El viernes las bolsas europeas frenaron el ritmo de subidas después del mal dato de empleo de diciembre en Estados Unidos, la creación de empleo no agrícola se redujo en 140.000 personas frente a las 50.000 esperadas, aunque el dato anterior se revisó también al alza. Por otra parte, la tasa de paro se mantuvo en 6,7% y las ganancias salariales aumentaron más de lo previsto. Se espera también que el primer trimestre del 2021 se siga deteriorando la generación de empleo en Estados Unidos.
Pese a todos las Bolsas americanas están en máximos históricos y el Nasdaq ya lleva una subida del 2,70% en este 2021 después de la subida del 47,60% que tuvo en 2020…
Gráfico Nasdaq 100 desde 2980.
Por otro lado, Nancy Pelosi advirtió que en 24 horas se iniciarán los trámites para un impeachment de Trump si el vicepresidente Pence no invoca la 25 enmienda para destituir al Presidente. El movimiento más fuerte esta mañana está siendo el del dólar, que está teniendo una fuerte revalorización al esperar el mercado que Biden pueda aprobar un potente programa fiscal.
Gráfico euro/dólar último mes.
Las bolsas europeas abrirían con caídas superiores al -0,5%, afectadas por los nuevos casos de Covid-19 en China y ante la oposición que podría encontrase Biden dentro de su propio partido para impulsar un ambicioso plan de estímulos. Según las últimas noticias, Biden anunciará oficialmente su plan de estímulo el jueves 14 de Enero, estimado en entre 0,75 y 1 billón de dólares, que podría incluir el aumento de los pagos directos a ciudadanos con ingresos inferiores a 100.000 dólares anuales, desde 600 hasta 2.000 dólares, así como nueva financiación para gobiernos locales y distribución de vacuna. En función de los apoyos que consiga, este paquete podría ir seguido en los próximos meses por un plan de infraestructuras de 3 billones. Todo ello empuja la TIR del bono a 10 años al alza hasta 1,12% (+20 pb en el año).
Yield del bono a 10 años americano último mes.
Importante esta semana:
El viernes hubo unas declaraciones del vicepresidente de la Fed, Richard Clarida, afirmando que es improbable que veamos cambios en la política monetaria en 2021 aun a pesar de que la economía mejore en la segunda parte del año, y aunque podríamos ver inflación por encima del 2% por efecto base, este repunte sería transitorio ante la aún elevada brecha tanto en términos de producción como de empleo, lo que justificaría mantener una política monetaria ampliamente expansiva.
A nivel político, la última semana con Trump como presidente de EEUU podría traer algo de volatilidad ante una actitud desafiante por su parte. El presidente saliente no cree que el vicepresidente Pence fuerce su destitución bajo la enmienda 25, aunque en caso de ser así Nancy Pelosi afirma que el Congreso iniciará el proceso de impeachment contra Trump. Por otra parte, el mercado no descarta algún tipo de medida contra las grandes tecnológicas antes de dejar su cargo. Twitter ha bloqueado permanentemente la cuenta de Trump por el riesgo de “incitación adicional a la violencia”.
Esta semana no contaremos con referencias macro muy relevantes. Destacará principalmente datos de inflación en EEUU, China (ya conocidos, con el IPC repuntando hasta +0,2% i.a. vs 0%e y -0,5% anterior y los precios a la producción -0,4% vs -0,7%e y -1,5% previo), Francia y España, producciones industriales de EEUU (diciembre) y España (noviembre), balanza comercial de China y primeras encuestas de enero en EEUU, tanto de consumo (confianza de la Universidad de Michigan) como manufactureras (Nueva York, Filadelfia) así como ventas minoristas (diciembre) en EEUU.
En el plano empresarial, lo más destacable será el inicio de la temporada de resultados 4T20 en Estados Unidos, que inaugurará como es habitual la banca de inversión con las cifras de JP Morgan Chase, Citigroup y Wells Fargo (viernes).
