por encima del objetivo del 2%.

Ayer hubo comentarios del presidente de la Fed, Powell afirmó que la economía americana se mantiene sólida, lo que junto a unos precios a la producción por encima de lo esperado, repuntando en tasa general a +2,4% por encima del +2,3% esperado y +1,9% previo y en subyacente +3,1% frente al +3% esperado y +2,9% anterior, moderan la probabilidad de una rebaja de 25 puntos básicos en la reunión de la Fed del 18 de Diciembre al 60% cayendo desde la probabilidad que daba el mercado del 83% antes del dato, manteniendo como nivel de llegada 3,75% en 2026 por encima del 3,5% antes de las elecciones, a la espera de la implementación de las políticas inflacionistas del nuevo gobierno Trump. En función de los datos que conozcamos de aquí a la reunión de diciembre, el dato de empleo de noviembre se publica el 6 de Diciembre, y el de IPC de noviembre el 11 de Diciembre, podríamos llegar a ver una pausa de la Fed en la reunión de diciembre en su proceso de recorte de tipos.

Trump elige a Musk y al empresario Ramaswamy para encabezar el nuevo Departamento de Eficiencia Gubernamental con el fin de despedir a miles de funcionarios y a hacer funcionar el Gobierno como una empresa. Por otra parte, nombra a Hegseth, presentador de Fox News, para encabezar el Pentágono. Además, Mike Huckabee, exgobernador de Arkansas, que afirmó en la campaña presidencial de 2008 que la identidad palestina era “una herramienta política para tratar de quitarle tierras a Israel” se convertirá en embajador en Israel.

Según DDHQ (organización de análisis electoral en Estados Unidos), los republicanos ganan la mayoría en la Cámara de Representantes. Por su parte, Trump elegirá a Waltz como Asesor Nacional de Seguridad y a Rubio como Secretario de Estado. Se trata de un senador conocido en la política nacional especialmente en temas de política exterior y relaciones con América Latina, muy crítico con el régimen de Cuba y Venezuela.

También en Estados Unidos esta semana hemos conocido que la confianza de las pymes repunta y los consumidores se muestran más confiados en una moderación de la inflación. Se publicaron datos de confianza de las pequeñas y medianas empresas estadounidenses que superaron las expectativas y en octubre se elevaron hasta niveles de 93,7 desde el 91,5 anterior. Con ello, las pymes dan señales de una aceleración de la actividad doméstica americana de cara a los próximos meses. Por otro lado, también se publicó la encuesta de la Fed de Nueva York sobre expectativas de inflación de los consumidores que, a un año vista, se moderaron hasta niveles de +2,9% desde el +3% anterior. Un dato alentador y que refleja unas expectativas de inflación contenidas en los hogares estadounidenses.

En la zona euro se confirma la aceleración del crecimiento en el tercer trimestre del año. El PIB de la región avanzó un +0,4% trimestral, lo que elevó el crecimiento interanual hasta el +0,9% interanual, el mayor crecimiento desde el primer trimestre del 2023. Por otro lado, la nota negativa vino por el lado de los datos mensuales de producción industrial, que cayeron en septiembre más de lo esperado y vuelven a confirmar la recesión del sector. En concreto, la actividad industrial en el conjunto de la zona euro retrocedió un -2% mensual, lo que intensificó la caída frente al mismo periodo del año pasado hasta el -2,8% frente al -0,1% previo. 

En Alemania, el canciller Scholz apunta a una moción de confianza antes de Navidad y posibles elecciones anticipadas en febrero tras el colapso de la coalición tripartita. Según el diario Bild, el borrador de presupuesto suplementario de 11.000 millones de euros para 2024 está amenazado por la actual crisis política. El vicecanciller Habeck dice que hay que celebrar nuevas elecciones «lo antes posible», pero al final es decisión del canciller. Por último, Merz, líder del CDU, dijo que si es canciller buscará firmar acuerdos con Trump y llama a Scholz «pato cojo»

Este martes se publicó el dato de Zew alemán de Noviembre, que fue peor de lo esperado afectado, probablemente, por la crisis política del país y por la elección de Trump en Estados Unidos que supondrá un incremento de aranceles a las exportaciones alemanas a Estados Unidos. El índice de confianza de los inversores alemanes ZEW registró un deterioro en Noviembre al pasar de 13,1 a 7,4, por debajo de las estimaciones del 13,2.

En España, Fitch elevó su perspectiva de deuda española a positiva desde estable (A-) por mejora en factores estructurales que aumenta el potencial de crecimiento del PIB.

Además, en España este miércoles se publicaron los datos finales de inflación de octubre que no han deparado sorpresas. Como había adelantado ya el INE, el crecimiento de los precios al consumo repuntó tres décimas y se situó en el +1,8% interanual, con una tasa subyacente que se sitúa en el +2,5% (una décima por encima del mes anterior). Por componentes, Vivienda fue uno de los grupos que más impulsó el aumento de la inflación, al situarse su variación anual en +4,2%, lo que supuso 1,3 puntos por encima de la del mes pasado. Este aumento se debió, en su mayor parte, a la subida de los precios de la electricidad y del gas, frente a la bajada en el mismo mes de 2023. Asimismo, también el grupo de Transporte repuntó como consecuencia de la subida de los precios de los carburantes y lubricantes para vehículos personales, frente a la bajada en octubre del año anterior.

Los inversores japoneses compraron 5.400 millones de euros netos en bonos alemanes en septiembre, la mayor cantidad desde 2018, y vendieron bonos soberanos por quinto mes consecutivo. Japón promete más de 10 billones de yenes en nuevo apoyo para el sector de los semiconductores y la inteligencia artificial.

Según fuentes de Bloomberg, China planea recortar el impuesto a la compra de viviendas dentro de su paquete de estímulos fiscales.

El IPC de China bajó en una décima hasta el 0,3% interanual en octubre (0,4% estimado), por lo que las cifras de inflación chinas de octubre siguen mostrando la debilidad de la demanda interna. El dato de IPC estuvo penalizado por la energía. No obstante, la inflación subyacente se mantienen en un bajo 0,2% interanual frente al 0,1% anterior, con una inflación de servicios en el +0,4% interanual. Del lado industrial, sus precios siguieron descendiendo por vigésimo quinto mes consecutivo (-2,9% interanual frente al -2,8% anterior) y no solo por la energía. Los bienes manufacturados descendieron de precio un -2,9% interanual.

La convención del partido comunista chino del pasado viernes puso de manifiesto que el consumo privado en el gigante asiático es más débil de lo que se esperaba. Las insuficientes medidas implementadas para descargar la deuda de gobiernos locales y el panorama que afronta la segunda potencia del mundo con Trump en la Casa Blanca son motivos de pesimismo y bolsas e índices empiezan a reflejar este sentimiento. La inversión extranjera no acaba de llegar y china ha de prepararse para una guerra comercial que muy probablemente se inicie a partir de 2025. Obviamente la volatilidad se va a ver afectada por todos estos factores y bancos como UBS ya rebajan la previsión de crecimiento para el 2025 en China hasta el 4% desde el actual 4,7%. La bajada será mayor en 2026 avisan desde el banco suizo.