Vaya inicio de año!!! El miércoles supimos que en Estados Unidos los Demócratas habían logrado obtener los dos escaños al Senado que estaban en juego en Georgia, con lo que hay un empate en el número de senadores de ambos partidos en la Cámara alta de Estados Unidos. Sin embargo, la futura Vicepresidenta del Gobierno y por tanto presidenta del Senado Kamala Harris podrá, de ser necesario, desempatar las votaciones. Joe Biden ha obtenido por tanto la Casa Blanca y las dos Cámaras, lo que teóricamente le permite poner en marcha todas sus promesas electorales. Los mercados están descontando que podrá conseguir aprobar su mega plan de inversión en infraestructuras, aunque hay más dudas sobre si tendrá capacidad para aprobar (al menos de manera completa) su anunciada subida de impuestos. Para ello también necesitaría convencer a los senadores demócratas más moderados y no puede prescindir de ninguno.
Posteriormente pudimos ver como manifestantes asaltaban el Capitolio de Estados Unidos protestando por la derrota de Trump tras haber sido azuzados por él esa misma mañana. Tras los disturbios y la negativa de Trump a admitir su derrota, el Congreso volvió a reunirse de madrugada y oficializó la victoria de Joe Biden, que será nombrado Presidente el próximo día 20.
El plan de infraestructuras de Biden sería bueno a corto plazo para el crecimiento de la economía estadounidense, pero negativo a medio y largo plazo debido a que el déficit americano crecería aún más. Como consecuencia, en las bolsas continuó la rotación cíclica, Europa subió más que EEUU y las pequeñas compañías lo hicieron más que las grandes. El EuroStoxx 50 lleva una subida en el 2021 del 2% y el IBEX 35 (más expuesto al ciclo) del 4,27% frente a los índices americanos que llevan unas subidas en lo que llevamos de año de un 1% (Dow Jones +1,00% en euros, Nasdaq +0,97%).
El dólar ha seguido cayendo en este comienzo de año marcando mínimos que no se veían desde Febrero del 2018 (1,2327)
Gráfico euro/dólar desde Abril del 2018
Importante esta semana:
Como he comentado antes en la madrugada de ayer, y tras los violentos e históricos sucesos, los legisladores del Congreso en Estados Unidos ratificaban la victoria de Joe Biden como nuevo presidente de Estados Unidos. Una vez pasados los disturbios, de que el vicepresidente Mike Pence tomara el mando, de que incluso Twitter y Facebook bloquearan la cuenta personal del presidente durante horas, y ante la amenaza de una posible destitución, Donald Trump publicaba un comunicado donde se comprometía a una transición ordenada. Eso sí, sin parar de cuestionar el resultado electoral: “a pesar de que estoy totalmente en desacuerdo con el resultado de las elecciones, y aunque los hechos están de mi lado, habrá una transición ordenada el 20 de enero”.
Mientras tanto crecen las tensiones con China y las grandes operadoras del país serán expulsadas de cotización. Tras varios pasos en falso, el gestor de la Bolsa de Nueva York -NYSE- cambiaba ayer de nuevo de opinión sobre las tres grandes operadoras chinas de telecomunicaciones cotizadas en Wall Street y anunciaba que dejarán de cotizar en el mercado el próximo lunes. En un comunicado, el NYSE ha confirmado que “seguirá adelante con la exclusión de los emisores citados para cumplir con la legislación de EE.UU.”. De este modo, y siguiendo las instrucciones del Tesoro y en cumplimiento de la norma que veta las inversiones estadounidenses en empresas presuntamente vinculadas al Ejército chino, serán excluidos de cotización los ADR -los certificados que permiten negociar en Estados Unidos valores extranjeros- de China Telecom Corporation Limited, China Mobile Limited y China Unicom Limited. Hay que recordar que la NYSE anunciaba el 31 de diciembre la exclusión de las tres operadoras, pero el pasado martes daba marcha atrás tras haber consultado con las autoridades reguladoras.
El BCE calcula que España sufrirá el mayor impacto fiscal de la Eurozona con motivo de la actual crisis. En su último boletín mensual, el organismo prevé que el impacto de la pandemia provocará en España un agujero fiscal del 28% del PIB entre 2020 y 2022, seguido de Italia (24%) y Francia (21%). Según estos cálculos, España habría cerrado el año 2020 con un déficit superior al 12% y terminaría el año 2021 con un déficit por encima del 8%. De esta forma, España pasaría a ser el cuarto país de la zona euro con mayor deuda pública, superando niveles del 120% del PIB y solo por detrás de Grecia, Italia y Portugal.
La inflación en la zona euro continúa deprimida. El dato preliminar de diciembre mostró que el IPC continúa en terreno negativo al caer a ritmos del -0,3% interanual y con la tasa subyacente en mínimos del +0,2% interanual. En enero los datos de inflación repuntarán ante el final de la bajada del IVA de Alemania, pero la tendencia de moderación de los precios al consumo y ausencia de presiones inflacionistas en la región seguirá. Por otro lado, también decepcionaron los datos de consumo, con las ventas minoristas de la región registraron una contracción del -6,1% mensual en noviembre, lo que sitúa la caída en términos interanuales en el -2,9% frente al avance del +4,2% del mes anterior. Datos que confirman el deterioro de la actividad en la parte final del año pasado ante el aumento de los contagios y las medidas de restricción de la actividad.
Sin embargo, la nota más alentadora vino por el lado de la batería de indicadores de confianza de la región realizada por el Eurostat, que rebotaron en diciembre y recuperaron parte de la caída del mes anterior. En concreto, destaca el índice de confianza económica que se elevó en diciembre hasta el 90,4 desde el 87,7 anterior. A nivel sectorial, tuvimos divergencia en la evolución de la confianza: mejora la de las manufacturas con un repunte de la confianza de la industria hasta el -7,2 desde el -10,1 anterior, mientras que en los servicios volvió a retroceder al situarse en -17,4 desde el -17,1 anterior.
En Estados Unidos, los datos publicados superaron las expectativas, siendo especialmente positivo la mejora de la confianza de los empresarios de los servicios. En concreto, el ISM no-manufacturero repuntó en diciembre más de lo esperado al situarse en niveles de 57,2 desde el 55,9 anterior y superando ampliamente el 54,5 previsto. También superaron las expectativas las peticiones de subsidio por desempleo semanales, que bajaron inesperadamente hasta 787 mil desde las 790 mil anteriores y por debajo de las 800 mil previstas. Tras semanas de continuos incrementos de las solicitudes de desempleo, el último dato podría estar señalando un suelo en la pérdida de dinamismo del mercado laboral.
Final del 2020:
El cuarto trimestre los activos de riesgo siguieron subiendo con fuerza. La sucesiva aprobación de vacunas contra el COVID 19 y unos resultados de las elecciones estadounidenses que los mercados consideraron positivos, junto con la acomodaticia situación de la política monetaria y el impacto esperado de las medidas de política fiscal aprobadas (12% del PIB mundial) animaron a los inversores a pensar más allá de la pandemia a pesar de las malas cifras de contagios.
Pero el rebote no fue lineal. Los activos más cíclicos, los más afectados por el COVID y los más “value” se comportaron mucho mejor que los de crecimiento o calidad, revertiendo, al menos temporalmente, la tendencia de los últimos 10 años. Industrias como aerolíneas, hoteles y energía experimentaron subidas espectaculares. Por su parte, los distintos bancos centrales siguieron comprometiendo voluntad y recursos para mantener una política monetaria ultra laxa (Ver gráficos de los programas de compra de activos del BCE) y conseguir obtener algo de inflación. Como consecuencia, pese a la espectacular rotación cíclica de noviembre y diciembre, los tipos de interés en el mercado secundario siguieron contenidos (aunque el bono a 10 años americano incrementó su rentabilidad un 0,25% hasta 0,91%, ahora vuelve a estar por encima del 1%) y las primas de riesgo, tanto la de los países periféricos (Italia -32pb, España –20pb) como la del crédito, se siguieron contrayendo, provocando magnificas rentabilidades en los activos de renta fija.