Anoche se publicaron datos de actividad de octubre también en China con tono mixto, mejorando algo en consumo, pero no en manufacturas y con marcada debilidad en el sector inmobiliario, las ventas minoristas +4,8% frente al +3,8% esperado y +3,2% anterior, producción industrial +5,3% ligeramente por debajo del +5,6% esperado y +5,4% anterior, la inversión en propiedades cayó un -10,3% más del -9,9% esperado y -10,1% anterior, mientras que los precios de viviendas siguen cayendo, pero a menor ritmo, el precio de las viviendas nuevas cayó un -0,5% algo menos que el -0,7% del mes previo y usadas -0,5% frente al -0,9% anterior. Parecen necesarios estímulos adicionales para impulsar la economía del gigante asiático.

En el Reino Unido, se publicó la tasa de paro de Septiembre que repuntó más de lo previsto y se elevó hasta el 4,3%, un aumento de tres décimas que, unido al descenso de las vacantes disponibles refleja un menor dinamismo en la creación de empleo. Sin embargo, en términos de salarios, los datos conocidos apuntan a que las presiones al alza se mantienen, con un incremento de los salarios privados del +4,8% interanual.


Trump: una oportunidad para Europa. Rafael Pampillón Olmedo Rafael Moneo Abreu.

El republicano Donald Trump vuelve a la Presidencia de Estados Unidos de forma triunfal. Un hecho que se produjo cuando fue declarado ganador en el decisivo estado de Pensilvania en plena madrugada electoral. Actualmente, el resultado sigue abierto en 2 de los 50 estados. Podría llegar a los 312 delegados, si mantiene su ventaja actual en los mismos. El balance es inequívoco: ha ganado 32 estados, principalmente en el sur y el medio oeste. Mientras que Kamala Harris se anota 18, principalmente en el noreste y la costa oeste. Un resultado desastroso para los demócratas que asimismo pierden la mayoría en el Senado, una cámara que permite hacer nombramientos de altos funcionarios y jueces. En cambio, los republicanos, además de ganar el Senado, mantendrán también el Congreso, aunque con una diferencia ajustada. Una situación que significa vía libre para el presidente en sus decisiones de política interior y relaciones exteriores.

La idoneidad de los candidatos en las elecciones

¿Cómo explicar este “repentino” y holgado triunfo de Trump? Tampoco es tan inesperado, si analizamos los hechos previos y que en Europa se han interpretado desde una perspectiva bastante desenfocada. Desgraciado ha sido el hecho de presentar a una candidata demócrata poco apropiada, como Kamala Harris, que ha realizado una campaña muy desafortunada. No fue capaz de dar una respuesta a la preocupación del ciudadano por la grave situación económica y la inmigración irregular. Ofreciendo, en cambio, políticas ideológicas y morales del Partido Demócrata, que no han movilizado a su electorado.

En cambio, Trump ha mejorado su resultado significativamente respecto a 2020, tanto en zonas urbanas como en rurales. Y, según distintas encuestas, ganó especialmente entre los latinos, hombres negros y votantes jóvenes. El mayor argumento de Harris era su condición de mujer, que no tuvo el efecto deseado. Hablar de una posible misoginia en una parte del electorado americano es perder la noción de la realidad.

La política económica de Trump

La política económica que Trump anunció en la campaña se enfoca en varios frentes estratégicos. Su objetivo es proteger y fortalecer la economía estadounidense. Son medidas proteccionistas, de reducción de impuestos, y centradas en la autosuficiencia energética. Estos son los principales pilares de su enfoque económico:

  1. Endurecimiento de la política migratoria: Se prevé un aumento en las restricciones a la inmigración. A esto se unirá la expulsión masiva de indocumentados, lo que tendrá un impacto directo en el mercado laboral de Estados Unidos: subirán los salarios. La reducción de mano de obra migrante puede llevar a una escasez de trabajadores en ciertos sectores, especialmente en aquellos que tradicionalmente dependen de los inmigrantes, como la agricultura, la construcción y los servicios (hostelería, trabajo doméstico, recogida de basuras, transporte, etc.).
  2. Guerra comercial con China: Trump podría retomar la postura arancelaria agresiva de su primer mandato, imponiendo un arancel general del 20% a las importaciones a nivel global, muy por encima del promedio actual del 3%. Esta medida incluiría controles más estrictos sobre la exportación americana de tecnología y también un arancel específico del 60% sobre los productos chinos. Con la intención de reducir la dependencia de bienes esenciales provenientes de China. Sería una vuelta a los niveles arancelarios efectivos de Smoot-Hawley de la década de 1930 que fue uno de los factores que propició la Gran Depresión.
  3. Reducción de impuestos a las empresas y bajada del IRPF: Trump propone reducir el impuesto de sociedades al 15%, junto con una rebaja en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Estas medidas buscan incentivar la inversión y el consumo, aunque podrían tener consecuencias negativas sobre la estabilidad presupuestaria al reducir la recaudación fiscal.
  4. Ralentización de la transición energética: La administración Trump podría disminuir los esfuerzos para la transición hacia energías renovables, priorizando en cambio el impulso de la producción petrolera y gasística. Esto responde a su enfoque en la independencia energética y en la reducción de los costes energéticos para consumidores y empresas en Estados Unidos.

El día después

El electorado americano ha votado esa estrategia de política económica y ha dado la espalda al dúo Biden / Harris, que ha empeorado su nivel de vida y sus expectativas de futuro. La pregunta que se hace mucha gente, el día después, es si Trump puede cumplir las promesas electorales. Y también si puede rescatar a la economía americana de la burbuja de deuda, que crece a un ritmo superior al del PIB.

Curiosamente, para algunos, el crecimiento actual en Estados Unidos propiciado por el Partido Demócrata ha sido “robusto”. Hasta “un misil”, se ha llegado a decir. Si fuese así, no hubieran sido necesarios unos estímulos económicos que ocasionan un déficit público del 8% del PIB. Es un crecimiento débil, con un cuadro macro muy peligroso, cuya resolución será la tarea principal del programa económico de la nueva administración. De entrada, no será fácil. La repetición de gasto público expansivo, las rebajas de impuestos y la subida de aranceles, pueden aumentar el déficit y la inflación, en un mundo, que, en el periodo de la administración Biden, se ha vuelto a llenar de conflictos.