El último Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo decidía ampliar en cantidad y duración el programa de compra de activos de renta fija denominado PEPP (Pandemic Emergency Purchase Programme), así, estará vigente al menos hasta marzo del 2022 y adquirirá 500.000 millones de euros más de lo inicialmente estimado.
Las vacunas de Pfizer y Moderna se están empezando a utilizar para inmunizar a la población, aunque se enfrentan al reto de convencer de su seguridad y a la dificultad de su distribución, ya que ambas necesitan ser almacenadas a temperaturas ultra bajas. La vacuna del consorcio AstraZeneca-Oxford es algo más tradicional y se puede conservar a temperaturas más normales, pero ha sufrido retrasos por problemas en la fase de pruebas. Sin embargo, la economía real aún está siendo castigada por el virus. En noviembre y diciembre los contagios, las restricciones y la economía empeoraron. Alemania está sufriendo el peor momento desde el inicio de la pandemia y ha aplicado importantes restricciones a la movilidad. Nueva York y Londres han cerrado la restauración, Holanda está aplicando un cierre a las actividades no esenciales e Italia y Japón aplican medidas parecidas. Además, Reino Unido avisó antes de Navidad de que ha detectado una nueva mutación del virus, aunque parece que no lo hace más dañino ni debería alterar la eficacia de las nuevas vacunas. Como consecuencia de las restricciones, los datos de los sectores de servicios (con más contacto con la población) siguen siendo malos, aunque la estabilización en la actividad manufacturera (más aislada), sostiene en cierta medida la actividad económica apoyada también por las medidas de política monetaria y fiscal.
Otro hito importante de diciembre fue el acuerdo fiscal en Estados Unidos, finalmente el Congreso aprobó un plan de 900 mil millones de dólares (que ahora Biden podrá incrementar). El paquete incluye $300 mil millones en ayudas a PYMES, una nueva ayuda puntual de $600 para cada adulto norteamericano y $300 por semana para los parados. Se utilizan fondos para ayudar a adaptar los colegios al entorno COVID, se extienden las moratorias para evitar desahucios y se ayuda a los empleados de las aerolíneas. Incluye unas medidas más “políticas” como una resolución para evitar que los pacientes deban pagar a los hospitales más de lo que habrían tenido que hacerlo de haber estado cubiertos por sus pólizas y otras para la lucha contra el cambio climático, incluyendo la extensión de los créditos fiscales a los desarrolladores de parques solares, ayuda al I+D en energía eólica, solar, nuclear, baterías y captura de carbono.
También se llegó en el último minuto (en Nochebuena) a un acuerdo comercial entre la Unión Europea y Reino Unido que, si bien no es bueno, es mejor que un Brexit a las bravas. Reino Unido ha ido teniendo que hacer concesiones que hacen que la foto final diste mucho de lo que se vendió a los votantes del Brexit, en especial en términos de dinero, en la frontera irlandesa y en la exigencia de la UE de tener un campo de juego nivelado que evite la competencia desleal de Reino Unido. El acuerdo permite el libre comercio de mercancías después del 31 de diciembre (con algunas restricciones) pero no aplica a los servicios (incluidos los financieros), que quedan pendientes de negociación. La pesca tendrá un periodo de transición de 5 años en el que Reino Unido recupera la soberanía de sus aguas y obtiene un incremento de cuotas del 25%. Después, el acceso de los barcos de la UE a caladeros de Reino Unido dependerá de negociaciones anuales. También permite los derechos de vuelo y el transporte de mercancías por carretera entre Reino Unido y la UE, pero limitando los viajes a un único punto de destino. Incluye un mecanismo de resolución de conflictos entre ambas partes que será clave a futuro al garantizar una competencia en condiciones semejantes. Este matiz es clave. Reino Unido podrá decidir su propia normativa en aspectos como el mercado laboral, las exigencias medioambientales o las ayudas a las compañías, pero si se considera que, como resultado, compite de manera desleal con la UE, el arbitraje del Mecanismo de Resolución impondría aranceles de manera casi automática.
Compendio de las previsiones de los principales analistas para el año que comienza esta noche.
La mayoría de los analistas recomiendan la Renta Variable frente al resto de activos para invertir en el 2021. El sólido rebote que está teniendo crecimiento económico global y la vacuna del Covid-19 es el principal argumento para los analistas para recomendar activos de más riesgo. Además la política monetaria y fiscal seguirán siendo un soporte importante para la economía, y los tipos permanecerán bajos durante más tiempo del que se esperaba a comienzos de este 2020. Además las tensiones geopolíticas irán rebajándose después de la victoria de Biden, con lo que uno de los riesgos con los que comenzaba el 2020 (guerra comercial) ha desaparecido, de momento. Y el hecho de que el Senado americano vaya a ser republicano también elimina otro de los riesgos en Estados Unidos como era el programa electoral de Biden con subidas de impuestos e incrementos del gasto público.
La mayoría de analistas, desde el punto geográfico, están más positivos en mercados emergentes frente a Estados Unidos y Europa.
En cuanto a la Renta Fija la mayoría de analistas esperan que las rentabilidades continúen en niveles muy bajos para la primera mitad del año y sólo algunos brókeres esperan que en la segunda mitad del 2021 haya un pequeño incremento de tipos en Europa y en Estados Unidos, dependiendo de la velocidad de la recuperación y de los movimientos de inflación. La deuda continuará estando cara con los tipos reales en terreno negativo para la mayoría de mercados desarrollados. Además se prevé que la emisión de deuda corporativa sea menor en 2021 que en 2020, ya que este año ha habido récord de emisiones de deuda. La recuperación debería también soportar la cotización del crédito y hará que el ratio de defaults continúe siendo bajo, incluso se prevé un menor ratio de default para el 2021 del que ha habido en 2020 (inusualmente bajo para un año con una caída del PIB global tan acusado).
En cuanto a materias primas, después de que el precio del petróleo esté un 25% más bajo que en Enero del 2020 (Incluso llegó a estar en negativo en Marzo de este año, algo histórico), el precio del oro se ha incrementado un 20% en el año (llegó a hacer un máximo histórico en Agosto en 2063$). En cuanto a las previsiones para el precio del petróleo hay bastante divergencia en las opiniones de los analistas. Algunos analistas prevén que el precio del petróleo siga recuperándose basándose en un dólar débil, una sólida recuperación económica y un incremento de las expectativas de inflación como vientos de cola. Otros analistas ven como vientos de cara para la recuperación del precio del petróleo una baja demanda y unos inventarios muy elevados. Igualmente para el precio del oro tampoco hay una claridad en el consenso de analistas, los que tienen una escenario negativo para los tipos de interés son positivos en la evolución del precio del oro, aquellos que esperan que en la segundad mitad del 2021 las expectativas de tipos de interés comiencen a repuntar ven en el 2020 los máximos del oro, que no se volverán a ver.
Precio oro últimos 5 años.
En cuanto a divisas la convergencia de tipos de intereses y de inflación en 2020 ha calmado las convicciones de una única divisa para el 2021. La mayoría de analistas están negativos con el dólar para el 2021 y esperan que continúe con la debilidad mostrada en esta segunda mitad del 2020 (de hecho el dólar va a cerrar en año en mínimos frente al euro, 1,23). También el consenso es bastante unánime en su visión positiva para el euro debido a que el BCE seguirá manteniendo su tono acomodaticio y el crecimiento gracias a la vacuna será sólido.
Euro/dólar últimos 5 años.