El interés de Europa

En relación con Europa, la tarea más importante para Trump será lograr una salida pactada al conflicto de Ucrania. Sería deseable debilitar a Putin. Pero, en algún momento, habrá que reconocer que Ucrania no va a poder mantener esta guerra de forma indefinida, alimentada con inyecciones (económicas y militares) permanentes de los gobiernos occidentales. Rusia no va a abandonar las zonas del este de Ucrania, ni Crimea. Y, si se la obliga a salir de ellas, el coste para Europa de un posible enfrentamiento con Rusia tendría consecuencias impensables. Brzezinski, asesor de seguridad de la Casa Blanca durante décadas, y uno de los más firmes partidarios de la línea dura con la antigua URSS, alertaba, ya en 2015, a los países occidentales de un peligro de guerra abierta con Rusia al “sobrepasar determinadas líneas rojas” en su trato con Ucrania.

Europa decidió hace dos décadas no invertir en seguridad militar frente al aumento masivo del gasto social. Y ahora es demasiado tarde para un rearme masivo. No hay recursos posibles sin una subida brutal de impuestos o amplísimos recortes de gastos en otras partidas. Es imprescindible un planteamiento más realista, con una solución de consenso a esta terrible guerra, que ha provocado ya cientos de miles de muertos. Tal pacto en Ucrania puede ser la ocasión idónea para recomponer la relación con Trump, un personaje más o menos agradable, pero que va a ser el próximo presidente de los EEUU. Porque ya no aporta nada pensar en lo que hubiera pasado en caso de una victoria de Harris. Ni tampoco ayudará el imaginarse escenarios apocalípticos, especulando con el fin de la democracia en Estados Unidos.

En conclusión, el programa de Trump busca dar un giro estratégico en la política exterior y proteger la economía estadounidense, así como fortalecer su posición en el escenario global.

Se atribuye a San Lupo de Troyes la frase “Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él”. Hacía referencia a que salió al paso de Atila en el año 451 y preservó su ciudad de la posible desolación causada por el famoso general de los hunos. Posiblemente, los europeos podamos aprender esta lección de la historia. Y, aunque sigamos viendo a Trump como un “Atila”, deberíamos empezar desde ahora a cooperar con él.


Buen fin de semana!!

Comentario de mercado viernes 8 de Noviembre del 2024.

Donald Trump será de nuevo presidente de los Estados Unidos, con el control tanto del Senado, que recuperan los republicanos, como de la Cámara de Representantes. En base a su programa político, es de esperar más inflación, mayores aranceles, 10% general y 60% a China, restricciones a inmigración que presionarán los salarios al alza, mayor crecimiento económico a corto plazo, con un recorte de impuestos, aunque probablemente menor a medio plazo, por mayores aranceles, y menores recortes de tipos de la Fed.

Para los bienes importados de China Trump llegó a hablar de incrementar los aranceles al 60% y al 20% para el resto del mundo según Bloomberg Economics. Esto elevaría los impuestos estadounidenses un 20% de media, nivel no visto desde comienzos del siglo XX. Los países que serán más impactados por las medidas proteccionistas de Trump serán los vecinos Méjico y Canadá. Para el resto de los países el impacto será limitado, de acuerdo con un análisis publicado por Bloomberg Economics la mañana de las elecciones americanas. Méjico y Canadá verán rebajado su PIB un 2% para el 2028 si son implementadas las propuestas de Trump. Para el PIB Global tendrán un impacto del -0,50% para el 2028. No obstante, y esperemos que así sea, la capacidad para implementar estas medidas económicas es ciertamente limitada por la debilidad de las cuentas públicas y la madurez del ciclo. Trump asumió la presidencia en 2016 con una deuda del 76% sobre el PIB y un déficit de tan solo 2,9%, niveles considerablemente más manejables que el 99% actual y el 7%, respectivamente. Además, tendrá que manejar un desafío adicional, la madurez de un ciclo económico que ha experimentado ya su primera bajada de tipos de interés, aunque en niveles considerablemente más elevados que en aquella época. 

Bloomberg Economics hacía un análisis de cómo afectará a Europa la victoria de Donald Trump. Estados Unidos probablemente gastará más, lo que aumentará los costes de endeudamiento en todas partes a través de mercados de capital globales profundamente globalizados. Eso será un problema para países muy endeudados como Francia e Italia. La retórica de Trump en torno a Ucrania y la OTAN sugiere que las potencias europeas deberían estar preparadas para defenderse por sí mismas de las amenazas a la seguridad. Un mayor gasto en defensa necesariamente competiría con otras prioridades, presionando los presupuestos y aumentando los riesgos fiscales. Si Trump cumple con sus amenazas de aumentar los aranceles, algunos sectores europeos podrían verse muy afectados. Aún así, la oportunidad para que Trump lo haga sin exponer a los exportadores estadounidenses a los impactos de las medidas de represalia es limitada. Navegar en una economía global cada vez más dividida es una prioridad clave para Europa. Afrontar los desafíos que plantea una presidencia de Trump supone un riesgo de distraer a los políticos europeos en un momento en que se necesita desesperadamente determinación y concentración, según Bloomberg Economics. Como dice el viejo refrán, se hace campaña con poesía y se gobierna con prosa, las ideas más extremas de Trump pueden quedar en el camino. Aún así, sus propuestas están ahí y esto supone un desafío para Europa

Entre los ganadores de las últimas elecciones presidenciales de Estados Unidos, además de Donald Trump, hay que mencionar a los inversores que siguen las casas de apuestas. Mientras las encuestas previas a los comicios estaban muy igualadas entre el líder republicano y la demócrata Kamala Harris, las plataformas de juego llevaban dando varias semanas como claro favorito al expresidente.

Gracias a esa confianza en las apuestas, algunos operadores venían ejecutando el denominado Trump trade, al comprar los activos que pueden beneficiarse con el republicano como presidente, y vender los que pueden salir perjudicados. Este miércoles esos inversores vieron revalorizarse sus posiciones al confirmarse la victoria de Trump, la Bolsa de Nueva York escaló hasta marcar nuevos récords para el S&P 500, el dólar avanzó frente al euro y otras divisas, los bonos estadounidenses elevaron su coste, el petróleo sufrió caídas y las bolsas europeas pasaron una mala jornada. La cuestión ahora, enunciada por los analistas de Citigroup, es si todavía queda recorrido para exprimir el resultado electoral. Aunque el mercado empieza a descontar al nuevo presidente, los analistas de Citi recomendaban añadir algunos Trump Tradeya que el posicionamiento previo a las elecciones no era sustancial. En renta variable, Citi todavía ve recorrido al S&P 500 frente al Euro Stoxx, por lo que aconseja comprar el índice de la Bolsa estadounidense y vender el europeo. En divisas, apuesta por el dólar frente al euro y el renminbi chino, mientras que ya no ve mucho más recorrido a la baja a los bonos estadounidenses y recomienda vender el oro, ya que suele perder fuelle cuando el dólar está fuerte.

Parece que Bolsa y divisas son los mercados donde más se puede jugar todavía con el efecto de la presidencia de Trump. La tendencia que sale de unas elecciones suele durar varios días, especialmente para el S&P 500 y el dólar, pero menos para la renta fija, afirman en Citi.