Uno de los argumentos de los analistas por apostar por una recuperación económica en el 2021 es que el rebote de los indicadores macro han sido bastante inesperados, y vendrá revisiones al alza de las autoridades y de las instituciones globales sobre sus perspectivas para el 2021 y el 2022.
La apuesta más o menos general por la Renta Variable tiene soporte sobre todo a nivel relativo frente al mercado de renta fija, las Bolsas siguen están baratas frente a la deuda.
Hoy es una jornada de transición en las bolsas, que se mantuvieron prácticamente planas durante toda la sesión de ayer con poco volumen.
Por el lado macro en Estados Unidos los inventarios mayoristas y las ventas pendientes de viviendas se contrajeron en contra de lo esperado.
En Reino Unido las cámaras aprobaron el acuerdo post Brexit con la UE como se esperaba, así como la vacuna de AstraZeneca (adelantándose nuevamente al resto del mundo).
Por su parte, China también dio luz verde a la primera vacuna de uso público.
En la Unión Europea, también se firmó como se esperaba un acuerdo de inversión con China, lo que podría generar cierta fricción con la administración Biden que aspiraba a hacer un frente común contra China. Así, esta madrugada, la administración Trump anunciaba la aplicación de aranceles a componentes del sector aeroespacial y vinos franceses y alemanes a partir del 12 de enero, como represalia a los previamente aplicados desde Europa. Por otro lado, en China, el PMI manufacturero y de servicios de diciembre decepcionaron ligeramente.
Esta semana se ha publicado el informe de estrategia de Renta Variable de Julius Bäer que se alinea bastante con nuestra visión para el año que comienza ahora, del que paso a haceros un resumen.
En el informe se comenta que durante el 2020, el elemento director del comportamiento de los mercados desarrollados de renta variable ha sido la respuesta sin precedentes a nivel monetario y fiscal. Dicho soporte, unido a las buenas noticias sobre las vacunas, hará que veamos una fuerte recuperación económica en 2021 según Julius Bäer y un importante rebote de los beneficios empresariales. La generación de flujos de caja y la recuperación de beneficios que mostraron las compañías europeas y estadounidenses después del confinamiento son típicas del comienzo de un mercado alcista tras una recesión y recibirán el impulso de una importante demanda acumulada insatisfecha (la tasa de ahorro ha alcanzado niveles del 20% del PIB en los países desarrollados). A corto plazo, este fuerte crecimiento de beneficios nos lleva a darles menor importancia a unas elevadas valoraciones, a largo plazo, la renta variable sigue están en niveles atractivos, sobre todo en sectores sensibles al ciclo económico (materiales, industriales, financieras y pequeñas compañías).
Julius Bäer espera retornos de entre el 5%-10% para los mercado desarrollados a 12 meses vista, pero según ellos la elección de los sectores adecuados será clave:
Tecnología de la Información: Sobreponderar. Tras un año excepcional en términos de beneficios (han ganado dinero mientras los beneficios del mercado global caían un -15%), esperan que se queden algo por detrás en 2021 (crecimiento de beneficios de +18% vs +30% para el mercado en general), volviendo a batir al mercado en 2022 (lo que debería empezar descontarse a medidos de año).
Consumo Cíclico: Neutral. Esperan una fuerte recuperación de beneficios en 2021, pero ya estaría en precio y no ven dicho crecimiento como sostenible en el tiempo. Alguna partes del sector se están viendo muy amenazadas por fuerzas disruptivas (coches, “retailers”, media) por lo que la selección de compañías es especialmente importante.
Consumo Defensivo: Infraponderar. Crecimiento limitado pese a la recuperación económica. Sector bajo intensísima competencia y con características “bond-proxy” que le harán sufrir a medida que los tipos de interés a largo plazo se normalizan.
Oil & Gas: Neutral. De los pocos sectores “value” puros que quedan, cotiza a un 50% de descuento frente a su media histórica en términos de valor en libros. El banco suizo recomienda prudencia e invertir sólo en las grandes compañías, donde la supervivencia es más probable.