  S&P 500 últimos 5 años:

Goldman Sachs, en una nota enviada este miércoles, se une al optimismo con la Bolsa y predice que el S&P 500, alcanzará los 6.015 puntos al final del año 2004, y el próximo ejercicio saltará hasta los 6.300 puntos. Junto a la resolución de la incertidumbre electoral, un crecimiento económico resistente y los recortes de tipos de la Fed respaldan una perspectiva saludable a corto plazo para las cotizadas estadounidenses, afirman los analistas de Goldman. En el mercado de divisas JPMorgan y Goldman ven posible que el dólar se aprecie hasta la paridad con el euro si Trump sigue adelante con su amenaza de tarifas. ING ve en los próximos días una caída a los 1,055 dólares.

 Eurodólar últimos 5 años:

En 2016, la anterior victoria de Donald Trump hizo que el S&P 500 saltara de 2.130 a 2.190 puntos en el mes de noviembre. El euro cayó de 1,11 a 1,05 dólares al final de ese año. Y el bono a diez años pasó del 1,85% al 2,4%. Con la rentabilidad ahora cerca del 4,5% y la Fed en pleno ciclo de bajada de tipos, los analistas ven menos opciones de hacer dinero vendiendo a corto la deuda americana.

La semana pasada conocimos en Estados Unidos respecto al mercado laboral que la creación de empleo ha dado un frenazo, que sugiere cierto enfriamiento acompañado del sesgo provocado por los huracanes Helen y Milton, así como la huelga de trabajadores de Boeing. No obstante, la tasa de desempleo se mantiene bastante fuerte en el 4,1%. El viernes pasado conocimos la Encuesta de Nóminas (Payroll Survey), que revelaba una reducción de creación de empleo de octubre, de hasta 12.000 empleos, muy inferior a los 100.000 esperados y los 223.000 anteriores, que fueron revisados a la baja. La industria se declara principal afectada, más sensible a la alteración del fenómeno meteorológico, con una destrucción de 46.000 empleos en las manufacturas, la mayor caída desde abril de 2020. La Payroll Survey, se basa en las respuestas de los negocios, de tal manera que, si un trabajador no asiste al trabajo, aunque sea por condiciones climáticas, en el período de pago semanal que incluye el día 12 del mes, se contabiliza como desempleado, aunque técnicamente conserva su trabajo, por el contrario, la tasa de desempleo se calcula a partir de la encuesta a los hogares (Household Survey) que considerarían a esa misma persona como empleada.

Inflación y precios de producción en Estados Unidos

Morgan Stanley actualizó esta semana su objetivo para el S&P 500 este año hasta los 6.100 puntos (cierre de ayer en el 5973,10), lo que implica un recorrido desde los niveles actuales del 1%. El índice concluiría el año con una revalorización del 26%. Los analistas de Morgan Stanley señalan que el alza adicional se explica por el miedo de los inversores a perder algo (FOMO). Las alzas más relevantes en el índice llegarán una vez los inversores asimilen los resultados de las elecciones de Estados Unidos.

El consenso de mercado de Bloomberg muestra que al S&P 500 no le queda más recorrido para el resto del año, pero, Goldman Sachs, BMO Capital Markets y Evercore ISI también ven al S&P 600 en los 6.000 puntos en diciembre. Las elecciones pueden generar una indigestión en la Bolsa si el rendimiento de los bonos aumenta, pero una economía fuerte debería limitar el riesgo de un mercado bajista, según Goldman Sachs.

En China, a la espera de si el Comité NPC (China National People’s Congress), cuya reunión finaliza hoy, anuncia nuevos estímulos que complementen los presentados hasta el momento, y que deberían poner el foco en recuperar la confianza consumidora y el consumo privado, la clave para realmente impulsar a la economía del gigante asiático. Estos nuevos estímulos parecen especialmente necesarios tras la “ola republicana” de Trump (propuesta de aranceles del 60% a China).

 Hang Seng Index últimos 12 meses (+22,02% durante el 2024).

Importante esta semana:

Ayer, como se esperaba la Fed, por unanimidad, recortó tipos en Estados Unidos 25 puntos básicos, hasta el 4,75%. Mantiene así la hoja de ruta prevista a pesar de la alta volatilidad en los mercados y tan solo 36 horas después de conocerse la victoria de Donald Trump en los comicios presidenciales de Estados Unidos. En cuanto al efecto de la elección de Trump en política monetaria, el Presidente de la Fed dijo que no renunciaría a su puesto si Trump se lo pidiese, y subrayó que la destitución de cualquier miembro del Consejo de la Fed «no está permitida por la ley». “A corto plazo, las elecciones no han tenido ningún efecto en nuestras últimas decisiones”, aclaró ayer el presidente de la Fed, Jerome Powell. En cuanto al futuro, fue muy cauteloso sobre las políticas de Trump: “No sabemos el efecto que tendrán sobre la economía”, entre otros motivos, porque todavía se desconoce cuáles se concretarán y cómo. “La Reserva Federal no especula”, apuntó para zanjar el tema. Las palabras de Powell no terminaron de arrojar luz sobre los temores del mercado. Los analistas especulan con la posibilidad de que la vuelta de Trump a la Casa Blanca obligue al banco central estadounidense a frenar en la desescalada del precio del dinero, con una pausa en diciembre, en lugar del cuarto de punto que se descontaba hasta que se conoció el resultado electoral. Powell insistió en que no hay nada escrito y que serán los datos que se conozcan los próximos meses los que determinen lo que ocurra en la próxima reunión. Lo que sí reconoció Powell es que “hay mucha incertidumbre” y se trata de un juego de equilibrio que complica el trabajo de los gobernadores de la Fed, que se debaten entre mantener controlada la inflación y no dañar en exceso el mercado laboral. La tasa de paro se mantuvo sin cambios el mes pasado, en el 4,1%, pero las cifras fueron especialmente negativas en el apartado de creación de nuevos puestos de trabajo, disparando las alarmas de los analistas. Powell le restó importancia, asegurando que, “en general, la economía de Estados Unidos sigue siendo fuerte”.

Además, el dato de la inflación sigue dando buenas noticias a la Fed. En septiembre, el dato de octubre se conocerá el próximo martes, el IPC se situó en el 2,4%, cerca del objetivo del 2% fijado por el organismo. Desde el verano, se confirma su tendencia a la moderación por debajo del 3%, cota que se ha tardado más de lo previsto en conquistar, tras un primer semestre en el que el IPC remontó en varias ocasiones.

Ahora, el regreso de Trump a la Casa Blanca añade más incertidumbre, ya que su programa económico, muy proteccionista en el capítulo comercial, viene acompañado de fuertes presiones inflacionistas, según los expertos.

Los mercados de renta fija prevén una caída de los tipos de interés estadounidenses hasta el 3% a finales de 2025. No todo el mundo está de acuerdo. Los economistas de Schroders creen que la Reserva Federal “actuará con más cautela y que los tipos de interés estadounidenses bajarán más lentamente”. Habrá que esperar hasta la reunión de diciembre no solo para ver si se concretan las predicciones de los analistas, sino también para conocer con precisión las nuevas previsiones que maneja el banco central, ya que en esta reunión no se han actualizado, la última vez fue en septiembre, coincidiendo con el cambio de ciclo en la política monetaria de Estados Unidos con un primer recorte de medio punto.

Powell dejó claro ayer que la Fed reducirá el ritmo cuando los tipos se aproximen a un nivel neutral. La gran duda es que el banco central todavía no sabe de qué umbral se trata. Antes de la gran crisis de 2008, se encontraba en el 4%. Tras la debacle de los mercados, se revisó a la baja hasta el 2%, pero con la pandemia, el escenario volvió a cambiar, añadiendo más incertidumbre. El presidente del banco central cree que la tasa neutral no estará “en niveles tan bajos” y se situará por encima del 2%. Aunque hay dudas con el ritmo, lo único seguro es que el 4,75% sigue siendo un nivel restrictivo de política monetaria y que la Fed prevé seguir recortando los tipos en los próximos meses.

En Estados Unidos se publicó el martes el ISM de servicios de octubre que superó ampliamente las estimaciones, en 56,0 frente al 53,8 esperado por el consenso y 54,9 del mes anterior, apoyado principalmente por el componente de empleo que se situó en 53,0 por encima del 48,0 esperado y 48,1 anterior, mientras que el componente de precios pagados estuvo prácticamente en línea con lo esperado (58,1 frente al 58,0 esperado y 59,4 anterior, y nuevos pedidos decepcionó ligeramente (57,4 frente al 58,0 esperado y 59,4 anterior. Asimismo, los datos finales de PMIs del mes de octubre fueron algo peor de lo esperado, servicios en 55 por debajo del 55,3 esperado y preliminar, y PMI compuesto en 54,1 frente al 54,3 esperado y preliminar.

También en Estados Unidos este lunes terminaba la huelga de los 33.000 trabajadores de Boeing al alcanzar un trato tras 53 días. Se estima que el parón ha supuesto un coste de 100 millones de dólares diarios en ingresos para la empresa, un 7% con respecto a los ingresos de 2023. El 59% ha votado a favor del pacto, que supondrá un aumento salarial del 38% en los próximos 4 años y mayores contribuciones al plan de pensiones. Mañana comenzarán a incorporarse los trabajadores en Washington, Oregón y California.

En Europa se publicaron los PMIs finales de octubre que fueron mejores a los preliminares tanto en la Eurozona (servicios 51,6 por encima del 51,2 esperado y preliminar frente al 51,4 anterior, PMI compuesto 50,0 mejor que el 49,7 esperado y preliminar y del 49,6 anterior) como en Francia (servicios 49,2 por encima del 48,3 esperado y preliminar aunque por debajo del 49,6 anterior, PMI compuesto 48,1 frente al 47,3 esperado y preliminar frente 48,6 anterior) y Alemania (PMI de servicios 51,6 ligeramente por encima del 51,4 esperado y preliminar y del 50,6 del mes anterior y PMI compuesto 48,6 frente al 48,4 esperado y preliminar y 47,5 anterior).

En Alemania, el gobierno se enfrenta a una profunda crisis presupuestaria que ha tensado la coalición liderada por el canciller Olaf Scholz. Lindner, del partido liberal FDP, ha propuesto un enfoque de austeridad, mientras que Habeck, de los Verdes, favorece mayores inversiones en áreas como la transición energética. Esta situación se ha visto incrementada por la discusión sobre el «impuesto de solidaridad«, implementado por primera vez en 1991 tras la reunificación del país y que se ha mantenido hasta la actualidad debido a su contribución significativa a las finanzas públicas alemanas. El 12 de noviembre, el Tribunal Constitucional Federal de Alemania decide si dicho impuesto es inconstitucional. De ser así, el gobierno podría tener que hacer frente a un déficit presupuestario de hasta 75.000 millones de euros (sólo en 2025 dicho impuesto supondría unos ingresos fiscales de 13.000 millones de euros).

En China, el lunes se publicó un dato que refleja que el sector servicios vuelve a expandirse (Caixin China PMI Services 52 por encima del 50,5 esperado), alcanzando su mejor nivel desde junio, mientras se anuncian más medidas para reducir la carga fiscal de los estamentos locales. Muchos analistas creen que las autoridades chinas han estado a la espera de conocer el resultado de las elecciones estadounidenses para implementar medidas de mayor alcance que se adapten a la nueva realidad.

El gobernador del Banco Popular de China se comprometía este miércoles a mantener una política acomodaticia y a intensificar los ajustes anticíclicos.

Y anoche, también en China, se publicaron unas fuertes cifras de comercio exterior. Las exportaciones rebotaron un +13% interanual con las importaciones cayendo un 2% ante la debilidad de la demanda interna que puede agravar las relaciones con la Casa Blanca.

La Comisión Europea plantea flexibilizar las reglas fiscales a España para paliar con los daños de la DANA. El vicepresidente del Ejecutivo comunitario anunció que las autoridades europeas están en contacto con las españolas para ayudar al país, mediante la posibilidad de reasignar fondos de cohesión o conceder mayor flexibilidad en materia de política fiscal. España ha solicitado financiación del Fondo de Solidaridad, su aprobación en el Parlamento y el Consejo Europeo puede durar meses, que tiene entre sus objetivos, prestar ayuda financiera a los estados miembros para hacer frente a los daños provocados por una catástrofe natural grave. Asimismo, España también ha pedido que se cree un nuevo reglamento que permita reprogramar los fondos de cohesión FEDER y Fondo Social Europeo.


Trump 2.0: Primeras consecuencias. Jesús Sánchez-Quiñones. Renta 4 Banco.

De confirmarse la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, estaríamos ante una abrumadora ola republicana, con la presidencia de Trump y el control del Senado y la Cámara de Representantes por parte del mismo partido, siendo la primera vez que se da esta situación desde Ronald Reagan.

Este control total sobre el poder ejecutivo (Gobierno) y el poder legislativo (Congreso) solo está garantizado por dos años. En 2026 tendrán lugar las elecciones de mid term, donde se elige un tercio del Senado y toda la Cámara de Representantes. Por lo tanto, es de esperar una avalancha de medidas legislativas para implementar la agenda republicana durante estos dos próximos años. Pasado dicho periodo, ni el presidente ni el partido republicano tendrán la certeza de contar con el respaldo del Congreso para sus nuevas medidas.

De acuerdo con los mensajes lanzados durante las últimas semanas, las prioridades de la nueva Administración Trump se centrarán en: extender las rebajas fiscales que vencen a finales de 2025 e introducir nuevas rebajas de impuestos, especialmente a las familias; poner coto a la inmigración ilegal; y relajar la regulación de numerosos sectores como el petrolero, financiero, autos y telecos; se revitalizarán y agilizarán las inversiones en energía nuclear, a la vez que se podrían limitar las actuales subvenciones a las energías renovables.