Salud: Sobreponderar. Sigue siendo su sector defensivo favorito, muy en línea con nuestra visión (es el sector con más en la SICAV), tanto en términos absolutos, como relativos: cotiza a un PER de 19x beneficios de 2021, un 5% de descuento frente a su media histórica y un 10% de descuento frente a consumo defensivo (comparable en términos de calidad y crecimiento). Esperan un buen crecimiento de beneficios para 2021 (+15%).
Financiero: Neutral. Su sector preferido para tener exposición a la recuperación económica y normalización de los tipos de largo plazo. Las valoraciones siguen cerca de mínimos históricos: Price-to-Book 0.98x vs mínimo de 0.8x (alcanzado en 2008), un 70% por debajo de la media histórica.
Inmobiliario: Infraponderar. Otro sector “bond-proxy” al que se añaden riesgo estructurales post-Covid (tendencia al trabajo desde casa, etc.).
Comunicaciones: Sobreponderar. El 50% del sector lo componen redes sociales y servicios digitales, que generan todo el crecimiento de beneficios: esperamos un +13% en 2021 (después de haber generado un +5% en 2020). Este menor crecimiento relativo podría dar una buena oportunidad de entrada en la primera parta del año.
Utilities: Neutral. Otro sector “bond proxy” y caro (PER 2021 17x, 20% de prima sobre la media histórica), pero beneficiario directo de la tendencia hacia renovables y sostenibilidad (40% del sector son renovables, 25% transmisión de energía y 5% agua).
Materiales: Sobreponderar. Sector muy heterogéneo (químicas 40%, mineras 14%, gases industriales 13%), especialmente cíclico y muy expuesto al crecimiento chino (50% de la demanda de metales industriales). Julius Bäer piensa que será unos de los principales beneficiarios del mayor gasto fiscal, que aumentará la inversión en capital fijo de la mano de grande proyectos de infraestructuras. Además, el sector está expuesto a nuevas tendencias como el hidrogeno.
Industriales: Sobreponderar. Deberían beneficiarse tanto del rebote cíclico, como de la demanda acumulada no-satisfecha y el mayor gasto en infraestructuras. La valoración es cara (PER y Price-to-Book frente a beneficios de 2022 se sitúan con un 20% de prima sobre la media histórica) pero piensan que se verá compensada por un crecimiento de beneficios de más del 50% en 2021.
Online sales grew 49.0% compared to 2019, the preliminary insights show. Mastercard SpendingPulse measures overall retail spending trends across all payment types, including cash and check.
“American consumers turned the holiday season on its head, redefining ‘home for the holidays’ in a uniquely 2020 way. They shopped from home for the home, leading to record e-commerce growth,” said Steve Sadove, senior advisor for Mastercard and former CEO and Chairman of Saks Incorporated. “And, consumers shopped earlier than ever before. Across our expanded 75-day holiday shopping season, sales were up 3.0%, a testament to the holiday season and strength of retailers and consumers alike.”
Las bolsas europeas hoy abren al alza después de que Trump finalmente firmará el paquete de estímulos fiscales (900 mil millones de dólares) y se contentará con pedir a las cámaras que votaran una ampliación de los cheques a las familias (cheques directos de 600 dólares a rentas por debajo de 100.000 usd) a los que los republicanos probablemente se opongan.