Una de las propuestas del partido republicano es la aprobación del Reciprocal Tariff Act (Ley de Aranceles Recíprocos), que pretende aplicar a los socios comerciales de Estados Unidos al menos los mismos aranceles que soportan los productos estadounidenses exportados a dichos países. De acuerdo con el análisis que acompaña a esta propuesta, los aranceles medios que soportan los bienes estadounidenses son del 6%, mientras que los aranceles medios aplicados a los productos importados son del 3%. En cualquier caso, la imposición de aranceles más elevados sobre determinados productos, como los autos europeos, se da por descontado.

La agresividad de los aranceles a China irá mucho más allá, hasta el 60%. Se considera que las inversiones chinas en sobreproducción de numerosos productos y materiales geopolíticamente relevantes, como el acero, suponen un riesgo de seguridad para los Estados Unidos. El partido republicano considera que la nueva Administración no puede permitir que China realice dumping en la venta de su acero, provocando el cierre de fábricas de acero alrededor del mundo y en Estados Unidos, cuando el acero es fundamental para la seguridad del país, especialmente para la industria militar.

La exigencia de un mayor gasto en defensa a los socios europeos de la OTAN está garantizada. El 2% del PIB en gasto en defensa para los miembros de la OTAN pasa a ser un mínimo inexcusable, siendo el objetivo superior al 3%.

La primera reacción de los distintos activos financieros refleja lo que están descontando los inversores:

– La fuerte subida inicial de las bolsas de EE. UU. descuenta menos impuestos, menos regulación en sectores y una política más amigable con las empresas. De hecho, el índice Russell 2000, que recoge a empresas medianas y pequeñas, subió más de un 5% el primer día tras la elección.

– Los tipos de interés de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 y 30 años han experimentado fuertes repuntes al alza, hasta 4,4% y 4,6%, respectivamente. Detrás de este movimiento se descuenta un mayor déficit público, al poder aprobar medidas de recortes de impuestos y de incremento de gasto sin oposición en el Congreso y una mayor previsión de inflación por la descontada imposición de aranceles a China del 60% y al resto del mundo de una cuantía sensiblemente inferior, así como medidas encaminadas a priorizar la producción local frente a las importaciones (America First).

– El dólar se ha fortalecido de forma sustancial. La explicación a este movimiento está en la previsión de un menor margen de maniobra de la Reserva Federal para bajar los tipos de interés en la cuantía que estaba descontado hasta antes de las elecciones. La previsible mayor inflación limitará la intensidad y el número de las bajadas de tipos de interés.

– El bitcoin alcanza máximos históricos. El pasado julio, Trump dijo en la conferencia anual de bitcoin en Nashville, que EE. UU. debería tener una reserva estratégica de bitcoin. Para ello, consideraba que no se deberían vender los bitcoins incautados, como sí han hecho otros países como Alemania o la propia Administración Biden.

– Aunque el oro inicialmente haya retrocedido tras el resultado electoral, se mantiene en niveles cercanos a los máximos históricos. El inevitable aumento de la deuda pública y la previsible monetización de parte de dicha deuda sirven de soporte de su precio. 

– Las automovilísticas europeas como BMW y Mercedes-Benz han sufrido fuertes caídas iniciales en sus cotizaciones ante la previsión de aranceles en EE. UU.

– Las energéticas con exposición a energías renovables en Estados Unidos, como Iberdrola o Acciona, también han sufrido fuertes descensos iniciales ante el temor de menos subvenciones al sector y un entorno regulatorio menos favorable.

Los mercados financieros suelen sobrerreaccionar, tanto al alza como a la baja, ante noticias sorpresivas, generando incluso buenas oportunidades de inversión. En cualquier caso, tras esta primera reacción, habrá que esperar a que se calmen los mercados para realizar una valoración más sosegada.

Entre el 5 de noviembre (día de las elecciones) y el 20 de enero (día de la toma de posesión del nuevo presidente) hay 76 días. En un mundo tan convulso como el actual, durante este periodo tan prolongado pueden surgir noticias y eventos, de carácter geopolítico o incluso judicial, que provoquen volatilidad adicional en los mercados financieros


Asia se prepara para aranceles altos a China en el nuevo mandato. J. Leahy, L. Lewis, H. Dempsey, E. White, T. Hale, K. Hille, K. Inagaki y S. Jung-a. Financial Times.

Asia se prepara para el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, después de que amenazase durante la campaña electoral con imponer aranceles generales a China y cuestionase los compromisos en materia de seguridad de Washington con Taiwán y con Corea del Sur y Japón, aliados de EEUU. El expresidente republicano ha propuesto aranceles generales de más del 60% sobre todas las importaciones chinas y acabar con el estatus comercial del país de nación comercial más favorecida, decisiones que afectarían a la vacilante economía de China y tendrían repercusiones en las cadenas de suministro mundiales.

El primer mandato de Trump desató una guerra comercial sin precedentes entre EEUU y China, provocando las prisas para trasladar las cadenas de suministro al sudeste de Asia, India y otras partes de la región. Su enfoque poco ortodoxo con respecto a la seguridad nacional también generó preocupación entre los aliados de EEUU en Asia por las garantías de defensa de Washington, lo que derivó en un fuerte aumento del gasto militar.

Si Trump implementase las medidas más duras contra China solicitadas por sus partidarios, como el exrepresentante de comercio estadounidense Robert Lighthizer, “eso crearía una situación muy difícil para las relaciones comerciales EEUU-China y las relaciones en general”, afirma Ma Wei, investigador asociado de la Academia de Ciencias Sociales china, un think tank gubernamental de Pekín.

Analistas de Citi estiman que en un escenario extremo, en el que Pekín no sea capaz de desviar parte de su actividad comercial a EEUU a través de otros países, los aranceles del 60% de Trump borrarían 2,4 puntos porcentuales del PIB chino.

Respeto de China

Los funcionarios chinos guardaron silencio el miércoles, y un portavoz del Ministerio de Exteriores declaró que China “respeta la elección del pueblo estadounidense”.

Las divisas asiáticas, en especial las de aquellos países que son fuertes exportadores a EEUU, cayeron frente al dólar tras la victoria de Trump. El yen japonés se dejó un 1,6%, el won surcoreano bajó un 1,2% y el dólar taiwanés perdió un 0,7%. El yuan offshorechino, para el que el Banco Popular de China no establece una banda fija de cotización diaria, cayó un 1,1%.

Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico de Natixis, prevé que tras una ronda inicial de aranceles de represalia, Trump y Xi probablemente negocien un nuevo acuerdo comercial. Pero otras economías se verían “presionadas” por la negativa de Trump a que los flujos comerciales entre EEUU y China se desvíen a través de otros países como México y Vietnam. El fabricante de automóviles japonés Honda ha advertido de que la amenaza de Trump de introducir aranceles generalizados, que podrían superar el 100% sobre los coches importados de México, podría tener un “impacto extremadamente grande” en sus operaciones.

Shinji Aoyama, vicepresidente ejecutivo de Honda, dijo, en una rueda de prensa en Tokio, que, si se introducen unos aranceles duraderos, podrían obligar al fabricante de automóviles a “considerar el traslado de la producción a otro lugar… como a EEUU o a cualquier otro país”.

Los responsables políticos japoneses llevan dos años preparándose para una presidencia de Trump, según funcionarios del Gobierno. Durante el anterior mandato de Trump, el difunto primer ministro japonés Shinzo Abe estableció una sólida relación personal con el presidente. Pero esta vez, unas recientes elecciones generales han dejado una coalición gobernante debilitada bajo Shigeru Ishiba.

“La preocupación en Tokio es que Trump acelere el alejamiento de un mundo más liderado por EEUU”, explica Stephen Nagy, profesor de política y estudios internacionales en la Universidad Cristiana Internacional de Tokio.

Trump había acusado a aliados como Japón y Corea de “aprovecharse” del poderío militar estadounidense en Asia y se jactaba de obligarles a contribuir más al coste de acoger fuerzas estadounidenses en su suelo, una cuestión que tensó las relaciones en su momento.

“Trump exigirá claramente renegociaciones”, afirma Kim Jae-chun, profesor de la Universidad de Sogang y exasesor del Gobierno.

Los riesgos de una política exterior estadounidense más transaccional son aún mayores para Taiwán, que depende del apoyo de Washington para disuadir la agresión china.

Trump ha pedido a Taipei que pague a Washington por su defensa, afirmando que EEUU “no es diferente de una compañía de seguros” y quejándose de que Taiwán “no nos da nada”.

También ha acusado a las empresas taiwanesas de “robar” a la industria estadounidense de chips, y ha sugerido que TSMC, el mayor fabricante de semiconductores del mundo, que recibió miles de millones de dólares en subvenciones por sus grandes inversiones en EEUU, vuelva “a su país”.

Pero la mayoría de los funcionarios del Gobierno taiwanés creen que el consenso bipartidista en Washington contra Pekín apunta a un apoyo continuado a Taipei.

Creemos que EEUU mantendrá su enfoque actual de limitar a China y mostrarse amistoso con Taiwán”, declaró ayer al Parlamento Tsai Ming-yen, director general de la Oficina de Seguridad Nacional de Taiwán.

Para el sudeste asiático, la repatriación de la fabricación desde China durante la primera Administración Trump podría convertir ahora a los socios comerciales emergentes de EEUU en un objetivo.

“Es posible que se preste más atención a los desequilibrios comerciales con el sudeste asiático, y el gran superávit comercial de Vietnam con EEUU es un objetivo obvio”, afirma Peter Mumford, director para el sudeste asiático de Eurasia Group.

En una exposición anual de comercio internacional celebrada en Shanghái, que coincidió con las elecciones estadounidenses, el primer ministro Li Qiang trató de defender el comercio internacional, advirtiendo de que el “proteccionismo” estaba “en alza”.

Una de las asistentes, que se identificó con su apellido como Wu, aseguró que Trump “quiere asfixiarnos”. “Tal vez sea porque tiene miedo de que nuestra China supere a EEUU”, agregó. “Siempre con aranceles, aranceles y más aranceles”.


Sobre la recuperación económica de EEUU y de Europa tras el Covid. Ignacio de la Torre. Economista jefe de Arcano.

Afirmaba recientemente el presidente Macron que Europa “regulaba demasiado e invertía poco”, quizás reflexionando sobre la consabida cita: “Estados Unidos innova, China replica, Europa regula”. Cinco años después de la gran tragedia que supuso el Covid, conviene reflexionar sobre el comportamiento de las economías norteamericana y de la zona euro con el objetivo de entender las fundamentales diferencias entre ambas, y también de tejer algún esbozo sobre el futuro.

El crecimiento económico real entre diciembre de 2019 y diciembre de 2023 ha sido del 9,4% en Estados Unidos, y del 4,2% en la zona euro. Por lo tanto, si nos atenemos a la intensidad de crecimiento, el mejor comportamiento de la economía norteamericana no sólo es obvio, sino que marca una continuación de la tendencia lograda durante las últimas décadas, en las que la producción estadounidense ha crecido mucho más rápidamente que la europea.

El crecimiento estructural de una economía depende de dos factores, horas trabajadas y productividad por hora trabajada. El primer factor depende de la demografía (en su mayor parte, proporción de jóvenes que acceden al mercado laboral frente al de trabajadores que acceden a la jubilación, más menos inmigración neta). De ahí la frase de Comte: “La demografía es el destino”. El segundo factor, sobre todo, de la inversión en capital productivo y de los progresos tecnológicos. Si las horas trabajadas aumentan eso quiere decir que también suele hacerlo la población activa, y, por lo tanto, las mejoras de producción achacables a este factor podemos denominarlas “de cantidad”. La producción habrá aumentado, pero no tiene por qué hacerlo la producción per cápita, que a la postre es la que marca los estándares de vida. Esta última depende sobre todo de la productividad. Un crecimiento económico por mejoras de productividad podría denominarse “de calidad”.

Si nos centramos en analizar la “calidad” del crecimiento reseñado, en Estados Unidos un 70% proviene de la productividad por hora trabajada. Si analizamos el europeo, tan sólo un 14% proviene de productividad, el 86% restante de horas trabajadas, cantidades en general muy achacables a flujos migratorios positivos dado el hecho de que Europa pierde población activa nativa desde hace una década. La renta per cápita de los norteamericanos ha crecido significativamente más que la de los europeos.

Hemos escrito en el pasado sobre cómo la economía de Estados Unidos presenta una mejor dinámica de natalidad que la zona euro, y, sobre todo, cómo han sido capaces de desarrollar un ecosistema de inversión y de progresión tecnológica que no ha sido emulado en Europa, como señalaba el presidente francés. El informe Draghi ha señalado importantes carencias en el modelo de progresión tecnológica europeo, entre otras la menor capacidad de financiar el I+D, en parte achacable a una menor eficacia a la hora de movilizar el ahorro europeo hacia la industria del venture capital. Además, resalta cómo la confluencia de investigación militar, universitaria e industrial es clave para producir innovación, modelo que Estados Unidos ha desarrollado con gran éxito desde la Segunda Guerra Mundial. En Europa no sólo invertimos y financiamos menos la investigación y el desarrollo, sino que la atomización de esta actividad y la compartimentalización entre fuerzas armadas, universidades e industria lo aboca a resultados muy exiguos. La consecuencia es una emigración del talento innovador desde Europa a Estados Unidos, lo que acentúa la disparidad del crecimiento.