En cuanto al Brexit, por fin, tras 47 años de pertenencia a la UE y 1.645 días desde que los ciudadanos británicos votaron su salida, a primera hora de la tarde del día 24, los negociadores Michel Barnier y David Frost informaron del acuerdo sobre las condiciones de salida y su relación futura. Las 1.246 páginas del acuerdo descansan sobre tres pilares básicos: 1) Acuerdo de libre comercio de bienes, sin aranceles ni cuotas, y muy reducido en servicios, que probablemente se intentará ampliar en el futuro. Igualmente, se establecen los derechos pesqueros de la flota europea en aguas británicas, que se tendrán que reducir un 25% durante los próximos cinco años, uno de los temas más controvertidos durante las negociaciones. Así mismo, el acuerdo dota de certeza a los transportes y líneas aéreas. Finalmente se acordaron las condiciones para mantener unas condiciones competitivas equilibradas, así como un mecanismo de resolución de disputas; 2) Cooperación en materia de seguridad, estableciendo un nuevo marco de refuerzo legal y cooperación judicial; 3) Acuerdo sobre gobernanza, dando la máxima certeza legal posible a empresas, consumidores y ciudadanos en general, estableciendo un consejo conjunto que vigilará la aplicación del acuerdo, permitiendo represalias en caso de violaciones al acuerdo, sin ningún papel de la corte europea de justicia. Entre los derechos que se pierden para ambas partes cabe destacar la libertad de establecimiento/trabajo, la no necesidad de visado o el reconocimiento de títulos profesionales.
Finalmente, queda pendiente la aprobación del acuerdo en los respectivos parlamentos, programado en Londres para el día 30 y más problemático en el parlamento europeo, con la Comisión proponiendo la aplicación provisional del acuerdo hasta el 28 de febrero mientras se tramita la aprobación definitiva. Se da por segura la aprobación en Westminster donde el Partido Conservador tiene una amplia mayoría y el Partido Laborista ha anunciado su apoyo.
Chart of the day.
Importante la semana pasada:
La semana pasada la atención se centró nuevamente en la evolución de la pandemia, con malas noticias procedentes de Reino Unido como consecuencia de la aparición, en dicho país, de una nueva cepa del Covid-19 aparentemente más contagiosa y cuyo alcance en la efectividad de las vacunas aún está siendo investigado. Así, varios países de la Unión Europea comenzaron a cerrarse frente al Reino Unido, en la jornada del domingo, con el objetivo de intentar frenar la propagación de esta nueva variante. Ello generó un proceso de aversión al riesgo especialmente marcado en los primeros días de la semana, como consecuencia del impacto que estas medidas tendrán en materia de actividad de cara al último trimestre del año.
En cuanto al Brexit, ya he comentado que después de años de tiras y aflojas que en los últimos días se habían centrado en materia de pesca, parece que han dado como resultado un acuerdo entre la UE y Reino Unido, si bien es cierto que en el momento de escribir estas líneas todavía no existía una confirmación oficial. Dicho acuerdo deberá recibir el visto bueno por parte de los países miembros que, parece ser, lo harán por procedimiento escrito al no haber ninguna reunión del Consejo fijada para antes de final de año, por lo que el texto será de carácter provisional hasta que pueda ser aprobado por el Parlamento Europeo a principios de 2021.
En Estados Unidos, las publicaciones macro fueron escasas, siendo lo más destacado la confianza del consumidor medida por la Conference Board, que experimentó un nuevo deterioro en el mes de diciembre pasando de 92.9 a 88.6 (97.0 estimado) lo que pone de manifiesto la fragilidad del principal motor del crecimiento económico en EEUU: el consumo de los hogares. La caída registrada por el componente que mide la situación actual fue parcialmente compensada por un modesto repunte de las expectativas, derivado de la implementación de vacunas que generó esperanzas de una recuperación económica algo más rápida. No obstante, el reciente aumento en los casos de virus y las cada vez mayores restricciones a la movilidad continuarán pesando sobre el estado de ánimo de los consumidores estadounidenses en los próximos meses. En este sentido, la aprobación de un estímulo fiscal de calado será de vital importancia, al haber sido uno de los pilares fundamentales que han sostenido el consumo a lo largo de la pandemia.
En este sentido, después de numerosas negociaciones los líderes del Congreso llegaron a un acuerdo, durante el fin de semana, sobre un estímulo fiscal de 900.000 millones de dólares para impulsar la economía de Estados Unidos. Dicho acuerdo fue posteriormente votado y aprobado tanto por el Congreso como por el Senado, siendo necesaria la posterior firma por parte de Trump para su aprobación definitiva, algo que ha hecho esta madrugada.