Déficit fiscal y deuda pública

Como contrapeso, señalaré dos factores más de carácter cíclico que, en mi opinión, justifican el mayor crecimiento reciente de Estados Unidos frente a Europa, y que deberían revertirse en los próximos trimestres. El primero es la política fiscal, mucho más agresiva en América que en Europa, lo que explica una parte del mayor crecimiento relativo. El déficit fiscal norteamericano (6,3% del PIB) casi duplica al europeo (3,6%) y, si no se toman medidas, su deuda pública podría ascender en pocos años al 132% del PIB frente al 89% de la zona euro, según datos del FMI. Posiblemente, gane quien gane las elecciones tendrá que incumplir promesas electorales y reducir el déficit, no aumentarlo, para estabilizar este boquete fiscal. La consecuencia será un menor crecimiento relativo de Estados Unidos.

Por otro lado, los consumidores norteamericanos han reducido su tasa de ahorro a niveles inferiores a los históricos, al contrario que los europeos, que han afrontado una crisis energética sin precedentes y mayor nivel de inflación relativo en forma de un ahorro muy superior al histórico. La normalización de ambas tasas de ahorro generará más crecimiento marginal del consumo europeo que del norteamericano. Con todo, la coyuntura no debe ofuscar la estructura: la economía norteamericana está asentada sobre bases de crecimiento estructural mucho más sólidas que la de la zona euro. Como afirmó el gran economista Hyman Minksy, “los innovadores siempre irán por delante de los reguladores”.


El chantaje presupuestario de Sánchez se basa en una falsedad. José María Rotellar. Profesor de Economía. Director del Observatorio Económico de la Universidad Francisco de Vitoria.

La catástrofe producida en Valencia por el agresivo temporal que desbordó ríos y barrancos es terrible. Las imágenes son sobrecogedoras y la relación de los fallecidos, horrorosa. Sin duda, la pérdida de tantas vidas es angustioso y doloroso, a lo que se une la devastación de infraestructuras, viviendas y propiedades.

Por tanto, además de la catástrofe humana en forma de vidas perdidas, que es, insisto, lo peor de todo, porque es lo único que no es recuperable, más allá del consuelo de la Fe que nos queda a los creyentes, hay otra derivada de dicha catástrofe, que es la económica, que no deja de ser una catástrofe humana pues muchísimas personas han visto cómo perdían todo, desde sus casas a sus negocios, pasando por cualquier bien que pudiesen tener.

Ante esto, el Gobierno ha desperdiciado muchos días, demasiados, para movilizar al Ejército, para dotar las ayudas necesarias para restablecer cuanto antes la normalidad y paliar los gravísimos efectos, también económicos, que han provocado las inundaciones, y sigue haciéndolo.

Sánchez aprobó en el Consejo de Ministros ordinario, porque se negó a celebrar uno extraordinario, la declaración de zona catastrófica de los lugares afectados y, en principio, 10.600 millones de euros para ello, aunque no decreta el Estado de alarma que permitiese ser más eficientes en el empleo de los recursos bajo un mando único que otorgase más coordinación.

Sánchez llega tarde, llega mal, y llega con un chantaje basado en falsedades. Llega tarde, porque ha tenido que pasar casi una semana para que apruebe la declaración de zona catastrófica. Llega mal, porque no moviliza eficientemente todos los recursos humanos y materiales para acelerar la reconstrucción y el restablecimiento de la normalidad, dejando abandonados a los ciudadanos a su suerte, como si de un país subdesarrollado se tratase –y España no lo es, pero con Sánchez lo parece–. Y llega bajo forma de chantaje basado en falsedades, porque para poder otorgar más ayudas para reconstruir dichas zonas y devolver la normalidad, en todo lo que pueda volver a ser normal tras la desgracia sufrida, a la vida de las personas afectadas, no es necesario que haya unos Presupuestos Generales del Estado (PGE) aprobados, pero Sánchez liga nuevas ayudas a tener aprobados los PGE, en un chantaje intolerable, repulsivo, basado en algo falso, como digo. 

Créditos extraordinarios

De hecho, tal es así que las ayudas aprobadas lo han sido mediante real decreto-ley (RDL), sin necesidad de que soportasen dicho gasto los PGE. Son créditos extraordinarios claramente, pues reúnen todos los requisitos para ello. No hay más que ver el artículo 55 de la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-21614). En ella, se recoge claramente el procedimiento a seguir en casos como el actual, pudiendo articular todo mediante un RDL. De hecho, si este martes han podido movilizar 10.600 millones de euros mediante RDL, demuestra que pueden hacerlo también en el futuro.

Es decir, juega con una desgracia humana producida por una catástrofe natural para tratar de sacar rédito político, tal y como lleva haciendo desde el inicio de la tragedia, con su hiriente y vomitiva afirmación expresada de “si necesitan ayuda, que la pidan”, no movilizándola de oficio, mientras la zona afectada permanecía incomunicada para llevar alimentos, medicamentos, con riesgo de salubridad pública, con cadáveres sin localizar, con personas aisladas, con todo intransitable. 

Una actitud repetida en la visita en la que acompañó a los Reyes para tratar de escudarse tras la Corona, pero que al ver el enfado de los ciudadanos huyó, dejando solos a Don Felipe y Doña Letizia, en un acto no sólo de cobardía, sino de dejación de funciones. Ahora, con este chantaje, vuelve a repetirlo. Sánchez ha demostrado que carece de sentimientos, de valores, de moral. Con cada actuación suya, nos parece que no puede cometer otra peor, más carente de moralidad, de compasión, de ortodoxia, pero cuando vuelve a tener oportunidad, vuelve a hacerlo. Para él, no somos ciudadanos, sino más bien súbditos sin derechos, con los que puede mercadear para tratar de ganar votos. 

No se puede ceder ante este chantaje. La oposición ha de mantenerse firme y votar en contra de los PGE, al tiempo que ha de apoyar el RDL que debe ir en su lugar para procurar más ayudas. Para empezar, se pueden movilizar los recursos mediante la articulación, como digo, de créditos extraordinarios vía RDL. Para continuar, la urgencia no es sólo para los 10.600 millones de euros, sino para todo el importe necesario para reconstruir la zona afectada, para devolver, en todo lo que se pueda, la normalidad a la vida de aquellos compatriotas. Para terminar, la urgencia prima, y no se puede esperar a unos PGE para ello, pues volvería a perderse un tiempo precioso.

Por último, la UE ha anunciado que dará más margen a España, y la Ley de Estabilidad Presupuestaria (https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2012-5730), en su artículo 11.3 deja claro que podrá incurrirse en déficit estructural en el caso de que ocurran catástrofes naturales, acompañados de un plan de reequilibrio. 

En cualquier caso, con todo el gasto, déficit y deuda generados por Sánchez en el sexenio de su mandato, con ingente gasto improductivo, injustificado e innecesario, gasto que habría que eliminar, no puede escudarse ahora y ponerse exquisito en que con esto, precisamente con esto, tiene que tener cuidado para cumplir con los objetivos de estabilidad, que, además, la legislación nacional y la propia UE le dan un margen adicional. El problema no es este gasto, urgente y necesario, sino todo su despilfarro anterior. Con este chantaje, Sánchez parece llegar al cenit de la ignominia, que resulta ya repulsivo.


Buen fin de semana!!